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“I am Malala”, publicada en 2013 por la editorial Little, Brown and Company, es la autobiografía de Malala Yousafzai. Esta obra fue escrita con la colaboración de Christina Lamb, periodista británica reconocida a nivel internacional por su amplia experiencia como corresponsal de guerra en Pakistán y Afganistán.
La versión en español de esta obra fue realizada por la traductora Julia Fernández Hart y publicada por Alianza Editorial el mismo año en que fue publicado el texto original.
Este texto narrativo no ficticio cuenta con trescientos veintisiete (327) folios en su versión original y trescientos cincuenta y seis (356) en su versión en español. A lo largo de estas páginas se narra la infancia y parte de la adolescencia de la joven paquistaní que recibió el Premio Nobel de la Paz en 2014 por defender el derecho a la educación de las niñas de su país y de todo el mundo. Malala ha abrazado con fervor esta causa a pesar de haber recibido un disparo en la cabeza en 2012 por parte los talibanes, un grupo islámico fundamentalista que condena el hecho de que las mujeres asistan a la escuela.
Si bien el libro consta de un total de veinticuatro (24) capítulos, para el corpus genérico de esta investigación, se tomaron en cuenta únicamente los doce (12) primeros. Esta decisión permitió controlar de una manera eficiente la gran
59 diversidad de préstamos provenientes del urdu, pasto, árabe, hindi, ruso o francés, además de otros referentes culturales e históricos presentes en cada capítulo.
El contenido de estos capítulos abarca la vida de Malala desde su nacimiento hasta los 11 años, edad en la que adoptó el seudónimo Gul Makai para escribir un blog en urdu en el que se denunciaban las atrocidades cometidas por los talibanes en el valle de Swat.
El capítulo I se titula “A Daughter is born” (Ha nacido una niña) y ofrece una introducción a elementos importantes de la cultura pastún, grupo etnolingüístico ubicado en zonas de Afganistán y Pakistán. Malala narra cómo casi todas las personas que se acercaron a la casa de su familia el día de su nacimiento se compadecieron de sus padres por haber concebido a una niña en lugar de un niño. En este capítulo también se explica el origen del nombre de Malala. Su padre la llamó así en honor de Malalai de Maiwand, la heroína pastún que incentivó al ejército afgano a vencer a las tropas británicas durante uno de los enfrentamientos más importantes de la segunda invasión británica en Afganistán en 1880.
El capítulo II, titulado “My Father the Falcon” (Mi padre, el halcón), explica el origen de los talibanes en Swat, el valle donde vivían Malala y su familia. Según este capítulo, el grupo fundamentalista se originó entre talib o “estudiantes del Corán” que no solo tenían un gran fervor religioso, sino que también albergaban un gran nacionalismo pastún. Estos hombres habían vuelto a Swat después de pasar muchos años en Afganistán, país al que se habían trasladado en 1979 para combatir la invasión soviética. Un dato curioso al respecto es que el padre de Malala habría estado a punto de unirse a esta lucha; sin embargo, su corta edad en ese entonces impidió que esto sucediera. De haber participado en la resistencia afgana de ese momento, probablemente habría sido adoctrinado y reclutado por el grupo.
El capítulo III, de título “Growing Up in a School” (Crecer en una escuela), habla sobre las dificultades económicas que tuvo que afrontar durante varios años el padre de Malala para poder fundar y mantener una escuela de educación primaria y secundaria para niñas en Swat.
El cuarto capítulo, llamado “The Village” (La aldea), describe la serenidad de la vida en Swat antes de que los talibanes llegaran al valle desde Afganistán.
60 El capítulo V se titula “Why I Don’t wear earring and Pashtuns Don’t Say Thank you” (Por qué no llevo pendientes y los pashtunes no dicen “gracias”). En él se narra cómo inconscientemente Malala adquirió el hábito de robar los objetos de una de sus amigas y cómo logró rectificar su conducta con la ayuda de sus padres.
A continuación, el capítulo VI, titulado “Children of the Rubbish Mountain” (Los niños de la montaña de basura), trata sobre la empatía y preocupación de Malala por los niños pobres de su valle, especialmente por aquellos que pasaban el día entero en los muladares para clasificar basura y así ganar dinero. Lo que le entristecía particularmente era que estos niños no pudieran asistir a la escuela por tener que generar ingresos para sus familias.
El séptimo capítulo se titula “The Mufti Who Tried to Close Our School” (El muftí que intentó cerrar nuestra escuela) y detalla la ocasión en la que el líder de un grupo musulmán extremadamente conservador visitó la escuela para niñas del padre de Malala y solicitó que fuera cerrada por constituir una ofensa grave a la religión.
El capítulo VIII, de título “The Autumn of the Earthquake” (El otoño del terremoto), narra que una de las consecuencias más graves del terremoto en Pakistán en 2005 fue el reclutamiento, por parte de facciones extremistas, de una gran cantidad de niños que habían quedado huérfanos debido a los derrumbes.
El noveno capítulo del libro se titula “Radio Mullah” (El Mulá de la Radio) y describe cómo Fazlullah, el líder del Movimiento para la Aplicación de la Ley Islámica, instaló una emisora de radio desde la que adoctrinaba y amedrentaba a los pobladores de Swat y otras aldeas. Las amenazas más graves estaban relacionadas con hacer explotar las escuelas de niñas.
“Toffees, Tennis Balls and the Buddahs of Swat” (Caramelos, pelotas de tenis, y los Budas de Swat) es el décimo capítulo y narra los saqueos que ejecutaban los talibanes en el valle y las prohibiciones que establecían. Entre los saqueos más importantes destaca la destrucción de las estatuas de Buda presentes en la región. En cuanto las prohibiciones, estas eran extremas e incluían no jugar, no bailar, no divertirse, no reír, etc.
“The Clever Class” (La clase de niñas listas) es el capítulo XI y en él se describe cómo Malala y algunas de sus compañeras de clase empezaron a dar
61 entrevistas a diversos medios comunicación para dar a conocer los abusos cotidianos de los talibanes y la vida miserable de los pobladores de Swat.
Finalmente, el capítulo XII se titula “The Bloody Square” (La plaza sangrienta) y, en él, Malala cuenta cómo los talibanes perpetuaban asesinatos y exponían los cadáveres en la plaza de Swat para amedrentar al resto de la población.
4.3.2 Corpus específico
El corpus específico estuvo conformado por cuarenta y ocho (48) muestras de expresiones lingüísticas extraídas de forma aleatoria del texto original y sus respectivas equivalencias en el texto meta.