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3. Measurement-based management of GSD projects

3.2 Implementation of dynamic measurements in GSD projects

3.2.1 Technical viewpoints

El consumo de drogas por la población, está fuertemente ligado al sexo, pero con un fuerte componente derivado del carácter social de cada droga. En el caso de las drogas legales, para el alcohol (Tabla 5.2), el consumo es mayor en hombres. En el caso del tabaco, el consumo es mayor en los hombres, sin embargo existe una tendencia marcada al acercamiento progresivo de los niveles de consumo de las mujeres, al que presentan los varones. En la encuesta, ambos sexos han iniciado el consumo hace más de tres años, pero las mujeres tienen una edad de inicio mayor, 18 años en promedio, contra 16 de los hombres. (Tabla 5.4).

En relación con la frecuencia de consumo de alcohol los porcentajes son ligeramente menores en las mujeres que en los varones, para el consumo de ultimo año. (Tabla 5.2).

Para el tabaco (Tablas 5.8 a 5.14) los hombres muestran una prevalencia de vida mayor (75.5% en varones contra 53,5% en mujeres). La edad de inicio del consumo es un poco más tardía en las mujeres (18 años en el promedio, contra 16 en los hombres) con un inicio en poco mas de la tercera parte de las mujeres entre los 11 y 18 años, contra la mitad de los varones del mismo rango de edad. El uso actual sigue la misma proporción que la prevalencia de vida, es mayor en los varones (39.3%) siendo en el grupo femenino alrededor de la mitad de este valor (16.7%). Con referencia al uso intensivo, dentro de la dispersión de las cifras, parece haber un desplazamiento de uso diario o una vez por semana en varones hacia el uso y una o dos veces en el ultimo año en las mujeres.

La diferencia en el consumo de drogas, debida al sexo, se aprecia de manera más clara con las drogas ilegales: es así que para la marihuana las prevalencias de vida se dan en el 13,2% en el caso de los hombres y de 3,9% en el de las mujeres.

La mayor frecuencia de uso de la marihuana en el ultimo año, para ambos sexos se observa para el consumo 1 a 2 veces (hombre: 1.8%, mujer: 1%, Tabla 7.7), La mayoría de los hombres y mujeres que han fumado marihuana dicen haberlo hecho hace más de tres años, con un uso actual de 1% en los hombres y 0,1% en las mujeres

Tratándose de la pasta básica de cocaína se mantiene la diferencia entre los sexos, 4,4% en los hombres y 1,5% en las mujeres (Tabla 7.9), con un consumo inicial en su mayoría hace más de 3 años para ambos sexos (Tabla 7.11). La edad media de inicio para los varones es de 19 años y de 17 en las mujeres. (Tabla 7.12) Para la frecuencia de consumo, la mayoría dice no haber consumido en los últimos 12 meses. (Tabla 7.11).

La diferencia de género resulta ser casi idéntica para el clorhidrato de cocaína, 3% en los hombres y 0,7% en las mujeres, con un consumo inicial en su mayoría hace más de 3 años y mayor en los varones. La edad media de inicio del clorhidrato es mayor en los varones que en las mujeres (22 años contra 20 en las mujeres). (Tabla 7.20) Para la frecuencia de consumo, la mayoría dice no haber consumido en los últimos 12 meses, sólo un 0,3% de varones afirma haberla consumido al menos una vez por semana. (Tabla 7.21)

Los factores familiares, pero también los extrafamiliares influyen en el consumo de sustancias tanto en hombres como mujeres. Sin embargo “la cultura” presiona de manera diferenciada a hombres y mujeres, pareciendo ser que los varones se ven mas influidos por el sistema e iniciarse en las drogas ilegales más tempranamente. Ello podría explicarse por tener mas temprana exposición a “la calle” (llámese fiestas, reuniones entre amigos, en un clima de menor control familiar). La propaganda en el caso de tabaco sobre todo apunta al sector de mujeres jóvenes lo que tendría una influencia en esta población.

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Para el consumo de drogas la edad es un factor muy importante. Las drogas sociales se consumen desde edades muy tempranas y las ilegales predominan en el adulto joven, con diferencias que es necesario señalar.

El alcohol se consume desde edades tempranas y rápidamente se llega a una prevalencia estable para todas las edades. Así, de una prevalencia de 57% a los 12 a 18 años se pasa a una de más de 90% luego de los 19 años, que continúa hasta las edades más avanzadas (Tabla 5.1).

Por encima de los 19 años, la mayoría de los que han consumido alcohol refieren haberlo hecho por primera vez hace más de tres años, Los más jóvenes lo han consumido hace menos tiempo (Tabla 5.3). La edad de inicio más frecuente está en el grupo de 12 a 18 años. (Tabla 5.4). La frecuencia de consumo se estabiliza entre una y seis veces por año pero el consumo por lo menos una vez por semana llega al 11,1% en los jóvenes de 19 a 24 años disminuyendo progresivamente con la edad. La edad de inicio crece consistentemente con la edad actual.

El uso actual y el uso reciente a partir de los 19 años, no muestran diferencias apreciables en relación a la edad, salvo un aumento de ex-usuarios conforme aumenta la edad.

La prevalencia de vida del tabaco es bastante alta desde el grupo de los 12 a 18 años donde llega a cerca del tercio de los entrevistados de dicha edad. La cifra sube hasta el rango del 70 a 72% para el grupo de mayores de 18 años. (Tabla 5.9)

El inicio del consumo (Tablas 5.11 y 5.12) es mayoritario entre los 12 y 18 años. La frecuencia de consumo intensivo de tabaco también es mayor entre los 19 y 24 años (Tabla 5.13). El uso actual es mayor entre los 19 y 24 años (37.2%), y entre los 25 y 29 años (39.4%) (Tabla 5.9)

La prevalencia de vida de la marihuana alcanza un máximo en el grupo de 19 a 24 años donde llega al 12.3%, seguido del grupo de 25 a 29 años donde llega al 11.8% y baja progresivamente hasta el 6.5% para los de 40 a 49 años (Tabla 7.3) con una

curva paralela a la del ofrecimiento (Tabla 7.1). La edad de inicio en el consumo varía desde 16 años para los menores hasta 19 para los de mayor edad. (Tablas 7.5 y 7.6). La mayoría de los usuarios mayores de 19 años ha iniciado su consumo hace más de tres años. En el rango de 12 a 18 un 1.7% ha consumido hace más de un año pero menos de tres. Un 2.7% afirma haber consumido marihuana entre un mes y un año atrás.

La prevalencia de vida de la pasta básica de cocaína alcanza un máximo a los 25 a 29 años. (Tabla 7.8) La edad de inicio en el consumo varía desde 15 años para los menores hasta 22 para los de mayor edad. (Tabla 7.13). La mayoría de los usuarios ha consumido por primera vez hace más de tres años. (Tabla 7.11) El uso actual y el uso reciente son demasiado bajos para tener significación.

En el caso del clorhidrato de cocaína, la prevalencia de vida alcanza un máximo a los 19 y 24 años (2.9%) y desciende hasta 1.1% a los 39 a 44 años. (Tabla 7.17). La edad de inicio en el consumo, varía desde 16 años para los menores, hasta 27 años para las cohortes de edades mayores de 50 años La mayoría de los usuarios ha consumido hace más de tres años El uso actual y el uso reciente son demasiado bajos para tener significación. .. (Tabla 7.17)

Para el consumo de éxtasis, el ofrecimiento alcanzo el 4.5% de la población encuestada. La prevalencia de vida alcanza su máximo valor entre los 19 a 24 años (2.3%), seguido del grupo de 25 a 29 años (2.2%) y de 12 a 18 (1.7%)... El porcentaje para los demás grupos de edad son demasiado bajos para tener significado estadístico. (Tabla 7.22)

Respecto a la edad los hallazgos sugieren que los mayores esfuerzos preventivos deberían hacerse en la pubertad y la adolescencia considerando que el inicio en el consumo, para todas las sustancias, es cada vez a menor edad.

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