servicios
Una cuestión abierta desde una estrategia que parte de un EBD, es el lugar que queda para las “tradicionales” acciones centradas en la prestación de servicios. Para algunas organizaciones, incorpo- rar el EBD no ha significado necesariamente aban- donar este trabajo, sino repensarlo y orientarlo desde otra mirada.
Por ejemplo, para ActionAid Internacional (Chap- man, 2005), al incorporar un EBD deben superarse las visiones “tradicionales” que entienden la provi- sión de servicios como un fin en sí mismos, pero no por ello se debe necesariamente abandonarse la prestación. No se puede obviar el rol que la pro- visión de servicios puede jugar en transformar las relaciones de poder, fortalecer organizaciones y liderazgos o construir modelos alternativos de de- sarrollo. Este es el caso de ActionAid India, organi- zación que ha tratado de trabajar con los proble- mas y necesidades inmediatas de las personas (ta- les como acceso al agua o a insumos productivos) como punto de entrada para procesos más am- plios que apunten a transformar las relaciones de poder. Los proyectos de provisión de bienes y
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servicios han servido de medio para la organiza- ción, la movilización y la incidencia política. Además, han servido como inicio de un proceso para construir confianza entre las personas y co- lectivos locales y la ONG internacional, a partir del cual pueden plantearse estrategias más amplias. Finalmente, desde estas experiencias se pueden también explorar formas novedosas y alternativas de desarrollo.
También hemos visto el caso de CARE Ruanda en sus acciones contra el SIDA, en las cuales se atend- ían las necesidades a corto plazo de los enfermos, sin que ello significara que no se emplearan (y de hecho se reforzaran) otras estrategias con una perspectiva desde los derechos y en el largo plazo, tales como la toma de conciencia, la organización social o la incidencia política.
En cualquier caso, este nuevo abordaje supone a su vez un reto también para el personal de las or- ganizaciones, que debe tener perspectivas amplias e interdisciplinares.
4.3
Implicaciones en la planificación y
gestión de programas, proyectos y
acciones
4.3.1
Planificación desde la perspectiva de
los derechos: actores, capacidades,
vulneraciones, marcos normativos y
poder.
Una de las más frecuentes implicaciones para el trabajo de las organizaciones que han incorporado el EBD se relaciona con los procesos de planifica- ción y ha sido introducir con fuerza el análisis de actores, junto con sus roles y relaciones. Con fre- cuencia, este análisis va acompañado del análisis de las capacidades de los actores en relación al cumplimiento de los derechos.
Se trata además de perspectivas para el diagnósti- co y la planificación que suelen ir acompañadas de
análisis previos de los derechos vulnerados, los marcos normativos existentes en los distintos niveles y el análisis de las causas de las vulnera- ciones. Finalmente, con diferente profundidad, en ocasiones se incorpora el análisis de las relaciones de poder.
Por ejemplo, Unicef está incorporando el EBD en la planificación a través de la metodología del HRBAP (Enfoque Basado en Derechos Humanos para la Programación, en sus siglas en inglés), propuesto por Jonsson (2010). Bajo esta propuesta, el análisis de relaciones es clave. La metodología consta de cinco “pasos”: análisis de causas, análisis de pau- tas/comportamientos, análisis de por qué el dere- cho no se realiza, identificación de acciones candi- datas y programación de acciones (puede verse en Jonsson, 2010 o en Boni et al. 2010). Un aspecto fundamental es “identificar las relaciones clave entre un titular de derecho y el responsable de un deber para satisfacer este derecho. Puede que un individuo o grupo sea a la vez titular o responsa- ble”. Junto a esta identificación, se señala la falta de capacidades para exigir o cumplir las obligacio- nes en relación al derecho.
La propuesta metodológica de ISI Argonauta (2008), también incorpora fuertemente en su propuesta de diseño de intervenciones la identifi- cación y asignación de roles, clasificados en titula- res de derechos (todos los seres humanos), de obligaciones (el Estado) y de responsabilidades (otros actores sociales, como la familia, los medios de comunicación, las empresas o las organizacio- nes sociales), así como sus relaciones, las capaci- dades y los marcos normativos aplicables. ISI es- tructura su metodología en diez pasos: identifica- ción del “problema”; análisis de derechos huma- nos según estándares internacionales; identifica- ción y asignación de roles de los actores según estándares internacionales; análisis de contextos (nacional, regional, local); institucionalización jurí-
Cuadernos de Investigación en Procesos de Desarrollo
31 dica del derecho en el marco nacional; análisis del
grupo objetivo (incluyendo relaciones de poder); análisis causal de la vulneración del derecho; iden- tificación y selección de la intervención y diseño de la intervención.
En el caso de Intermon Oxfam (Boni et al., 2010), sus análisis se realizan según el siguiente procedi- miento: identificación del marco normativo y de los mecanismos para su garantía; identificación de los derechos vulnerados –y de sus causas–; identi- ficación de las características sociales que deter- minan la exclusión del grupo meta; análisis de po- der de las instituciones formales e informales; identificación de los titulares de derechos y los titulares de obligaciones (incluyendo análisis de capacidades); análisis de cómo transformar un derecho reclamado en una política pública.
ActionAid International, por su parte, ha incluido también estos elementos en sus metodologías de diagnóstico y planificación, si bien incorpora en sus análisis, como elementos novedosos y a través de la metodología ALPS (Sistema de Rendición de Cuentas, Aprendizaje y Planificación, en sus siglas en inglés), las cuestiones de poder derivadas de su propia posición en el contexto, así como las rela- ciones que mantiene con sus socios (Boni et al., 2010). Además, con la metodología se trata de integrar fuertemente en la planificación cuestiones tales como la reflexión, el aprendizaje o la rendi- ción de cuentas, como veremos más adelante.