1.4 Evaluating the probability of containment for pandemic influenza
1.5.4 Threshold parameters
Se entiende por actividades para la innovación tecnológica aquellas que requieren de un mayor conte-nido tecnológico incluyendo, específicamente, la investigación científica y desarrollo tecnológico (I+D in-terna); adquisición de I+D (I+D exin-terna); adquisición de maquinaria, equipos y software; adquisición de otros conocimientos externos (patentes, licencias, etc.); formación; introducción de innovaciones en el mercado (comercialización) y diseño u otros preparativos para la producción y/o distribución. Como se aprecia en la tabla 1.2.1.3, el gasto estimado en innovación en 2006, excluida la agricultura, asciende a 16.396 M€, un 20,2% más que en 2005. Incluido el sector agrícola, el gasto en estas ac-tividades superó los 16.500 M€. El 53,7% correspondió a la I+D y destacaron, fundamentalmente, las actividades de I+D interna, que supusieron el 38,7% del total, la adquisición de maquinaria, equipos y software para la innovación, 31,6%, y la I+D externa con el 15,1% sobre el total.
Por otro lado, el número de empresas innovadoras en nuestro país creció moderadamente, un 4%, es decir, que el 25,3% de las empresas españolas de diez o más asalariados fueron innovadoras de pro-ducto o proceso en el período 2004-2006. Las cifras de gasto en innovación respecto al volumen de ne-gocios de estas empresas (1,8%) y respecto al PIB nacional (1,7%) son también sensiblemente superiores que las del año y periodo anterior (47.529 empresas innovadoras, con un incremento del gasto de 9,2%, -el 1,7% de la cifra de negocios y el 1,5% del PIB-). Asimismo, la intensidad innova-dora para el conjunto de la economía se recupera ligeramente al representar en 2006 el 0,88%, cinco centésimas más alta que en 2005. Sin embargo, el porcentaje debido a la facturación en productos nue-vos o tecnológicamente mejorados para el conjunto de las empresas descendió al 13,3%.
1. ACTIVIDAD DE I+D+I EN LA ADMINISTRACIÓN GENERAL DEL ESTADO
33 1. ACTIVIDAD DE I+D+I EN LA ADMINISTRACIÓN GENERAL DEL ESTADO
TABLA 1.2.1.3 Principales indicadores de innovación tecnológica en las empresas españolas, 2000-2006
(1) A partir de 2006 se incluye la rama de agricultura, ganadería, caza selvicultura y pesca. (*) Gastos en innovación respecto a la cifra de negocios.
(**) Sobre el total de empresas con actividades innovadoras.
Fuente: Encuesta sobre innovación tecnológica en las Empresas, 2000-2006. INE (2008).
Por actividad económica, tuvieron una mayor presencia en el sector servicios (43,6%) frente a los sec-tores agrícola e industrial (2,9% y 31,8%, respectivamente). El 21,7% restante correspondió a la cons-trucción. Sólo las pertenecientes al comercio y hostelería, junto con la construcción y los servicios a empresas suponen el 52,4% del total de empresas innovadoras en España (tabla 1.2.1.4).
En volumen de gasto, las empresas de correos y telecomunicaciones invirtieron 2.063,9 M€ (12,5% del total), por delante de las empresas de fabricación de vehículos de motor con 1.480,7 M€ (9%), de quí-mica (incluida farmacia) con 1.389,6 y servicios de I+D con 1.354 M€ (un 8,4% y un 8,2% respectivamente).
TABLA 1.2.1.4 Empresas innovadoras y gasto total en innovación de las empresas por ramas de actividad, (sectores con mayor número de empresas). 2006
Fuente: Encuesta sobre innovación tecnológica en las Empresas, 2006. INE (2008).
En el ámbito territorial, en 2006, los gastos de innovación de las empresas de Madrid (33,9%) y Cataluña (21,4%) aglutinan más de la mitad del total nacional. Les siguió el País Vasco con niveles inferiores, cercanos al 9,5%. Las cuatro regiones Objetivo 1 gastaron en innovación el 13,6%, debido principalmente al desempeño de las empresas andaluzas (6,4% del total). De nuevo se observa la concentración regional del mismo, prácticamente en la misma medida que si sólo se contabiliza el gasto en I+D. Las actividades de investigación y desarrollo de las cinco prime-ras comunidades (Madrid, Cataluña, Andalucía, País Vasco y Valencia) representan el 77% del total mientprime-ras que para las actividades de innovación el porcentaje es del 76%, con una contribución a la riqueza nacional cercana al 66%.
Según los datos comparados, elaborados por la Encuesta de Innovación Comunitaria, el porcentaje de empresas in-novadoras en España en 2004 fue del 34,7%, situándose en niveles medios de la Unión Europea y superiores a pa-íses como Holanda (34,3%) y Francia (32,6%). Si bien es cierto que el compromiso y concienciación acerca de la relevancia de las actividades innovadoras es creciente en nuestro país, el porcentaje de empresas que acometen estas actividades respecto del total (gráfico 1.2.1.10) es todavía inferior en comparación con nuestros competidores más directos, tal es el caso de Portugal (40,9%), República Checa (38,3%) o Grecia (35,8%).
MEMORIA de actividades de I+D+I 2006
34
GRÁFICO 1.2.1.10 Porcentaje de empresas con actividades innovadoras. Comparación internacional. 2004
Fuente: 4ª Encuesta de Innovación Comunitaria (CIS4), 2004. Eurostat (2006).
MEMORIA de actividades de I+D+I 2006
1.2.2 Resultados en actividades de I+D+I
Resultados de la actividad científica
Uno de los principales indicadores derivados de las actuaciones de I+D e innovación tiene que ver con la pu-blicación de artículos en revistas relevantes y de gran interés para la comunidad científica. El número de estas publicaciones se utiliza para destacar la capacidad de investigar y de generar conocimientos.
El análisis de los datos que se muestran a continuación (gráfico 1.2.2.1) se refieren a la producción de Es-paña en el Science Citation Index (SCI), excluidas las ciencias sociales y humanidades. Según dicha base de datos, que ofrece una visión de la ciencia de difusión más internacional, las publicaciones en las que figura algún investigador residente en nuestro país representaron, en 2006, el 3,1% de la producción mundial (36.840 documentos). La evolución observada de las cifras desde 1990 permite concluir que la actividad cien-tífica española ha crecido rápidamente. Los mayores incrementos se produjeron en la primera parte del pe-riodo (alrededor del 10%), observándose a partir del año 2000 una mayor estabilidad en la producción (incrementos anuales inferiores al 10%).
En los últimos once años (1996-2006) las publicaciones del “ISI Essential Science Indicators” (las conside-radas en ciencias básicas por el Instituto para la Información Científica) ascienden a 270.139, lo que sitúa a España en el puesto 10 de la relación de países con mayor producción. En lo que a citas se refiere, ocupa la posición 11 por número de citas recibidas. Así, se puede concluir que los artículos firmados por los investi-gadores españoles tienen un nivel de impacto algo inferior a los índices de producción.
1. ACTIVIDAD DE I+D+I EN LA ADMINISTRACIÓN GENERAL DEL ESTADO
35
GRÁFICO 1.2.2.1 Nº de publicaciones científicas por investigador y en porcentaje sobre la producción mundial, 1990-2006
(*) De trabajos realizados en instituciones españolas y publicados en revistas del Science Citation Index (SCI), en el que al menos un autor pertenece a la institución.
Fuente: ISI (Institute for Sciencific Information) Search, 1990-2006. IEDCYT (2007).
Existe una estrecha correspondencia entre el número de artículos publicados en revistas científicas y el gasto público en I+D, de tal modo que las regiones que más invierten en investigación y desarrollo son también las que más publican. De ellas, Andalucía, Cataluña y Madrid son las comunidades que mues-tran un nivel de aprovechamiento de recursos más elevado, puesto que una alta inversión de recursos económicos se traduce en una alta capacidad de producción de artículos científicos. La excepción es el País Vasco, cuya propensión a publicar no se relaciona positivamente con un aumento del esfuerzo pú-blico en I+D; la explicación puede residir en la clara orientación de su sistema al tejido empresarial, al desarrollo e innovación tecnológica.
Si la atención se centra en el número de documentos por habitante, seguido de Madrid (con 16 publi-caciones por 10.000 habitantes) y Cataluña (13,1), se identifican cuatro comunidades de pequeño ta-maño y una elevada producción en función de su población, como es el caso de Navarra (14,3), Cantabria (10,5), Aragón (10,1) y Asturias (9,2).