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Target Groups for Stigma Reduction Interventions 134

6.   General Discussion 119

6.4   Stigma Reduction and a New Management of Pedophilia 134

6.4.2   Target Groups for Stigma Reduction Interventions 134

El hidrógeno es un gas ca- torce veces más liviano que el aire que respiramos. Al arder se combina con el oxígeno del aire y forma agua., elemento cuya molécula está formada por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno (Agua=H2O). Cuando arde puro produce una llama azul poco luminosa, pero re- vuelto con aire resulta una mezcla gaseosa altamente explosiva.

El hidrógeno es parte esen- cial en la constitución de los ácidos. Así, por ejemplo, al unirse con el azufre forma el ácido sulfúrico, de fórmula química H2S04.

Junto con el nitrógeno forma el amoníaco (NH3), un

gas que combinado con agua y jabón forma un buen producto de limpieza.

Para obtener el hidrógeno del ácido sulfúrico o del ácido clorhídrico, se tratan dichas substancias con zinc, de la siguiente manera:

En un vaso, medio lleno de agua, mantenga boca abajo y lleno de agua un tubo de en- sayo. Eche al vaso un trocito de

zinc (es el metal que forma el tarro en las pilas comunes) y luego un poco de ácido sulfúri- co, con mucho cuidado para evitar las salpicaduras.

Del retazo de zinc se des- prenderán pronto gran número de burbujitas de hidrógeno, que se procurarán recibir en el tubo de ensayo, con lo que éste se irá vaciando de agua y llenándose del gas que formaba las bur-

Fig. 1. Burbujas de hidrógeno.

bujas (figura 1). El despren- dimiento de burbujas se acelera vertiendo en el vaso un poco de sulfato de cobre disuelto en agua.

Puesto que el hidrógeno tiende a subir en virtud de que es menos denso que el aire, para que el tubo permanezca lleno del gas al separarlo del agua del vaso, tendremos que sostenerlo boca abajo. Al acercar la boca

del tubo a una llama, el hidrógeno arderá con llama muy poco luminosa (figura 2).

Si retiramos el tubo de en- sayo del agua cuando apenas está a medio llenar de gas, en- tonces el agua que todavía ocu- paba parte del tubo caerá y será reemplazada por aire. Pero este aire y el hidrógeno que llenaba la porción superior del tubo for- marán una mezcla gaseosa explosiva, y al aproximar la boca del tubo a la vela, en vez de aparecer una llama tranquila, saldrá una bocanada de fuego y se producirá una ruidosa ex- plosión, inofensiva si se procura no recibir en el rostro o en las manos la llamarada ardiente.

El hidrógeno se puede ob- tener también a partir de una mezcla de una cucharada de polvo de zinc con dos cuchara- das de sulfato ácido de sodio (bisulfato sódico, S04HNa),

Fig. 2. Llama del hidrógeno.

Globo de cau- cho, de los em- pleados para las piñatas. Mezcla de polvo de zinc y bisulfato sódico Mechero de alcohol, hecho con un frasco pequeño de boca an- gosta. La mecha puede ser un cordón de hilo o un retazo de tela.

Introduzca la mecha por un trozo de tubo metáli-

co soldado a la tapa o puesto en el centro

de un tapón de cor- cho.

Fig. 3. Manera elemental de llenar un globo de caucho con hidrógeno.

añadiendo dos cucharadas de agua.

Puesto lo anterior en un tubo de ensayo, coloque a éste un tapón con un trozo de tubo al que se le pueda poner en su extremo superior el cuello de in- flado de un globo de juguete, tal como se muestra en la figura 3.

Calentando suavemente el tubo de ensayo, el globo se llena con el hidrógeno que se des- prende de la reacción química.

Para continuar inflándolo cuando haya cesado el des- prendimiento, apriete el cuello del globo para no perder el gas recogido y retire el tapón del tubo de ensayo. Prepare otra porción de mezcla y repita la operación anterior, hasta que el globo esté bien inflado.

Ate un hilo al cuello del globo y retírelo del tubo que lo une al tapón. Dejándolo en libertad, ascenderá en el aire, demos- trando que el gas que hay en su

interior es más liviano que el vo- lumen de aire desalojado (Prin- cipio de Arquímedes).

Evite la tentación de quitar el globo y acercar a la llama del mechero el chorro de hidrógeno que sale por el tubito del tapón, ya que, si todavía está mezclado con el aire que había originalmente en el tubo, se corre el riesgo de provocar la explosión de la mezcla gaseosa en el interior del tubo, con el consiguiente estallido del mismo.

Este mismo peligro se presenta con los globos infla- dos con gas que venden en las ferias: puede explotar si el niño lo arrima a una lámpara caliente o a las velas del bizcocho de cumpleaños.

Haga una "antena parabólica"

Enfrentados dos paraguas, abiertos y mojados, de manera que sus palos se hallen exactamente en la prolonga- ción uno de otro, aunque la distancia entre ambos sea de varios metros, se puede hablar en voz baja junto al varillaje de uno de ellos y escuchar aplicando el oído en el correspon- diente punto del otro, sin que una tercera persona situada entre ambos interlocutores pueda enterarse de su conver- sación.

Los paraguas actúan como reflectores o espejos del sonido, dirigiendo el primero las ondas sonoras al segundo y concentrándolas éste en un punto denominado "foco", que coincide aproximadamente con el tubito de apertura del varillaje. Es preciso que la tela esté mojada, pues de otro modo daría paso al sonido en vez de reflejarlo.