8. Evidence of the Complexity Principle in the data
8.2. That clause complements: with or without that complementizer?
Algunos de los aspectos que mayor relación pueden tener con la violencia doméstica son los antecedentes que han vivido como pareja la entrevistada y su esposo. En tal sentido, para esta dimensión se incorporaron las variables que permiten conocer a qué edad inició la rela- ción de noviazgo con la pareja actual y la edad en que comenzaron a vivir juntos. También, si al iniciar su convivencia de pareja se fueron a vivir solos o con alguien; y en caso de haber vivido con alguien, cuánto tiempo duró esta si- tuación. Se incluyó una variable que permite identificar si la entrevistada hasta el momento de la entrevista había estado casada o unida más de una vez.
La edad media al inicio del noviazgo son los 19 años, con un desfase de dos años para iniciar la convivencia en pareja. Dada la alta correlación que se observó entre las dos variables, se optó por incluir sólo una de ellas para evitar un po- sible problema de multicolinealidad. Elegimos la que refiere el inicio de la convivencia, pues se relaciona más directamente con la conviven-
cia de pareja. En primer término se observa que las razones de momios para todas las categorías de todos los tipos de violencia son significati- vas, excepto el coeficiente para violencia física del grupo de edad 25-29 (cuadro 6.4). Así, com- paradas con el grupo de personas que se unie- ron a partir de los 30 años de edad, todas las mujeres unidas antes de los 30 tienen razones
CUADRO 6.4
RESULTADOSDELAREGRESIÓNLOGÍSTICARELATIVAALADIMENSIÓNDEVIDAENPAREJA
Tipo de violencia
Psicológica Económica Física Sexual Razón de Razón de Razón de Razón de Variable y categoría n % momios Sign a momios Sign a momios Sign a momios Sign a
Edad al inicio de la convivencia de pareja Menos de 15 años 876 2.8 1.275 ** 1.700 *** 3.000 *** 1.831 *** 15 a 19 años 13,392 42.6 1.313 *** 1.558 *** 1.983 *** 1.409 ** 20 a 24 años 10,783 34.3 1.301 *** 1.405 *** 2.009 *** 1.244 * 25 a 29 años 3,982 12.7 1.136 * 1.211 ** 0.760 * 0.610 *** 30 años y más 2,379 7.6 1 1 1 1
¿Se fueron a vivir juntos…
Con los padres
de su esposo 10,441 33.2 1.388 *** 1.424 *** 1.690 *** 1.372 ***
Con los padres
de usted 1,921 6.1 1.300 *** 1.451 *** 1.479 *** 1.631 ***
Con otros familiares
de usted 322 1.0 2.806 *** 2.399 *** 3.310 *** 2.177 ***
Ustedes y sus hijos 1,037 3.3 1.109 ns 1.315 ** 1.613 *** 1.208 ns
Con otros familiares
de su esposo 821 2.6 1.080 ns 1.747 *** 1.688 *** 1.759 ***
Solos como pareja 16,870 53.7 1 1 1 1
Tiempo de vivir con alguien 0.984 *** 0.991 ** 0.961 *** 1.001 ns
¿Casada o unida más de una vez?
Sí 2,771 8.8 1.546 *** 1.786 *** 1.783 *** 1.815 ***
No 28,641 91.2 1 1 1 1
Constante 0.367 *** 0.202 *** 0.045 *** 0.053 ***
Prueba Ji-cuadrada de los
coeficientes del modelo 292.640 *** 394.579 *** 458.254 *** 260.538 *** a ns p > 0.05
* 0.01 < p < 0.05 ** 0.001 < p < 0.01 *** p < 0.001
Instituto Nacional de las Mujeres
118 de momios por encima de uno, lo cual significa que mientras más temprano se unen en convi- vencia, los riesgos de experimentar los distintos tipos de violencia son más altos. De manera concomitante, hay un patrón relativamente sis- temático de disminución de los momios a me- dida que avanza la edad de las mujeres al ini- ciar su convivencia de pareja.
Como se sabe, el inicio de la convivencia de pareja puede darse en varias modalidades. En función de diversas características socioeconó- micas y culturales, hay parejas que pueden, des- de un principio, establecerse de manera inde- pendiente, mientras que otras deben comenzar viviendo en la casa de los padres, de los sue- gros o de otros familiares. De la misma manera, hay parejas que inician su convivencia ya con hijos, mientras que otras tienen descendencia más adelante. Las parejas que inician su convi- vencia compartiendo el techo con los padres u otros familiares tienen más riesgos de padecer los cuatro tipos de violencia, en comparación con aquellas que inician su vida de manera in- dependiente.
En todos los tipos, el riesgo más alto correspon- de al grupo de mujeres que tuvieron que vivir con otros familiares de ellas, diferentes de sus padres y de sus suegros. En el caso de violencia física, el riesgo llega a ser hasta de 310 por ciento comparado con el del grupo de mujeres que sí pudieron vivir de manera independiente sólo con su pareja. Excepto para el caso de la vio- lencia psicológica, los momios asociados a la convivencia con familiares del esposo, diferen- tes de los padres o suegros, son también altos respecto de los correspondientes a las parejas que iniciaron su vida en pareja ellos solos. Las mujeres que iniciaron su vida de pareja vivien- do en casa de sus padres o de sus suegros pre- sentan riesgos bastante similares de sufrir vio- lencia psicológica y económica, en comparación con aquellas que iniciaron su vida de pareja de manera independiente. En cambio, el riesgo de sufrir violencia física se incrementa más entre las mujeres que iniciaron su vida de pareja vi- viendo con los suegros, mientras que el riesgo de sufrir violencia sexual es mayor entre las mu-
jeres que iniciaron su vida de pareja viviendo en la casa de sus propios padres.
Las parejas que inician su convivencia viviendo con otros familiares viven, en promedio, cinco años en estas condiciones. Los datos sugieren que a medida que aumenta el tiempo que tie- nen que vivir con alguien más, disminuyen los riesgos de experimentar violencia psicológica, económica o física. Este dato, sin embargo, re- quiere una verificación más profunda, pues es un tanto inconsistente con lo que acabamos de describir. Una posible explicación es que haya imprecisión en los tiempos que estimaron las mujeres de haber tenido que convivir.
En todos los casos, las mujeres que tuvieron uniones antes de la actual presentan un riesgo significativamente mayor de padecer violencia (en cualquiera de sus manifestaciones), en com- paración con las mujeres que no han tenido uniones previas. Las razones de momios se incrementan entre 55 y 82 por ciento cuando se compara a las mujeres que sí tuvieron unio- nes previas con aquellas cuya única unión es la actual.
Dimensión 5: violencia en la familia de origen