6.3 Structural and geological implications of the models
6.3.4 Tasman Line
Muchos de los especialistas que niegan la sinonimia aceptan su existencia dentro del plano onomasiológico, es decir, la limitan a la posibilidad mental que tiene el hablante de expresar un concepto de distintas formas; y por ello, definen la sinonimia como un significado que puede tener varios significantes, definición que le resta identidad semasiológica, semántica o lingüística.
Apoyar esta idea implica considerar que es factible pensar en un concepto sin que éste posea una forma lingüística, sería “aceptar que segmentamos la realidad con categorías pre-lingüísticas, anteriores a la propia lengua” (Regueiro, 1998:390), lo cual parece imposible. Al respecto Wolf ha afirmado que:
Un sistema de referencia extralingüístico como base para la lexicografía, orientada desde un punto de vista onomasiológico, será siempre una pura posibilidad teórica mientras no se consiga comprobar la existencia de categorías de referencia que sean independientes de la lengua y que formen un conjunto sistemático (1982:336).
La sinonimia va más allá del plano onomasiológico, lo que es posible comprobar si consideramos el proceso de traducción, procedimiento que se basa en el hecho conocido e irrebatible de que un término de una lengua X tiene su equivalente en cualquier otra lengua; y por ello, es posible realizar una traducción. Este tipo de sinonimia corresponde al plano semasiológico, en ella se parte de una forma desconocida y se busca “su posible relación sinonímica con otra que sí se conoce” (Regueiro, 2010:25).
Para dar una más clara explicación sobre este tema, Regueiro reinterpreta el esquema de la relación sinonímica de Ullman para ejemplificar las dos vías en las que se activa la sinonimia, proceso especialmente relevante para la didáctica de lenguas extranjeras:
Gráfico 12. La doble vertiente de la sinonimia (Regueiro, 2010)
• En este esquema S representa un signo lingüístico que integra al significante y al significado.
• La producción se da de idea a signo, en una relación onomasiológica (flechas descendentes). El hablante parte de un signo lingüístico conocido e indaga en su lexicón mental en busca de un equivalente sinonímico con el mismo significado. • La comprensión (o traducción) se realiza de forma contraria, de signo a idea, es
una relación sinonímica semasiológica (flechas ascendentes). En este proceso el hablante advierte una unidad léxica desconocida, por lo que inicia una búsqueda mental de una probable relación sinonímica con otra unidad conocida, un sinónimo o un cognado.
[Por lo tanto], la sinonimia existe como relación semántica lingüística que se manifiesta en el habla y como propiedad del lenguaje; como relación interlingüística e intralingüística (Regueiro, 2010:25).
Los llamados cognados o sinónimos interlingüísticos son palabras que se escriben y se pronuncian exactamente igual o de forma muy parecida y poseen idéntico significado, pero que pertenecen a dos lenguas diferentes:
universidad/university, (inglés), estrella/stella (italiano), simpatía/ sympathie
(francés). Muchos estudiosos (Swan, 1997; Apeel 1996; Laufer 1990a, 1997; Singleton, 1999 entre otros) sostienen que estas palabras facilitan el aprendizaje de una lengua extranjera debido a que la búsqueda de asimilación a palabras ya conocidas es una de las maneras a través de las cuales se conectan las palabras nuevas a los sistemas internos de significado, es decir, la similitud morfológica es el primer punto de contacto y esta propicia que se activen los procesos semánticos en
S
N
1 N
2
busca de una asimilación semántica interlingüística. De acuerdo con Singleton el uso de esta estrategia de aprendizaje es muy alto porque conectar palabras de la LMt que son total o parcialmente equivalentes a las de la LM requiere mucho menos esfuerzo cognitivo que aprender nuevas palabras de la L2 que no tienen conexión.
Por su parte Ainciburu, en su estudio del léxico español e italiano indica que “Son cognados y, por tanto, similares en la forma e idénticas en el significado: la mayor parte de las palabras que el alumno aprende en los primeros cursos de español (“amigo”: amico, “persona”: persona, “aula”: aula, “profesor”: professore, etc.)” ((2007:66), lo cual destaca su significativa influencia en el proceso de aprendizaje del léxico.30 Por su parte, Izquierdo Gil (2004) señalala poca utilidad que se ha dado a los sinónimos interlingüísticos en las aulas de ELE, pese a la importante explotación didáctica que se puede hacer de ellos.
Resumen de la primera parte
A modo de resumen podemos decir que la sinonimia es un concepto que ha causado polémica desde hace años. La doctrina de Girard orientó el tratamiento de la sinonimia hacia la búsqueda de la diferenciación: con “el convencimiento de que los sinónimos son aparentes y solo por desconocimiento de sus diferencias se identifican determinadas unidades” (González Pérez, 1994:39) lo cual produjo posturas mal argumentadas que alegaban un ideal de lengua y se apoyaban en el mismo tipo de ejemplificaciones, todo lo cual terminó debilitando la importancia de la sinonimia como recurso léxico. Además
Aunque en los últimos años la lingüística ha tenido un importante desarrollo, la sinonimia no ha podido librarse de los anticuados conceptos de que la revistieron en el siglo XVIII, argumentaciones y malinterpretaciones que siguen avivando la polémica y que han derivado en tres posiciones: la negación, su existencia supeditada a niveles de gradación o la directa afirmación de su existencia.
30
Groot y Kejzer (2000) también confirman que los cognados son más fáciles de aprender y sugieren la introducción de estas unidades léxicas “visualizables” en los programas de vocabulario de LE. Respaldando estas afirmaciones Ainciburu (2007) reportó en sus resultados que los cognados presentaban siempre tiempos menores de reacción así como un porcentaje de errores más bajo en todos los niveles de aprendizaje que integraron su investigación.
lexicógrafos, entre los que no faltan, paradójicamente, los propios autores de diccionarios de sinónimos, la niegan. Creemos que, mientras se mantenga la negación de la sinonimia lingüística, ignoraremos sus posibilidades en el estudio del léxico (Regueiro, 2004:1).
Esta discrepancia de opiniones ha motivado un estudio más profundo de la sinonimia, por lo que son muchas las perspectivas y enfoques con los cuales se intenta dar una especificación clara a este concepto, y aunque las afirmaciones aún son escasas, parece evidente que es necesario partir de la aceptación de su existencia para entender y explicar la realidad lingüística de la sinonimia, pues solo así será posible ampliar nuestro conocimiento sobre ella y explotar todas sus posibilidades como instrumento de acceso léxico. De la multiplicidad de criterios, perspectivas y acercamientos teóricos que han tenido como centro la sinonimia y su estatus, da cuenta el siguiente esquema:
Gráfico 13. Concepciones de la sinonimia desde diferentes perspectivas (Regueiro, 2010) Relación semántica lingüística Significado lingüístico Identidad de significado Situacionales Estilísticos Geográficos Estándar Onomasiología Lógico-formal Condiciones de verdad L. Texto Procedimiento de sustitución léxica Retórica Recurso expresivo Intralingüística No cognados Cognados Interlingüística S I N O N I M I A Relación referencial extralingüística Designación Semejanza de significado
Como bien señala Salvador, “si hay sinónimos tienen que ser absolutos, porque si no fuesen absolutos no serían sinónimos” (1985a:51). Esta investigación tiene como objetivo destacar la importancia de la sinonimia como recurso léxico enriquecedor del vocabulario y herramienta indispensable en el estudio de LE, en especial, como facilitador del acceso léxico.