CHAPTER 4: QUESTIONNAIRE AND SPEECH ELICITATION DESIGN
4.2 Developing the questionnaires
4.2.4 The statements
La pesca de arrastre es la pesquería industrial más importante que se practica en los fondos del canal de Menorca (Cuadro 12). Se habla de pesquería industrial cuando el objetivo es ob- tener una captura numerosa, sin ningún tipo de selección de especie. En este caso se trata de una pesquería de bajura ya que la flota está compuesta de barcos pequeños que pescan relativamente cerca de costa y vuelve a tierra
cada día, en contraste a la pesca de altura que se practica en otras zonas, con barcos grandes y bien equipados que están en alta mar sema- nas o meses. A partir de los censos de datos del 2012 se sabe que en el canal de Menorca ope- ran entre 20 y 22 embarcaciones de arrastre, pertenecientes a los puertos de Cala Rajada, Ciutadella, Alcudia, Maó, Pollença y Portoco- lom y algunas embarcaciones que del puerto de Santanyí y Sóller que pescan ocasionalmente.
Figura 7.1. Mapa de localización de los puertos en el área del canal de Menorca y los estratos de profundidad en los que pescan. Fuente: Informe INDEMARES-canal de Menorca. Mapa elaborado por C. Barberá.
Cuadro 12. Pesca de Arrastre
La pesca industrial más extendida en Baleares es la pesca de arrastre, una de las modalidades que más daño causan en los fondos marinos, aunque por la misma razón también es la que está más limitada y controlada. Se trata de una modalidad clasificada como activa, ya que con- siste fundamentalmente en el empleo de una red lastrada que barre el fondo capturando todo lo que encuentra a su paso. Esta red tiene forma de bolsa y en su boca se disponen unas puertas de acero, que es lo que hace que la red se man- tenga abierta. Entre las medidas de regulación de la modalidad de arrastre está la prohibición de pescar en fondos inferiores a 50 metros, para salvaguardar los fondos de Posidonia oceanica. En
Fuente de los dibujos: “Guía de recursos pesqueros de la Provincia de Alicante”. 2002. Edita: Confederación Empresarial de la Provin- cia de Alicante (COEPA), 73 páginas.
2006, se prohibió la pesca en fondos de maërl y coralígeno por la Unión Europea, pero esta medida de control entra en discordia con el vacío que existe de conocimiento sobre la dis- tribución de este tipo de fondos. Actualmente existe en todo el mundo un seguimiento de los buques de pesca mediante un sistema de posicionamiento que funciona vía satélite, de- nominado “caja azul” o VMS (Vessel Monito-
ring System), que está instaurado en todos los
buques de arrastre que operan en el canal de Menorca. Cada dos horas se registra la ubica- ción del barco y es transmitida al Centro de Seguimiento de Buques en la Secretaría de Pesca. Además, tienen que “declarar” la pesca cuando llegan a puerto antes de su venta en la lonja, por lo que también hay un censo de lo que pescan cada día.
La flota no ha experimentado muchos cambios en los últimos años. Las embarcaciones traba- jan alrededor de 200 días al año, de lunes a viernes, excepto si hay muy “mala mar”. En la mayoría de los casos practican una estrategia de pesca que consiste en realizar varios lances al día en diferentes estratos batimétricos. Así, es muy común que los pescadores vayan a pri- mera hora y calen en fondos de la plataforma y luego organicen lo que han pescado mientras navegan y se desplazan a la zona del talud.
Los arrastreros del canal de Menorca faenan principalmente en la zona central de los taludes norte y sur del canal, entre los 500 y los 800 metros, coincidiendo con la zona de pesca de la gamba roja y en las zonas de fondos blandos de la plataforma entre los 50 y los 100 metros de profundidad, sorteando los fondos de aflora- mientos rocosos y de coralígeno, donde pueden quedar enganchadas las redes. A pesar de la prohibición existente, en la plataforma pescan frecuentemente sobre fondos de maërl/rodoli- tos ya que hasta ahora no se conocía la distri- bución de estos fondos.
En la zona del talud profundo la especie obje- tivo es la gamba roja (Aristeus antennatus), mientras que en el talud superior es la cigala (Nephrops norvegicus). En la plataforma pro- funda domina la merluza (Merluccius merluc-
cius), únicamente capturada como principal es-
pecie en Alcudia, mientras que en la prataforma superficial es muy abundante en las pescas el
gerret o caramel (Spicara smaris), el salmonete
de roca (Mullus surmuletus), el pulpo (Octopus
vulgaris) y la “morralla”, conjunto de distintas
especies empleadas para sopa.
De las diferentes modalidades de pesca que operan en el Mediterráneo, la pesca de arras- tre de fondo tiene el mayor impacto sobre los ecosistemas, afectando a las poblaciones y stocksdef de especies objetivo y acompañantes, además de alterar hábitats protegidos y modi- ficar la composición funcional de las comuni- dades bentónicas. Es uno de los impactos más destructivos ya que el arte produce la erosión del fondo por tracción mecánica, originando la destrucción del substrato y la mortalidad de numerosas especies que lo pueblan. En el caso de comunidades de desarrollo lento, como el maërl, la recuperación necesitaría decenas de años. Además, el arrastre también produce un impacto negativo por la re-suspensión del sedi- mento, aumento de la turbidez y sedimentación, que afecta al crecimiento de las algas por la re- ducción lumínica y a los organismos suspensí- voros al colmatar las estructuras filtradoras. Figura 7.2. Distribución del esfuerzo de pesca de arrastre en el canal de Menorca a partir de registros de datos de “cajas azules” o “VMS” superpuesto al modelo digital del terreno resultado del estudio geomorfológico.