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4. Population model development

4.1. Model structure

4.1.2. The time step and the size classes

El aporte teológico que se brinda desde lo sacramental es esta interpretación de la resistencia que se genera con la conservación de este pensamiento indígena intacto. La concepción de la tierra se transforma desde la experiencia indígena de relación madre- hijo. El indígena Zenú reconoce en su territorio todo lo que es, su vitalidad, su existencia. Desde esta categoría territorio se integra la experiencia del indígena con su más profundo contexto vital.

El Resguardo indígena de San Andrés de Sotavento está ubicado en una zona con ventajas para los terratenientes que obtienen de ella productos de exportación como el algodón, la pepa de marañón y entre otros, el sombrero vueltiao. Las tierras que pertenecían a la comunidad indígena han sido quitadas poco a poco a sus pobladores. Son muchos los beneficios que ven los empresarios en estas tierras y por eso a toda costa buscan adueñarse de ellas.

El territorio para los indígenas es mucho más amplio que el concepto que las demás culturas tienen. El territorio, para un indígena, trasciende las fronteras de un pedazo de tierra en donde se habita. En él, está enraizada su vida, su cultura, su tradición, sus ancestros, su sentido más profundo y vital. Visto desde esta perspectiva, la tierra para

los indígenas, pasa de ser un terruño en donde habitar a, una comunicación vital con su comunidad, identidad y su propio ser.

“Se entiende por territorios indígenas las áreas poseídas en forma regular por un pueblo indígena y aquellas que, aunque no están poseídas en dicha forma, constituyen su hábitat o el ámbito tradicional de sus actividades sagradas o espirituales, sociales, económicas y culturales, así otros grupos étnicos o poblacionales habiten en dicho territorio”61

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“Para los pueblos indígenas, el derecho colectivo a la tierra es importante porque la visión cosmológica de los indios se basa en la individualidad de la tierra, el agua, los bosques, los hombres y los animales; su cultura está entretejida con la tierra donde viven. …Las concepciones occidentales y las indígenas, como se ve, chocan en lo concerniente a la propiedad de la tierra y al uso de los recursos naturales”62

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AGREDO CARDONA, Gustavo Adolfo, El territorio y su significado para los pueblos indígenas, Revista luna azul No. 23, Universidad Nacional de Colombia, Julio-diciembre de 2006, 2.

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KLOOSTERMAN, Jeanette, El derecho colectivo a la tierra: el entrelazamiento de la tierra con otras instituciones

En el capítulo anterior se hacía mención a algunos relatos y su representación simbólica para la cultura indígena Zenú. En este capítulo, lo que se pretende, es mostrar esta categoría desde una construcción de teología sacramental; es decir, estas categorías adquieren trascendencia porque van más allá de lo que en sí mismas representan, para enlazar a la cultura indígena Zenú, con una resistencia que se hace vida sacramental, que perdura en la historia.

Un indígena sin tierra es un indígena sin vida. No cabe la idea de concebir a un indígena fuera de su resguardo. La identidad, la fuerza de la comunidad, está en la unidad, en un lugar que es de todos, que los hace familia y que los fortalece con fuerzas sobrenaturales que han sido suyas desde sus ancestros. Las tradiciones, las leyendas, los relatos, sobreviven porque están en el lugar sagrado, que es su territorio. Una vez sale un indígena de su tierra, va dejando atrás no sólo el lugar donde habitaba, sino una parte de su ser, su esencia Zenú, su identidad. Es difícil que un indígena sobreviva fuera de su resguardo. No me refiero a que muera, sino más bien, a que muere su identidad.

Con esta introducción se hace más fácil entender las razones de la lucha indígena por la conservación de su territorio. El pueblo se organiza para resistir simbólicamente y reclamar el derecho a sus tierras.

“…La noción de territorio indígena que conocemos actualmente, surge de las conflictivas relaciones con la sociedad circundante. Surge más de necesidades políticas (de afirmación política) de las organizaciones indígenas, que de imperativos culturales, en el momento en que su hábitat fue invadido en la época de la conquista y posterior colonización española”63

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El territorio es la fuente de donde brota la identidad indígena Zenú. De la lectura sacramental del territorio indígena resulta un compromiso radical por la conservación de la tierra que pertenece al resguardo indígena San Andrés de Sotavento y de una resistencia simbólica no violenta que hace fuerza para que el gobierno proteja el derecho que tienen a sus tierras y la devolución de aquellas tierras que les han sido quitadas por los terratenientes.

El indígena Zenú reconoce la grandeza de su territorio y se resiste a perderlo, porque para él, como ya lo hemos dicho antes, su tierra es su vida, está ligado a ella como a su madre, a su tradición y a sus ancestros. El hecho de que la comunidad indígena posea este territorio, no les da el derecho para usar y abusar de los recursos naturales a su antojo. Por encima de la propiedad privada prevalece el derecho comunitario de usar

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ORGANIZACIÓN INDÍGENA DE COLOMBIA, ONIC, Territorios indígenas identidad cultural y resistencia, Bogotá, 2002, 9.

los recursos en bien de todos, sin pensar exclusivamente en un bien particular. No se maltrata a la madre tierra, porque ella es la generadora de vida. Se utilizan los recursos para vivir y se protege el ecosistema.

“El indio ama fervorosamente la tierra, de la que se considera hijo. Se relaciona con ella familiarmente, no la explota ni negocia con ella como lo hace el “ blanco”, la cultiva y la deja reposar. El indio sabe muy bien que la tierra es toda su vida”64

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La tierra, que genera vida, que regala todo al ser humano para vivir bien, merece ser tratada de igual manera. La tierra produce el alimento que los indígenas necesitan para sobrevivir. Es por esto que tienen técnicas de cultivo en donde la tierra da sus frutos, pero también tiene su tiempo de descanso para que pueda volver a generar los nutrientes que necesita para repetir su cosecha. La relación que el indio tiene con la tierra es vital, obtiene de ella su alimento, su amor, su vitalidad. En el contacto con la tierra renueva sus energías. El contacto con la tierra significa para el salud y bienestar.

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BÁEZ PINTO, Oscar Darley, Para una pastoral indígena intercultural en “Reflexiones Teológicas vol 2 No. 1, Pontificia Universidad Javeriana, Bogotá, Enero a Junio de 2008, 131.

La tierra genera identidad y comunidad. La tierra constituye el legado heredado de los ancestros y dado de igual manera a las nuevas generaciones. Un pueblo que se niega a desaparecer en la historia de un país y del mundo, es un pueblo que cuida su territorio, porque su existencia depende de él.

El pueblo de Israel atravesó por una situación muy similar.

“Constatamos que la tierra de Israel tiene la función de un puente. La posición geográfica que la tierra de Israel ocupa dentro del “creciente fértil”, entre las vertientes fluviales del Éufrates/Tigris y Nilo, ya la caracterizan como argolla de unión, como lugar estratégico, zona disputada que los imperios buscaban controlar. La historia de la tierra de Israel desempeñó este papel, porque en esta región pasaban las rutas comerciales que unían Mesopotamia o Asia Menor con Egipto. Tanto en el Nilo como en los ríos mesopotámicos, se desarrollaron imperios muy interesados en el control del puente”65

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En la historia del pueblo de Israel es posible hacer una lectura teológica de la comunidad. El pueblo nace de la alianza realizada entre Dios y su pueblo66 y mientras

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Clase Historia de Israel, Universidad Pontificia Bolivariana, Medellín, 2006.

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éste crece, es protegido por Él. El pueblo es nómada hasta alcanzar la promesa hecha por Dios: la tierra prometida, Canaán. Una vez el pueblo se establece en su territorio, siente la alegría de la promesa cumplida. Pero esto va a durar poco tiempo, hasta que el hambre los haga ir a Egipto, lugar en donde terminarán siendo esclavizados.

El pueblo sigue su lucha por alcanzar la libertad y regresar a la tierra prometida por Dios; pero, una vez más, cuando en medio de las luchas y de los altibajos en la fe en su Dios verdadero, logran asentarse en su tierra, son expulsados y exiliados a una tierra extranjera, en donde tendrán la oportunidad de reconocerse como el pueblo elegido por Dios y regresar a su tierra y a su Templo. No todos lo hacen, pero es en este momento de la historia del pueblo de Israel en donde se ve con certeza la fuerza de la identidad y de la memoria que mantienen vivo a un pueblo.

Los relatos de los indígenas son la base de su resistencia. En el Caimán de oro, es evidente la forma como resaltan el valor de la tierra en contraposición con el agua. Para los indígenas Zenúes la tierra es símbolo de vida, el agua es símbolo de término de algo. Así, mientras el caimán de oro permanezca oculto debajo del territorio del resguardo, todos estarán a salvo. Pero, el día en que sea encontrado y sacado, entonces todo quedará cubierto de agua, simbolizando el fin de la comunidad indígena.

La comunidad indígena Zenú se muestra resistente a la pérdida de sus tierras, es por esto que frente al gobierno ha luchado y exigido su derecho. En el plan de devolución de tierras ya han alcanzado un buen porcentaje. No obstante, la lucha por el territorio es diaria y cada vez exige mayor compromiso y unión de la comunidad. El indígena debe fortalecer la identidad con su cultura para no poner en riesgo la pérdida de su esencia.

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