Chapter 3 Methodology
3.2 Theoretical framework
población mundial, su atención se ha visto relegada a un segundo plano por considerar que son una población relativamente sana con una carga de enfermedad menor en comparación con niños y adultos, y estar inmersos en otros grupos de atención (Dehne & Riedner, 2001)509.
La idea generalizada es que los adolescentes son sanos porque han sobrevivido a las enfermedades de la primera infancia y los problemas de salud asociados con el envejecimiento están todavía muy lejos, de esta manera, se presta menos atención a sus necesidades actuales. Por ejemplo, un indicador que puede ejemplificar las consecuencias de esta falta de atención a la salud de los adolescentes es que se calcula que 1,4 millones de jóvenes, entre 10 y 19 años de
507
MORRISON, Michelle, Op. Cit., p. 214 - 215 508 Ibíd. p. 214 – 215.
edad, pierden la vida principalmente debido a traumatismos no intencionales, suicidios, violencia, complicaciones relacionadas con el embarazo y patologías prevenibles o tratables.
En el año 2000, los traumatismos no intencionales y la violencia causaron la muerte de más de 350.000 jóvenes de 10 a 19 años de edad y el uso de sustancias psicoactivas tales como anfetaminas, opioides y cocaína, también ha aumentado en muchas regiones del mundo (OMS)510. Poco a poco se ha ido reconociendo que los adolescentes están expuestos a factores de riesgo que los convierten en un grupo vulnerable a problemas como accidentes de tránsito, uso de tabaco y sustancias psicoactivas, suicidio e inadecuada salud sexual y reproductiva; aspectos que aumentan las tasas de morbilidad y mortalidad en este grupo de edad. (Dehne & Riedner, 2001)511.
La adolescencia puede considerarse un “portal para la salud” porque las normas de comportamiento adquiridas durante este periodo tienden a perdurar en la vida adulta, aproximadamente el 70% de las muertes prematuras en adultos se debe a comportamientos no saludables iniciados durante la adolescencia, como la adopción de malos hábitos alimenticios, la inactividad física, y el consumo de alcohol y tabaco, entre otros. Es un hecho comprobado que las decisiones que adopten los adolescentes hoy influirán en su salud como adultos y en la de sus hijos. (OMS)512.
Las principales preocupaciones de la salud y bienestar de los niños y los adolescentes van más allá de su supervivencia y su crecimiento físico, e incluyen además su desarrollo psicosocial y su salud mental. Aproximadamente del 10% al 20% de los niños presentan uno o más problemas mentales o del comportamiento. El periodo de la adolescencia puede resultar estresante y se corre el riesgo de abusar de sustancias y de desarrollar otras conductas nocivas como el suicidio, que anualmente afecta a 90.000 adolescentes (OMS)513. Muchos de los problemas de los adolescentes surgen de sus cambios físicos y psicosociales, de
510
ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Orientaciones estratégicas para mejorar la salud y el desarrollo de los niños y los adolescentes [en línea]. En: Estrategia para la salud y el desarrollo del niño y del adolescente Departamento de Salud y Desarrollo del Niño y del Adolescente (CAH): Ginebra. diciembre de 2002, p. 5. Disponible en Internet:
http://apps.who.int/gb/archive/pdf_files/EB111/seb1117.pdf
511 DEHNE, Kart and RIEDNER, Gabriela. Adolescence – a dynamic concept. Op. cit., p. 11-15. 512
ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD. Orientaciones estratégicas para mejorar la salud y el desarrollo de los niños y los adolescentes. Op. cit., p. 5.
513 Ibíd.
los miedos e incertidumbres que estos cambios generan, de los problemas externos relacionados con la familia, el ambiente social y de sus comportamientos. Aunque en la mayoría de los casos la adolescencia representa una etapa de crecimiento y maduración con buenos resultados, en algunas oportunidades se torna una época conflictiva con conductas que pueden ocasionar resultados devastadores como la enfermedad y la muerte. (Murray & Wright, 2006514).
Además es importante considerar que el proceso de maduración que se inicia con la pubertad representa drásticos cambios cognitivos, sociales y emocionales. Estos cambios tienen un impacto en la vida del adolescente entre otros en las concepciones y sentimientos acerca de ellos mismos y de las relaciones con otros incluidos como sus padres (Allison, 2000)515, por esta razón la adolescencia también representa una etapa de trasformación y reorganización en la vida familiar, las modificaciones en la familia tienen lugar en la adolescencia temprana en forma paralela a los cambios de la apariencia y los aspectos psicosociales (Steinberg, 1981516). Al respecto, la literatura refiere que la etapa de los 10 a los 15 años (adolescencia temprana y media) está relacionada con la aparición de conflictos entre los adolescentes y sus padres y va disminuyendo con el paso a la adolescencia tardía.
Es fundamental tener en cuenta que los miembros de la familia y los amigos les ofrecen a los adolescentes la estabilidad durante este período de cambio, así que las modificaciones en la conducta de conflicto dentro de estas relaciones se despliegan gradualmente para ajustarse a nuevas pautas y al cambio social. Las transformaciones más que las interrupciones, caracterizan las relaciones familiares y sociales durante la adolescencia (Laursen, et al. 1998517). Al respecto Allison (2000)518 afirma que hallazgos de investigación han demostrado que el conflicto en la relación entre padres e hijos en la adolescencia sirve en función del
514
MURRAY, B. and WRIGHT, I. Integration of a suicide risk assessment and intervention approach: the perspective of youth. Op. cit., p. 157–164.
515
ALLISON, Barbara. Parent-adolescent conflict in early adolescence: research and implications for middle school programs [on line]. In: Journal of family and consumer sciences education. Fall/Winter 2000, vol. 18, no. 2, 6 p. Available from Internet:
http://www.natefacs.org/JFCSE/v18no2/v18no2Allison.pdf 516
STEINBERG, Laurence. Transformations in family relations at puberty. In: Developmental Psychology. Nov 1981, vol. 17, no. 6, p. 833-840.
517
LAURSEN, B; COY, K.C and COLLINS, W.A. Reconsidering changes in parent-child conflict across adolescence: A meta-analysis. En: Child Development. 1998, vol. 69, p. 817-832.
518
ALLISON, Barbara. Parent-adolescent conflict in early adolescence: research and implications for middle school programs. Op. cit., p. 4.
desarrollo teniendo en cuenta que la resolución de puntos de vista divergentes, proporciona al adolescente la oportunidad de mejorar sus habilidades de negociación interpersonal, pensar de forma lógica, abstracta y crítica, considerar alternativas y puntos de vista opuestos; El manejo del conflicto facilita además el desarrollo de la autonomía y la identidad.
La adolescencia es también, un periodo en el cual se desarrollan habilidades personales y sociales que le permiten al joven desenvolverse con eficacia en la adultez. La salud mental en esta etapa de la vida está enmarcada en condiciones de ausencia de enfermedad psicológica, social, emocional y del comportamiento y en un funcionamiento psicológico y social adecuado. Morrison (1997)519 afirma que la salud mental de los adolescentes está influenciada por los sentimientos de bienestar que incluyen la capacidad de interactuar socialmente, afrontar el estrés en los periodos difíciles e implicarse en relaciones y actividades con los demás. Por ejemplo la comunicación familiar efectiva juega un rol vital en el buen funcionamiento familiar y ayuda al adolescente a clarificar su posición dentro de la familia y aprender a ser sensible a las ideas y sentimientos de otros. (Jackson, et al. 1998520).
La revisión de literatura de los factores relacionados con la salud y los comportamientos de los adolescentes realizada por Spear & Kulbok, (2001)521, los principales factores que afectan la salud de éstos incluyen género, estructura familiar, relación con los padres, conocimientos y valores personales, logros escolares, percepción de vulnerabilidad, susceptibilidad y edad. Las autoras afirman que la investigación en este grupo de edad ha prestado poca atención a variables psicosociales que son potencialmente modificables y que pueden revertirse en acciones de promoción de la salud y prevención de la enfermedad y también al efecto de estas en desenlaces de riesgo como abuso de substancias, suicidio y otras formas de violencia.
Alestalo, et al. (2002)522, afirman que en el abordaje de los adolescentes existe una discrepancia entre el aumento en la demanda de servicios en salud mental y la disponibilidad de los mismos y que las alteraciones de la salud mental en este
519 MORRISON, Michelle, Op. cit., p. 214 – 215. 520
JACKSON, Sandy, et al. Adolescents ´perceptions of communication with parents relative to specific aspects of relationship with parents and personal development. In: Journal of Adolescence. 1998, vol. 21, p. 305-322.
521
SPEAR, Hila and KULBOK, Pamela. Adolescent health behaviors and related factors: a review. Op. cit., p. 91.
522
ALESTALO, A., MUNNUKKA, T., PUKURI, T. Problems of young people in community psychiatric care. Op. cit., p. 38.
grupo están aumentando lo que puntualiza el pobre funcionamiento del cuidado preventivo. Un estudio cualitativo realizado por estos autores con adolescentes remitidos para cuidado psiquiátrico concluyó que los principales problemas de los adolescentes se encuentran en las esferas centrales de la vida (es decir, con ellos mismos, con la escuela, con los padres, con los amigos y con el futuro) y los síntomas más frecuentes por los cuales las personas jóvenes son remitidas para cuidado psiquiátrico son depresión, ansiedad, desordenes de la alimentación y el sueño, dificultades en las relaciones interpersonales y conducta suicida o autodestructiva.
En forma específica para cada esfera central encontraron que los problemas
relacionados con ellos mismos incluyen pobre autoconciencia, baja autoestima,
confusión acerca de la identidad y ruptura de la integridad. Los problemas
relacionados con la escuela o los estudios son recursos insuficientes que
provocan fatiga, disminución del significado de la escuela, indiferencia, pobre motivación y pobre funcionamiento en las relaciones interpersonales. Los
problemas relacionados con los padres incluyen deficiencia en la relación, pobre
funcionamiento familiar, relaciones violentas y dependencia. Los problemas
relacionados con los pares incluyen baja o escasa relación y pobre funcionamiento
de las mismas. Y finalmente los problemas relacionados con el futuro son incertidumbre, ansiedad, miedo y desesperanza. La identificación de estos factores permite a los profesionales de enfermería y a otros profesionales de la salud determinar las necesidades de atención en salud y proporciona la posibilidad de anticiparse para brindar una atención adecuada y oportuna que disminuye los desenlaces fatales en este grupo de edad. (Alestalo, et al. 2002)523.
Un aspecto muy importante que menciona la literatura, hace referencia a los signos de alarma que pueden indicar alteraciones en alguna esfera del adolescente como cambios en los hábitos alimenticios y del sueño, pérdida del interés en las actividades habituales, retraimiento respecto a los amigos y miembros de la familia, manifestaciones de emociones contenidas, alejamiento o huida, uso de alcohol y de otras drogas, descuido del aspecto personal, cambios repentinos del estado de ánimo, regalar o tirar sus objetos favoritos, situaciones de riesgo innecesarios, falta de respuesta a los elogios, aumento de molestias físicas frecuentemente asociadas a conflictos emocionales, como dolores de estómago, cabeza y fatiga, pérdida de interés por la escuela o el trabajo escolar, sensaciones de aburrimiento, dificultad para concentrarse, avisos de planes o intentos de suicidarse, preocupación acerca de la muerte, deseos de morir, escribir una o varias notas de suicidio. Estos signos muchas veces son confundidos o ignorados porque se consideran normales en lo adolescentes lo que dificulta las
523
aproximaciones preventivas y la identificación oportuna y eficaz de los adolescentes en riesgo. (Stanley, 2005524; Villagómez et al. 2005525)