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Los puntajes más altos en las mediciones de las etapas psicosociales están asociados con un mejor funcionamiento en varios estudios. Howard Protinsky (1988) informó que los adolescen- tes problema puntúan más bajo en tres de las cinco etapas psicosociales (confianza, iniciativa e identidad) en comparación con los adolescentes normales. Aun cuando es necesario trabajar más en la identificación de implicaciones del comportamiento específicas de las diversas etapas (Hamachek, 1988), mucha de la investigación ya ha sido conducida, particularmente con la quinta etapa.
La identidades la que con más frecuencia se estudia en las etapas de Erikson. Muchos estu- dios reportan que los sujetos que califican alto en varias mediciones de la identidad del yo fun- cionan mejor. Entre los estudiantes universitarios, es más probable que hayan escogido una carrera aquellos con estatus de identidad avanzado (Cohen, Chartrand y Jowdy, 1995). Em- plean mecanismos de defensa más maduros (Cramer, 1998), se desempeñan mejor bajo tensión en una tarea de capacitación de conceptos (Marcia, 1966), obtienen mejores calificaciones (Cross y Allen, 1970), tienen autoconceptos más altos (Lobel y Winch, 1988) y califican alto en una medición del juicio moral (Podd, 1972). Evocan más recuerdos personales (Neimeyer y Ra- reshide, 1991) y sus recuerdos tempranos reflejan temas que son más maduros cuando son eva- luados en relación con la imaginación psicodinámica (Orlofsky y Frank, 1986).
Los sujetos moratorios experimentan mayor ansiedad, la cual puede desacelerar su desem- peño (Marcia, 1967; Podd, Marcia y Rubin, 1970). Califican más alto en una medición de la an- siedad de muerte (Sterling y Van Horn, 1989) y están menos satisfechos con la universidad (Waterman y Waterman, 1970). Están menos comprometidos con la elección ocupacional (Blustein, Devenis y Kidney, 1989). Los sujetos excluidos son más autoritarios (Marcia, 1967) e impulsivos (Cella, DeWolfe, y Fitzgibbon, 1987).
La resolución de la intimidadestá correlacionada con la conducta interpersonal autorrepor- tada. Los hombres universitarios que califican bajo en la resolución de la etapa de intimidad (aislados) reportan haber tenido menos amigos al crecer (Orlofsky, 1978b). La resolución de los temas de la intimidad se correlaciona con la feminidad en el Inventario del Rol Sexual de Bem entre los universitarios hombres, pero no entre las mujeres (Schiedel y Marcia, 1985).
Los adultos que son altamente generativos, una muestra de maestros de escuela y volunta- rios de la comunidad, describen sus vidas con narrativas hacia el compromiso para aliviar el su- frimiento de otros y mejorar sus vidas y beneficiar a la sociedad (McAdams y otros, 1997). En sus familias y en su trabajo, las mujeres generativas expresan actitudes prosociales, ayudando a otros (Peterson y Klohnen, 1995). La generatividad combina la acción individual (agencia) con la preocupación social (comunión), conforme la persona activamente hace algo (agencia) para los demás (comunión), y es más alta en gente cuyas pruebas proyectivas TAT revelan una necesi- dad por el poder (agencia) e intimidad (comunión) (McAdams, Ruetzel y Foley, 1986; Peterson y Stewart, 1993). Algunas personas expresan la generatividad a través de su trabajo; otros en su rol como padres; y algunos canalizan su generatividad en la actividad política y el activismo so- cial (Peterson, Smirles y Wentworth, 1997; Peterson y Stewart, 1996). La generatividad influye en el estilo de la paternidad; en comparación con los padres autoritarios, quienes son castiga- dores, los padres generativos son autoritativos: esto es, guían en lugar de intimidar, de manera que tienen un mejor resultado (Peterson, Smirles y Wentworth, 1997).
La integridad del yo(etapa 8), valorada por una medición escrita, fue investigada entre hom- bres y mujeres adultos que vivían en un asilo para ancianos y en un complejo residencial de departamentos. Aquellos con puntajes más altos reportaron menor temor a la muerte (Goebel y Boeck, 1987). Domino y Hannah (1989) estudiaron a miembros de una residencia para ancia- nos. Los puntajes más altos en la escala de generatividad del Inventario del Equilibrio Psicoso- cial (Domino y Affonso, 1990) predijeron la autorrealización, medida por el Inventario de la Personalidad de California. Sin embargo, virtualmente todas las otras siete etapas también eran predicativas, aun cuando sus intercorrelaciones positivas fueran tomadas en cuenta. Una interpre- tación de este hallazgo es que las fortalezas y las debilidades de cada etapa continúan influyen- do en el funcionamiento a lo largo de la vida como lo predicen los principios epigenéticos de Erikson.
En la teoría de las etapas de Erikson, una persona que no resuelve satisfactoriamente el conflicto en cualquier etapa quedará discapacitada en las siguientes etapas (algo parecido al estudiante que no logra dominar las matemáticas básicas o el curso de idiomas, quien en con- secuencia encuentra los cursos posteriores más difíciles). Los investigadores han estudiado la predicción de que la gente cuyas calificaciones en las pruebas de personalidad indican que no do- minaron una etapa, califican bajo también en las etapas subsecuentes (Domino y Affonso, 1990; Domino y Hannah, 1989; Hannah y otros, 1996). Aparte del pronóstico teórico, tales correlacio- nes positivas podrían también ocurrir si las calificaciones que miden varias etapas inadvertida e inapropiadamente incluyen algunos factores generales tales como el deseo social.
H
ACIA UNA PSICOLOGÍA PSICOANALÍTICA SOCIALComo muchos teóricos, Erikson creyó que sus conceptos teóricos tenían implicaciones para mejorar la condición humana, así como para entenderla (Wurgaft, 1976). Erikson claramente vislumbró un enfoque psicoanalítico que consideraría las realidades sociales y culturales en lu-
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Capítulo 5 ERIKSON: Desarrollo psicosocialgar de enfocarse exclusivamente en el individuo, como lo había hecho Freud. James Côté y Charles Levine han desarrollado tal psicología psicoanalítica socialen su investigación y teoría (Côté, 1993; Côté y Levine, 1988a, 1988b, 1988c). ¿Cómo influye la sociedad en la personalidad y su desarrollo? ¿Cómo influye la personalidad en la sociedad? Éstas son las preguntas centrales de una teoría de la personalidad que incluye el contexto social.
Desde tal perspectiva, los procesos psicológicos son afectados por la cultura. Las diferencias de género dependen del contexto cultural y no es probable que sean universales. Las diferencias étnicas e interculturales se entienden desde el punto de vista de procesos sociales, no mediante conceptos biológicos mal aplicados tales como la (pseudo)especiación. ¿Cómo son las estructu- ras psíquicas (el ello, el yo y el superyó) reflejadas en la cultura? James Côté (1933, pp. 43-44) especula que las instituciones sociales reflejan y dirigen estas estructuras psíquicas. Por ejem- plo, el ello es expresado en la música y el baile, los deportes y prostíbulos; el superyó en la re- ligión, lo judicial y lo militar; y por último el yo en el trabajo, el gobierno y la educación.
El desarrollo de la personalidad está influido por la cultura, la cual (por ejemplo) proporciona un periodo de moratoria para la exploración de la identidad, especialmente para los estudiantes universitarios en humanidades en lugar de los campos tecnológicos (Côté y Levine, 1988a, 1988c). La moratoria no es simplemente un periodo para seleccionar una ocupación. Es tam- bién el momento para lidiar con preguntas sobre valores, que en el lenguaje psicoanalítico es la lucha entre el superyó (representando los valores presentados al individuo por la familia y la so- ciedad) y el yo (representando los valores propios aceptados del individuo) (cf. Côté y Levine, 1989). Las humanidades alientan más ponderación de la condición humana y los dilemas humanos (Côté y Levine, 1992, p. 392).
Esta relación entre el desarrollo de la identidad individual y los caminos de carrera cultural es un ejemplo de una perspectiva social explícita, la cual permite la investigación de las formas en las cuales “cultura, estructura social, clase social, redes de interacción, etc., pueden funcio- nar para ayudar u obstaculizar ciertas formas del desarrollo” (Côté y Levine, 1988b, p. 216). Ta- les estudios del individuo en el contexto social satisfacen la visión de Erikson (1968): “estamos necesitados... de conceptos que arrojen luz sobre la complementación mutuade la síntesis del yo y de la organización social, el cultivo de los cuales en los niveles cada vez más altos es la in- tención de toda empresa terapéutica, social e individual” (p. 53).
R
ESUMENErikson propuso una teoría del desarrollo psicosocialque describió las ocho etapas a lo largo de la vida. De acuerdo con el principio epigenético, estas etapas se construyen una sobre la otra y ocurren en una secuencia sin variación en todas las culturas. En cada etapa, el individuo ex- perimenta una crisis, la cual es resuelta en el contexto de la sociedad. Estas etapas son confianza versusdesconfianza, autonomía versusvergüenza y duda, iniciativa versusculpa, laboriosidad ver- susinferioridad, identidad versusconfusión de la identidad, intimidad versusaislamiento, genera- tividad versusestancamiento e integridad versusdesesperanza. En cada etapa, la cultura influye en el desarrollo. Contrariamente, los individuos también influyen en la cultura a través de la forma como se desarrollan en cada etapa, pero particularmente a través del desarrollo de su identidad. Se ha realizado mucha investigación sobre las etapas psicosociales. Se han encontra- do cambios pronosticados de acuerdo con la edad, y las mediciones de la formación de la iden- tidad muestran correlaciones positivas de personalidad ya pronosticadas, con un estatus de identidad más elevado.
Los estudios interculturales de Erikson de los Sioux y de los Yurok exploraron la relación entre el desarrollo individual del yo y la cultura, un tema que ha sido continuado por investiga- dores del estatus de la identidad. Dijo que los factores biológicos influyen fuertemente en las diferencias de sexo, y se apoyó en observaciones de las estructuras de juego de los niños. Estas con- clusiones han sido criticadas por descuidar los determinantes sociales de las diferencias de gé-
nero. Erikson advirtió que el conflicto entre los grupos se incrementa debido a la pseudoespe- ciación, y urgió el desarrollo de identidades más inclusivas para ayudar a reducir el conflicto político y social en el mundo.
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Capítulo 5 ERIKSON: Desarrollo psicosocialBi o g r a f í a s i l u s t r a t i v a s : N o t a s c o n c l u y e n t e s
El enfoque de Erikson hacia la psicobiografía pone énfasis en la inmediatez de la experiencia de la persona, en lugar de reducir la persona a un objeto para ser estudiado con categorías dis- tantes y de enjuiciamiento (Schnell, 1980). Su teoría llama la atención hacia el contexto cultural en el cual un individuo se desarrolla, y toma consciencia del potencial del individuo, a través de un yo altamente desarrollado, para tener un impacto en la cultura (Nichtern, 1985). Tanto Eleanor Roosevelt como Mahatma Gandhi encontraron que los significados personales estaban intrínsecamente conectados con grandes temas sociales.
Re f l e x i ó n s o b r e l a t e o r í a d e E r i k s o n
1. ¿Cómo le ayudan las ocho etapas de Erikson a enten- der a la gente que usted sabe son de mayor o menor edad que usted? Explique, dando algunos ejemplos. 2. ¿Piensa que su cultura no proporciona un adecuado
apoyo en una etapa en particular? ¿Qué es lo que de- bería hacer mejor?
3. ¿Ha observado algunos prejuicios que encajen en el concepto de Erikson de la pseudoespeciación? 4. ¿Piensa que la teoría de Erikson es igualmente aplica-
ble a las mujeres y a los hombres? ¿Cuáles piensa son
las diferencias en la manera en que los dos géneros se desarrollan en su cultura?
5. ¿Piensa que una elección temprana de una carrera y de una especialidad en tecnología son obstáculos para el logro de la identidad, y que una elección tardía de una carrera en humanidades facilita el proceso (como Erik- son y Côté y Levine sugieren)?
6. Si usted ha vivido en otro país, compare esa cultura con la de usted. ¿Tiene un impacto diferente en la resolu- ción de cualquiera de las ocho etapas psicosociales?
Pr e g u n t a s d e e s t u d i o
1. Compare el enfoque de la motivación de Erikson con el modelo psicosexual de Freud.
2. Explique el principio epigenético de Erikson.
3. Enumere las ocho etapas psicosociales de Erikson. Describa la crisis de cada etapa. Describa las conse- cuencias de cada etapa para el desarrollo del yo. 4. Enumere y explique los diversos resultados de la crisis
de identidad. ¿Cuál es el resultado más favorable? 5. ¿Qué es una moratoria psicosocial? Dé un ejemplo. 6. Discuta la importancia del polo negativo de la crisis en
varias etapas eriksonianas. ¿Cómo contribuye el polo negativo al desarrollo de un yo sano?
7. Discuta la manera en que la cultura contribuye al desarro- llo del yo en varias etapas, desde la niñez a la adultez.
8. ¿Cuál es la diferencia entre un ritual y un ritualismo? Dé un ejemplo.
9. Explique las ideas de Erikson acerca de la relación en- tre identidad y raza.
10. Explique el concepto de pseudoespeciación de Erikson. 11. ¿Cómo entendió Erikson las diferencias de sexo? Des- criba su reporte de las diferencias de sexo en las cons- trucciones del juego. Resuma la investigación que retó sus conclusiones.
12. Describa la investigación sobre las diferencias de sexo en el desarrollo de la identidad.
13. Describa la investigación sobre las ocho etapas del de- sarrollo de Erikson. Incluya una descripción de la me- dición del estatus de identidad de Marcia.
Mahatma Gandhi
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El respeto de Erikson (1969) por Gandhi y la apertura para aprender de él son claros en su libro. Incluso dirigió una gran sección a Gandhi en términos coloquiales, como “yo” a “usted” (pp. 229-254). Erikson describió su tarea en el análisis de Gandhi: “para confrontar la verdadera espiritualidad como usted (Gandhi) la ha formulado y vivido con la verdad psicológica la cual yo (Erikson) he aprendido y practicado” (p. 231). Erik- son sugirió que el psicoanálisis es la contraparte de la
filosofía de Gandhi del Satyagraha(que significa “re-
sistencia pasiva” o “no violencia militante”), “ya que confronta al enemigo interno sin violencia” (p. 244). Lorimer (1976) sugirió que la objetividad de Erikson estaba comprometida en este análisis. Erikson (1975), sin embargo, no reclamaba objetividad, en su lugar caracterizaba su método como “subjetividad discipli- nada” (p. 25).
El concepto de identidad es el concepto central por el cual Erikson trató de entender a Gandhi. Erikson in- terpretó el periodo de estudio de Gandhi en Inglaterra como una moratoria psicosocial, un periodo en el cual exploró su identidad. La conexión de Gandhi con su madre y con su patria, la India, fue fortalecida por sus votos dietéticos los cuales continuaron recordándole esa conexión maternal en una tierra extraña. (¡Qué ironía que el regreso de Gandhi a la India le llevó la noticia de la muerte de su madre!) Incluso la decisión de estudiar leyes, sin embargo, provocó temas de identidad. Su casta estaba en desacuerdo, temiendo las prácticas corruptas de los británicos (comer carne, beber vino, etc.) y lo tacharon de paria cuando partió. Su posición de minoría en Londres le hizo estar más consciente de su identidad como indio, la cual exploró al leer sobre vegetarianismo e hinduismo. La mayor crisis de identidad, sin embargo, de acuerdo con Erik- son (1969, p. 47), ocurrió cuando Gandhi estuvo en Sudáfrica. Ahí fue arrojado de un tren y se le negó el derecho de viajar en primera clase, a pesar de haber comprado su boleto, debido a su raza. Su reacción fue dedicarse a la causa política y religiosa para mejo- rar la vida de los indios pobres, reafirmando su iden- tidad.
Erikson (1969) honró grandemente a Gandhi por su trabajo hacia una identidad más inclusiva en la ra- za humana. En los términos de Erikson, Gandhi trabajó para elevarse por encima de las divisiones que marca la pseudoespeciación al tener una visión de una identi- dad más inclusiva. La pseudoespeciación es inherente
al colonialismo, lo cual causa que los individuos expe- rimenten “culpa y rabia las cuales impiden un desarro- llo verdadero” (p. 433). En este momento histórico en particular, entonces, la solución de Gandhi al proble- ma de identidad movió la historia hacia una mayor paz y aceptación mutua. También, había fuertes as- pectos de orgullo y egoísmo en esta identidad. Gan- dhi repetidamente mostró que él mismo sintió que era el único quien podría lograr lo que era necesario ha- cer (p. 166), una creencia que tuvo sus orígenes en su posición como el hijo menor favorecido en su familia, uno que, a diferencia de sus hermanos mayores, esca- pó a los castigos de su padre.
Aunque Erikson admiró a Gandhi, también lo criti- có. Erikson sugirió que Gandhi no resolvió las crisis de intimidad y generatividad adecuadamente. Gandhi no muestra ninguna evidencia de intimidad psicológica con su esposa, Kasturba. De acuerdo con Erikson (1969, p. 121) “una cosa es devastadoramente cier- ta: en ningún lugar existe alguna sugerencia de grata intimidad”. Por el contrario, Gandhi deploró su sexua- lidad y trataba a Kasturba y a otras mujeres como pro- vocativas que le despertaban deseos prohibidos. Su decisión de dejar de tener una relación sexual con su mujer para dedicarse a propósitos “más altos” (e inci- dentalmente, a prevenir la concepción de otro niño), la hizo sin consultarlo con ella. Erikson dice que Gandhi retuvo “algunas ideas de carácter vengativo, especial- mente hacia las mujeres al considerarlas como las ten- tadoras” (p. 122) e incluso sádicas (p. 234). Erikson interpretó un incidente en la comuna de Gandhi como un ejemplo de esta actitud hacia las mujeres. Gandhi instruía a los niños y las niñas a que se bañaran juntos, lo cual para su ingenua sorpresa llevó a dificultades, con algunos niños burlándose de las niñas. (Los deta- lles no se muestran en la autobiografía de Gandhi.) La solución de Gandhi fue cortar el hermoso cabello de las niñas, haciéndolas con esto menos provocativas para los niños, una solución que critica Erikson (pp. 237- 242). De haber sido capaz de confrontar su propia se- xualidad con más honestidad, en lugar de negarla, no hubiera, en esencia, castigado a las mujeres por su atractivo sexual.
Gandhi buscó a lo largo de su vida una relación que ocupara el lugar de su quebrantada relación con su madre y padre (cf. Muslin y Desai, 1984, quienes interpretaron esto desde el punto de vista de la teoría psicoanalítica de Kohut). Erikson (por ejemplo, 1969, p. 110) notó que Gandhi, en la relación con su madre, no entendió la extensión de su dependencia, incluso rehusándose a llorar abiertamente cuando supo de su muerte. Sus restricciones alimentarias sirvieron como
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Capítulo 5 ERIKSON: Desarrollo psicosocial un ritual para preservar la esperanza, el legado de suprimer conflicto psicosocial, confianza versusdescon-
fianza (p. 154). El punto extremo de su control alimen- tario sugiere un desconocimiento de su desconfianza. Sus restricciones alimentarias pueden ser consideradas obsesivas (p. 152); sin embargo “siempre es difícil de- cir dónde, exactamente, la sintomatología obsesiva termina y empieza la ritualización creativa” (p. 157). Seguramente los médicos que le pidieron infructuosa- mente a Gandhi que bebiera leche o comiera carne por su salud hubieran estado de acuerdo con la etique- ta clínica más negativa.
Erikson (1969, p. 251) expresó su desilusión de que la renuncia sexual de Gandhi hubiera sido ina- ceptable para Occidente, limitando el alcance al que podríamos aprender de su activismo político sin vio-
lencia. Sin embargo, debemos preguntar si las ocho etapas de Erikson pueden ser empleadas, sin alguna modificación, como estándares del desarrollo univer- sal con los cuales evaluar a alguien de una cultura tan diferente. Criticar a Gandhi por no desarrollar todas las fortalezas descritas por Erikson presupone que las fortalezas descritas en esta teoría occidental sirven in- cluso para las diferentes culturas orientales. ¿Se espe- raría intimidad, como se le describe en el contexto de una tradición del amor y del matrimonio occidentales, en una cultura donde el matrimonio infantil, arreglado por los padres, es aceptado? ¿O tal interpretación psi- cológica sería paralela con el colonialismo económico en contra del cual Gandhi y otros líderes de su país lu- charon valientemente?
Los análisis psicológicos publicados de Eleanor Roose- velt han sido admirables. En el lenguaje de la teoría hu- manista de Maslow, ella ha sido etiquetada como “autorrealizada”, lo cual indica un alto nivel del desa- rrollo del yo (Maslow, 1976; Piechowski y Tyska, 1982). Eleanor Roosevelt fue objeto de un breve análisis por Joan Erikson (1967; véase también E. H. Erikson, 1969, pp. 126-127). Erik Erikson (1969, p. 126) carac- terizó su vida por el “excesivo tema de deber cuidado maternal a toda la humanidad, como también a los grupos especiales e individuos”, incluido, por supues- to, su esposo, Franklin. Joan Erikson sugirió que Elea- nor Roosevelt fue capaz de surgir desde una tímida