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TABLE III: CHANGES: RECENT AND CURRENT CHANGES IN STATES' NICU RULES

TABLE II: PROCESS FOR DETERMINING AND ENFORCING NICU LEVELS BY STATE

TABLE III: CHANGES: RECENT AND CURRENT CHANGES IN STATES' NICU RULES

En su segundo discurso, Moisés rememora cómo se recibió la Ley en el monte Sinaí, repite los Diez Mandamientos y establece la completa aniquilación de siete naciones. A los hijos de Israel se les recuerda una importante lección aprendida en el desierto: “No solo de pan vive el hombre, sino que de toda expresión de la boca de Jehová vive el hombre”. En su nueva situación tendrán que “guardar todo el mandamiento” (Deuteronomio 8:3; 11:8).

A medida que vayan asentándose en la Tierra Prometida, los israelitas precisarán leyes relacionadas no solo con su adoración, sino también con la administración de justicia, el gobierno, la guerra y su vida privada y social de cada día. Moisés repasa estas leyes y recalca la necesidad de amar a Jehová y obedecer sus mandamientos.

Respuestas a preguntas bíblicas:

8:3, 4. ¿Cómo sucedió que no se desgastaron las prendas de los israelitas ni se les hincharon los pies durante su viaje por el desierto? Este hecho, al igual que

el suministro regular de maná, fue un milagro. Desde que comenzaron su viaje, los israelitas utilizaron la misma ropa y el mismo calzado, probablemente

pasándoselos unos a otros según crecían los niños y morían los adultos. Los dos censos realizados al inicio y al final de su travesía por el desierto revelaron que el número de israelitas no había aumentado, por lo que las existencias originales de tales artículos habrían bastado (Números 2:32; 26:51).

14:21. ¿Por qué podían los israelitas dar a un residente forastero un animal que no había sido desangrado o venderlo a un extranjero si ellos mismos no lo comerían? En la Biblia, la expresión “residente forastero” podía referirse tanto a

una persona no israelita que se había hecho prosélito como a un poblador que cumplía las leyes básicas de la nación, pero que no adoraba a Jehová. El extranjero y el residente forastero que no se hicieran prosélitos no estaban bajo la Ley, y podían utilizar de diversas maneras los animales muertos que no habían sido desangrados. Por ello se permitía a los israelitas darles o venderles esos animales. El prosélito, en cambio, debía obedecer el pacto de la Ley, por lo que no podía comer la sangre de un animal, como se indica en Levítico 17:10.

24:6. ¿Por qué se compara apoderarse de ‘un molino de mano o de la muela superior de este como prenda’ a apoderarse de “un alma”? El molino de mano

vida. Apoderarse de cualquiera de estos privaría a toda la familia de su pan de cada día.

25:9. ¿Qué indicaba el hecho de quitarle la sandalia y escupirle en la cara a un hombre que se negaba a llevar a cabo el matrimonio de cuñado? Según “la

costumbre en otros tiempos en Israel respecto al derecho de recompra [...,] [un] hombre tenía que quitarse su sandalia y darla a su prójimo” (Rut 4:7). Así pues, quitarle la sandalia a un hombre que se negaba a realizar el matrimonio de cuñado confirmaba que él había renunciado a su posición y a su derecho a proporcionarle un heredero a su hermano muerto. Esto era motivo de vergüenza (Deuteronomio 25:10). Escupirle en la cara era una forma de humillarlo (Números 12:14).

Lecciones para nosotros:

6:6-9. Tal como tenían que hacer los israelitas con la Ley, nosotros también

debemos conocer a fondo las normas divinas, tenerlas siempre presentes e

inculcarlas en nuestros hijos. Hemos de ‘atarlas como señal sobre nuestra mano’ en el sentido de que nuestras acciones —representadas por nuestras manos— deben demostrar que somos obedientes a Jehová. Además, igual que una “venda frontal entre los ojos”, nuestra obediencia debe ser evidente a todos.

6:16. Nunca pongamos a prueba a Jehová como hicieron con falta de fe los

israelitas en Masah, donde se quejaron por no tener agua (Éxodo 17:1-7).

8:11-18. El materialismo puede hacernos olvidar a Jehová.

9:4-6. No caigamos en el error de creernos justos.

13:6. No permitamos que nadie nos aleje de la adoración de Jehová.

14:1. Debe evitarse la automutilación, pues además de mostrar falta de respeto por

el cuerpo humano, puede estar relacionada con la religión falsa (1 Reyes 18:25- 28). Nuestra esperanza en la resurrección debería impedir semejantes extremos en las muestras de duelo por los muertos.

20:5-7; 24:5. Seamos considerados con aquellos que tengan circunstancias

especiales, incluso cuando la tarea que haya que efectuar sea importante.

22:23-27. Ante un intento de violación, gritar es uno de los recursos disuasorios

“TIENES QUE ESCOGER LA VIDA”

(Deuteronomio 27:1–34:12)

En su tercer discurso, Moisés estipula que tras cruzar el Jordán, los israelitas deben escribir la Ley en grandes piedras y pronunciar las maldiciones que les acarreará la desobediencia, así como las bendiciones que tendrán por obedecer. El cuarto

discurso comienza con la renovación del pacto entre Jehová e Israel. Una vez más, Moisés previene al pueblo contra la desobediencia y los anima a “escoger la vida” (Deuteronomio 30:19).

Además de los cuatro discursos, Moisés habla del cambio de caudillo y enseña a los israelitas un hermoso cántico que alaba a Jehová y advierte de las trágicas consecuencias de la infidelidad. Después de bendecir a las tribus, Moisés muere a la edad de 120 años y es enterrado. El período de duelo dura treinta días, lo que equivale a casi la mitad del tiempo que abarca Deuteronomio.

Respuestas a preguntas bíblicas:

32:13, 14. Puesto que los israelitas tenían prohibido comer todo tipo de grasa, ¿qué significaba que comieran “la grasa de carneros”? Esta expresión,

empleada aquí en sentido figurado, denota lo mejor del rebaño. Este uso poético se deduce del hecho de que en el mismo versículo se hable de “la grasa de los riñones del trigo” y “la sangre de la uva”.

33:1-29. ¿Por qué no se mencionó expresamente a Simeón en la bendición de Moisés a los hijos de Israel? Porque tanto Simeón como Leví habían actuado

“con dureza” y su cólera había sido “cruel” (Génesis 34:13-31; 49:5-7). Su

herencia no fue como la de las demás tribus. Leví recibió 48 ciudades, y la porción de Simeón formaba parte del territorio de Judá (Josué 19:9; 21:41, 42). Por eso Moisés no mencionó explícitamente a Simeón. No obstante, la bendición de esta tribu estaba incluida en la bendición general de Israel.

Lecciones para nosotros:

31:12. Los jóvenes deben sentarse con los adultos en las reuniones de

congregación y esforzarse por escuchar y aprender.

32:4. Las actividades de Jehová son perfectas en el sentido de que manifiestan sus

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