3.1. Introducción
El objetivo de este capítulo es mostrar una revisión de la literatura sobre las AMO, con los aportes clásicos de dicha teoría, además de los nuevos avances, como la
endogeneidad de las AMO y los aspectos políticos de las AMO. Finalmente, se construye un modelo teórico que sirve para mostrar en que condiciones es favorable entrar en una Unión Monetaria. El punto novedoso de este capítulo es la construcción del modelo teórico que sirve de base para el análisis de los capítulos 6, 8 y 9.
3.2 Fases de la Integración Monetaria y Áreas Monetarias Óptimas
Como ya se ha señalado en el capítulo anterior, la Integración Monetaria es un proceso, es decir, consta de varias fases. Tavlas (1993) muestra que al igual que en la
Integración Económica37, la Integración Monetaria se da por medio de una serie de
fases. Existen varias formas de clasificar las fases de la Integración Monetaria, pero en cualquiera de ellas se parte de un nivel inicial de Integración Monetaria, en donde hay un acuerdo entre países para tener un tipo de cambio irrevocablemente fijo y plena convertibilidad entre las monedas, es decir, que no haya control de cambios.
37 Las etapas tradicionales de la integración económica son: Área Comercial preferencial, Área de libre
Una primera fase de la Integración Monetaria es una Unión de tipos de cambios38 (Tavlas(1993), Corden (1972), Gross (1989)), en donde hay un acuerdo de tipos de cambios irrevocablemente fijos y plena convertibilidad de las monedas, los controles de capital son usados por los países y las políticas monetarias no necesariamente tienen que estar coordinadas, además, las monedas de los países no son sustitutos perfectos. En este escenario base, no se utiliza una misma moneda, ni tampoco se coordinan las políticas monetarias. La clave para mantener el tipo de cambio fijo son los controles de capitales, mismos que cada vez son difíciles de utilizar.
Una segunda fase39 es la Integración Monetaria o Unión Monetaria (Tavlas, 1993),
donde hay unificación de los tipos de cambio, completa convertibilidad de las monedas, integración del mercado financiero y una Política Monetaria común. En esta fase
coexisten las monedas de los países, con políticas monetarias a nivel europeo, sin embargo, las monedas nacionales no son perfectos sustitutos.
Una tercera40 fase sería la Unificación Monetaria, que consiste en Integración
Monetaria más un Banco Central y una moneda única, en términos de Gros (1989), esta fase implicaría una Unión Monetaria microeconómica. Un Banco Central maneja la Política Monetaria de toda la Unión Monetaria, y los BCN desempeñan nuevas funciones.
Una vez definidas las fases de la Integración Monetaria, lo siguiente sería preguntarse, ¿Cuando es conveniente para un grupo de países integrase monetariamente?. La
respuesta ha venido de la teoría de las AMO, dicha teoría muestra en que condiciones es
óptimo para un grupo de países integrarse monetariamente41.Mongelli (2008) señala
que una AMO es aquella área geográfica con una o varias monedas, en donde hay un tipo de cambio irrevocablemente fijo entre ellas, además de que hay una fluctuación conjunta con el resto de monedas del mundo. La definición de Mongelli muestra que
38 Los ejemplos de una Unión de tipos de cambios son: El Sistema Monetario Bretton Woods, las
Serpientes Monetarias Europeas, el Sistema Monetario Europeo.
39 Inicio de la tercera etapa de la Unión Económica y Monetaria de la Unión Europea, periodo en la zona
euro de 1999 a 2001.
40 Zona euro, a partir de 2002 y hasta la fecha.
41 Explícitamente o implícitamente, la literatura de las AMO define a Integración Monetaria, cuando un
grupo de países tienen irrevocablemente fijos sus tipos de cambio y siguen una Política Monetaria común (Tavlas (1993)). La teoría de las AMO, toma a la segunda y/o tercera fase de la Integración Monetaria como la base para su análisis.
una Área Monetaria podría ser óptima incluso en el nivel uno de la Integración Monetaria, sin embargo, dado que los controles de capital están casi liberalizados en e mundo, una Área Monetaria podría ser óptima en la fase dos y tres de la Integración Monetaria, es decir, no se puede considerar una AMO cuando hay controles de capita entre sus miem
l les bros.
La teoría de las AMO muestra en que condiciones los países se pueden integrar monetariamente. El término de optimalidad se refiere a las condiciones ex ante que se tienen que dar para que se de la Integración Monetaria. Las fronteras de las AMO están restringidas por las fronteras nacionales (Mongelli, 2008), de tal forma, que las fronteras de los países que deciden integrarse monetariamente, son las fronteras de la AMO. La optimalidad en términos de fronteras se ve restringida por criterios políticos que sólo permiten que dos o más países se integren, y no regiones de países.
Existen dos métodos para analizar cuando una área geográfica puede ser considerada una AMO. La primera es analizando las características que un grupo de países deben de cumplir para ser considerados una AMO, mientras que la segunda es el análisis de los costos y beneficios de formar un Área Monetaria (Dellas y Tavlas, (2001). La principal diferencia entre ambos métodos es que, mientras el primero da una serie de
características que un país debe cumplir para integrarse a una Unión Monetaria sin señalar cual característica es la más importante, el segundo muestra cuales son los costos y beneficios de formar una Unión Monetaria.
3.3 Características de los miembros potenciales de una Área Monetaria Óptima
La teoría de las AMO enumera las características que un país debe de tener, para poder ser considerado óptimo que se integre monetariamente con otro país o países. Es importante señalar, que dicha teoría no señala cuantas de todas las características se deben cumplir, es decir, sólo enumeran todas las características. La teoría de las AMO no dice nada acerca de cual o cuales de dichas características son las indispensables para que se de la Integración Monetaria.
La teoría de las AMO surgió a principios de los años 1960´s42, por lo que no incorpora los conceptos de inconsistencia temporal de la Política Monetaria y de inflación sesgo, por lo que se suponía que los gobiernos podían elegir uno de los puntos de la curva de Phillips.
La teoría de las AMO nació cuando había una discusión acerca de las bondades de los regímenes de tipo de cambio fijo y flexible. En el mundo existía el SMBW, con un sistema de tipos de cambios fijos pero ajustables. Friedman (1953) había propuesto que cuando no había plena flexibilidad de precios y salarios, era mejor que se tuviera un régimen de tipo de cambio flexible, debido a que permitía que los países tuvieran una herramienta para contrarrestar los choques asimétricos. Friedman proponía que se utilizaran tipos de de cambios fijos, debido a que por aquel tiempo, los salarios era fijos a la baja. De esta forma, Friedman proponía indirectamente como primer criterio para que los países se integraran monetariamente, que hubiera plena flexibilidad en precios y salarios.
El punto de partida para el análisis de las condiciones que deben de tener los países para que se integren monetariamente son los choques asimétricos, es decir, a medida que los países reciben choques asimétricos, se hace más necesario el tipo de cambio como una herramienta para suavizar dichos choques. Cuando los choques que reciben los países son simétricos, es decir, afectan al mismo tiempo y de la misma forma a un grupo de países, una sola Política Monetaria y cambiaria puede ser utilizada de forma óptima. El análisis de las características que deben de tener los países para que se integren
monetariamente, parte de una situación donde se reciben choques asimétricos. A
continuación se enumeran las principales características43 que la teoría de las AMO ha
señalado como necesarias para que un país se pueda integrar monetariamente con un conjunto de países
3.3.1 Movilidad Laboral y flexibilidad de precios y salarios.
42 En el nacimiento de las AMO, se tenía una visión Keynesiana de la economía, por lo que el análisis que
se hizo no incorporaba conceptos que se desarrollaron en las décadas de los setentas y ochentas. El análisis empírico no había incorporado los avances econométricos que se dieron en tiempo posterior.
43 Existe una gran cantidad de características en la literatura sobre AMO, que los países deben de tener
para que sea óptimo formar una Unión Monetaria (Tavlas, (1993), Dellas y Tavlas, (2001), Horvath y Komarek (2002), De Grauwe (2007)).
La primera característica es la movilidad laboral. Mundell (1961) señala que para que dos países se integren monetariamente es necesario que entre ellos haya plena movilidad laboral. La movilidad laboral es considerada un elemento de optimalidad, debido a que en presencia de un choque asimétrico, los trabajadores se pueden moverse de una región en crisis44 a una región en auge, de esta forma, no es necesario un ajuste del tipo de cambio para enfrentar y/o suavizar un choque asimétrico.
Mundell (1961) propuso que una AMO es una región (una área económica) que puede diferir de una área geográfica donde circula una sola moneda, es decir, un país puede no ser una AMO. El autor define una AMO como un área monetaria en donde hay libre movilidad del factor trabajo, pero inmovilidad de dicho factor con respecto a otra AMO. La discusión de los tipos de cambio flexibles versus fijos, llevó a Mundell a señalar que las bondades de ajuste de los tipos de cambio flexibles funcionaban cuando se daba entre AMO, de tal forma, que cuando un país no era una AMO los beneficios de tener un tipo de cambio flexible disminuían. La disyuntiva entre los tipos de cambio fijos versus flexibles, se basa en comparar una Unión Monetaria (en este caso un tipo de cambio fijo) con un sistema en donde el gobierno de un país tenga una Política Monetaria autónoma con tipo de cambio flexible, de esta manera, Mundell señalaba que la ventaja para un país de tener una Política Monetaria autónoma era cuando dicho país fuera una AMO. En un caso hipotético de que cada país fuera una AMO, el mejor escenario sería que existiera un sistema de tipos de cambio flexibles entre países.
En la mayoría de los casos los países no son AMO, por tal motivo, el análisis de Mundell es muy interesante. Las AMO pueden estar integradas por partes de uno o varios países, o por uno o más países, por tal motivo, un sistema de tipos de cambio flexibles no funcionaria del todo bien, debido a que los países por lo general no son una AMO.
El análisis estándar que se hace a partir de lo desarrollado por Mundell, es comparar un país con un tipo de cambio flexible en relación a otro país, y un sistema en donde dichos países mantienen una Unión Monetaria (un tipo de cambio fijo). El primer caso
44 Por crisis se entiende a una desaceleración o recesión económica. Desaceleración implica una
reducción de la tasa de crecimiento del PIB, mientras que recesión es una caída consecutiva de dos trimestres del PIB, por lo que crisis económica, en el contexto de las AMO, implica que algunos trabajadores de un país están perdiendo sus empleos.
resultaría favorable si cada uno de los países fuera una AMO, mientras que el segundo caso resultaría favorable si ambos países formaran una sola AMO.
Un punto importante a resaltar es la presencia de los choques asimétricos45. En
presencia de un sistema de tipo de cambio flexible, el país afectado negativamente por el choque puede utilizar una Política Monetaria expansiva para disminuir los efectos en el desempleo, mientras que el país con el choque positivo puede utilizar una Política Monetaria restrictiva para disminuir la inflación. En el caso de que ambos países compartan una misma moneda, el choque asimétrico puede ser atenuado mediante la libre movilidad del factor trabajo, es decir, los trabajadores del país que sufre el choque negativo se moverían al país que sufre el choque positivo, en este caso no habría la necesidad de que cada país utilizara una Política Monetaria diferente. El resultado de este análisis es que dentro de una AMO no es necesario el uso de diferentes políticas monetarias, ni el uso de un tipo de cambio flexible, ante la presencia de choques asimétricos. El uso del tipo de cambio flexible y de diferentes políticas monetarias sería en todo caso ante el exterior de la AMO.
A partir del trabajo de Mundell se puede señalar, que un criterio indispensable para que dos países puedan compartir una sola moneda es que entre ellos haya libre movilidad del factor trabajo. De Grauwe (2007), señala que la flexibilidad de los salarios actúa como una herramienta para que los países enfrenten un choque asimétrico, sin la necesidad de utilizar el tipo de cambio.
Una de las principales críticas que se hace al trabajo de Mundell es que su análisis se
basó en la noción Keynesiana de la curva de Phillips46. Con la introducción de las
expectativas racionales y el problema de la inconsistencia temporal de la Política Monetaria, el tipo de cambio y la Política Monetaria no necesariamente sirven como una herramienta sistemática para corregir un aumento del desempleo. Mundell partía de la noción de un gobierno benévolo, que no era inconsistente entre la inflación objetivo de
45 Los choques asimétricos afectan de forma positiva a la economía de un país, y de forma negativa a la
economía de otro país. Si dichos países desean formar una Unión Monetaria, la presencia de choques asimétricos dificulta el uso de una Política Monetaria, debido a que en un momento en el tiempo, un país puede necesitar una Política Monetaria expansiva, mientras que el otro país puede necesitar una Política Monetaria restrictiva.
46 Se partia de que había “trade off” entre desempleo e inflación, por lo tanto, se podía disminuir el
principio de año, y la inflación reportada al final del año. De cualquier forma, el trabajo de Mundell es muy relevante en la definición de lo que son las AMO, y la importancia que tiene la movilidad del factor trabajo en la elección de formar una Unión Monetaria. 3.3.2 Grado de apertura comercial de las economías
La segunda característica es la apertura comercial. Mckinnon (1963) señala que cuando
las economías están más abiertas47, la utilización del tipo de cambio como herramienta
contra los choques asimétricos es menos eficiente. De esta forma, un requisito para integrarse monetariamente es que los países tengan un alto grado de apertura comercial. McKinon (1963) continúo con el trabajo de Mundell sobre las AMO, pero incluyó al grado de apertura comercial de las economías. La discusión del autor, al igual que Mundell, se sitúa en el debate de los tipos de cambio flexibles versus fijos, en este sentido, la elección de un tipo de cambio fijo entre países se traduce en compartir una misma moneda.
Para McKinon una área monetaria es óptima, si la Política Monetaria y fiscal y el tipo de cambio flexible pueden mantener al mismo tiempo, el pleno empleo, la estabilidad de precios y equilibrio externo. Su análisis se basa en la idea de que los bienes de un país
se pueden dividir en “exportables”48 e “importables”49 (ambos bienes comerciables) y
“no-comerciales”50. En este sentido, el exceso de bienes “exportables” producidos, se
da en función del consumo nacional de los bienes exportables, es decir, cuando se consumen poco los bienes “exportables” se exportan más, además, el consumo de los
bienes “exportables” depende de si dichos los bienes son altamente especializados51. El
exceso de los bienes “importables” consumidos se da en función de la especialización de los bienes “importables”. Cuando las exportaciones son iguales a las importaciones, el valor de los bienes “exportables” producidos no debe de ser necesariamente igual al valor de los bienes “importables”, debido a que los bienes “exportables” producidos y
47 Habitualmente el grado de apertura comercial se mide por (Exportaciones/PIB) ó por (Exportaciones+
Importaciones/PIB*2). El hecho es que en las economías más abiertas, el peso que tienen el comercio exterior es muy alto.
48 Los bienes “exportables” son aquellos que se producen nacionalmente y en parte son exportados. 49 Los “importables” son aquellos bienes que se producen nacionalmente y que se importan.
50 Los bienes “no-comerciales” son aquellos que sólo son producidos y consumidos dentro de un país. 51 Cuando más especializados son los bienes “exportables”, hay menos consumo nacional.
los “importables” consumidos son diferentes de los bienes exportados e importados. Lo que si sería igual es el valor de los bienes comerciables producidos y consumidos, cuando hay equilibrio comercial.
Si se utiliza el tipo de cambio (una devaluación por ejemplo) como medida para ajustar el equilibrio externo, en caso de que haya déficit comercial, el precio relativo doméstico de los bienes comerciables en la relación a los no-comerciables aumenta, es decir, los precios domésticos de los productos de los bienes “exportables” e “importables” aumentan, debido a que se ajustan al nuevo precio internacional.
El punto importante es que cuando los bienes comerciales pesan en la economía
nacional52, un cambio en los precios de los bienes comerciables tiene un alto impacto
en el nivel de los precios domésticos, mientras que cuando los bienes comerciables se consumen en pequeñas cantidades, un cambio en su precio tiene un pequeño impacto en el nivel de los precios domésticos.
El impacto de la variación del tipo de cambio sobre el equilibrio externo depende del grado de apertura de la economía. Cuando los bienes comerciables representan una mayor proporción que los bienes no-comerciables, el impacto de una variación del tipo de cambio sobre el equilibrio externo es menor, mientras que en el caso de que los bienes no –comerciables representen una mayor proporción en la economía nacional, el impacto del tipo de cambio sobre el equilibrio externo es mayor.
McKinon muestra que cuando una economía tiene un alto grado de apertura comercial es preferible un tipo de cambio fijo, mientras que cuando una economía tiene un bajo grado de apertura comercial es preferible un tipo de cambio flexible. En este sentido, un país es candidato a utilizar la moneda de otro, cuando su grado de apertura comercial es alto, mientras que en el caso de un grado de apertura comercial bajo, es preferible que conserve su moneda. Un país no estaría en condiciones de formar una Unión Monetaria, si su grado de apertura comercial con el resto del mundo es bajo, es decir, cuando las