FINANCIAL STATEMENTS
16. THE MANAGEMENT AND "CORPORATE GOVERNANCE"
Texto: Marcos 2:1-12
Tema: Un modelo para el obrero personal
I. Los cuatro amigos del paralítico constituyen un modelo para el obrero personal, en lo que respecta a sus conocim ientos.
1. El obrero personal necesita tener conocim iento de la necesidad del pecador.
2 El obrero personal necesita tener conocim iento del amor y del poder de Jesús.
II. Los cuatro amigos del paralítico constituyen un modelo para el obrero personal en lo que respecta a su capacidad.
Kl_, S E R M O N
1. Esta debe ser una actitud de cooperación.
2. Esta debe ser una actividad persistente.
III. Los cuatro amigos del paralitico constituyen una modelo para el obrero personal en lo que respecta a su galardón.
1. Parte de este galardón consiste en el gozo de ver salvo al amigo. 2. Consiste también en el privilegio de contribuir a la mayor gloria
de Dios.
Para concluir con esta parte del estudio, y para hacer re saltar esta verdad de la UNIDAD, veamos un gráfico que de muestra cómo el tema debe manifestarse a través del sermón.
Vemos que el tema es “la co lumna vertebral” de la estructura, o “el esqueleto” del sermón. Algu nos predicadores dicen que “la car ne” es más importante que “el es queleto”, pero el autor se ve lle vado a disentir. Este “esqueleto” representa el pensamiento textual del predicador. Es la hermosura desnuda, pero firme. El “esquele to” se mantiene de pie por sí mis mo, y sirve como “armazón estruc
tural” del mensaje. En cambio,
el mensaje que es “carne” sin “es queleto”, se cae enseguida. Hay que grabar este gráfico en la men te, para poder tener en cuenta al preparar un sermón.
Otra cualidad de una buena disposición homilética es la orga nización. Lenski en su libro El Sermón, distingue entre “el or den” y “la organización”, con unos ejemplos clásicos. Lo hace porque muchos de los escritores emplean el vocablo “orden” en
lugar de “organización”. Un sermón bien ordenado no es ne
cesariamente un sermón bien organizado. Lenski dice:
“El alfabeto es un ejemplo de orden, como lo son también los números uno, dos, tres, etc., pero en ninguno de los dos ca sos tenemos nada de organización... En la organización existe algún principio directivo. Para el sermón, éste está incorpora-
TEXTO
V
— Título Introducción — — I — lll — IV Divisiones principales conclusión Ef Propósito Específico 2. La organización55
M A N U A L DE H O M I L É T I C A T A R A L A r C O S
do en el tema. Este principio directivo domina todas las partes. Admite el sermón sólo aquellas partes que son vi tales para el tema, y rechaza todas las demás, por valiosas y atractivas que en sí puedan aparecer... En segundo lugar, este principio directivo combina el material del sermón de tal manera que cada parte queda colocada en el lugar donde puede ayudar para dar expresión al texto. No sólo es ne cesario que no falte ninguna de las partes esenciales, sino que es necesario también que cada parte esté en su debido lugar”.
Podemos ilustrarlo así: El alfabeto representa el orden: las letras en fila india están bien ordenadas:
a — b — c — d — e — f — g. . .
El vocablo representa la organización. Las letras se combinan para formar un vocablo que transmite un mensaje:
“predicador”
Son las mismas letras del alfabeto, pero forman un conjunto organizado.
Aquí tenemos otro ejemplo Pero la organización
de orden: es así:
Los triángulos organizados forman un cuadrado, un todo. Lenski dice:
“Tenemos por ejemplo a un ejército que pasa en un gran desfile ante los altos jefes militares. La infantería, la arti llería, las unidades médicas, todos están allí. Y todo lo que se les exige es que desfilen en línea ininterrumpida ante la tribuna oficial. No importa ni el número de los regimien tos, ni el orden en que desfilen. Todo lo que importa es que tenga algún orden. Pero cuando este mismo ejército se pre para para enfrentarse con el enemigo, en el campo de batalla, la cosa es bien distinta. Ahora precisa un plan de ataque, un principio directivo que ponga a cada unidad en el lugar donde puede aportar su mayor contingente, para lograr la victoria deseada. Importa mucho cuáles tropas están en la vanguardia y cuáles forman la retaguardia. Influye mucho 56
H
si la artillería está colocada en un sitio u otro. En una pa labra, ¡hace falta la organización! El sermón no es una re vista de tropas. Más bien es una batalla llevada adelante para conseguir la victoria”.
Para lograr esta feliz organización de materiales, la división, o sea el desarrollo del tema es imprescindible. Un desarrollo asi del tema demanda la selección del patrón de división que ha de
regir en el plan del sermón. Un buen bosquejo homilético se
caracteriza por el hecho de que todas las divisiones tienen la mis ma clase de relación con el tema del sermón.
Miremos ahora los “patrones de división” más comunes con ejemplos. El dominio y buen manejo de estos “patrones”, o sean los métodos arbitrarios de bosquejos, aseguran una buena organi zación (se notará que hay una palabra clave, ya sea en el título, o en la oración de transición, que indica el patrón de división. Subrayaremos la palabra clave en los ejemplos que siguen).
a) El tema puede ser dividido de acuerdo con el patrón de
las causas.
Texto: Marcos 14:66-72 Título: El camino de la negación
Proposición: La experiencia del apóstol Pedro ilustra esta Importante ver dad: que un siervo de Dios no llega a negar a su Señor sino a través de un trágico proceso de descenso espiritual.
Oración de Transición: Tracemos los pasos que conducen a la negación de nuestro Señor y Salvador.
I. El primer paso en el camino de la negación se da cuando se tiene de masiada confianza en sí mismo.
II. El segundo paso en el camino de la negación se da cuando se descuida la oración.
III. El tercer paso en el camino de la negación se da cuando se echa mano
de las armas de la carne en defensa de la causa de su Señor
IV. El cuarto paso en el camino de la negación se da cuando se sigue a Jesús de lejos.
V. El paso final en el camino de la negación se da cuando se abandona el compañerismo de los hermanos.
Aquí la palabra clave es “paso” y aparece claram ente en la oración de transición y en las divisiones. Implica el “patrón de las causas” porque cada “paso” p resenta otra causa de la negación de Cristo por Pedro.
M A N U A L I) F I I O M I L É I I C A I ’ A R A I . A ICOS