Una primera preocupación que nos asaltó en nuestra investigación, fue el problema de la traslación de los conceptos abstractos relacionados con la experiencia del recorrido al ámbito de la práctica, de tal manera que la investigación se pudiera hacer efectiva en un marco de toma de decisiones con respecto a la gestión de la ciudad. ¿Cuáles son las posibilidades de estudiar de manera científica y con fines prácticos la experiencia del individuo en el medio urbano?. Esto nos condujo a sopesar las limitaciones de los campos explorados en los apartados anteriores y a orientar nuestros esfuerzos hacia aquellos trabajos que han estado más ligados a la concreción de una aplicación práctica. En los apartados siguientes, se incluye una breve definición de las disciplinas que han abordado el estudio sistemático de las cualidades del entorno en relación con la experiencia que el individuo tiene del medio urbano desde una óptica más científica y orientada hacia su aplicación práctica. Así mismo se mencionan las principales aportaciones que dichas disciplinas pueden proporcionar a nuestro estudio.
2.5.1. Arquitectura del Paisaje
El concepto de arquitectura del paisaje aparece en el contexto sajón del siglo XVIII. Más tarde, en el año 1858 Frederick Law Olmsted ganó el concurso de ideas para la construcción de Central Park en Nueva York. Utilizó entonces por primera vez el término de "Arquitecto del Paisaje" para referirse a una forma diferente de pensar el espacio público y la ciudad. Sus trabajos posteriores perfilaron una nueva figura, la del arquitecto paisajista, a caballo entre el arquitecto, el botánico, el jardinero, el urbanista, el agitador político y el esteta110. El campo de acción del arquitecto paisajista era la planificación sistemática de los vacíos con el objeto de producir un espacio público socialmente útil, científicamente coherente y estéticamente pintoresco. En este sentido se acercaba ‐ en lo que se refiere a sus objetivos ‐ a los primeros
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urbanistas. El arquitecto paisajista construía la experiencia estética como un desplazamiento. Figura 2.25. Propuesta de sistema de parques para la ciudad de Boston, Frederick Law Olmsted, 1887. En la actualidad, la dimensión del arquitecto del paisaje que sugieren Michael Laurie111 y otros, engloba consideraciones de planificación, análisis, diseño y conocimiento de la naturaleza. La arquitectura del paisaje es el diseño del espacio público exterior, hitos y estructuras para conseguir resultados ambientales, sociales, de comportamiento o estéticos112 y, como tal, conlleva análisis, diseño y gestión del entorno natural y construido. El cuerpo que representa a los arquitectos del paisaje en el mundo es The International Federation of Landscape Architects (IFLA).
La disciplina de la Arquitectura del Paisaje nos proporciona la práctica proyectual en que queda enmarcada cualquier propuesta de diseño de
111 Laurie M. (1983), Introducción a la Arquitectura del Paisaje, Gustavo Gili, Barcelona. 112 Jellicoe G&S. (1982), The Landscape of Man: Shaping the Environment from Prehistory to the Present Day, Van Nostrand Reinhold.
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recorridos urbanos, así como ejemplos concretos de proyectos llevados a cabo por equipos de arquitectos paisajistas en el ámbito urbano. Hemos dedicado un apartado del capítulo 3, a investigaciones recientes en el campo del diseño, llevadas a cabo por equipos de arquitectos paisajistas, como parte del estado de la cuestión de nuestra propia investigación.
2.5.2. La Psicología Ambiental y la Estética Ambiental
La psicología ambiental se ocupa del estudio del entorno natural y construido desde el punto de vista de las relaciones que se establecen entre las personas y sus entornos113. Su consolidación como disciplina se produce alrededor de la década de los años 60 y en sus comienzos adoptó el nombre de Psicología de la Arquitectura114. A día de hoy se presenta como un corpus suficientemente consolidado cuyos bloques de estudio son los siguientes115: a) Relación entre los aspectos del espacio físico y la conducta espacial. b) Aspectos relacionados con la adaptación de las personas a las variables ambientales. 113 La asociación internacional IAPS (International Association for People Environment Studies <http://www.iaps‐association.org/>) se ocupa del estudio de dichas relaciones entre las personas y sus entornos y establece un amplio marco actual definido por la multidisciplinareidad (psicología, sociología, geografía, diseño y planeamiento entre otros) así como por las muchas y variadas áreas de trabajo (evaluación de edificios y paisajes naturales, diseño de lugares de trabajo, escuelas, residencias, edificios públicos y espacios públicos, el uso social del espacio: la identidad y teorías del lugar, el apego al lugar y el concepto de lugar, significado de los entornos construidos, riesgos y peligros: su percepción y gestión, diseño urbano y la regeneración urbana, el diseño del paisaje y su impacto en la calidad de vida, etc.) 114 La reconstrucción urbanística llevada a cabo en la posguerra trajo consigo el planteamiento de problemas urbanos y de vivienda que llevaron a arquitectos y planificadores a buscar soluciones en la sociología y la psicología. Al principio el contexto económico era favorable y los conceptos de bienestar y calidad de vida eran foco de atención. Sin embargo la crisis económica y social originada en 1973 dio lugar a un nuevo reto, el de la problemática ambiental pudiéndose hablar del paso de una Psicología de la Arquitectura a una Psicología Ambiental. Pol E. (1988), La Psicología Ambiental en Europa. Análisis
sociohistórico, Anthropos, Barcelona.
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Sergi Valera ofrece un marco general que incluye la definición, perspectivas teóricas, evolución histórica, situación actual y tendencias que orientan el futuro de la psicología ambiental como disciplina en El Significado Social del Espacio. Estudio de la identidad social y
los aspectos simbólicos del espacio urbano desde la Psicología Ambiental, disponible en
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c) Aspectos relacionados con la forma en que las personas accedemos al conocimiento ambiental. En este punto caben destacar los estudios y teorías sobre la percepción ambiental, la cognición ambiental y el estudio de mapas cognitivos, la representación de entornos socio‐físicos así como el análisis del significado ambiental y de los aspectos emocionales y afectivos del entorno. d) Temas relacionados con la evaluación del ambiente que incluyen la evaluación de la calidad ambiental como ámbito de la calidad de vida y los estudios sobre preferencias de paisajes.
e) Estudios centrados en grupos específicos de población. f) Estudios de entornos específicos.
La principal aportación de la psicología ambiental al estudio que nos ocupa, se encuentra en el plano metodológico. Las aportaciones sobre cognición ambiental, dibujo de mapas, búsqueda de itinerarios o reconocimiento de fotografías, constituyeron el modo de medir la "imaginabilidad" ambiental en el mítico trabajo de Kevin Lynch116, así como en múltiples trabajos posteriores. Desde el punto de vista de la estética ambiental, la principal aportación de la psicología ambiental se encuentra en la ideación de tests para medir sentimientos estéticos, estableciendo así una vía hacia la medición de preferencia del usuario117. Douglas Porteous distingue cuatro grupos principales involucrados en la disciplina de la estética ambiental: humanistas, experimentalistas, activistas y proyectistas. Porteous sitúa a los psicólogos ambientales en el grupo al que llama "experimentalistas". Según el autor canadiense, la psicología con frecuencia confirma lo que "humanistas" y diseñadores han sabido intuitivamente desde siempre, sin embargo, en un entorno socio‐político que demanda estudios científicos, datos cuantitativos y evaluaciones como rutina, es importante generar este tipo de datos para respaldar lo que se conoce de 116 Lynch K. (1984), La imagen de la ciudad, Gustavo Gili, Barcelona. 117
Porteous D. (1996), Environmental Aesthetics. Ideas, Politics and Planning, Routledge, London.
123 manera intuitiva118. Parece por lo tanto que es extremadamente importante el integrar el trabajo del psicólogo ambiental en la creación del entorno, para tender así un puente entre la intuición y la acción. 2.5.3. Planeamiento de Transporte y Caminabilidad El Planeamiento de Transporte es la disciplina que examina y evalúa el potencial de acciones futuras para mejorar el movimiento de las personas y los productos en vehículos a motor, transporte público, a pie y en bici, de acuerdo a una serie de objetivos, por medio de una interacción cooperativa entre el público, los profesionales del transporte y los agentes que toman las decisiones119. Algunos de los objetivos mencionados son el promocionar modos de transporte alternativos al vehículo privado que mejoren la eficiencia, a la vez que proporcionen altos niveles de movilidad y seguridad120. Los puntos de referencia que se proponen, hacen hincapié en que la calidad de los sistemas de transporte se ha de considerar como parte de la solución a los retos medioambientales que la sociedad afronta, como catalizador del bienestar y la calidad de vida. La calidad de los sistemas de transporte contribuyen a la justicia social.
Dentro del planeamiento del transporte, la investigación en torno a la Caminabilidad de las ciudades se centra en el transporte a pie. El mayor desarrollo en investigación en torno al planeamiento de transporte, ha tenido lugar en el mundo anglosajón. El término para referirse a la caminabilidad de las ciudades es el de Walkability. Este término ha sido adoptado por la comunidad internacional y se refiere a la medida en que el entorno construido apoya y alienta a caminar proporcionando confort y seguridad peatonal, conectando a las personas con destinos variados en un tiempo razonable y
118 Porteous D. (1996).
119 Según el Transportation Professional Certification Board afiliado con el Institute of
Transportation Engineers (ITE), disponible en <http://www.tpcb.org/>
120 Meyer M.D. (2009) editor, Transportation Planning Handbook 3rd edition, Institute of Transportation Engineers ITE, Washington.
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ofreciendo interés visual en los recorridos121. Al mismo tiempo, abordar la ciudad a pie es considerado por algunos autores como la base de la ciudad sostenible122.
La literatura sobre ciudades caminables coincide en considerar las siguientes condiciones para que se dé un entorno caminable123: Mezcla de usos Densidad Destinos públicos Seguridad con respecto al tráfico y a actos delictivos Funcionalidad (dimensiones, pendientes, escalones ...) Confort climático Atractivo
Sin embargo algunos autores consideran que el planeamiento del transportes se desarrolla en un marco ingenieril, que aborda la ciudad caminable igual que abordó en el pasado la ciudad para el vehículo, es decir, estudiando cuestiones cuantitativas y funcionales ‐ como el número de personas que pueden atravesar un espacio en un tiempo determinado y el nivel de seguridad del funcionamiento de los cruces con coches ‐ en vez de
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«Walkability is the extent to which the built environment supports and encourages walking by providing for pedestrian comfort and safety, connecting people with varied destinations within a reasonable amount of time and effort, and offering visual interest in journeys throughout the network» en Southworth M. (2005), "Designing the Walkable City", en Journal
of Urban Planning and Development, Vol. 131 Issue 4, Dec. 2005 pp.246‐257. Transport for
London define walkability como «the extent to which walking is readily available to the consumer as a safe, connected, accessible and pleasant activity» Mayor of London (2004),
Making London a walkable city. The Walking Plan for London, Transport for London, febrero
de 2004, disponible en <http://www.rudi.net/files/walking‐plan‐2004.pdf>.
122 «Walkability is the foundation for the sustainable city» en Forsyth A. & Southworth M.
(2008), "Guest Editorial: Cities Afoot ‐ Pedestrians, Walkability and Urban Design", in Journal of Urban Design, Vol. 13 No. 1, Feb 2008, pp.1‐3. 123 Este listado es un compendio de lo extraído de los trabajos que exponen de manera más general los requisitos de una ciudad caminable, principalmente Cervero & Kockelman (1997), Southworth (2005), Pozueta et al. (2009), Ewing & Cervero (2010).
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cuestiones relativas a la experiencia124. En general, las decisiones que afectan a la esfera de lo peatonal dentro del transporte, no están dirigidas por la comunidad de la arquitectura del paisaje, del diseño urbano, del planeamiento o la arquitectura, sino por la ingeniería.
El Profesor Michael Southworth125 proporciona un estado del arte, estructurado de acuerdo a los seis criterios que propone para valorar un entorno caminable (walkability criteria): 1) conectividad de la red de caminos, 2) vinculación con otros modos de transporte, 3) patrones de uso variados, 4) seguridad con respecto al tráfico y al delito, 5) calidad del camino o quality of the path (anchura, pavimento, paisajismo, señalética e iluminación) y 6) contexto del camino o path context (diseño de la calle, interés visual del entorno construido, transparencia, definición espacial, paisaje y explorabilidad general). De los seis criterios anteriores, el path context junto con los componentes relativos a paisajismo (señalética, iluminación...) de quality of the path, son los criterios menos desarrollados y demandan ser redefinidos y testeados. Tal y como plantea este mismo autor, la innovación, el diseño y el pensamiento creativo se presentan como la vía más adecuada para entrar a valorar el ámbito sensible y experiencial del peatón y aplicarlo a la gestión de la ciudad.
La iniciativa Walk21 ofrece ya una rica tradición de congresos, reuniones científicas y seminarios que tienen como principal objetivo el crear
124 Jody Rosenblatt Naderi (catedrática del Departamento de Arquitectura del Paisaje, Ball
State University, Indiana) escribe sobre el modo en que durante años la comunidad del diseño urbano y el planeamiento de la ciudad, ha lidiado con el problema del entorno para el caminar en un paisaje dominado por el coche (en USA) y, pese a que muchos diseñadores han entrado a formar parte de la disciplina del planeamiento y diseño de infraestructuras, muchos lo hacen trabajando dentro de un paradigma ingenieril que no termina de reconocer la experiencia humana como parte de la ecuación de diseño, en Karff R. S., On the Nature of
Walking and Learning Pedestrian Environments, Principal Investigator: Jody Rosenblatt Naderi,
RLA.
125 Michael Southworth ‐ catedrático en los Departamentos de Planeamiento de Ciudad y Regional, y Arquitectura del Paisaje y Planeamiento Ambiental en la Universidad de California, Berkeley ‐ en una publicación reciente expone el estado de la cuestión con respecto al planeamiento de la ciudad caminable, Southworth M. (2005, pp.246‐257).
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una cultura donde la gente elija el caminar126. Los temas tratados en las reuniones científicas abarcan desde el planeamiento espacial, ingeniería, comunidad, promoción del caminar, seguridad, planeamiento social, salud, arquitectura y diseño.
Hemos considerado las líneas de investigación abiertas en la actualidad dentro del campo de la caminabilidad ‐ en concreto las relativas a la medición de la caminabilidad de las ciudades ‐ como fundamentales para nuestra investigación y, por lo tanto, exponemos de manera más extensa el tema en el capítulo 3 dedicado al estado de la cuestión.
126 Carta internacional del caminar. Por la creación de comunidades sanas, eficientes y
sostenibles donde la gente elija el caminar, elaborado en el marco de la serie de conferencias
internacionales del Walk21, Octubre 2006 disponible en
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2.6. English Summary: contextualizing an investigation devoted to the