4 Getting a job
4.1 Jobs sought by people looking for low-skilled work
4.1.2 Timing and volume of hours worked
Los estudios técnicos auspiciados por las OI, señalan que la educación contiene altas tasas de retorno, lo que significa que es beneficiosa para aumentar la productividad individual y con ella la productividad social. Estas investigaciones se sustentan en la teoría del capital humano27 adoptada en 1960 por Schultz y Becker. Esta teoría ha permitido un enfoque económico de la educación en el sentido del cálculo de costos y beneficios. De acuerdo con esta teoría, las personas adquieren las habilidades y conocimientos fundamentales, que se perciben como una forma de capital, y una parte importante de esta adquisición es una inversión deliberada (Schultz, 1960, citado en Rose, 2003).
26 Las tasas de retorno o rentabilidad en la inversión en educación es un resumen de los costos y beneficios de la inversión aplicables en distintos momentos, y se expresa como porcentaje anual, similar al cotizado para las cuentas bancarias de ahorro (Banco Mundial, 1996, p 22)
27 Esta teoría hay que asociarla a la nueva división internacional del trabajo que coloca a los países subdesarrollados en el papel de maquilas en formadora de técnicos con competencias básicas. Mientras que los países desarrollados son los que crean la investigación y la tecnología de punta (subrayado fuera del texto) (ver Mora y Venegas en Libreros [Comp.], 2001, p 225)
En particular, Schultz (1960) y Becker (1993) ilustran la importancia de la inversión en capital humano mediante la aplicación de las tasas de retorno o tasas de rentabilidad, demostrando que las tasas de retorno en educación obtienen mejores rendimientos que los del capital físico (Fine & Rose, 2001 citado en Rose, 2003, p 68).
Así pues se demostró que la inversión en primaria tiene altos beneficios a un costo individual menor, por el contrario, la inversión en educación superior tiene un costo muy alto y los beneficios son menores. Por tanto, la teoría del capital humano proporciona la oportunidad para que la agenda neoliberal sea aplicada en la educación básica, permitiendo que el BM siga participando, e incluso aumente su influencia en el sector de la educación a pesar de los programas de austeridad adoptadas en parte por los PAE (Rose, 2003, p 71)28.
Esta teoría del capital humano como una maniobra para acercarse al sector educación, fue expuesta en el documento del BM denominado Estrategia para el sector educación que vio la luz en 1980. Este documento analiza la educación
como una inversión para el cual la educación primaria contiene una alta tasa de retorno cuando se la relaciona con su costo (Mundy, 2002, p 489). Uno de los intelectuales que propugno por esta nueva teoría económica de la educación, fue George Psacharopoulos, uno de los economistas claves del BM.
Este intelectual al igual que Schultz y Becker, sugirió que la inversión en educación primaria tiene mayores tasas de retorno que la educación secundaria o superior29. En la educación primaria los costos unitarios son menores con relación a los beneficios o productividad alcanzada con este tipo de educación
28 El interés principal del BM como institución financiera es invertir en el capital humano, porque garantizar educación y salud ofrece mejores perspectivas para las inversiones en los países pobres (Feinberg, Danaher citados en Segrera 2002, p 173)
29 Este objetivo del BM de fijar su atención en primaria y secundaria debido a que tiene las mayores tasas de retorno, se lo observa en muchos documentos especialmente en el documento Educación superior: Lecciones de la experiencia (1994). Sin embargo el banco cambio su postura en el documento Educación superior en los países en desarrollo: peligros y promesas (2000), en donde señala que debe existir otro argumento que no sea el económico o la medida de los ingresos de las personas que entran a la primaria y secundaria. Señalan en este informe que la educación superior tiene muchos efectos beneficiosos para el desarrollo (cabe anotar que este documento no es la postura del BM sino de un grupo especial conformado por otras instituciones como la UNESCO)
(Psacharopoulos 1981, 1987, 1988, 1996, 2004, 2006 citado en Collins y Rhoads, 2010). En lo que respecta a la educación superior o terciaria, Psacharopoulos (1988) llegó a la conclusión opuesta, es decir que los costes unitarios son altos en relación con la vida útil adicional de ingresos (Collins y Rhoads, 2010, p 188). Se concluye entonces que la inversión en educación primaria y secundaria es rentable y aumenta la productividad social de los países.
En cuanto a la reforma de la educación superior asalta una pregunta, acaso no se afirmó más arriba, que este tipo de educación posee bajas tasas de rentabilidad, entonces ¿por qué motivo el BM apoya la Educación Superior de países periféricos mediante los préstamos y las recomendaciones? Hay dos respuestas a este interrogante. La primera es que el apoyo del BM a través de sus recomendaciones y préstamos al subsector de la educación superior, ayudan a los países a liberar algunos de los recursos públicos que se necesitan para la educación primaria y secundaria.
A raíz de estas justificaciones muchas de las veces infundadas, el BM propone la reforma de la Educación Superior, ahora este subsector debe funcionar de manera más eficiente y a un menor costo público (Banco Mundial, 1995, p 14), con ello puede liberar recursos para la educación básica y media. De igual manera el BM no recomienda simplemente una eficiencia económica y administrativa en la Educación Superior, sino también propone unas reformas en el nivel micro de la educación, en el sentido de establecer el tipo de educación que se debe implementar, los contenidos, los currículos, el tipo de enseñanza, etc.
La segunda respuesta es que este apoyo reiterado del BM se reafirma debido a que la educación superior contiene beneficios sociales y no sólo privados o económicos para los que acceden a este sector30.