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A continuación, presentamos una serie de gráficos, donde pode- mos observar tres varillas verticales (lóbulos ANTENA, P y O), la varilla en "L" replegada y varillas en L simplemente, con sus respectivas con- venciones mentales.

Gráficos Nº 33

Gráficos N° 33

13.1. LAS VARILLAS VERTICALES

Se las construye en metal, cobre, bronce o latón, y se las sostiene con los DEDOS ÍNDICE de AMBAS MANOS, en un plano vertical hacia adelante.

En caso de detección, giran hacia la derecha o hacia la izquierda y retornan a su posición inicial, al salir de la zona irradiada. De este modo, pueden apreciarse con claridad el inicio y el final de una radia ción.

Por ejemplo: la energía de la persona tiene un campo radiante ha- cia la derecha, hacia la izquierda y uno hacia el frente

Nota interesante. La espalda posee un campo energético muy reduci-

do. De ahí que sea cobarde atacar a alguien por detrás —pues carece de defensa— o bien que resulte fácil hacer que una persona se dé vuel- ta, cuando miramos fijamente su espalda. También hay sectas en las cuales, alguien se ubica por detrás de las personas para manipularlas con la propia energía, haciéndolas caer de espaldas.

A nosotros nos parece que todo esto se explica por la baja intensi- dad del campo energético de la espalda.

Ejemplo de medición

• Apoyemos a una persona de espaldas contra una pared, para me dir su campo frontal: al colocar las varillas verticales frente a la persona, reaccionaran girando hacia la derecha o la izquierda. Ale- jémonos en línea recta de la persona hasta que la varilla vuelva a su posición inicial. En ese lugar realizamos una marca sobre el piso, porque hasta a l l í llega su campo energético.

• De la misma manera medimos a la persona de costado, cuando la persona apoye sucesivamente SU MANO DERECHA y SU MANO IZQUIERDA sobre la pared.

También aquí retrocedemos hasta lograr que las varillas vuelvan a su posición inicial y trazamos una línea para indicar hasta dónde lle- gan los diversos campos.

Si las reacciones de las varillas se dan todas en el mismo lugar, el campo total está equilibrado. Si hay diferencias, indican un dese- quilibrio.

Como vemos, todos los campos se toman siempre de la misma manera a partir de un punto de referencia, en nuestro caso, la pared.

13.2. LAS VARILLAS EN "L"

Confeccionada con alambre de acero, hierro galvanizado, bronce o latón de dos a cuatro milímetros de diámetro, dobladas en ángulo rec- to de manera tal que uno de sus brazos mida de 1 0 a 15 cm y el otro de 20 a 40 cm. A algunos de los participantes de mis cursos les resulta mejor un ángulo de aproximadamente 105 a 110 grados y ligeramente redondeado.

Se toman por los brazos más cortos; una con cada mano y convie- ne que estén dentro de un canuto, para facilitar su libre giro.

Para trabajar con las varillas en "L" es necesario tomarlas suave- mente, en forma relajada, paralelas entre sí y ambas horizontales.

En estado receptivo, las varillas reaccionan cruzándose o separán- dose al pasar sobre una zona de radiación y vuelven a su posición inicial al salir de ella.

Por su gran precisión son muy empleadas en varios países, sobre todo en EE.UU. Además, son varillas que reaccionan con mucha facili- dad aun en manos de personas sin entrenamiento.

Por ejemplo: tome un cable grueso y conecte al final del mismo un ventilador o una plancha y enciéndalo. Tome las varillas del modo indi- cado y sitúese sobre el cable: las varillas se cruzarán. Deje de pisarlo y las varillas se descruzarán.

Recordar que para las varillas en "L" se emplea la convención men- tal como en cualquier otro instrumento radiestésico. Por ejemplo: — "QUIERO QUE LAS VARILLAS SE CRUCEN AL PISAR LA ZONA

DE..." (lo que busco: agua, minerales, radiaciones terrestres, etc.), — excepto en el caso de explosivos, para el cual la convención será:

"QUIERO QUE LAS VARILLAS SE CRUCEN AL APROXIMARME A LA ZONA MINADA".

Gráfico N° 34

En el gráfico anterior tenemos la representación (desde arriba ha- cia abajo) de los siguientes instrumentos: PÉNDULO, VARILLAS en "L", VARILLAS REPLEGADAS y HORQUETA ARTIFICIAL, con sus respecti- vas convenciones para la detección de energías telúricas.

13.3. VARILLA EN "L" REPLEGADA

La varilla "replegada" cumple las mismas funciones que las vari- llas en "L", con la diferencia de que es más pequeña y práctica para ser transportada. Además, al ser más corta, no choca contra el pecho en

los "cruces" y es sumamente cómoda en algunos trabajos como, por ejemplo, el chequeo de las entradas correcta o incorrecta de energía en la cabeza de una persona.

El autor del presente Manual ha investigado las características y dimensiones de la varilla replegada y cree haber llegado a un diseño de gran operabilidad. La prefiere, para ubicar líneas de fuerza, a las vari- llas en "L", a las varillas en V e inclusive al péndulo.

Se la debe mantener como las varillas en "L", horizontalmente y

con la convención mental, como con cualquier otro instrumento de

detección. En el caso de las líneas telúricas (Hartmann o Curry), des- plazándonos lateralmente —del mismo modo en que operamos con la varilla en V—, cuando estemos pisando una línea de fuerza, la varilla replegada girará 90 grados hacia la derecha o hacia la izquierda (según sea una línea de fuerza positiva o negativa).

Si avanzamos sobre la línea hallada, la varilla replegada manten- drá el giro de 90 grados. Cuando lleguemos a un "cruce" girará 90 grados más, completando un giro de 180 grados con respecto a la po- sición inicial. Esto quiere decir que, al inicio, miraba hacia el frente; ubicada sobre una línea de fuerza, mira hacia la derecha o la izquierda de la persona, y sobre un cruce, apunta hacia el pecho de la persona.

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