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Partiendo de comprender la interculturalidad como interacción, intercambio y ejercicio recíproco entre los miembros de diversas culturas, es decir, la relación entre culturas, en tanto que la cultura sería el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y materiales, intelectuales y afectivos, que caracterizan a una sociedad o grupo social en un periodo determinado que se transforma en la relación con cada miembro de la sociedad.

Si bien la interculturalidad está basada en el reconocimiento y respeto de las diferencias, la negociación y el crecimiento entre las culturas, no significa que en dicha interacción no se presenten debates, estos se resolverán mediante el diálogo, la escucha mutua y la construcción de nuevos conocimientos y reconstrucción de otros que estaban dados por hecho, “El diálogo entre culturas es abierto, recíproco, crítico y autocrítico. Diálogo que

de la propia cultura, el descubrimiento y la comprensión de valores alternativos (Bartolomé Pina, 2001).

La coexistencia de dichas culturas en el espacio educativo es el punto de partida para afirmar la diversidad como condición humana presente en todos los ámbitos, la escuela para ello debe fomentar la interacción entre culturas de manera horizontal, de modo que ningún grupo cultural está por encima del otro, en tanto se promueve la igualdad, la integración y la convivencia armónica entre ellos. La intercultural entonces sería un proceso esencial para el enriquecimiento entre las culturas, para compartir y construir saberes colectivos que se articulan a los procesos sociales, educativos y/o políticos que se desarrollan en dicho contexto, al tiempo que es un medio para la preservación cultural de pueblos que por las condiciones sociales y políticas han perdido sus costumbres e identidad.

Para Lemus la educación intercultural es un enfoque educativo centrado en el respeto, aprecio y valorización de la diversidad sociocultural; desarrollado por medio de la interacción e intercambio en diversos espacios o niveles y que procura la aceptación del otro como legítimo en la convivencia siguiendo la propuesta de María Teresa Aguado. Esta autora resalta que al ser Colombia un país que presenta una gran diversidad socio-cultural es importante que la educación intercultural se dé en diferentes espacios educativos, especialmente con los más pequeños, es decir, el ámbito de la primera infancia; puesto que ésta actúa como transmisora de símbolos e identidad sociocultural.

La cultura sería entonces de acuerdo a Besalú un aprendizaje y la manera de ser de una determinada comunidad, ya que en el espacio escolar las creencias, valores, comportamientos

demás, en tanto enriquecen las visión propia y la del otro, por eso es necesario educar a los niños y niñas en el reconocimiento a la diversidad, para que esta sea una fuente respeto y de enriquecimiento mutuo en donde sea posible intercambios de conocimientos respetuosos y constructivos .

Sáenz al respecto dice (2006) “La cultura se adquiere, por consiguiente, a través del proceso humano de socialización. Es dinámica y da sentido y significado a la realidad a la que se adapta y está siempre en evolución”. (pág.86) la educación es un proceso en el que los sujetos deben enriquecerse mutuamente y ese proceso es, en sí mismo, un ejercicio intercultural. Los programas educativos, desde este paradigma pedagógico, fomentan competencias y habilidades interculturales, como lo dice Sáenz, centradas en actitudes de respeto a la diversidad cultural, entender la propia cultura desde la acción y reflexión de saber que hay personas que aunque comparten cualidades, anatómicas, características similares en su fisionomía por el hecho de ser seres humanos esto no quiere decir que tengan pensamientos similares, maneras de crianza e ideas iguales, por el contrario compartir ideas diferentes que son significativas en el momento que se da el encuentro con el otro, desde el respeto y el intercambio de saberes.

Es así como la perspectiva más común de educación intercultural para Lemus y Sáenz está basada en la convivencia, en el respeto y el reconocimiento del otro, de la diversidad y el encuentro.

La educación intercultural promueve la transformación curricular, cuestiona los conocimientos universales mediante el diálogo de los saberes y cosmovisiones presentes en

identidades y promueve la construcción de experiencias de integración con otros mostrando y vivenciando con el proyecto de las Casas de Pensamiento Intercultural que no hay solo una manera de educar que se considere correcta, de lo contrario hay múltiples maneras de ser y estar en el mundo .

Finalmente la educación intercultural es un enfoque educativo que parte del reconocimiento de la diversidad cultural, fomenta el diálogo de saberes en la construcción del conocimiento en los espacios educativos formales y no formales, en ambientes de respeto, escucha, validación del otro y de uno mismo, en otras palabras, es la conexión e interrelación entre culturas.

Pretende principalmente que los sujetos desarrollen diferentes maneras de situarse en el mundo y de pensar, mediante el intercambio de saberes; de esta forma se dará la reflexión sobre otras culturas y cultura propia, logrando la aceptación y respeto del otro en el marco de la convivencia; provocando sujetos críticos y autónomos que no vivan una sola verdad construida por otros, por el contrario que conozcan diversas formas de estar en el mundo.