• No results found

3.6 Qualitative semi-structured Interviews

3.6.3 Thematic analysis

1.5.2.1. Descripción de la modalidad de piso

Este tipo de prostitución se encuentra actualmente en expansión y supone el 60% de la prostitución total, pero es la modalidad más invisibilizada y discreta (Pinedo, 2008). La prostitución de calle ha ido desplazándose también hacia otros escenarios más privados que los club de carretera y urbanos, como son los pisos (Serra, 2008). Existe un mayor número de personas españolas ejerciendo en esta modalidad frente a la modalidad de club debido a su discreción, mejor horario para compaginar con el trabajo de ama de casa o en otros sectores, mayor facilidad para mantenerse en el anonimato y no ser reconocidas por los clientes, etc. (Emakunde, 2001, 2007; López y Pinedo, 2007; Malgesini, 2006; Pinedo, 2008; Serra, 2008). Las mujeres acceden a esta modalidad de prostitución llamando personalmente a los anuncios de demanda de mujeres publicados en prensa (‗se necesita chica‘). No se suele pedir un perfil concreto, exceptuando la ‗buena presencia‘, y en muchas ocasiones ser autóctona (Malgesini, 2006; Serra, 2008).

Diferentes estudios en España analizan las características más relevantes de esta modalidad (APRAMP, 2005; CIMTM, 2002; Defensora del Pueblo de la Comunidad Foral de Navarra, 2005; Emakunde, 2001, 2007; Fernández, 2007; González y Tirado, 2006; Guilló, 2005; Malgesini, 2006; Ojer, 2007; Ortí, 2005; Oso y Ulloa, 2001; Pinedo, 2005, 2008; Serra, 2008). Las características más relevantes son las siguientes:

La Prostitución de piso se realiza en domicilios privados; en algunos casos, la vivienda es propiedad de una mujer que ejerce en el piso o es de la Madame (persona que regenta el piso); en otros casos, son pisos alquilados específicamente para el ejercicio de la prostitución. De forma minoritaria, el piso es el propio domicilio de la mujer o mujeres que ejercen en el mismo.

La ganancia de cada servicio sexual se reparte a razón de un 25%- 40% para la Madame, y un 75%-60% para las mujeres que ejercen en el piso; pero en la mayoría de los casos van al 50%. El porcentaje de comisión que cobran las Madames cubre los gastos de mantenimiento de la vivienda, así como las gestiones de contactos con clientes, los anuncios en prensa, etc.

Los pisos se encuentran mayoritariamente en el centro urbano de la ciudad, generalmente en calles céntricas y conocidas. Los motivos para la situación de los pisos son la privacidad,

48 intimidad y discreción que se exige para el cliente y para las propias mujeres de los pisos. La prostitución de piso no suele aparecer en localidades pequeñas.

La prostitución de piso no está sujeta a ningún tipo de control sanitario, policial o de industria. No exige una gran inversión económica y tampoco está ligada al pago de impuestos municipales y de Hacienda, como lo están el resto de los establecimientos públicos (Bares, Cafeterías, Bares de Alterne, Club, Club-Hotel, etc.). Tan solo se necesita el alquiler de un piso y la publicidad del piso en prensa o en Internet. Este hecho propicia la apertura y cierre de muchos pisos; existe un cambio constante y muy rápido en la localización de los pisos y la ubicación de las mujeres, lo que dificulta el acceso de las ONG para el desarrollo de los programas de acercamiento; dificulta el acceso a datos sobre las mujeres y los pisos; dificulta cualquier seguimiento o control que se quiera ejercer sobre esta modalidad de prostitución.

Por otro lado, al ser más difícil el control policial, o al ser más fácil eludir este control, es más fácil que en algunos de estos pisos puedan actuar las redes organizadas de tráfico de mujeres con fines de explotación sexual.

Existen varios tipos de pisos; las características de cada modalidad de piso son las siguientes:  Pisos formados por varias mujeres que deciden alquilar un piso para ejercer la prostitución;

en este caso, no existe una Madame; las ganancias de cada servicio sexual son al 100% para cada mujer y todas comparten los gastos de mantenimiento del piso (limpieza, luz, teléfono, agua, anuncios en prensa, etc.). El número de mujeres suele estar alrededor de cuatro.  Pisos donde existe una Madame; suele ser la propietaria o inquilina del piso y se encarga de

los gastos y del mantenimiento del piso, así como de los gastos derivados del ejercicio de la prostitución (anuncios en prensa, limpieza, productos de higiene íntima, preservativos, etc.); además se encarga de coger el teléfono y recibir a los clientes. Las Madames suelen ser españolas y no siempre han ejercido la prostitución; en otros casos la ejercen actualmente en el piso. También existen Madames inmigrantes que llevan tiempo en España y han ejercido anteriormente en club y pisos. La comisión de cada servicio sexual es variable en cada piso, y oscila entre el 50% y 25% para la Madame y entre el 50% y el 75% para la mujer que ejerce.  Pisos de una mujer sola, que ejerce de forma individual e independiente, sin tener un horario

establecido; suelen fijar ellas mismas el número de clientes al día o la semana y tienen sus propios contactos. Este tipo de prostitución de piso es más difícil de controlar porque no necesariamente se anuncian en prensa.

49  Pisos de 24 horas. En este caso, las mujeres están todo el día en el piso, descansan horas sueltas para ir a su casa o hacer compras. Suelen estar regentados por una mujer o por un hombre. Son pisos con un mayor número de mujeres (desde 6-7 mujeres hasta 14). En algunos casos funcionan con el sistema de plaza al igual que en los club (las mujeres ejercen 21 días seguidos, y descansan 1 semana que coincide con la menstruación). En estos pisos, las personas que lo regentan se encargan de todas las gestiones y de la manutención de las mujeres y perciben un 50% de comisión de cada servicio sexual.

 Pisos específicos de servicios especiales: masajes (ofrecen servicios de masaje erótico sin relación o con relación sexual completa. Funcionan igual que los pisos mencionados anteriormente); sado-masoquismo (ofrecen estos servicios y funciona igual que los anteriores).

La variedad de pisos es grande y es difícil unificar sus características. Por un lado existen pisos compuestos por mujeres solas o una o dos mujeres que ejercen de forma individual y de forma autónoma, y por otro lado, existen pisos compuestos por más de 15 mujeres y regentados por el dueño del piso o la madame y que se rigen por las mismas condiciones que un club.

Un cambio importante que se ha constatado dentro del fenómeno de la prostitución es el uso de la publicidad de los locales. Actualmente y en relación a los pisos de contactos, los medios son los siguientes:

 Anuncios de contactos sexuales en las páginas Web relacionadas con la Industria del Sexo,  Anuncios en páginas Web especificas para contactos sexuales,

 Páginas Web personales de cada mujer o de cada piso, que anuncia tarifas, horarios, servicios, localización, fotos, etc.

 Anuncios cortos en la prensa local donde se específica el servicio sexual y el teléfono de contacto.

Los teléfonos móviles y las páginas personales en la Web han propiciado la desaparición de los Bares de contactos que menciona Ignasi Pons (1992) en su estudio sobre prostitución en Asturias. En los años 90 los Bares de contactos eran muy habituales porque se necesitaba un intermediario para establecer el contacto entre el cliente y la mujer. Actualmente la tenencia de un teléfono móvil personal ha solucionado el problema de los contactos directos con los clientes y la discreción absoluta para la mujer.

En los pisos el precio por servicio sexual oscila entre los 30 y los 80 euros por media hora; la tarifa se incrementa en función del tiempo y del tipo o variedad de servicios; para las mujeres que se anuncian como mujeres de compañía o Escorts los precios oscilan entre 120 y 150 euros. En el

50 caso de los masajes, los precios son los siguientes: 30 minutos, 50-60 euros; y 1 hora, desde 100 hasta 120 euros. Otro servicio que se ofrece desde los pisos son las Salidas, que consiste en acudir a una cita con un cliente en un Hotel o en el domicilio particular del cliente. En este caso los precios oscilan entre 120-140 euros la hora, más el pago del taxi y del hotel.

Las ganancias mensuales que estiman las mujeres entrevistadas es de alrededor de 1.200-2.000 euros; las ganancias están en función de los precios de los servicios y sobre todo de la afluencia de clientes. En algunos casos, las ganancias mensuales en pisos pueden llegar a 3.000-4.000 euros libres (descontando gastos del piso, anuncios, etc.).

El horario de los pisos es variable: existen pisos de mañana y tarde, con horario continuado, de 10 de la mañana hasta las 7-8 de la tarde. Suelen descansar el sábado por la tarde y el domingo; pisos de 24 horas, donde las mujeres permanecen durante 21 días; también existen pisos de 24 horas donde las mujeres hacen una rotación de horarios o turnos; pisos de mujeres que ejercen solas y por lo tanto ejercen en cualquier horario o día de la semana. En general, la dedicación de cada mujer en cada piso también varía y depende de lo acordado con la persona que regenta el piso; las mujeres pueden estar en el horario habitual del piso o solo venir por horas o días sueltos.

El tamaño de los pisos es también variable: Pisos de 1 mujer sola que ejerce de forma independiente; pisos de varias mujeres (de 3 hasta 8 mujeres); pisos que se rigen como un local, cuentan hasta con 16 mujeres y abren 24 horas.

El contacto sexual se ofrece en las habitaciones del piso o se realiza fuera (se denomina Salida), y puede ser en un Hotel o en el domicilio del cliente. El pago es en metálico o con tarjeta de crédito.

Los temores más habituales entre las mujeres que ejercen en los pisos: miedo a las ―salidas‖, porque no saben con quién o qué tipo de cliente se van a encontrar en su cita; por este motivo suelen evitar las citas con desconocidos; por otro lado, se sienten inseguras si se encuentran solas en el piso o si las compañeras están todas ocupadas en las habitaciones; por este motivo suelen mentir a los clientes sobre cuántas personas están realmente en el piso o si están solas. Otros miedos habituales son los relacionados con clientes que consumen alcohol en exceso o drogas y con los clientes con trastornos mentales, porque nunca saben cómo van a reaccionar.

51

1.5.2.2. Perfiles de las personas que ejercen en la modalidad de piso

Las personas que trabajan en este tipo de prostitución son el grupo que mejor estado de salud presentan y tienen un mayor acceso a los sistemas sanitarios y sociales, por lo que no se encuentran tan aisladas como en otras modalidades (CIMTM, 2002; Emakunde, 2001, 2007; López y Pinedo, 2005; Pinedo, 2005, 2008; Serra, 2008). Existen dos perfiles diferenciados: por un lado, las mujeres inmigrantes que suelen llevar tiempo en nuestro país; cuando llegaron a España se dedicaban a la prostitución de club, después, cuando llevan un tiempo en España y han obtenido los ―papeles‖ optan por ejercer en un piso. La mayoría compagina la actividad con otros trabajos en otros sectores; por otro lado, las mujeres españolas que tienen un perfil muy diferente de las mujeres que ejercen en la calle; en este caso son mujeres con un abanico amplio de edades: jóvenes (en torno a las 20 años), mujeres de mediana edad (30-50), e incluso mayores de 50 años; No tienen problemas asociados a toxicomanías, ni tampoco graves problemas socioeconómicos. Suelen ser mujeres que han podido ejercer siempre en piso, o anteriormente en club o no haber ejercido nunca; otras son amas de casa, estudiantes, o personas que han abandonado su profesión para dedicarse a la prostitución de piso. En otros casos son mujeres que compaginan el ejercicio con trabajos en otros sectores como el servicio doméstico, la hostelería, cuidado de personas, etc. Su horario en el piso es más variable, en algunos casos solo acuden al piso de mañana o de tarde, o acuden por horas o días sueltos. En otros casos están en el piso en horario completo.

El estudio realizado en Madrid por la Comisión de Investigación de los Malos Tratos a Mujeres (CIMTM, 2002) nos ofrece los perfiles actuales de las mujeres españolas: las españolas predominan en la modalidad de prostitución de alto standing y sus variantes (call-girls, chicas de compañía, saunas, casas de masaje, peep-shows); prostitución más especializada y utilizando nuevas formas, como internet. También son mayoritarias en los pisos de contactos de propiedad propia y explotación individual o colectiva. Las españolas también ejercen en club, aunque su presencia en hoteles de plaza es mucho menor. Las españolas definen el ejercicio de la prostitución como modo de vida permanente. Las que han estado en el trabajo doméstico como ocupación previa declaran que no volverían a trabajar en dicho sector, dada la extrema precariedad y los abusos.

El estudio de la Comunidad Valenciana (Serra, 2008) consta la existencia de una prostitución ejercida por mujeres españolas que es ocasional y no tiene carácter estable; se realiza para obtener ingresos añadidos en ciertos periodos o para hacer frente a determinados gastos; la prostitución es complementaria, compatible con los estudios, el trabajo en otro sector o el cuidado de la familia; este perfil huye de la mayor visibilidad de la calle y los club, y se refugia en pisos.

52