Se pensó que la resistencia a los virus mejoraría las condiciones fitosanitarias para los agricultores y los productores de semilla. Los agricultores en pequeña escala serían los más beneficiados merced al mayor acceso a la semilla certificada. Los genes que codifican para la resistencia a los virus ya están presentes en las especies silvestres y hay una larga experiencia con papas resistentes a los virus obtenidas mediante el mejoramiento tradicional. Hubo una breve discusión sobre la posibilidad de crear nuevos virus mediante la recombinación y la transencapsulación en plantas transgénicas resistentes a los virus. Se reconoció que se requieren investigaciones para considerar esta posibilidad. La mayoría de los participantes pensó que esto no sería un problema importante puesto que la recombinación de los virus mediante este
mecanismo se produce ya con frecuencia en la naturaleza. En consecuencia, no se consideraron necesarias precauciones adicionales en comparación con los genes neutrales.
Las plantas transgénicas que codifican para la
resistencia a las bacterias también fueron consideradas benéficas, por las mismas razones que las plantas resistentes a los virus. Se señaló que ya existen genes que codifican para la resistencia a las bacterias en la población de plantas silvestres. Además, se mencionó que, a pesar de la infección bacteriana, las plantas todavía pueden florecer y esparcir semillas. La infección afecta la calidad del tubérculo pero no la reproducción. Por consiguiente, no se consideró que la resistencia a las bacterias fuese un carácter que
aumentaría notablemente la aptitud relacionada con la capacidad invasora de las plantas de papa.
La resistencia a los insectos es importante para los cultivos en la mayoría de los países latinoamericanos. La relación entre los beneficios y los problemas ambientales es elevada a causa de los efectos
negativos de los insecticidas en el ambiente y la salud humana. Desde el punto de vista económico, los grandes agricultores, que gastan cantidades considerables en insecticidas, probablemente se beneficiarán más que los pequeños agricultores. Muchos participantes opinaron que había poca información disponible sobre el efecto de los
transgenes que confieren resistencia a los insectos en los centros de diversidad de Solanum. Algunos
argumentaron que las plagas no son el principal factor biótico adverso en las poblaciones de Solanum y, por tanto, la presencia de genes de resistencia no
aumentará en forma notable su aptitud. En cuanto a los efectos de alteración ecológica, se mencionó que la mayoría de los insectos tienen otros huéspedes alternativos, lo cual reduce las posibilidades de que las poblaciones de insectos desarrollen tolerancia a productos transgénicos como la toxina Bt. Se sugirió realizar un estudio vinculado con este carácter, sobre el efecto del flujo de genes en la ventaja selectiva y los efectos de alteración ecológica. En este sentido, se propuso efectuar un estudio de los posibles efectos de alteración ecológica en diferentes ecosistemas (la región andina, tropical y subtropical) después de una aspersión con Bacillus thuringiensis.
En cuanto a los caracteres de resistencia a los hongos, la resistencia al tizón tardío (Phytophtora infestans) fue la que recibió más atención. Los participantes
estuvieron de acuerdo en que las plantas transgénicas de papa resistentes al tizón tardío serían muy útiles en América Latina al aumentar la productividad y reducir la necesidad de fungicidas. Se beneficiarían tanto los agricultores en gran escala como los pequeños agricultores. Hay especies en el complejo genético de Solanum silvestre que son resistentes al tizón tardío y, por consiguiente, la transferencia de genes de la resistencia no afectará notablemente a las
poblaciones silvestres. Sin embargo, algunos
participantes argumentaron que la resistencia al tizón tardío puede llevar a un aumento de la aptitud general del organismo y que el flujo de genes de este carácter hacia los parientes silvestres podría modificar su patrón de crecimiento de no invasor a invasor (maleza), lo cual posiblemente afectaría la diversidad de Solanum. A la inversa, se señaló que las poblaciones silvestres de Solanum no estaban bajo una elevada presión selectiva ejercida por el tizón tardío, en comparación con las variedades cultivadas. Esto obedece a las condiciones de crecimiento
desfavorables para el tizón tardío (temperaturas y humedad inadecuadas, etc.) o a la resistencia natural en las especies silvestres de Solanum. En consecuencia, se señaló que transferir genes que confieren resistencia al tizón tardío no tendría un efecto importante en el patrón de crecimiento de las poblaciones silvestres de
Solanum. El valle de Toluca en México, una zona con
elevada diversidad de Solanum y gran presión del tizón tardío, constituiría un buen sitio para la investigación de este problema. En la población hay especies S. demissum naturalmente resistentes al tizón tardío y se propuso efectuar un estudio sobre su ventaja competitiva y el efecto en la diversidad. La tolerancia a las heladas fue muy discutida como ejemplo de un carácter de la tolerancia a factores abióticos desfavorables. Hubo acuerdo en que las plantas tolerantes a las heladas serían benéficas en la región andina y en el sur de Argentina al aumentar la productividad y mejorar la calidad del tubérculo. La tolerancia natural a las heladas es resultado de altas concentraciones de alcaloides y está bajo control multigénico. Se argumentó que éste es un caso en que la transferencia de la tolerancia natural es más difícil que la transferencia de un solo gene dominante que codifica para una sola proteína que confiere tolerancia a la helada. Al discutir los problemas ambientales, se señaló que un carácter de tolerancia a la helada, si se propaga a los parientes silvestres, podría
posteriormente, la capacidad invasora. No obstante, las variedades transgénicas tolerantes a las heladas se usarían principalmente en altitudes donde la flora ya es tolerante a las heladas y consecuentemente, el carácter no conferiría ninguna ventaja selectiva por conducto de la introgresión a los parientes silvestres. Por otra parte, se señaló que, si se establecen los genes tolerantes a las heladas en poblaciones invasoras que crecen a altitudes más bajas, estas poblaciones podrían propagarse a altitudes mayores y, posiblemente, socavarían la diversidad de las especies de Solanum silvestres. Los participantes observaron que se usan en la región variedades resistentes mejoradas en la forma convencional, sin efectos notables en el ambiente. Por consiguiente, se recomendó realizar otros estudios sobre el aumento de la aptitud después de la transferencia de genes de tolerancia a heladas. El trabajo experimental debe incluir la transferencia de genes que codifiquen para la tolerancia a las heladas a variedades que ya son tolerantes a este factor, así como a aquellas que son sensibles a las heladas. Se consideró que los caracteres que modifican la calidad de almidón, el contenido de proteína y la materia seca de las papas tienen efectos ambientales insignificantes. Se opinó que ninguno de estos caracteres es de gran importancia en el desarrollo de papas transgénicas en América Latina en la
actualidad.
En relación con algunos de los caracteres anteriores, había interrogantes que no podían responderse con los conocimientos actuales. Por ejemplo, nadie en la reunión conocía algún estudio sobre los efectos ambientales de la liberación de un transgene (por conducto del flujo de genes hacia los parientes
silvestres), que demostrara una mayor aptitud asociada a la capacidad invasora de las plantas. Por tanto, se recomendó la realización de estudios con transgenes (caracteres) que confieren un aumento predecible de la aptitud. Se sugirió investigar la medida en que enfermedades y plagas particulares afectan a las poblaciones silvestres de Solanum. Los participantes señalaron que todo el mundo se beneficia con la utilización de parientes silvestres de los centros de origen y hay interés internacional por conservar esta biodiversidad. En consecuencia, los estudios de los efectos del empleo de transgenes en estos ambientes deben ser una responsabilidad internacional. Esto es particularmente importante en un momento en que los gobiernos latinoamericanos tienen cada vez menor capacidad para financiar este tipo de estudios y el empleo amplio de las plantas transgénicas será difícil de controlar. No obstante, los riesgos percibidos no deben ser un impedimento para las investigaciones sobre las papas transgénicas o pequeños ensayos restringidos en el campo, en los que se puedan manejar con eficacia los riesgos.
Conclusiones
Los países tomarán la decisión de introducir o no plantas transgénicas basados en sus necesidades. El criterio adoptado por muchos de los participantes en el taller fue que se trata de equilibrar los problemas ambientales con los posibles beneficios. Los beneficios en muchos casos superarán a los riesgos percibidos. Sin embargo, en varios casos se requiere más información sobre los efectos ambientales de ciertos caracteres transgénicos en regiones específicas de América Latina.
Introducción
La hibridación natural entre los cultivos y sus parientes silvestres tiene dos posibles consecuencias nocivas. El primer problema en potencia es la transferencia de alelos de los cultivos “a especies de malezas para crear una maleza más persistente” (Goodman y Newell, 1985). Mientras que algunos alelos de los cultivos pueden representar un
inconveniente en la naturaleza, otros pueden conferir una ventaja. El problema es más que teórico. Los ejemplos de una mayor resistencia de la maleza que ha surgido como resultado del flujo génico de los cultivos de la agricultura tradicional a sus parientes que son malezas, incluyen a muchos de los cultivos más importantes del mundo: por ejemplo, la remolacha azucarera (Boudry et al., 1993), el mijo perla (Brunken
et al., 1977), el arroz (Gould, 1991) y el centeno (Sun y
Corke, 1992). En todos los casos, la evolución de la maleza ha ocasionado un costo considerable en términos de un incremento de las actividades de control.
El otro problema potencial es la extinción de la especie silvestre. La extinción por hibridación se puede producir en dos formas. “La depresión alogámica” es una reducción de la aptitud general del organismo después de la hibridación (Templeton, 1986); la especie localmente rara resulta parcialmente esterilizada al aparearse con la especie localmente común. La otra forma es la “inundación” o extinción por dilución, que se produce cuando una especie localmente rara pierde su integridad genética por la asimilación en la especie localmente común mediante repetidos ciclos de hibridación e introgresión (Ratcliffe, 1973). Ambos