B150-PRO D3 B150-PLUS D
9. System panel connector (20-5 pin PANEL)
Hasta el momento hemos abordado el objetivo, contenido y estructura del EFE resaltando las principales diferencias entre el BPGC y el resto de normas de obligada referencia. Sentamos ahora con las principales ventajas que presenta este nuevo estado contable para los usuarios de la información financiera:
a) Permite a los usuarios evaluar los cambios en los activos netos de la empresa, su estructura
financiera y su capacidad para modificar tanto los importes como las fechas de cobros y pagos, con la
finalidad de adaptarse a la evolución de las circunstancias y a las oportunidades que se puedan presentar (NIC 7, pár. 4)
La primera ventaja del EFE es, por tanto, su capacidad y utilidad como herramienta de análisis para la toma de decisiones sobre la empresa que es consistente con los objetivos que debe cumplir la información financiera señalados en los marcos conceptuales del IASB, FASB, AECA y ahora en el BPGC. El conocimiento de la liquidez de la firma y cómo se ha generado es un instrumento de gran ayuda para un amplio conjunto de usuarios como son los propios gestores de la empresa para fines de control y también para un amplio abanico de usuarios externos con la finalidad de evaluar la situación de la entidad.
b) Permite conocer la capacidad que la empresa tiene para generar efectivo y equivalentes al efectivo, permitiendo a los usuarios desarrollar modelos para evaluar y comparar el valor actual de los flujos netos de efectivo de diferentes empresas (NIC 7, pár. 4).
La NIC 7 resalta la idea de que EFE informa no sólo la evaluación de cómo se han formado los flujos históricos de tesorería de la empresa a lo largo del tiempo sino su contraste con los de otras empresas. La información financiera exigida en la normativa trata de asegurar que se cumplen los objetivos de relevancia, fiabilidad y utilidad. La clasificación de los flujos en tres categorías (explotación, inversión y financiación) contribuye a proporcionar información cuantitativa y cualitativa sobre el origen del efectivo generado o aplicado.
c) Posibilita la comparación de la información sobre el rendimiento de la explotación de diferentes empresas, ya que elimina los efectos de utilizar distintos tratamientos contables para las mismas transacciones y sucesos económicos. (NIC 7, pár. 4)
Cabe recordar que el resultado contable se calcula sumando a los flujos de caja los ajustes por devengo dando así preferencia al principio de devengo frente al de correlación de ingresos y gastos. Los ajustes por devengo reflejan un conjunto de transacciones que en el ejercicio presente no suponen movimientos de efectivo pero lo harán en periodos futuros o lo han hecho en periodos previos. Es habitual desagregar dichos ajustes por devengo en dos grandes apartados: los que son manejables por los administradores (ajustes por devengo discrecionales) y los que derivan de las condiciones económicas a las que se encuentra sometida la entidad. Desde los foros de investigación se pone de manifiesto que los gerentes son capaces de retocar el resultado del ejercicio utilizando su poder de maniobra sobre los ajustes por devengo discrecionales(5).
(5) El análisis de las diferencias entre el resultado contable y los flujos de caja de explotación puede descomponerse también en dos grandes grupos: los ajustes a largo plazo, que sumados al resultado contable darían lugar a lo que conocemos como recursos procedentes de las operaciones y los ajustes a corto plazo originados por las variaciones deudoras y acreedoras de las partidas del capital circulante.
Bernard y Skinner (1996: 324) indican que conocer por qué los gerentes eligen determinados ajustes discrecionales presenta gran interés tanto para los organismosreguladores y usuarios de la información financiera, como para la comunidad académica al objeto de poder entender e interpretar correctamente el resultado. Teóricos y expertos financieros argumentan que debido a las características que presentan los ajustes discrecionales (agrupan un conjunto de variables contables, modificaciones poco visibles y costosas) se constituyen como una herramienta muy poderosa a manos de los administradores para llevar a cabo políticas de alteración del resultado.
La contrastación de las diferencias ocasionadas entre el principio de devengo y el principio de caja tienen especial importancia desde dos ópticas: la gestión del resultado y el comportamiento del mercado. Desde la primera de ellas los análisis empíricos sostienen que los ajustes por devengo son una herramienta frecuentemente empleada por los administradores para el logro de sus intereses privados. También desde el área del comportamiento del mercado se pone de manifiesto la incidencia que tienen los ajustes por devengo en la determinación de la formación de precios en el mercado. Incluso en esta línea de investigación se habla de la anomalía de los ajustes por devengo.
d) La información histórica de los flujos de efectivo se usa como indicador del importe, momento de la aparición y certidumbre de flujos de efectivo futuros. Es útil para comprobar la exactitud de evaluaciones pasadas respecto a flujos futuros, así como para examinar la relación entre rendimiento, flujos de efectivo netos y el impacto de los cambios en los precios (NIC 7, pár. 5).
Otra razón de peso para la incorporación del EFE es la de aumentar la predicción de la información financiera. A lo largo del tiempo la doctrina contable ha mostrado especial preocupación por la relevancia, utilidad y fiabilidad de la información financiera reportada en los estados financieros, características destacadas en los marcos conceptuales del IASB o AECA. De este modo, se pueden encontrar sin mucho esfuerzo estudios que demuestran que los flujos de caja constituyen un buen predictor de los resultados futuros esperados, superando incluso al tradicional resultado contable, debido a que los ajustes por devengo se presentan menos persistentes (Sloan 1996; Clinch et al. 2002).
En suma, el EFE se constituye como un instrumento de control interno y externo. Desde el punto de vista del control interno es una herramienta básica en la gestión interna para los propietarios y los administradores; y, desde el punto de vista externo, confiere información útil para los prestamistas, inversores potenciales, analistas, proveedores y clientes. Además pone de manifiesto la existencia de liquidez suficiente para la distribución de dividendos.