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The W-phase and Rapid Source Characterization

Para situar la zonificación agropecuaria dentro de su contexto, es necesario decir que el área total agropecuaria de la región alcanza la suma de 1.410.857 has, la cual representa el 59% del área total de los municipios y el Distrito Capital (2.389.839 has)44. El 94% de esta área es de Cundinamarca y el 6% del Distrito. Si se considera el área agropecuaria total, el 17% está dedicada a cultivos (área agrícola) y el 83% a pastos (véase cuadro No EA-8). La figura No EA-3 permite apreciar el porcentaje de municipios sobre o bajo un determinado porcentaje de área agropecuaria total.

El mapa No EA-37 muestra la distribución del área agropecuaria total y el mapa No EA-38 de la relación entre área agropecuaria total y área total municipal. La aparente homogeneidad en la distribución de las áreas se debe a la gran importancia de los pastos (véase mapa No EA-16). Las zonas de menor concentración de hectáreas agropecuarias corresponden al páramo de Sumapaz y Cerros Orientales (al sur y oriente de Bogotá), al páramo de Chingaza (parte alta de Fómeque, La Calera, Guasca y Junín), al páramo de Guerrero (Cogua, Tausa, Carmen de Carupa) y a otras zonas escarpadas locales en cada municipio.

Cuadro No EA-8 RESUMEN DE ÁREAS DESCRIPCIÓN CUNDINA- MARCA BOGOTÁ TOTAL REGIÓN % Area agropecuaria % Área total

Área total agrícola 237.440 3.534 240.974 17,1 10,1

Área total en pastos 1.151.644 18.239 1.169.883 82,9 48,9

Área total agropecuaria 1.389.084 21.773 1.410.857 100,0 59,0

% sobre área total agropecuaria 98,5 1,5 100,0

Área total región 2.247.715 142.124 2.389.839 100,0

% sobre área total región 94,1 5,9 100,0

Fuente: Cálculos este estudio. Áreas totales según Catastro IGAC y POT Bogotá, 1999.

Las zonas de mayor porcentaje de área agropecuaria con respecto al área total municipal se localizan preferentemente en la mitad occidental del departamento, debido a que en esta vertiente se localizan las zonas panelera y cafetera. Otra zona de alta proporción de área agropecuaria es la bota oriental, desde Gachetá hasta Paratebueno, excepto Gachalá, donde los pastos adquieren la mayor importancia. Las menores proporciones se ubican en Bogotá y gran parte de los municipios del sur y suroriente, en algunos municipios del centro oriente y nororiente (Chocontá, Cucunubá y Guatavita) y en algunos de suroccidente (Guataquí, Nariño, Nilo, Anapoima). El resto de municipios presentan proporciones intermedias.

En total, en la región hay 75.662 has en cultivos transitorios, de los cuales la papa es, de lejos, el más importante, ya que ocupa cerca de la mitad del área total en esta clase de cultivos (48 %), seguido por el maíz (15%) y, muy atrás, por la arveja. La mayor parte de este tipo de cultivos se

44

Áreas según el Catastro del IGAC para los municipios y según el POT del DC para Bogotá (véase Anexo estadístico en CD).

121 localiza en el altiplano, por la importancia que tienen los cultivos de clima frío. El principal cultivo transitorio de clima cálido es el maíz, el cual se cultiva en diverso municipios; otros cultivos de clima cálido son el sorgo y el arroz riego.

En la región hay, igualmente, 7.997 has en cultivos anuales, los más importantes de los cuales son la yuca y el maíz. Estos se encuentran principalmente en los municipios del extremo noroccidental, algunos del oriente y otros del suroriente.

En cuanto a los cultivos permanentes, el área cultivada en la región es de 91.805 has, siendo la caña panelera, de lejos, el más importantes, ya que ocupa más de la mitad del área total en esta clase de cultivos (57 %), seguido por el plátano (14%) y por los cítricos (11%). La mayor parte de ellos se localiza en el sector centro occidental del departamento, formando una franja más o menos continua de clima medio, desde Caparrapí hasta Silvania. La zona central del departamento, de norte a sur, y la zona oriental, excepto Paratebueno, tienen muy pocos cultivos permanentes.

No obstante lo anterior, el café es el principal cultivo del departamento, si se tiene en cuenta que cubre un área total de 61.121,4 has, casi 10.000 más que la panela. La principal zona cafetera es la de la vertiente occidental de la cordillera Oriental, principalmente en la franja altimétrica entre los 1.200 y los 1.800 msnm, a lo largo de la cual los cultivos de café forman un continuum desde Venecia, al sur, hasta Yacopí, al norte. En la vertiente oriental las áreas cultivadas en café son muy pocas.

Aunque con área de apenas 4.158 has, las flores de exportación son un cultivo intensivo bajo invernadero muy importante en la sabana de Bogotá, el cual se localizaa preferencialmente en las zonas más cercanas al aeropuerto El Dorado, puerto de exportación de las flores.

Figura No EA-3 DISTRIBUCIÓN DEL ÁREA TOTAL AGROPECUARIA CON RESPECTO AL ÁREA TOTAL MUNICIPAL

0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100 0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100

% del área total municipal

122 En total, de las 240.974 has dedicadas a la agricultura, el 38% está dedicada a cultivos permanentes, el 31% a transitorios y el 25% a café. Los cultivos anuales y las flores tienen una escasa importancia en cuanto a superficie. La mayor concentración de cultivos se encuentra en la zona centro occidental del departamento, debido a los cultivos de caña y café. Le siguen en concentración de cultivos el piso frío de la sabana de Bogotá y la zona de Ubaté, donde predominan los cultivos transitorios, así como la zona ribereña al río Magdalena, con cultivos transitorios, permanentes y anuales. La zona de menor importancia agrícola es la localizada al oriente de la sabana de Bogotá, hasta el límite con el Meta y/o Boyacá, constituida por la vertiente oriental –llanera- de la cordillera.

En cuento a los pastos (con un área total de 1.169.883 has), cerca de las dos terceras partes (el 67,6%) del área en pastos está conformada por pradera tradicional, mientras que solo una cuarta parte (el 26,8%) está constituida por praderas mejoradas y apenas un 5,6% por pastos de corte. Al contrario de la agricultura, los pastos están distribuidos en forma bastante uniforme por toda la región, salvo en algunos sectores de alta montaña. No obstante, los mayores porcentaje de área en pastos con respecto al área total agropecuaria se encuentran en la región oriental, incluyendo parte de la sabana, donde la importancia del área cultivada es menor. En cambio, los menores porcentajes de área en pastos se encuentran en los municipios de la franja panelera y cafetera occidental.

La población total de ganado vacuno se estima en 1.261.179 cabezas para la región. Las mayores concentraciones de ganado se encuentran en la sabana de Bogotá y los valles de Ubaté- Chiquinquirá, el valle del Magdalena en el sector de Puerto Salgar y el piedemonte llanero (Paratebueno). Otras zonas de concentraciones moderadas son el cuello de la bota oriental (Gachalá- Ubalá), el valle Tocaima-Girardot, el sector cercano a Guaduas y la zona de San Francisco-Supatá- Pacho-Villagómez. El resto de la región presenta concentraciones moderadas a bajas.

El número de vacas de ordeño es de 306.585 y la producción diaria de leche se estima en 2.350.101 litros. No obstante, la producción de leche por vaca.día se considera baja (7,6 litros para Cundinamarca y 10 litros para Bogotá), lo que sugiere ineficiencias y deficiencias en los patrones tecnológicos utilizados. La producción lechera se concentra especialmente en la sabana de Bogotá y el valle de Ubaté-Chiquinquirá, con algunos municipios asilados de alta producción, especialmente en el noroccidente (Yacopí, Puerto Salgar y Guaduas) y en el Guavio (Gachetá-Ubalá). El resto de municipios tiene producciones medias a bajas.

En cuanto a las especies menores, la porcicultura y la avicultura tienen, tal vez, la mayor importancia en la región, la primera a nivel familiar y la segunda a nivel industrial y comercial. La más importante área porcina se encuentra en los municipios de las provincias del Tequendama y Sumapaz. ). La principal zona avícola se localiza en el piso medio de la vertiente occidental de la cordillera, de clima templado, constituyendo un corredor entre Arbeláez, al sur, y Guaduas-Villeta- La Vega-San Francisco, al norte. No obstante, los caballares, mulares y asnales son importantes en zonas donde la red vial es más pobre o para ciertos fines como el transporte interno de caña en las zonas paneleras (las mulas). La cunicultura se desarrolla principalmente en la sabana de Bogotá y el valle de Ubaté. Igualmente, la principal zona ovina se localiza en la provincia de Ubaté. Los caprinos, en cambio, se localizan principalmente en los municipios de El Rosal y Tenjo en la sabana. Las explotaciones piscícolas se localizan, en función de las potencialidades hídricas, a lo largo del piso templado de las vertiente externas de la cordillera, aunque están mucho más desarrolladas en el cinturón cafetero de occidente

123

4.1.3.2. Regionalización

Para elaborar los mapas de regionalización agropecuaria o de zonas homogéneas se elaboró primero el mapa de zonas ganaderas y luego el de zonas agropecuarias.

Regionalización ganadera

Para elaborar esta síntesis se utilizó un sistema de selección y superposición de las siguientes variables, consideradas como las más relevantes para este fin:

• Porcentaje de área en pastos sobre el área agropecuaria total, indicadora de la importancia de la actividad ganadera (mapa EA-17).

• Proporción de vacas de leche con respecto a la población ganadera total, indicadora de la especialización (mapa EA-26).

• Carga de ganado bovino por hectárea en pastos, indicadora del nivel tecnológico (mapa EA- 22). Esta variable fue comparada con las correspondientes a la proporción de pastos de corte, praderas mejoradas y pastos con riego con respecto a la superficie en pastos, con fines de verificación.

En relación con la importancia de la actividad económica, los estudios internacionales existentes45 indican que todas las áreas donde el pastoreo ocupa más del 90% de la tierra despejada (en este caso agropecuaria) dependen principalmente de la ganadería; todas las áreas donde los cultivos ocupan más del 50% del área despejada pueden considerarse básicamente agrícolas; y donde los cultivos ocupan del 10 al 50% y el resto en pastos se considera que son agropecuarias, es decir, que dependen económicamente de las dos actividades. En consecuencia, el primer nivel de zonificación, dado por el porcentaje de la superficie en pastos sobre el área agropecuaria total, permite diferenciar las siguientes tres unidades espaciales:

• Zonas básicamente ganaderas

• Zonas básicamente agrícolas

• Zonas agropecuarias

Evidentemente, en todas estas zonas se desarrolla algún tipo de actividad ganadera, dominante o no. Ahora bien, esta actividad ganadera puede tener diferentes fines o especialidades, las cuales, para los fines del presente estudio, se pueden agrupar así: producción de leche, ceba y/o levante y doble propósito (leche-carne). Para diferenciar estas especialidades, se procedió a clasificar la variable vacas lecheras/población ganadera total así: en las áreas donde este porcentaje es mayor a 40% se considera que la ganadería es básicamente lechera; donde el porcentaje es menor al 10% se considera que la ganadería es principalmente de ceba y/o levante; y donde está comprendido entre 10 y 40% la ganadería es de doble propósito. En consecuencia, cada una de las tres unidades diferenciadas por actividad económica se subdividió cartográficamente en estas tres subunidades por especialidad. De esta forma se llega a un total potencial de 9 zonas.

El tercer elemento básico de la clasificación es el nivel tecnológico de la ganadería. Para este fin se utilizó la variable carga por hectárea (cabezas de ganado vacuno por cada hectárea en pastos), la

45

124 cual se subdividió en las tres grandes categorías siguientes: nivel tecnificado: 3 o más cabezas por hectárea; nivel subtecnificado: 1 a 2,9 cabezas por hectárea; y nivel rudimentario: menos de 1 cabeza por hectárea. En términos generales, el nivel tecnificado implica uso de pastos introducidos de alto rendimiento, fertilización periódica, riego, control químico de la maleza, empleo regular de veterinario, separación y rotación de potreros, cerca eléctrica para dosificación de pasto, a veces estabulación, empleo de pastos de corte y uso de suplementos alimenticios. El nivel subtecnificado implica uso de pastos mejorados total o parcialmente, separación y rotación de potreros, fertilización ocasional y control químico o manual de malezas. El nivel rudimentario o artesanal implica solo la separación y cercado de potreros (aunque no siempre) y el control ocasional de la maleza con machete.

La comparación con los indicadores de porcentaje de pastos con riego, pastos de corte y praderas mejoradas con respecto al área total en pastos, permitió establecer que, por lo general, alguno de estos indicadores presenta un valor alto en los casos de 3 o más cabezas/ha, y valores medios en los casos de 1 a 2,9 cabezas/ha (casos, por ejemplo, de Cajicá, Cota y Mosquera, con más de 3 cabezas/ha y porcentaje de pastos con riego entre 67 y 100%.

Por la escala de presentación, no se consideró útil complicar más la síntesis y el mapa con otros indicadores, entre ellos los relativos a las especies menores.

El mapa de zonificación ganadera así elaborado (No ER-1) permite sacar las siguientes conclusiones:

• Las zonas básicamente ganaderas cubren la totalidad de la bota oriental y la provincia del Guavio, la zona periférica suroriental (desde Fómeque hasta Gutiérrez), la zona ribereña al río Magdalena entre Guaduas y Puerto Salgar y varios municipios dispersos del centro norte (Pacho-San Cayetano), del nororiente (Machetá, Tibirita, Susa, Fúquene, Sutatatausa), del sur (Cabrera) y de la sabana de Bogotá. En la mayor parte de estas zonas la ganadería es de doble propósito. La ceba y/o levante es dominante en la bota oriental (Medina y Paratebueno, mientras que la ganadería de leche es predominante en la sabana de Bogotá, en Susa y en Gachetá.

• La ganadería de las zonas básicamente agrícolas (donde los cultivos cubren más del 50% del área despejada, véase más adelante regionalización agropecuaria), correspondientes básicamente a los municipios paneleros y algunos cafeteros del centro-occidente, es principalmente de doble propósito, aunque en algunos municipios, como Nocaima y Cachipay, tiene mayor importancia la producción de leche.

• La ganadería de las zonas agropecuarias, caracterizadas por depender simultáneamente de la agricultura y la ganadería (véase más adelante regionalización agropecuaria) y que cubren la mayor parte del departamento, es fundamentalmente de doble propósito, aunque en algunos sectores de la sabana de Bogotá y de la cuenca de Ubaté predomina la ganadería de leche. La ceba y/o el levante se practican con preferencia en algunos municipios de los pisos cálidos y templados del noroccidente (Caparrapí, Paime), del suroccidente (Bituima, Quipile, Beltrán, Jerusalén, Anapoima) y del sur (Arbeláez).

125 En términos generales, el nivel tecnológico de la ganadería de la región es medio a bajo. Sólo algunos municipios de la sabana y del valle de Ubaté presentan un nivel tecnificado, tal como ha sido definido en este estudio (Mosquera, Funza, Cota, Cajicá, Simijaca). Las zonas básicamente ganaderas se reparten aproximadamente por igual entre nivel subtecnificado y rudimentario, mientras que en las zonas agropecuarias predomina el nivel subtecnificado. Territorialmente, los menores niveles tecnológicos se localizan en las zonas periféricas del noroccidente (entre Quebradanegra, El Peñón, Yacopí y Caparrapí), del suroriente (desde Gama-Junín hasta Gutiérrez), del sur (entre Fusagasuga y Cabrera) y del suroccidente (entre Jerusalén, Quipile y Chaguaní).

Regionalización agropecuaria

Para la síntesis agropecuaria se siguió un procedimiento similar al empleado para la zonificación ganadera. Las variables utilizadas fueron:

• Porcentaje de área agrícola sobre el área agropecuaria total, indicadora de la importancia de la actividad agrícola (mapa EA-12).

• Porcentaje del área ocupada por cada uno de los cultivos transitorios, anuales y permanentes con respecto al área agrícola total, a saber: arveja, maíz, maíz mazorca, papa, sorgo, arroz riego, algodón y flores (transitorios), caña panelera, cítricos, plátano, mango, mora, palma africana y café (permanentes), yuca y maíz anual (anuales) (Ver Anexo estadístico en CD). Estos porcentajes son indicadores del grado de especialización de la actividad agrícola

• Rendimientos de tres cultivos característicos de clima frío, medio y cálido, a saber: papa, caña panelera y plátano, indicadores del nivel tecnológico (mapas EA-13, EA-14 y EA-15). Una vez definidas las áreas básicamente ganaderas, agrícolas y agropecuarias, según los criterios expuestos a propósito del mapa ganadero y del mapa EA-12, las áreas básicamente ganaderas pasaron en su totalidad al mapa de síntesis agropecuaria. Para las áreas agrícolas y agropecuarias se aplicó el procedimiento siguiente, basándose en las estadísticas de área de cada uno de los cultivos transitorios, anuales y permanentes:

En las áreas agrícolas (más del 50% del área agropecuaria en cultivos) se procedió a

determinar el grado de especialización de la actividad agrícola. Para este efecto se pueden contemplar dos situaciones principales: agricultura general y agricultura especializada. La primera se da cuando hay gran variedad de cultivos, orientados a satisfacer las necesidades de consumo del área y a intercambios comerciales con áreas vecinas. La segunda se da cuando uno o varios cultivos comerciales dominan la producción del área. Se pueden contemplar dos niveles de especialización: la especialización completa, cuando por lo menos el 80% del área cultivada está dedicada al producto de especialización46; y la semiespecialización, cuando un cultivo cubre entre el 50 y el 80% del área cultivada. Puede darse, también, una especialización o semiespecialización mixta, cuando se produzca a gran escala más de un cultivo comercial y donde la aplicación de la regla del 50% puede resultar engañosa. En el caso de la región Bogotá-Cundinamarca se han identificado, con base en estos criterios, las siguientes situaciones:

46

Una cifra mayor no es un criterio práctico, ya que, aún en las fincas más especializadas se permite que una proporción limitada de la tierra se dedique a la producción de cultivos alimenticios para los trabajadores (H. Wood, op.cit.).

126 * Agricultura especializada en caña panelera (más del 80% del área cultivada)

* Agricultura semiespecializada en café y/o café y plátano (a veces cítricos) (50-80% del área cultivada)

* Agricultura semiespecializada en maíz y sorgo (50-80% del área cultivada)

* Agricultura general (el resto de las zonas agrícolas sin especialización o semiespecialización)

En las áreas agropecuarias (entre el 10 y el 50% del área agropecuaria en cultivos y el resto

en pastos), caracterizadas visualmente por un mosaico de pastos y cultivos varios, en que ninguno llega a ser totalmente dominante (en los términos aplicados anteriormente), se creyó necesario contemplar una categoría especial para aquellas áreas agropecuarias en las cuales hay una presencia importante de cultivos de flores bajo invernadero, calificando esta importancia como la situación en que entre el 20 y el 70% del área agrícola del municipio se encuentra en cultivos de flores47. De esta forma, se identificaron en la región las siguientes situaciones:

* Áreas agropecuarias tradicionales, o típicas.

* Áreas agropecuarias con importantes cultivos de flores

Finalmente, cada una de las áreas agrícolas y agropecuarias así definidas, se calificó según su nivel tecnológico, para lo cual se utilizaron las cifras de rendimientos de tres de los más importantes cultivos de la región (mapas EA-13, EA-14 y EA-15). Para este efecto, las 4 categorías de estos mapas fueron agrupadas de acuerdo con los siguientes criterios48:

RENDIMIENTOS PAPA