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THE DATA ANALYSIS PROCESS (THEMATIC ANALYSIS)

3.9 PHASE ONE: QUALITATIVE DATA INTERVIEW

3.9.5 THE DATA ANALYSIS PROCESS (THEMATIC ANALYSIS)

Desde el enfoque sistémico los destinos urbanos, han sido estudiados incorporando elementos que los convierten como tales. Una de las aportaciones más clásicas, es la que recoge Leo van den Berg et al. (1995) resultado de los estudios realizados en el European Institute for Comparative Urban Research (EURICUR), realizados en 8 ciudades europeas.

En los que distingue 5 elementos: (Ver Esquema Nº 18).

1) Producto primario. Se integra con los atractivos del destino, derivados de las características naturales, las características históricas y culturales, las atracciones y los eventos.

2) Producto secundario, que se compone propiamente de lo que Boullón denomina como el equipamiento integrado por el aojamiento, la restauración, los centros de convenciones etc.

3) La imagen, pudiendo ser positiva o negativa.

4) La Accesibilidad externa, que son las posibilidades de comunicación de las ciudades como pueden ser las carreteras y aeropuertos, cercanía con otras ciudades.

5) La Accesibilidad interna en cuanto la movilidad, las aglomeraciones en las entradas a los atractivos, el ambiente, la seguridad, el precio, etc.

En este esquema el éxito de un destino turístico urbano recae en la potenciación de sus “productos”, por lo que las iniciativas públicas y privadas deben ir encaminadas a fortalecer el producto turístico primario y el complementario, mejorando la imagen adecuándolas a las nuevas demandas. Deben facilitar el acceso interno entre los principales atractivos del lugar y optimizar las conexiones con el exterior (Calle Vaquero, 2002). Esta sistematización prima al atractivo tangible, aún cuando contempla aspectos de imagen estos se relacionan más con el nivel general de desarrollo de cada lugar.

Actualmente se tiende a asociar el turismo urbano con el turismo cultural, pese a que las motivaciones de los viajeros sean de otra índole como las de negocios, reuniones profesionales, salud, etc. El elemento cultural actúa como “coartada” en la atracción de visitantes, y aún cuando la práctica de estos revelan la diversidad del turismo urbano y muestran que el paseo y las compras les ocupan más tiempo que la visita a museos, nadie duda en calificar al destino urbano como cultural, ya que desde las imágenes mentales la cultura da categoría al destino, distinguiéndole del turismo de masas (Violer, P y Zarate, A.M, 2007).

Esquema N° 18: Sistema Turístico Urbano (EURICUR).

Fuente: Berg at al (1995).

Bajo esta óptica la OMT y la Comisión Europea de Turismo (CET), elaboraron en 2005 el informe El turismo urbano y la cultura, con la finalidad de analizar conceptualmente el turismo urbano de motivación cultural, esquematizándolo en dos círculos: el interno y el externo. El primero representa los elementos tradicionales del turismo cultural (principalmente el patrimonial). El segundo representa los nuevos elementos del turismo cultural, divididos en la cultura contemporánea o del arte (de participación pasiva) y los estilos de vida o industrias creativas (de participación activa) (Ver Esquema N° 19). Considera que el turismo cultural en los destinos urbanos ha pasado de ser “tradicional” a “innovador”. Aporta los conceptos de “ciudades patrimoniales”,

“ciudades culturales” o “artísticas” y “ciudades con industrias creativas”. Bajo estos conceptos agrupa a los destinos en “clusters” (grupos):

Pueblo, solo ofrecen patrimonio cultural material (grupo 1), y ninguna o casi ninguna arte visual y/o escénica e industria creativa.

Ciudad pequeña, ofrecen patrimonio cultural material (grupo 2) y artes visuales y/o artes escénicas (grupo 3 y 4) pero ninguna o casi ninguna industria creativa.

Ciudad, ofrecen patrimonio cultural material y artes escénicas y/o artes visuales y la posibilidad de industrias creativas (grupo 5)

Metrópoli, ofrecen patrimonio cultural material, artes escénicas y/o artes visuales e industrias creativas (grupo 6)

Las Aldeas se pueden considerar de importancia vecinal, los Pueblos de importancia local, las ciudades de importancia nacional y las Áreas metropolitanas de importancia mundial (Ver Esquema N°20).

Esquema N°19: El círculo interno y el círculo externo del turismo cultural.

Fuente: “City Tourism &Culture: The European Experience.” OMT, CET. (2005)

Esquema N° 20: Clasificación de los lugares y sus productos culturales.

Categoría de producto/Tipo de lugar.

Pueblo Ciudad pequeña.

Ciudad. Área Metrópoli

Patrimonio. Grupo 1 Grupo 2

Patrimonio + Arte Grupo 3 Grupo 4 Patrimonio + Arte+

Industrias creativas Grupo 5 Grupo 6

Patrimonio cultural tradicional. Cultura contemporanea o del "arte". Industrias creativas.

Posteriormente se adicionan otros elementos al Sistema Turístico Urbano, como la experiencia turística (Ver Esquema Nº 21), tratando lograr que esta sea positiva tanto para el viajero como para el residente (Bacci, 2007), considerando que no todos los recursos de una ciudad son per se atractivos turísticos, estos deberán contar con una adecuación para ser visitados, a los que se les deberá sumar la utilización de aspectos intangibles, proporcionados por la propia comunidad receptora, integrando ofertas concretas, en las que la experiencia turística, siendo positiva se integra como el principal elemento de la comunicación.

Estos valores intangibles que se suman a los tangibles y la interrelación con los habitantes de los destinos urbanos, es la consideración que genera un valor agregado, que se reflejara en beneficios económicos, sociales y culturales, que es la finalidad de los destinos turísticos urbanos.

Salvador Antón Clavé (2008) reconoce que el destino turístico urbano debe adaptarse a nuevas demandas, como lo han hecho los destinos urbanos más exitosos, alejándose de la visión clásica de sus atractivos, observando nuevas aspectos como:

Esquema N° 21: Elementos del producto turístico urbano.

La relación creativa entre los productos y servicios culturales tradicionales y los medios de comunicación, la industria del espectáculo, el diseño, la arquitectura y la moda.

La estética de los paisajes urbanos y su consideración como escenarios aptos incluso para el rodaje de películas.

La promoción de determinados espacios étnicos en ciudades multiculturales… La identificación de la ciudad con la gastronomía… como el movimiento slow food o con modalidades turísticas nicho como el enoturismo.

La garantía de experimentar en las ciudades la sensación del diseño (arte, arquitectura, vida nocturna, música, moda) asociado, en ocasiones, a la propia expansión de equipamientos singulares como cadenas hoteleras del estilo de Desing Hotels o W o al desarrollo de arquitectura emblemática por parte de las instituciones culturales…

La aparición y consolidación de segmentos especializados como el juvenil, de mochileros, deportivo, de festivales, musicales, idiomático, de compras o de balnearios urbanos entre otros (Antón Clavé, 2008: 58).

El turismo urbano ha sido conceptualizado por Jesús E Rodríguez Vaquero (2009) como el que se realiza en la ciudad sobre el modelo de modo de vida urbano y comprende todas aquellas actividades que realizan los turistas y visitantes durante su estancia en la ciudad, ya sean culturales recreativas o profesionales. Cuenta con características diferentes a otros destinos: la estacionalidad es menos acusada, la estancia media es menor, la convivencia entre visitantes y residentes es mayor y se agudiza el excursionismo (Rodríguez Vaquero, 2009).

Siguiendo al mismo autor el Sistema Turístico Urbano es el resultado de la participación de tres subsistemas: el económico, el espacial-territorial y el social- motivacional, cuya interacción genera la práctica turística en las ciudades, que se puede dividir en turismo urbano y a una escala mayor, metropolitano. De los tres subsistemas el social-motivacional, resulta ser el más cambiante, situación que deben tomar en cuenta los gestores para su funcionamiento (Ver Esquema Nº 20).

Hasta este momento, la conceptualización del destino turístico urbano ha evolucionado coincidente con las nuevas tendencias entre lo material y lo inmaterial, en donde la

experiencia, lo social, lo cultural, conforma un elemento de intangibilidad, que se valoriza como parte indisoluble del producto turístico. Entre otras cosas ya que per sé estos destinos cuentan con una cultura y es ahí donde radica la importancia del patrimonio tangible, es el que le viene a dar una significación que ahora empieza a ser tomada en cuenta y que va mas allá que la mera contemplación del objeto.

Esquema N° 22: Sistema turístico urbano.

Fuente: Tomado de Rodríguez (2009)

La experiencia turística que refiere Bacci y la diversificación de Salvador Antón Clavé, se desarrolla mediante las empresas creativas, mencionados en el informe anteriormente presentado de la OMT y la CET potenciando lo que Gabriela Orduña y Carmen Urpf (2010) denominan como “ocio creativo” basado en la pedagogía de la cultura, que se da principalmente en los destinos urbanos acentuándose en los declarados como Patrimonio de la Humanidad, para ello menciona 4 características de la experiencia turística:

 1) Deberá ser rigurosa, exacta, precisa, basada en datos veraces, ciertos y contrastados.

 2) Amena, agradable, placentera, con experiencias pedagógicas próximas al juego, a hacer algo con alegría y con el solo fin de entretenerse y divertirse, pero con el valor añadido de la satisfacción, el aprendizaje y el enriquecimiento personal.

 3) Autentica, fiel a sus orígenes. Una interpretación autentica del patrimonio es la que se funda en la identidad cultural local sin deformarla.

 4) Diferente, las diferencias educativas del turismo cultural buscan atraer, mover al visitante hacia el descubrimiento del bien patrimonial, pero también emocionar, alterar positivamente el ánimo, para que se implique y participe en la experiencia de aprendizaje.

Los destinos urbanos, deben adaptarse a las nuevas necesidades de los visitantes o motivar nuevas experiencias asociadas a la cultura creativa, actualmente, la mayoría de los destinos urbanos patrimoniales en México, dejan su oferta cultural en lo que se ha denominado como circulo interno, carentes de una interpretación e interrelación con la cultura participativa actual representada en el círculo externo. Siendo necesario adaptar a la visión patrimonialista material a la inmaterial y no solo como objeto de contemplación, sino como un objeto que puede motivar su aprendizaje mediante su utilización responsable.

De este modo la cultura debe converger en la actividad turística de los destinos urbanos. Ya la UNESCO en 2008 en su “Conferencia sobre Turismo Creativo” lo definió como un viaje dirigido hacia una experiencia comprometida y autentica, con participación y aprendizaje en las artes, el patrimonio, o el carácter especial de un lugar, proporcionando una conexión con los que residen en este lugar creando una cultura viva.