CHAPTER 4: CONSIDERING THE CASE
4.2 The Mentoring Programme
La primera parte de este estudio incluye una descripción individual y sintética de tres rankings utilizados en Chile que se realizó a partir de la información disponible en los formatos donde cada uno de ellos fue publicado, a través de sitios web, revistas y periódicos. Además, se
38 utilizaron como fuentes de información, noticias y avisaje publicitario de las universidades, publicados en los mismos medios de comunicación donde se presentan los rankings.
Los criterios considerados para la elección de los rankings a estudiar fueron: que incluyeran un número significativo de universidades chilenas, que tuvieran un impacto mediático significativo (o que aparecieran como noticia en medios nacionales) y, que tuvieran una cierta cantidad de años de existencia o que no fueran publicados por primera vez. Aquellos que mejor cumplieron con estas tres condiciones fueron: el QS University Ranking-Latin América, proveniente de Reino Unido; el Ranking de Universidades de la Revista Qué Pasa y el Ranking GEA Universitas-El Mercurio, ambos construidos en Chile.
La segunda parte del estudio aborda un análisis crítico de los rankings a partir de los tres ejemplos previamente descritos. Considerando que los contextos de producción y divulgación de los rankings presentan importantes diferencias que queremos demarcar para los fines de la investigación, nos referiremos a la producción o construcción de los mismos de manera independiente de su publicación y divulgación a través de medios de comunicación, donde la información es utilizada por instituciones y medios para difundir total o parcialmente los resultados del ranking. Sobre esta primera distinción nos referiremos más extensamente en los siguientes capítulos de la investigación.
a) QS University Ranking - Latinamérica
El ranking QS (QS Quacquarelly Symonds, 2014) ha tenido un creciente impacto noticioso en el país desde su primera aparición en el año 2011 (P. Universidad Católica de Chile, 2011), (La Nación, 2011), (El Mercurio, 2014), (Portal Minero, 2014), (El Mercurio, 2012), (La Tercera, 2011), (24 Horas, 2014), cuando incorpora en un solo ranking al conjunto de universidades de la región, entre las cuales se ubican algunas universidades chilenas. En la última versión del ranking QS para Latinoamérica 2014-2015 figuran 31 universidades chilenas entre un total de 300 instituciones evaluadas. Siete de ellas están dentro de las primeras 50 universidades latinoamericanas que ocupan las posiciones más destacadas, la P. U. Católica de Chile ocupa el primer lugar, la U. de Chile el puesto n°6 y la U. de Concepción, el n° 12. Desde su última publicación, el ranking está siendo utilizado por algunas de ellas como parte de su publicidad en medios de difusión nacionales (El Mercurio, 2014), (Universidad Diego Portales, 2014), (P. Universidad Católica de Valparaíso, 2014), (La Tercera, 2014), (P. Universidad Católica de Chile, 2014), (Universidad Andrés Bello, 2015) .
39 El ranking es producido por Quacquarelly Symonds (QS), un grupo vinculado a la industria de la educación superior a nivel mundial que viene produciendo rankings e información relativa a eventos y oferta de estudios superiores desde el año 2004, fecha en que publica el primer ranking mundial de universidades. QS es una empresa británica con sede en Londres, fundada en el año 1990 como una iniciativa estudiantil de su actual gerente, Nuncio Quacquarelly Symonds, mientras éste realizaba sus estudios de MBA en Pennsylvania. El primer producto lanzado fue una guía de las mejores escuelas de MBA en el mundo que evolucionó con los años hasta generarse en el año 2004, The-QS World University Ranking en colaboración con Times Higher Education, uno de los actuales líderes en materia de rankings internacionales. Actualmente la empresa del conglomerado que produce los rankings, QS Intelligence Unit (QS Intelligende Unit, 2014), cuenta con más de 150 profesionales e investigadores y con sedes a través del mundo en las ciudades de Londres, Paris, Singapur, Boston, Washington D.C, Johanesburgo y Alicante.
Además de publicar anualmente una serie de rankings a nivel mundial y por regiones, ofrece a potenciales estudiantes una vasta cantidad de información para seguir estudios de pre y postgrado en diferentes lugares del mundo. QS se plantea en su sitio web (QS Quacquarelly Symonds, 2014) como el proveedor líder mundial de información y soluciones para la educación superior, destacando una amplia oferta de estudios internacionales y toda la información relacionada para acceder a ellos: promociona eventos y ofrece guías de universidades en diferentes países, orienta sobre las mejores ciudades del mundo para estudiar, dónde estudiar según diferentes disciplinas o dónde están las mejores facultades en una determinada disciplina, cómo preparar un examen para ingresar al postgrado, cómo gestionar una beca y obtener visas, entre algunos de los temas que desarrolla. Además, QS Intelligence Unit (QS Intelligende Unit, 2014) ofrece a las instituciones los servicios de consultoría, benchmarking y QS Stars14 para universidades y escuelas de negocios, servicios que realiza utilizando la misma información recogida por más de 20 años para construir cada uno de los rankings que produce. La mayoría de estos servicios se ofrecen como agregados o “combos”
14Es un mecanismo de rating paralelo al ranking, desarrollado a partir de una auditoría que evalúa el
desempeño de la universidad sobre ciertos parámetros. Se reconoce a la institución con una cierta cantidad de estrellas que le permiten “brillar”, independientemente de su posición en el ranking y son una herramienta útil para hacer marketing y comunicar fácilmente a las comunidades las áreas fuertes de la institución.http://www.topuniversities.com/qs-
40 que incluyen productos adicionales y la posibilidad de aparecer en el sitio web del grupo QS cuya visibilidad mundial, según señalan, está ampliamente garantizada: más de 50 millones de visitas el año 2012 y difusión en más de 4.000 periódicos y portales de noticias en el mundo. Los costos de los servicios ofrecidos varían entre los USD 3.000 a USD 55.000 y una cantidad no despreciable de instituciones aparece listada como clientes, entre ellas, tres universidades chilenas (Universidad Andrés Bello, 2015). A modo de ejemplo, el servicio de benchmarking tiene un costo de USD 45.000 y utiliza los datos de 10 años para comparar un número determinado de universidades que son elegidas por el cliente. El servicio se ofrece como una herramienta para la planificación estratégica de las instituciones y para fortalecer la investigación.
QS destaca como partners y clientes a instituciones universitarias, gobiernos y a más de 300 medios de comunicación en el mundo; los valores asociados a su marca son “trusted - independant - global” (confiable, independiente y global). Dentro de los media partners de QS aparecen algunas organizaciones chilenas entre las cuales destacan la P. Universidad Católica de Chile, la Escuela de Economía y Negocios de la U. de Chile, Universidad de Concepción, Universidad Diego Portales y Universidad Alberto Hurtado.
El sitio web de QS Intelligence Unit (QS Intelligende Unit, 2014) registra, junto a la publicidad de universidades de diferentes latitudes, discursos testimoniales de autoridades de varias instituciones que han contratado uno o varios de los servicios ofrecidos, refiriéndose a las bondades y beneficios logrados por la institución a partir de los servicios contratados.
Un dato adicional que aparece en forma destacada en su sitio web es la vinculación con el IREG Observatory (IREG Observatory on Academic Ranking and Excellence, 2014), de quien obtuvo recientemente la certificación internacional de los rankings que produce. El IREG Observatory es una iniciativa que nace a partir de la UNESCO European Center for Higher Education y un grupo de expertos internacionales. Es una organización sin fines de lucro fundada en Bélgica el año 2008 y con oficina técnica en Polonia, integrada por representantes de rankings, universidades y otras instancias internacionales cuya principal misión ha sido trabajar por la calidad de los rankings universitarios. Actualmente una de sus ofertas es la auditoría y certificación de rankings universitarios a través del mundo, servicio que es vendido a los interesados.
41 El QS University Rankings: Latin América (QS Quacquarelly Symonds, 2014) considera cuatro dimensiones de análisis (Anexo I) que se focalizan en la docencia, empleabilidad, investigación e internacionalización como los aspectos fundamentales a medir para emitir un juicio de calidad sobre las universidades. Utiliza siete indicadores ponderados en diferente cuantía que permiten generar el puntaje final en torno al cual se ordena la posición final de las universidades en el ranking. Dos de los principales indicadores representan encuestas de percepción de académicos y empleadores y en conjunto pesan el 50% del puntaje final. Los restantes cinco indicadores se refieren a datos cuantitativos que son recolectados desde los respectivos países anualmente a través de fuentes de información, usualmente provenientes de los gobiernos.
b) Ranking de Universidades Revista Qué Pasa
El ranking universitario de la revista Qué Pasa se desarrolla localmente desde el año 2000 y está enfocado a dar a conocer lo que opina el mercado laboral sobre la calidad de los planteles universitarios del país (Revista Qué Pasa, 2013). Se construye fundamentalmente a partir de una encuesta de percepción realizada a empleadores sobre el desempeño de los graduados que contratan en sus empresas, sin embargo desde el año 2013 se incorporan una serie de nuevos indicadores que son destacados en la revista como indicadores “certificados por el SIES y CONICYT del Ministerio de Educación, los mismos que informan la situación del país a la OCDE y que entregan información sobre la calidad de la gestión institucional, académicos y alumnos y sobre el nivel de investigación de las universidades” (Revista Qué Pasa, 2013) El levantamiento de información sobre la percepción de calidad de los empleadores es realizado por la empresa consultora experta en investigación de mercados, TNS15 y en el último año se hizo a una muestra de 460 ejecutivos quienes deciden directa o indirectamente la contratación de profesionales egresados de las diferentes universidades en cargos de primera línea, es decir gerentes o subgerentes de las empresas encuestadas. Se señala que la mitad de la muestra corresponde a empresas ubicadas en la región metropolitana y la otra mitad a empresas regionales. La encuesta se hace en forma telefónica y consiste en asignar una nota de 1 a 7 (donde 1 es la de más mala calidad y 7 la de mejor calidad) a cada una de las universidades
42 evaluadas. No se presentan mayores detalles metodológicos ni sobre la cobertura ni sobre el contenido de las encuestas.
Los estudios se publican masivamente una vez al año en la edición impresa de la revista que tiene circulación nacional y en su versión web, que está accesible durante todo el año hasta la siguiente publicación. La última publicación fue auspiciada por más de diez universidades que compraron derechos de avisaje entre sus páginas, incluido un inserto de dos páginas de una universidad que anuncia la creación de una nueva facultad y el lanzamiento de un programa de doctorado. La publicación está a cargo de un equipo periodístico que ha recogido la información enviada cada año, directamente desde las universidades que van a ser rankeadas. El contenido de los avisajes de las universidades auspiciadoras se refiere, en general, a información sobre indicadores de desempeño que muestran el tamaño de su oferta, describiendo su planta académica, programas y carreras, vinculaciones nacionales e internacionales, y hacen referencia a distintas fuentes de información, incluyendo la Comisión Nacional de Acreditación, CNA, otros rankings nacionales y el mismo ranking de la revista. Otras universidades muestran sus sellos valóricos a través de distintivas imágenes y frases alusivas (Revista Qué Pasa, 2013).
La metodología del ranking propone cinco dimensiones de análisis: percepción calidad que el mercado laboral otorga a cada universidad, gestión institucional, calidad del cuerpo académico, calidad de los alumnos y niveles de investigación de las universidades (Anexo II). Para medir algunas de estas dimensiones se utilizan indicadores de uso común en el área de educación superior del país como los denominados indicadores de eficiencia (tasa de retención, duración de la carrera) en clara alusión a las capacidades de gestión que debiera tener una universidad para evitar que sus estudiantes deserten en los primeros años y para asegurar que se titulen en tiempos “prudentes” en comparación al tiempo teórico según el cual el plan de estudios de la carrera se ha diseñado. Se considera también el resultado de la acreditación institucional, medida en años, como un indicador de calidad institucional otorgada tras una evaluación de expertos externos e independientes de la institución. También son de uso nacional los indicadores que dicen relación con los resultados de la prueba de selección universitaria, PSU.
43 c) Ranking GEA Universitas – El Mercurio
Este ranking surge en el año 2011 como respuesta al uso y difusión que tienen los dos rankings universitarios existentes en Chile en ese momento, generados por dos revistas especializadas en temas económicos y políticos. Se consideró un desafío trabajar en un ranking que permitiera comparar adecuadamente instituciones, considerando que una de las principales falencias detectadas en los rankings existentes era que establecían los mismos criterios comparativos para un sistema que presentaba una gran diversidad institucional. En otras palabras, se intentó superar la comparación trivial de “peras con manzanas” que hacían la mayoría de los rankings, para lo cual se diseñó, como primer paso, una clasificación de universidades en cuatro grupos diferentes y luego se procedió a comparar instituciones de similares características en cada uno de ellos, generándose cuatro rankings diferentes que miden calidad universitaria en el sistema chileno (El Mercurio-GEA Universitas, 2014)
La iniciativa surgió al interior de la Red Universitaria Cruz del Sur, conformada por cinco universidades chilenas de investigación y doctorados y liderada por el entonces rector de la PUC, Pedro Pablo Rosso. El año 2014, el ranking va en su tercera versión y se ha convenido su difusión por medio de una alianza entre la consultora GEA Universitas16, generadora de los rankings y el diario El Mercurio que los publica y difunde masivamente a través de una publicación especial impresa y también a través de un sitio web (Universitas - El Mercurio, 2014) donde se describe ampliamente la metodología utilizada. El equipo de GEA Universitas está integrado por académicos con experiencia en investigación en universidades chilenas y extranjeras y por asesores con trayectoria en educación superior. Desde el año 2012, a solicitud del diario El Mercurio, se trabaja en la producción de un ranking general que mide y compara solo los aspectos comunes a todas las universidades del sistema que se encuentran en el ámbito de la docencia de pregrado. El diario difunde los rankings con el objetivo de “orientar a los estudiantes, aportando criterios de calidad sobre las instituciones que vayan a elegir para seguir una determinada carrera” (Universitas - El Mercurio, 2014), a través de un suplemento especial que aparece cada año en la semana previa a la rendición de la PSU y a los procesos de admisión y matrícula de los nuevos postulantes a las universidades chilenas. La publicación considera en forma limitada la oferta de avisaje de parte de las universidades.
16 GEA Universitas, Grupo de Estudios Avanzados en Educación Superior,
44 Se hace énfasis en que los estudios se realizan utilizando fuentes de datos públicas que se encuentran disponibles en los sitios web de instituciones dependientes del Ministerio de Educación que tienen la misión de recoger y validar la información desde las casas de estudio. Entre las principales instituciones proveedoras de información se cuentan el Servicio de Información de la Educación Superior, SIES, Consejo Nacional de Educación CNed y la Comisión Nacional de Acreditación, CNA.
La clasificación de universidades chilenas (Reyes & Rosso, 2013) que luego permite comparar universidades dentro de cada grupo se inspira en la histórica clasificación creada en los años 60 por la Carnegie Foundation (Carnegie Commission on Higher Education, 1973) que al igual que en este caso, busca “aportar claridad al sistema para fines de investigación y de apoyo a las políticas públicas”. El sistema de clasificación considera como principio orientador las misiones institucionales declaradas por las universidades y en coherencia con ello, las universidades se clasifican según las actividades que ellas realizan. Así, se asume una primera distinción en el sistema chileno, reconociendo que existen dos grupos diferenciados de instituciones, un grupo dedicado principalmente a la docencia que no ofrece programas de doctorado (acreditados) y el otro grupo de universidades, que además de realizar actividades docentes, se distingue por la oferta de este tipo de programas. Como segundo criterio diferenciador, cada uno de los grupos se dividen según el nivel de investigación que desarrollan en las distintas disciplinas, configurándose cuatro grupos diferentes de instituciones (Figura N° 2, pág.33): Grupo 1: Universidades Docentes; Grupo 2: Universidades Docentes con proyección en Investigación; Grupo 3: Universidades de Investigación y Doctorado en áreas selectivas; y Grupo 4: Universidades de Investigación y Doctorado (estas últimas cubren todas las áreas disciplinarias). Las pruebas estadísticas aplicadas validan la pertinencia de la clasificación lo que permite a continuación construir un ranking por grupo, basado en indicadores pertinentes para cada grupo que permiten medir y comparar instituciones de similares características.
Las dimensiones de calidad utilizadas en los rankings se basan en el reconocimiento del modelo tradicional de universidad que considera que toda universidad que se precie de tal debe desarrollar, además de las actividades propias de la docencia, un componente fundamental de actividad en investigación. Se usó también el modelo de Universidad “de clase mundial” que propone Jamil Salmi (Salmi, 2009) que sostiene que para que los países logren tener
45 universidades de este tipo se requieren tres elementos: captar personas con talento (buenos estudiantes y buenos profesores), disponer de suficientes recursos materiales y financieros, y desarrollar una buena gestión institucional y gobernanza, en un contexto de políticas públicas que resguarden la autonomía de las instituciones. De este modo derivan las seis dimensiones evaluadas en los rankings: calidad de los estudiantes, calidad de los académicos, calidad de los procesos formativos, calidad de la investigación, calidad de la oferta de doctorados y calidad de la gestión institucional.
La elección de los indicadores que representan estas dimensiones se basa solo en la información disponible en fuentes de datos públicas y se intenta poner los énfasis en aquellas cuestiones que se consideran importantes de acuerdo a las bases conceptuales señaladas (Anexo III).
La clasificación obliga a medir la calidad en cada grupo de diferente manera. Se usan los mismos indicadores y ponderaciones para los grupos 1 y 2; y a estos se le agregan aquellos referidos a la investigación, doctorados e internacionalización que conforman el conjunto de indicadores que miden la calidad de las instituciones integrantes de los grupos 3 y 4 (Anexo IV).
Al igual que en los casos anteriores es posible advertir en la publicación de este ranking el avisaje de las mismas universidades que son evaluadas en el ranking y que luego replican sus resultados (la posición que ocupan en relación a otros) en la publicidad que realizan en sus propios sitios web o en otros medios de comunicación (Universidad de Talca, 2014), (Universidad de Concepción, 2014), (Universidad de los Andes, 2014).
VI.1.1.2 Análisis crítico de los rankings desde el punto de vista de su