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Phase III: ADJUSTMENT

CHILD ETHNICITY WITHIN THE SCHOOL

1 Data obtained from the ACTSA’s Statistical Unit showed that in 985, the ACT had a 85 per cent retention rate for Year 2 students and that by 988, this had increased to 90 per cent.

5.4 Teacher characteristics

5.4.2 Teaching methods

12 El cuarto ángel tocó la trompeta, y fue herida la tercera parte del sol, y la tercera parte de la luna, y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciese

la tercera parte de ellos, y no hubiese luz en la tercera parte del día, y asimismo de la noche.

13 Y miré, y oí a un ángel volar por en medio del cielo, diciendo a gran voz: ¡Ay, ay, ay, de los que moran en la tierra, a causa de los otros toques de trompeta que

están para sonar los tres ángeles!

8:12 Como la novena plaga en Egipto de "densas tinieblas" (Éx. 10:21-23), la maldición traída por el cuarto ángel golpea a los portadores de luz, el sol, la luna,

las estrellas, de modo que un tercio de ellas pudieron quedar oscurecidas. La imagen aquí fue usada por los profetas por largo tiempo para ilustrar la caída de naciones y gobernantes nacionales (comp. Isa. 13:9-11, 19; 24:19-23; 34:4-5; Eze. 32:7-8, 11-12; Joel 2:10, 28-32; Hech. 2:16-21). En cumplimiento de esto, observa Farrar, "un gobernante tras otro, y jefe tras jefe del Imperio Romano y de la nación judía fue asesinado y arruinado. Gayo, Claudio, Nerón, Galba, Otón, Vitelio, todos murieron asesinados o se suicidaron; Herodes el Grande, Herodes Antipas, Herodes Agripa, y la mayoría de los príncipes herodianos, junto con no pocos de los principales sumos sacerdotes de Jerusalén, perecieron en desgracia, o en el exilio, o en forma violenta. Todos éstos fueron soles apagados y estrellas oscurecidas".

8:13 El águila-querubín voladora (4:7) controla la sección de las trompetas en Apocalipsis (comp. Oseas 8:1), y es apropiado que Juan vea un águila volar por en medio del cielo, advirtiendo de la ira venidera. El águila, como muchos otros símbolos del pacto, tiene una doble naturaleza. Por una parte, significa la salvación que Dios proporcionó para Israel:

Porque la porción de Jehová es su pueblo; Jacob la heredad que le tocó. Le halló en tierra de desierto, y en yermo de horrible soledad. Lo trajo alrededor, lo instruyó.lo guardó como a la niña de su ojo. Como el águila que excita su nidada, revolotea sobre sus pollos, extiende sus alas, los toma, los lleva sobre sus plumas.

(Deut. 32:9-11; comp. Éx. 19:4).

Pero el águila es también una temible ave de presa, asociada con sangre y muerte y carne en descomposición:

Sus polluelos chupan la sangre, y donde hubiere cadáveres, allí está ella. (Job. 39:30).

A menudo, las advertencias proféticas de la destrucción de Israel están expresadas en téminos de águilas que descienden sobre la carroña (Deut. 28:49; Jer. 4:13; Lam. 4:19; Oseas 8:1; Hab. 1:8; Mat. 24:28). En realidad, un aspecto básico de la maldición del pacto es el de ser devorados por las aves del cielo (Gén. 15:9-12; Deut. 28:26, 49; Prov. 30:17; Jer. 7:33-34; 16:3-4; 19:7; 34:18-20; Eze. 39:17-20; Apoc. 19:17-18). El águila-querubín reaparecerá en esta sección de Apocalipsis como una imagen de salvación (12:14), y al final será reemplazada por (o vista nuevamente como) un ángel que vuela por en medio del cielo proclamando el evangelio a los que moran en la tierra (14:6), pues su misión es en definitiva redentora en su alcance. Pero la salvación del mundo vendrá por medio de la caída de Israel (Rom. 11:11-15, 25). Así que el águila comienza su mensaje con ira, proclamando tres ayes que han de venir sobre los que moran en la tierra.

Como las plagas originales en Egipto, las maldiciones se vuelven más intensas y más precisas en su aplicación. Juan está construyendo para llegar a un crescendo, usando los tres ayes del águila (que corresponden a la quinta, sexta, y séptima trompetas; comp. 9:12; 11:14-15) para dramatizar los crecientes desastres que caen sobre la tierra de Israel. Después de muchas demoras y mucha paciencia de parte del celoso y santo Señor de los ejércitos, las terribles sanciones de la Ley se desatan finalmente contra los quebrantadores del pacto, para que Cristo Jesús pueda heredar los reinos del mundo y traerlos a su templo (11:15-19; 21:22-27). Notas:

1. Milton S. Terry, Biblical Apocalyptics: A Study of the Most Notable Revelations of God and of Christ in the Canonical Scriptures (New York: Eaton and Mains, 1898), pp. 343s. Véase también de Alfred Edersheim, The Temple: Its Ministry and Services as They Were at the Time of Jesus Christ (Grand Rapids: William B. Eerdmans, 1980), pp. 167s.

2. Edersheim observa aquí que "la práctica de enlazar las manos juntas en oración data del siglo quinto de nuestra era, y es de puro origen sajón".

3. Alfred Edersheim, The Temple, p. 167.

4. Tobit 12:15 habla de "los siete ángeles santos, que presentan las oraciones de los santos, y entran y salen delante de la gloria del Santo".

5. Ofrecer un sacrificio con "fuego extraño" (es decir, fuego fabricado, no del altar) era castigado con la muerte: Lev. 10:1-4.

6. Para un estudio más profundo de la totalidad de este tema, véase de James B. Jordan, Sabbath-Breaking and the Death Penalty: A Theological Investigation(Tyler, TX: Geneva Ministries, 1986), esp. caps. 3-5.

7. El uso simbólico del incienso es, por lo tanto, apropiado (pero, por supuesto, no obligatorio) en la liturgia del Nuevo Pacto.

8. G. B. Caird, The Revelation of St. John the Divine(New York: Harper & Row, Publishers, 1966), p. 108.

9. Ibid.

10. Ibid., p. 109.

11. Gordon J. Wenham, Numbers: An Introduction and Commentary(Downers Grove, IL: Inter-Varsity Press, 1981), p. 102.

12. Caird, p. 111.

13. J. Massyngberde Ford, Revelation: Introduction, Translation, and Commentary (Garden City, NY: Doubleday & Co., 1975), pp. 135s.

14. St. Augustine, The City of God, i.29 (Marcus Dods, trad., New York: The Modern Library, 1950, pp. 34f.).

15. Josephus, The Jewish War, vi.i.1.

16. Según William Telford, este monteera una expresión normal en el pueblo judío para referirse al Monte del Templo, "la montaña por excelencia"; véase The Barren Temple and the Withered Tree(Department of Biblical Studies, University of Sheffield, 1980), p. 119. 17. F. W. Farrar, The Early Days of Christianity(Chicago: Bedford, Clarke and Co., publishers, 1882), p. 519.

DÍAS DE RETRIBUCIÓN

Una exposición del libro de Apocalipsis

Título de la obra en inglés:

Days of Vengeance

Por David Chilton Tomado de Freebooks

Parte Cuatro 9

SE DESATA EL INFIERNO