Nuestro concepto actual de patrimonio cultural debe superar los conceptos exclusivistas o elitistas del patrimonio artístico o monumental, incluso el reduccionismo del concepto de patri- monio histórico que ya supuso en su momento un sustancial avance, para abrazar plenamente el patrimonio etnográfico y la cultura tradicional, y el paisaje y el territorio como configuracio- nes de la historia y la cultura.
En todo este edificio cultural, la cultura inmaterial constitu- ye el substrato y el alma fundamental, la cimentación y la estruc- tura. Conocerlo y entenderlo nos permite acercarnos a conocer, explicar y entender toda nuestra realidad cultural. Incluso nos da herramientas para la nueva creación de arte y cultural, y para acercar toda la cultura al conjunto de la sociedad desde lengua- jes inteligibles y en los que la sociedad se reconozca.
La UNESCO ha sentado las bases en la definición y reco- mendaciones en cuanto a la salvaguardia del patrimonio inma- terial se refiere, haciendo una reflexión especial acerca de la idio- sincrasia del mismo y destacando la necesidad de la participa- ción de las comunidades que lo detentan en la elaboración de inventarios de patrimonio inmaterial.
Sobre esta base, el proyecto MEDINS está trabajando en articular vías para la participación de los ciudadanos de los dis- tintos territorios implicados en la salvaguardia del patrimonio inmaterial. En este sentido, desde la Región de Murcia estamos diseñando el Observatorio del Patrimonio Inmaterial y Etnográfico como una herramienta de participación ciudadana en que ponga en contacto a los individuos e instituciones impli- cados en el conocimiento, protección, puesta en valor, gestión, etcétera, del patrimonio cultural de la Región de Murcia.
El primer paso para conocer es catalogar. El proceso de reali- zación de la base de datos del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Región de Murcia se ha diseñado teniendo en cuenta en pri- mer lugar la participación y calendario del proyecto MEDINS,
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pero trascendiendo del mismo puesto que se ha fijado la meta mucho más a largo plazo de realizar una documentación comple- ta del patrimonio inmaterial de la región.
El proyecto MEDINS incluye también en su diseño la ela- boración de estudios de viabilidad de utilización económica, turística y educativa de las manifestaciones de patrimonio inma- terial y la elaboración de modelos flexibles de desarrollo local basados en las potencialidades de los bienes integrantes del patrimonio inmaterial para dar futuro a éstos.
En este sentido debemos partir de un concepto de conserva- ción y valorización que debe tender a alcanzar una serie de obje- tivos que logren que dicho patrimonio perdure, sea reproducido y valorado por las comunidades que lo detentan. Estos objetivos pasan por dar un uso a estos bienes, pudiendo reflejarse como factor de desarrollo a distintos niveles: Uso como factor de des- arrollo económico y turístico, colaborando con las políticas ya activadas de desarrollo local, desarrollo rural, etcétera. Uso como factor educativo, permitiendo que las generaciones poste- riores conozcan las manifestaciones de patrimonio inmaterial y las valoren adecuadamente. Uso como factor de integración social de los distintos colectivos que conviven en nuestras socie- dades, permitiendo de este modo poner en conocimiento distin- tas tradiciones culturales de los colectivos inmigrados para que se superen las barreras de lo extraño y lo desconocido y construir una sociedad plena con una convivencia basada en el conoci- miento y respeto mutuos.
Como hemos dicho, el paisaje y el territorio son productos no sólo naturales, sino en buena medida productos de la histo- ria y de la cultura, expresión material de la cultura inmaterial. Esta idea del territorio como creación cultural y su toma en con- sideración a la hora de la planificación urbanística, constituye un factor básico de sostenibilidad e identidad a la hora de arti- cular políticas de desarrollo del territorio. El individuo y su cul- tura encuentran así la mejor fórmula de ser tenidos en cuenta a la hora de diseñar el futuro.
El patrimonio inmaterial: definición y sistemas de catalogación
En un contexto en que la idea del desarrollo permanente se encuentra ya fuertemente cuestionado como una realidad de futuro, y en que nos enfrentamos a una obligada reflexión sobre la «calidad» de ese desarrollo, esta perspectiva humanista del mismo, con claras raíces mediterráneas, puede constituir una aportación fundamental para el futuro, aportación íntimamen- te ligada al Mediterráneo y su tradición cultural y filosófica.
En este sentido, merece recordarse que la nueva Ley del Patrimonio Cultural de la Región de Murcia, da un significati- vo paso al introducir entre sus figuras de protección la del Paisaje Cultural, y crear los «planes de ordenación de recursos culturales», como una figura de planeamiento sectorial, a la que debe sujetarse todo el planeamiento territorial.
Estos objetivos, que deben formar parte de la política cultu- ral de la Región de Murcia, deben aprovechar la oportunidad que brinda el proyecto MEDINS para dar pasos firmes y en la dirección correcta. El proyecto supone una oportunidad de mejora en la gestión del patrimonio cultural inmaterial de la Región de Murcia y esperamos que defina importantes avances a nivel práctico, pero tal como hemos ido exponiendo, en el proyecto como foro de reflexión teórico y en el patrimonio cul- tural inmaterial, creemos que se encuentra una base importante para avanzar en la función del patrimonio cultural en su conjun- to como factor de sostenibilidad para el desarrollo.
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LAS1DIRECCIONESGENERALESde las respectivas Consejerías de
Cultura de Murcia y Valencia, vienen trabajando de forma con- junta desde el año 2002 en la preparación de la candidatura para la proclamación por la UNESCO, como Patrimonio Inmaterial, del CONSEJO DEHOMBRESBUENOS DEMURCIA Y EL
TRIBUNAL DE LASAGUAS DEVALENCIA.
Uno y otro órgano de administración de justicia han pervi- vido como tribunales consuetudinarios y tradicionales a lo largo del tiempo, aproximadamente desde el siglo IXa nuestros días,
habiendo sido siempre respetados por la Justicia Ordinaria, aceptados por la voluntad popular y reconocidos por la Constitución Española, garantizando el buen entendimiento entre las gentes que, tradicionalmente han tenido el agua de riego como base indiscutida e indiscutible de su propia econo-