4 Chapter: Non-invasive Detection of Temperature Change using UWB Signal
4.1 Thermometry in microwave hyperthermia
por cataratas, que lo privó de uno de sus mayores placeres, que era la lectura. En carta a Rosas, a fines de 1848, le manifiesta, que ésa sería la última misiva escrita por su mano. 14. Otro problema que le provocaba crisis convulsivas, llevó a algunos, que lo trataron en esa época, a sostener que el general sufría de ataques epilépticos; diagnóstico que no se puede confirmar, ante la falta de datos verificables. En todo caso, habría sido una forma tardía, que aparece pasados los cuarenta años, y podría corresponder a varias causas, una de ellas, podría ser la arterioesclerosis; tal vez a esta dolencia, se refiriera San Martín, cuando aludía a los cólicos nerviosos que padecía.
5.2- Médicos de cabecera.
. Entre los médicos que lo atendieron en América, puede citarse al norteamericano Guillermo Colisbery, a quien San Martín propuso para inspector del Hospital Militar, de Mendoza; y al inglés Diego Paroissien, que dirigió la fábrica de pólvora de Córdoba, que luego fue designado Cirujano Mayor del Ejército de los Andes. Pero quien estuvo muy próximo al general, llegando a ganar su amistad, fue Juan Isidro Zapata, de quien se discute si era chileno o peruano; no era profesional, sino médico empírico, con conocimientos logrados a través de la experiencia práctica.
.En Francia, San Martín fue atendido por Soligny, un médico militar; y en la última etapa de su vida, estuvo a su lado, un doctor Jardon o Jordan, quien lo asistió en el momento de la muerte.
106 1. En su época, San Martín, recurrió a las terapias existentes; como las sanguijuelas y a los baños termales; aparentemente, no utilizó purgantes ni sangrías. Se puede deducir de los registros de los médicos militares, que los medicamentos más usados en el ejército eran el tártaro emético, la raíz de escila y el opio. Colisberry y Zapata, para aliviar los dolores del general, le preparaban una poción, que él identificaba como su pomito, a base de láudano de Syndenham y yerbas medicinales.
Láudano Láudano Combinación de Morfina morfinano Codeína morfinano Tebaína morfinano Papaverina benzilisoquinolina Identificadores
Código ATC A07DA02
Datos clínicos
Cat. embarazo C (EUA)
Estado legal Lista II (EUA) Clase A (UK)
Vías de adm. oral, bucal/sublingual
107 -Frasco de 100 mililitros de láudano.
El laudano (del latín ladanu) es una tintura alcohólica de opio preparada por primera vez por el alquimista Paracelso. Para ser más exacto es una preparación compuesta por vino blanco, azafrán, clavo, canela y otras sustancias además de opio; usada con fines medicinales en una gran variedad de drogas patentadas durante el siglo XIX. Las más famosas mezclas de alcohol y opio, fueron aquellas comercializadas por Thomas Sydenham, que usaba vino de Málaga, y el del abate Rousseau, médico personal de Luis XIV de Francia, que usaba alcohol al 60%, con levadura de cerveza; luego se utilizó la mezcla de W. K. Harrison, de Leeds , en Inglaterra. Se usaba comúnmente para reducir cualquier tipo de dolor: desde el dolor provocado por la salida de los dientes en los niños; a los típicos dolores producidos por el cáncer y otras enfermedades terminales; para adormecer; para la ansiedad; para el tratamiento de la diarrea , prescripción que aún sigue teniendo vigencia, en algunos casos; y para eliminar la tos en todo tipo de procesos, desde una simple gripe a una tuberculosis. Su principio más activo, es la morfina, aunque también incluye cantidades menores de codeína y de narcotina, aunque existía una versión de láudano sin este alcaloide, la narcotina, que paradójicamente no tiene propiedades narcóticas, y sólo provoca molestias estomacales y vómitos. Al láudano y al opio, se les consideraba el medicamento más importante, de todos los que existían en la farmacopea de aquella época. Algunos de sus usos, no han sido superados por ningún otro fármaco moderno, y sigue estando disponible en varios países, entre ellos España, mediante su elaboración como fórmula magistral, concretamente el
láudano de Sydenham. En España se vendía en las boticas al precio de 30 céntimos por
gramo, en el año 1925. 2.Laudano de Sydenham. Ingredientes: Opio de Esmirna: 200 g Azafrán cortado: 100 g Canela de Ceilán: 15 g Clavos de especia: 15 g Vino de Málaga: 1600 g
108 Preparación: Córtese el opio en pedazos pequeños y póngase con otras sustancias en un matraz; macérese por espacio de 15 días, agitando con
3.Laudano de Rousseau. Ingredientes:
Opio de Esmirna: 200 g Miel: 600 g
Levadura de cerveza fresca: 40 g Agua caliente: 3000 g
Alcohol de 60º: 200 g
Preparación: Córtese el opio y disuélvase en agua caliente; añádase la miel, después la levadura de cerveza. Introdúzcase todo en un matraz y expóngase a una temperatura constante de 25 a 30 ºC hasta que la fermentación esté completamente terminada. Fíltrese el líquido y evapórese al baño María hasta que se reduzca a 600 g y déjese enfriar. Añádale el alcohol y, pasadas 24 h, vuélvase a filtrar. 1 g o 33 gotas de láudano de Rousseau
corresponden a 25 centígramos (cg) de opio.
4.Laudano balsámico: Medicamento compuesto de extracto de opio, sulfuro de potasa, extracto de azafrán y de regaliz, ácido benzoico y bálsamo del Perú.
5.Laudano líquido de Londres: Líquido preparado con opio tebaico, azafrán, aceite de nuez moscada, castóreo y vino.
6.Laudano líquido tartarizado: Líquido compuesto con tintura de sal de tártaro, opio, azafrán, canela, clavos de especia, macías, nuez moscada y áloes.
Véase también: Endorfinas Codeína Heroína.
Enlaces externos: http://perso.wanadoo.es/jcuso/drogas-medicamento 5.4- Acerca del dolor
1. Las afecciones de San Martín le producían periódicos dolores, de los que se quejaba en