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Las Almas Gemelas no son como muchos creen, dos partes de una unidad. Cada persona es una Unidad Total, en sí misma. Su evolución es absolutamente individual y la teoría expuesta como dogma tibetano de fe -hace algunas décadas- por Lobsang Rampa, en su libro "El Hombre del Décimo", es un contrasentido, uno de esos errores que - no obstante perdonarle de corazón, dada su magnífica obra- debemos aislar y analizar detenidamente.

Existe un antiguo mito, sobre un supuesto "andrógino primigenio", que sería a la vez varón y hembra. Sin embargo esta alegoría puede

entenderse de dos maneras que nada tienen que ver con un real hermafrodita. La primera, se trataría del hecho que todas las especies de todos los Reinos Naturales, están compuestas de individuos que normalmente expresan un género (masculino o femenino), pero también cada individuo contiene una parte del género opuesto. Incluso algunas especies (más en el reino vegetal que en el animal), manifiestan el hermafroditismo según las condiciones ambientales, ya que se equilibran los aspectos masculinos y femeninos, para poder reproducirse. No obstante, como hembra, macho o aún como hermafrodita, cada individuo es eso, una Unidad Álmica indivisible.

Y el origen de las Almas, como "almoides" en el reino mineral (no formando una simple piedra, pero sí, por ejemplo -entre otros seres- una geoda de amatista) ya es algo individual que se relacionará a lo largo de su evolución, en forma directa, con otras miles de Almas y con millones en modo menos directo. Sin embargo es posible que existan cuestiones de afinidad que permitan a dos Almas mantenerse en largos trechos de ese camino evolutivo, interactuando de diversas maneras, formando lazos de Amor muy fuertes. Ello no implica en absoluto que sean "un mismo individuo" ni que lleguen a serlo algún día en el largo transito por la evolución universal. Por el contrario, la diferenciación es la base de la percepción, y si dos Almas se unieran sería que la Naturaleza permite la fusión a esos niveles, lo que resulta improbable desde el punto de vista del esoterismo empírico como desde la filosofía y aún desde el ángulo de la física esotérica, especialmente la arqueometría (La arqueología académica ha robado esta denominación para convertirla en la unión entre la arqueología y la física experimental, sin embargo la arqueometría trata esencialmente el proceso de conversión de la materia en energía en todas sus manifestaciones, así como la Ley Hermética de Vibración en todos los órdenes y rangos de la Naturaleza).

Arqueométricamente hablando, el Alma ocupa el más alto rango vibratorio conocido de la materia, con unas propiedades magnéticas que recién a la luz de la física cuántica y subcuántica empiezan a comprender algunos científicos la veracidad de las afirmaciones esotéricas sobre su composición y características. Podría compararse a al disco rígido de un superordenador, pero no requiere para existir, un soporte físico, sino que los que usa a lo largo de su evolución son efecto interactivo entre el Alma y los elementos dispuestos por la Naturaleza del planeta en que se desarrolla. Pero es el Alma quien contiene al Ser, la Chispa Divina que se manifiesta a través de ella, acumulando conocimientos en sus múltiples realizaciones materiales. Cada individuo obtiene una cantidad fantástica de conocimientos que se graban en ese

"cuerpo espiritual" como experiencia, cuya decodificación mediante las funciones de los arquetipos favorece el desarrollo de los instintos y -ya en el hombre y algunos animales- del intelecto.

La fusión de dos Almas en una sóla es algo tan improbable, como ya he dicho, desde todos los ángulos de nuestro saber, pero incluso desde el punto de vista de la cibernética. Por mayores parecidos que existan entre las Almas, por más similitudes que hayan en cuanto a experiencias, en cuanto a experiencias, conceptos, vivencias, etc., y aunque tengan idénticos arquetipos, cada una ha hecho su propia recopilación, por lo tanto, además de existir infinidad de diferencias e incompatibilidades, hay un desarrollo de consciencia de cada individuo, que iría en contra de uno de los postulados fundamentales de la Naturaleza: La Multiplicación (Ley Hermética derivada del Principio Vida). En vez de agrandarse el "capital" con dos Almas interactivas y Amantes, se tendría un Alma donde las compatibilidades y afinidades se reducirían por igualdad y las incompatibilidades serían proporcionalmente mayores, con lo que en vez de tener dos Almas evolucionantes, tendríamos un Alma extremadamente conflictuada.

No ha de creerse que esto pueda suceder, ni comparar este resultado analítico teórico, con los conflictos que tienen lugar en la personalidad mundana. Si bien existen Almas "conflictuadas" esto se debe a la infiltración -como ya he explicado- de los arquetipos demiúrgicos, como un veneno psíquico constante durante muchas encarnaciones, pero jamás por fusión con otra Alma. La personalidad humana, en cambio, sí está sujeta a conflictos mucho más diversos, debido a los parásitos emocionales.

Cierto es que hay lo que podemos denominar "seres colectivos" a nivel de Alma, en el reino mineral y el vegetal, pero esto es mera ilusión del observador, puesto que observamos desde parámetros equivocados y sin hacer las comparaciones adecuadas. También hay "espíritu grupal" en las abejas y en las hormigas, pero eso es una cuestión de grado de conciencia de cada individuo, en relación con el conjunto y consigo mismo, que bien comprendemos cuando observamos el desarrollo humano "desde arriba", como si no perteneciésemos a este Reino.

Imagine el Lector que pertenece a otra especie más evolucionada

y apenas si consigue entender a los humanos por lo que les ve hacer. Construimos, destruimos (guerreamos), nos apareamos, crecemos, nos desarrollamos, trabajamos... "visto desde afuera", como si fuésemos hormigas. Pero un buen observador entrenado en apreciar las cosas sutiles encontraría que cada persona tiene, a pesar de sus aportes a la actividad común, su propio mundo, sus propias ideas, más o menos

relacionadas al conjunto. Igual sucede a un ser humano cuando aprende a contemplar con profundidad a los animales y a las plantas. Las diferencias existentes en cada abeja de un mismo panal son muchísimas. Cada individuo es un Alma particular, única en si misma. Menos grado de consciencia tienen las hormigas (producto de manipulaciones genéticas ancestrales y posteriores mutaciones por ley de adaptación), pero sin embargo cada individuo tiene un margen de consciencia diferenciada del conjunto, aunque sólo podamos apreciarlo cuando las estudiamos en profundidad y en forma aislada.

La etología (rama de la zoología que estudia el comportamiento animal) ha demostrado a través de muchos autores, que si bien existe un "instinto grupal" análogo al "inconsciente colectivo" de Carl Jung, no es sustentable la idea mística de que cada colmena (o cada hormiguero) es un sólo Ser. El espíritu grupal que anima al enjambre es del mismo orden que el que anima a las sociedades humanas. Se trata en todas las especies, de una entidad abstracta pero efectiva y también material, cuyo cuerpo se compone de información en el Askasis planetario, dada por infinidad de factores regidos por la Ley Hermética de Afinidad.

Aclarado este punto, sigamos con el asunto de las Almas Gemelas: Sucede que cuando las parejas vienen siéndolo muchas veces (es decir durante algunas encarnaciones), se genera un "Karma de Relación". Entonces los afectos son muy poderosos, surgen enamoramientos tan potentes que superan al raciocinio y ahí vienen los "románticos" que se matan por Amor, así como otras aberraciones conductuales, cuando este Sentimiento (propio del Alma) se confunde con los yoes psicológicos que parasitan y distorsionan esta energía,

Unas Almas Gemelas pueden dejar de serlo cuando las situaciones vividas se vuelven dolorosas, infructuosas para la evolución de ambos. Además de que podemos tener más de una...

La cuestión es formar una buena pareja y una vez establecida de verdad, poner en ella TODO, olvidando otras posibles relaciones que por poderosas que sean, no merece la pena encararlas ni "repetirlas" cuando hay responsabilidades contraídas en esta vida. Más aún si hay hijos. No digo con esto que el divorcio sea un "pecado" ni cosa por el estilo, pero aquí se hace válido el refrán. "Más vale pájaro en mano que cien volando"... Siempre que estemos satisfecho de la vida que llevamos con nuestra pareja. Y si hay insatisfacciones, pues hay que poner todo de sí para superarlas y aprender. Es posible que formemos -si es que no lo es ya- un Alma Gemela con la pareja actual. Las pasadas y futuras son muy

difíciles de detectar, a menos que se tenga una memoria askásica personal muy clara, lo que no parece ser muy habitual.

Aún así -como se verá, no niego la existencia de Almas Gemelas- es un tema que se presta a pretextos de otra índole no muy espiritual. Las Almas Gemelas son algo que sólo pueden detectar con toda seguridad los propios interesados cuando se recupera aunque sea parcialmente la Memoria del Alma y a veces es preciso verla pasar y seguir cada uno con lo suyo en esta vida de aprendizajes. Ningún maestro ni gurú suele decir que tales y/o cuales personas son Almas Gemelas, porque aunque no es imposible para alguien dotado de una buena clarividencia, detectar estas cosas, la ética no permite tomar injerencia en tan íntimas cuestiones de dos Almas. Por otra parte, por más clarividente que sea dicho observador, nadie puede decidir mejor que la propia pareja.

Las lecturas askásicas que hacen algunas personas, suelen ser meras charlatanerías para sacar dinero, pero ciertamente hay gente capaz de hacerlas. Pero aún hay que tener mucho cuidado con estas cosas, porque nadie está obligado a mantener una relación "karmática", ni en modo alguno a representar una esclavitud. Como ya he dicho, cada Alma es individual y evolucionará como entidad individual, por más Alma Gemela que posea y por más que conviva y evolucione junto a ella.