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3. Context

4.5 Technology in teaching (MP4’s and videos)

Los datos recogidos en el Modelo deben reflejar el real pensamiento médico y, por tanto, aunque el patólogo es el responsable de plasmarlos en este documento, el médico de asistencia, que va a evaluar los diagnósticos, debe ocuparse de que estos correspondan con criterio médico real.

Lograr esto es fundamental y para ello, además de los esfuerzos indivi- duales de patólogos y médicos asistenciales, deben ser aprovechadas las re- uniones clinicopatológicas: reuniones de reparo del Certificado, de piezas fres- cas, institucionales y de la Comisión de Análisis de la Mortalidad.

Estas reuniones son de gran importancia: asistencial, docente y científica por lo que se insiste en sus características principales y algunos elementos que se proponen con el objetivo de elevar la calidad y aprovechar mejor las beneficios que brindan.

En Cuba se realizan cuatro tipos de reuniones clinicopatológicas:

Las llamadas reuniones de reparo del Certificado, denominadas así por tener como objetivo hacer los arreglos pertinentes al Certificado de De- función, una vez que se conocen los diagnósticos macroscópicos de la autop- sia. Se realizan generalmente una vez por semana y participa, además de patólogos y médicos asistenciales, un representante del Departamento de Estadística. Esta reunión puede vincularse con las de piezas frescas, aunque en un futuro debe desaparecer, al realizarse el reparo del Certificado automáticamente, cuando estén funcionando el Registro Nacional de Falleci- dos (Certificados de Defunción) y el de autopsias como partes integrales del Sistema de Información para la Salud.

Las reuniones de la Comisión de Análisis de la Mortalidad, donde se examinan los pacientes fallecidos en una institución después de concluirse todos los estudios realizados y contar con todos los elementos para el análisis, tienen un carácter más administrativo que científico y deben realizarse, men- sualmente, por servicios y una reunión general de la institución con la direc- ción, en asamblea médica. En ellas debe ratificarse o modificarse, de acuerdo con el criterio colegiado, la evaluación de la calidad del diagnóstico premortem hecha por el patólogo al realizar el control de la calidad interno (a la autopsia) y externo (a los diagnósticos premortem). Además deben analizarse otros problemas detectados en la conducta médica seguida con el paciente.

En estas reuniones de la Comisión de Análisis de la Mortalidad, aunque todavía no es habitual, deben tomarse acuerdos concretos que se propondrán a las direcciones de las instituciones para lograr, sobre la base de las expe- riencias obtenidas de todo el trabajo relacionado con las autopsias y muy especialmente de las discrepancias diagnósticas descubiertas, disminuir la morbilidad y mortalidad de la población.

Son de gran importancia las reuniones clinicopatológicas institucionales o departamentales (algunos hospitales realizan ambas reuniones) y las lla- madas reuniones de piezas frescas, por ser de interés asistencial y adminis- trativo, pero fundamentalmente docentes. A ellas se hará especial referencia.

Las primeras se realizan una vez al mes con el estudio anatomopatológico completo, al nivel correspondiente (institucional o departamental), y una pre- paración adecuada que garantice la discusión amplia y masiva, a punto de partida de un resumen que se hace circular con suficiente antelación. Poste- rior a la discusión clínica, el patólogo informa los resultados finales con la más elevada cantidad y calidad del material que evidencie los diagnósticos planteados.

Las segundas se realizan diaria o semanalmente, solo con el estudio macroscópico, en general al nivel de un servicio, sin preparación mayor que la

que pueda brindar de forma espontánea el colectivo en cuestión y, después de la discusión a partir de la historia clínica, mostrar los órganos y en particular los trastornos que presentan, o sea, las conclusiones macroscópicas.

Cuando se realizan solo con el personal del Departamento de Anatomía Patológica suelen llamarse reuniones de piezas frescas internas del depar- tamento.

Todas son de un valor incuestionable, no obstante forman parte de la “crisis de la autopsia” y como tal han disminuido en cantidad y calidad. Exis- ten hospitales donde prácticamente han desaparecido. Sin embargo, por su alto valor asistencial, docente y científico deben recuperarse e incluso mejo- rarse. Por esa razón, a continuación se plantean algunas sugerencias que pueden ayudar a elevar la calidad de estas reuniones, en especial las de pie- zas frescas:

– Realizar la discusión fundamental, después que el patólogo plantea los diagnósticos y hace la evaluación de estos.

– Basar la discusión sobre el planteamiento de diagnósticos correctos. No debe emplearse tiempo en la discusión y planteamiento de diagnósticos que muchas veces son erróneos, y la reunión no debe concluir sin la discu- sión que permita esclarecer los errores planteados y obtener las enseñan- zas pertinentes.

– Discutir la mayor cantidad de casos posibles. El valor e interés de una autopsia lo determina fundamentalmente el patólogo que la realiza, y si se hacen con la mayor calidad posible, prácticamente todas son de interés y útiles para llevar a la reunión.

En estas reuniones, donde se profundiza en la discusión clinicopatológica, el patólogo puede y debe estimular la discusión y esclarecer al máximo posi- ble la cadena de acontecimientos que llevaron al paciente a la muerte, y así contribuir a precisar las causas de muerte: básica, directa y si las hubiere, intermedias y contribuyentes.

– Discutir la evaluación de la calidad de los diagnósticos premortem, que en la reunión de piezas frescas será provisional, sobre la base de los diagnós- ticos macroscópicos que son los que se disponen, e incluso tener en cuen- ta las experiencias obtenidas para evitar posibles errores, insuficiencias y deficiencias que en el futuro puedan evitarse. De esta forma se darán pasos para los acuerdos que se tomarán en las reuniones de la Comisión de Análisis de la Mortalidad, que se propondrán a las direcciones de las institucio- nes para lograr la disminución de la morbilidad y mortalidad de la población. De esta forma, además de concluir el estudio con la mayor calidad posible, al discutir los diagnósticos de causas de muerte desglosados en CBM y

CDM, se educa a los médicos asistenciales en la confección más correcta del Certificado de Defunción.

– Reflejar en el Certificado de Defunción y en el modelo de las conclusiones de la autopsia la información con la máxima calidad. Esto garantiza la obtención de resultados con mayor valor científico. En el caso particular de los diagnósticos premortem, si no se recoge el diagnóstico que refleje el real pensamiento médico la evaluación, no reflejará la realidad objetiva y los resultados finales no tendrán el valor a que se aspira.

Por último, recordar que estas reuniones tienen un carácter científico y administrativo y, una vez identificadas las posibles deficiencias, ha de mejo- rarse el trabajo médico en aras de disminuir la morbilidad y mortalidad de la población. Todo profesional debe ser conciente y consecuente con esta res- ponsabilidad social en el servicio que se brinda en nuestras instituciones de salud.

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