• No results found

Today’s View On Telecommuting

5.1 la acomodación en contextos monolingües

En el momento de la comunicación entre dos interlocutores que usan distintas lenguas, o distintas variedades de una misma lengua o distintos

patrones de comportamiento lingüístico, generalmente se emplean estrategias comunicativas, tendientes a reducir las distancias en pro de la construcción de un entorno de simetría interaccional. Con el uso de estas estrategias se busca inhibir las diferencias y demás aspectos disociativos de la relación intersubjetiva, llamadas por esta razón estrategias de acomodación integradoras o de convergencia, que se relacionan no sólo con el hecho lingüístico en sí, sino con la modifi cación de algunos aspectos personales y/o culturales que, si se presentan, afectan las condiciones de éxito en la comunicación. En el caso de que intencionalmente se acentúen esas diferencias por uno o ambos interlocutores, se habla de estrategias disociativas o de divergencia. Si ambos interlocutores buscan la acomodación se habla de una acomodación de convergencia simétrica y si sólo uno de ellos la busca, la convergencia es asimétrica.

La convergencia simétrica, a su vez, puede ser de dos clases: una hacia arriba y otra hacia abajo. La primera se presenta cuando el emisor percibe las normas utilizadas por el destinatario, las cuales considera de un prestigio mayor que las suyas, y decide adoptarlas para ser reconocido, lo que se logra imitando patrones prestigiosos, como cuando un campesino del Pacífi co sale a Medellín y comienza a utilizar el dialecto paisa, marginando intencionalmente de su uso, las formas autóctonas de su región. La convergencia simétrica hacia abajo se da cuando el interlocutor que maneja la variación de mayor prestigio, decide acoger en el contexto formas no prestigiosas usadas por el otro con el fi n de crear identidad, ser solidario; en fi n, desplegar cortesía lingüística y aplicar sus principios.

La acomodación simétrica, a su vez, puede ser a largo y a corto plazo. La primera es la que se lleva a cabo en la relación dialógica, cara a cara con el interlocutor; mientras que la acomodación a largo plazo se realiza cuando, por ejemplo, los hablantes de una lengua, abandonan temporal o defi nitivamente su lugar de origen y se trasladan a otros lugares donde se vean obligados a integrarse a otra comunidad de habla con características lingüísticas y culturales distintas. Es el caso de los latinos que migran a los Estados Unidos o a algún país europeo, incluyendo a España; o el de los desplazados indígenas de Colombia que migran a la ciudad en busca de protección contra la violencia de los grupos armados. Esta acomodación simétrica de largo plazo desemboca en el abandono de la lengua nativa, hecho que analizaremos más adelante.

La acomodación lingüística, además, plantea una problemática que se podría analizar a partir de los siguientes interrogantes: ¿Por qué se produce? ¿Qué efectos persiguen los interlocutores? ¿Cómo se afectan los usuarios en este proceso? ¿Qué confl ictos se plantean desde la identidad de los usuarios? ¿Quién se acomoda a quién? ¿En qué medida se afectan los sistemas lingüísticos o, por lo menos, uno de ellos?

Este último interrogante se relaciona, en principio, no sólo con el abandono del sistema sino también de la forma de pensar propia de una cultura, problemática que será tratada más adelante cuando analicemos aspectos tales como la extinción de lenguas, el prestigio lingüístico, la lealtad lingüística, etc. Por el momento sólo nos ocuparemos de la acomodación en el evento de comunicación interpersonal.

Toda relación intersubjetiva, entonces, se lleva a cabo mediante el uso de la lengua en un determinado contexto. Previo a este intercambio, cada uno de los actores de la comunicación, lanza una “mirada evaluadora” sobre su interlocutor con el fi n de escoger, entre su repertorio, la variación más adecuada a la situación que se vive en el momento y que responda a los propósitos deseados. Esta variación se acompaña de elementos extralingüísticos que se ajustan a las normas culturales y coadyuvan en la construcción de la imagen positiva de los actores. De esta manera se confi gura una relación cordial, inclusive dentro de una situación de confl icto, que se mitiga mediante estrategias conversacionales corteses.

Esta situación de acomodación se presenta también en comunidades bilingües o multilingües y, en estos casos, la relación dialógica entre usuarios de distintas lenguas se lleva a cabo usando la lengua en la que los interlocutores se sientan más cómodos; generalmente, es la de mayor prestigio, lo que implica:

• El benefi cio de ser aceptado por el otro, lo cual representa una ganancia. • Un costo al disfrazarse una identidad y una lengua ante la expectativa de

una recompensa.

La relación costo-benefi cio, en estos casos, determina la acomodación y la transitoriedad de la misma. Esta acomodación no es un proceso exclusivo de la comunicación interlingüística, también se da en los procesos comunicativos de usuarios de distintas variedades, como se evidencia en el mercado, donde las transacciones comerciales se llevan a cabo generalmente utilizando la variedad del comprador. El oferente del bien o de servicio, por su parte tiene a su cargo la adaptación, la acomodación lingüística, con el fi n de lograr una comunicación efi caz con su interlocutor y obtener la fi nalidad comercial que se propone. Este tipo de acomodación, que no es exclusivo de las actividades comerciales, tiende a semejarse al comportamiento diglósico, lo que hace pensar que en toda comunidad de habla, existen presiones culturales y/o subjetivas que anclan el comportamiento lingüístico a contextos o actividades.

5.2 La acomodación en contextos plurilingües

Continuando con la problemática que encierra la existencia y uso del spanglish, del cual se valen los hispanos en las comunidades americanas,

y siguiendo a autores que cuestionan el hecho, puede asegurarse que el spanglish es una variedad mixta compuesta por el inglés y español que al mismo tiempo que invade la lengua española, crea temor dentro de ciertas esferas gubernamentales educativas de los Estados Unidos, hasta el punto de que no se considera un proceso inocuo, sino un hecho lingüístico amenazante en contra del cual se ha comenzado la campaña “Only English”, con miras al sostenimiento y protección de la lengua nativa de los norteamericanos. En otras palabras, la “invasión” se siente no sólo desde el español, sino también desde el inglés.

Esta variedad mixta –el spanglish– es considerada una lengua de los hispanos pobres, la mayoría de ellos analfabetas en ambas lenguas que incorporan palabras y construcciones a su forma de hablar, para salvar el escollo de la comunicación inmediata; los hispanos educados por su parte recurren al mismo mecanismo con el propósito de buscar acomodarse dentro de la sociedad, reclamando su calidad de miembros de la misma. Para los estudiosos de esta variedad mixta, el spanglish es no sólo una acomodación que desembocará en una capitulación lingüística sino en un renunciamiento a la calidad de miembros de una cultura fragmentada pero digna, postrada ante el imperio económico.

Esta acomodación, mirada desde la perspectiva de las lenguas en confl icto, plantea una problemática que se puede analizar al responder interrogantes como: ¿Por qué se produce la acomodación? ¿En qué medida se afectan los sistemas o, por lo menos, uno de ellos? Algunos de estos interrogantes se relacionan con el problema de la mezcla de códigos y el abandono de la lengua nativa, lo cual implica el abandono no sólo del sistema, sino también de la forma de pensar propia de una cultura y la extinción de las lenguas de menor prestigio y de amplias comunidades marginadas, como las comunidades indígenas de nuestro país.

6. La lealtad lingüística y la actitud frente a la lengua

Related documents