4. Compilation of research articles
4.5.5 Thematic analysis of interviews
Aunque no es la más conocida, hemos decidido co- menzar con esta distribución realizada de forma con- junta por una universidad brasileña y una chilena. Esto implica que, de origen, el LiveCD viene configu- rado para trabajar tanto en español latinoamericano como en portugués brasileño; así que se adapta per-
Figura 7 Para instalar el sistema operativo Windows, primero debe configurarse la máquina de modo que pueda arrancar desde la unidad de CD. Y luego de introducir el disco en la respectiva unidad, el proceso inicia de manera automática. Figura 9
fectamente para nuestras ne- cesidades y nuestro hardware específico.
Podemos decir que Fame- lix es un Linux disfrazado de Windows XP, como podemos ver en la figura 6. Observe que es una copia muy fiel de toda la “filosofía” del escritorio XP; entonces, cualquier usuario acostumbrado a trabajar en este ambiente gráfico, no de- berá tener problema alguno para comenzar a trabajar con Famelix.
Para conseguir este LiveCD, vaya a la página http://www. famelix.uach.cl/; y desde ahí, descargue la imagen ISO que le permitirá grabar un CD en su hogar (figura 7). Como este archivo es bastante grande (alrededor de 700MB), le recomendamos que lo descargue en una computa- dora que tenga Internet de alta velocidad. Si por ejem- plo tiene a la mano una línea con una velocidad de 1024kbps, la descarga de todo el archivo le tomará alrededor de 2 horas; y al cabo de ese tiempo, podrá grabar su CD mediante cualquier programa de “que- mado” de discos (Nero, Alcohol 120%, etc.). Una vez que tenga en sus manos el CD, deberá probarlo.
Si su computadora es moderna, verá que en el ini- cio aparece un mensaje que dice más o menos así: Press F12 for boot menú, es decir, “Presione F12 para un menú de arranque” (figura 8). Y si usted presiona
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Figura 10
Figura 11
dicha tecla, en vez de arrancar directamente desde el disco duro (como normalmente se hace), aparecerá un menú en el que puede decirle al sistema que aho- ra arranque desde otra unidad de disco. Seleccione la unidad óptica, introduzca el disco de Famelix, y sólo restará esperar a que se cargue el sistema operativo. Si su máquina no es tan moderna, tendrá que modi- ficar el orden de arranque directamente desde el Setup. Y cuando el equipo esté arrancando, presione la tecla indicada en la pantalla inicial (normalmente es la tecla SUPR, aunque también puede ser F2, ESC, F10 o al gu- na combinación de teclas). Al llegar a la pantalla ini- cial del Setup, elija la opción “Configuración avanza- da” (figura 9A); y en ella, localice el orden en que será buscado el sistema operativo; por lo general, se busca primero en el disco duro. Cambie este orden, para que el OS se busque primero en la unidad óptica y después en el disco duro (figura 9B). Guarde la nueva configu- ración, y reinicie la computadora. Verá que el sistema operativo ya se carga desde la unidad de CD/DVD (el proceso de carga de este OS es relativamente lento, porque la velocidad de lectura de las unidades ópticas es muy inferior a la de un disco duro). En un principio, se le pide que indique en qué idioma quiere arrancar; y después de esto, todo el inicio es automático. Fíje- se en las líneas que aparecen, y notará que el sistema operativo va reconociendo sus principales elementos de hardware y se va configurando automáticamente para trabajar con ellos (figura 10); así que olvídese de instalar controladores. Cuando termine el arranque
de Famelix, la máquina estará completamente confi- gurada y lista para comenzar a trabajar.
¿Qué podemos encontrar en Famelix?
Vaya al botón “Inicio”, y haga clic en él; notará que se despliega un menú de opciones similar al de XP; y si solicita una lista de programas, verá que tiene a su disposición muchas alternativas. La mayoría de es- tas aplicaciones se enfocan en el tra bajo diario; entre ellas, destacan la OpenOffice.org completa (un sus- tituto gratuito del Office de Microsoft, figura 11A), el programa GIMP para manipulación de imágenes (que
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para muchos usuarios, se encuentra a la altura de Pho- toshop, figura 11B), el Firefox (para navegar por Inter- net) y el Thunderbird (para correo electrónico). En fin, una muy amplia variedad de programas que permiten realizar nuestro trabajo habitual, ocupando apenas ¡el espacio de un CD!
Como puede ver, Famelix es una excelente opción para quien está muy acostumbrado a trabajar con XP, pero que desea explorar el mundo Linux. También es una opción interesante para los dueños de ciber-ca-
nas, podrán descansar tranquilos; por una parte, si su negocio es inspeccionado por la autoridad correspon- diente, no tendrán problema alguno porque sus equi- pos estarán ejecutando software libre; y, por otra, sus clientes podrán utilizar este OS, dadas sus similitu- des con Windows.
Bueno, quizá usted se pregunte ahora: ¿Qué utili- dad específica tiene Famelix en el servicio a equipos de cómputo? Seguramente, alguna vez revisó una má- quina en la que el ambiente Windows estaba tan co- rrompido, que ni siquiera podía completarse su arran- que; y por tal motivo, seguramente se vio obligado a formatear y a recargar todo; pero esto no fue lo peor, sino el hecho de que tuvo que recuperar todos los ar- chivos de trabajo del usuario. Pero ahora, usted pue- de arrancar la máquina con Famelix, localizar todos los archivos que desea rescatar (figura 12) y pasarlos a una memoria USB, a una unidad de disco externa o grabarlos en uno o más CD o DVD. Y una vez recu- perada esta información, podrá formatear y volver a cargar el sistema operativo, con la confianza de que el usuario no tendrá problema alguno para reanudar su trabajo casi en el mismo punto en que lo dejó.
Knoppix
Quienes llevamos algún tiempo trabajando en el ám- bito de las PC, cuando escuchamos el término “Live- CD”, casi de inmediato viene a nuestra mente la pala- bra “Knoppix”; y no porque sea el primer disco de este tipo conocido en el mundo, sino porque es el prime- ro que en realidad ofreció un sistema operativo útil, estable y cargado de aplicaciones, y el que, por dicha razón, se constituyó en una verdadera alternativa de reemplazo o complemento del OS previamente car- gado en la computadora (figura 13).
Knoppix es un desarrollo iniciado por un diseña- dor de software alemán, de apellido Knopper (de ahí el nombre de la distribución). Está basado en Linux- Debian, y simplificó considerablemente la tarea de configuración del hardware (de hecho, prácticamen- te la hizo automática). Además, incluye las aplicacio- nes que se consideraran básicas para el trabajo de ofi- cina o del hogar. Y todo esto se ofrece en un sencillo CD auto-ejecutable, con el que los usuarios tienen un
Figura 16 Figura 15
sistema operativo totalmente gráfico, basado en ico- nos, menús, ventanas, etc.
Pero al igual que cualquier otro software, Knoppix ha evolucionado; y cada vez, permite usar más y más hardware; por ejemplo, reconoce de forma automá- tica dispositivos como las memorias USB, los discos duros externos, los discos duros SATA, las nuevas tar- jetas gráficas, etc. De manera que si usted planea ins- talar Linux en una computadora y no está seguro de que todo su hardware es compatible con este sistema operativo, puede descargar la última versión de Kno-
Figura 13 Figura 12
ppix desde www.knoppix.org y grabarla en un CD (fi- gura 14). Luego debe arrancar la máquina con ese dis- co, y verificar si reconoce todos sus componentes; en caso afirmativo, podrá instalar prácticamente cualquier versión de Linux sin problema alguno. Pero si Knoppix no reconoce algún elemento del equipo, tenga cuida- do; antes de instalar Linux, asegúrese de que ya hay soporte para dicha pieza de hardware.
Aunque el ambiente de Knoppix es muy parecido al de un Windows normal, mantiene las características del escritorio KDE (figura 15). O sea, no es tan pareci-
do a Windows como lo es Famelix (a pesar de que este último se basa precisamente en Knoppix). Esto signi- fica que el usuario puede confundirse un poco, cuan- do entre por vez primera en el mundo Linux; pero si hace un pequeño esfuerzo, seguramente estará traba- jando con este OS en menos de 20 minutos.
Veamos una situación en la que Knoppix es útil: ¿Alguna vez le ha sucedido que Word no reconoce un archivo? ¿Ha tratado de abrir la información des- de Word, y en vez de ella aparece un mensaje en el que se le indica que el archivo se ha dañado y que no
Figura 14
Figura 17 Figura 18
puede ser abierto? Lo más dramáti- co del caso, es la pérdida del tiem- po y esfuerzo invertidos por el usua- rio en la elaboración de ese archivo. Para evitar esto, usted puede arran- car desde Knoppix, abrir el proce- sador de textos de OpenOffice.org, y desde ahí llamar al archivo daña- do; normalmente, esta aplicación lo abre sin problema alguno.
En la práctica del servicio a com- putadoras, hemos descubierto que muchos archivos que Word consi- dera dañados y que no puede abrir, pueden ser abiertos con OpenOffi- ce; y una vez que se abren con este programa, pueden volverse a guar- dar con otro nombre (pero respetan- do el formato de Word); y con esto, habrá recuperado esos datos que tanto le interesan a su cliente.