Las teorías sobre el origen de las cúpulas de arcos entrecruzados son diversas. Las primeras cúpulas de las que se tiene conocimiento son las de la mezquita de Córdoba, pero por su grado de complejidad y perfección, parece lógico pensar que hubiera habido otras anteriores en las que se habrían basado.
La teoría «oficial», apoyada por la mayoría de los autores, sostiene que las cúpulas de arcos entrecruzados tienen un origen oriental, sin embargo es una teoría que está sin demostrar. Los ejemplos orientales más antiguos que se conocen están en la mezquita mayor de Isfahan, y son al menos un siglo y medio posteriores a los de Córdoba. También se han sugerido como posibles orígenes Bizancio y Siria, donde no se conocen a día de hoy ejemplos de este tipo de bóvedas.
Se expondrán a continuación, por orden cronológico, las hipótesis planteadas por los autores que más han tratado el tema.
Velázquez Bosco fue probablemente el primero en tratar este tipo de bóvedas de manera específica. Plantea la posibilidad de que sean la transformación en piedra de las bóvedas realizadas con caña o madera en algunos lugares de Asia Menor, donde se dejaba un hueco en el centro para la salida de humos. Destaca que las bóvedas de Córdoba no pueden ser las primeras, y que, sea cual sea el origen, «en ninguna parte tomó carta de naturaleza como aquí».1
Lampérez apoya esta teoría de Velázquez Bosco y afirma: «estas bóvedas son de origen arábigo español, puesto que los ejemplos más antiguos que se conocen son los del vestíbulo del mihrab y las capillas laterales de Córdoba».2
1. R. Velázquez Bosco. «Discurso de recepción del Excmo. D. Ricardo Velázquez Bosco en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando». 1894, 18, 19, nota 1.
2. V. Lampérez. Segovia, Toro y Burgos: observaciones sobre algunos de sus monumentos arquitectónicos de la
Edad Media. Madrid: Hijos de M. G. Hernández, 1899, 22-24 y V. Lampérez. Historia de la arquitectura cristiana
Choisy duda que estas cúpulas sean de origen árabe: «Les Arabes seraient-ils les initiateurs du système? cela est plus que douteux si l´on songe à leur peu d´esprit inventif».3
Marçais sugiere la posibilidad de que las arquerías planas hayan podido derivar en el uso de arcos entrecruzados para las cúpulas: «Le même architecte était, à la rigueur, capable d´imaginer ces deux applications si curieuses du même príncipe».4 Señala las similitudes de los nichos angulares de las tres cúpulas del mihrab de la mezquita de Córdoba, con los que aparecen en la mezquita de Damasco (Figura 5.1), y se pregunta si es posible que en Siria se utilizaran las cúpulas de nervios, y que tomaran de allí ambas ideas.
Figura 5.1. (a) Nicho angular en la mezquita de Damasco; (b) Nicho angular en la mezquita de Córdoba (Marçais 1926)
En El arte musulmán defiende la hipótesis, sin ninguna argumentación, de que provienen de Persia, probablemente por las dudas en la datación de las bóvedas de Isfahan:
La Gran Mezquita de Ispahan presenta cúpulas cuyos arcos de ladrillo entrecruzados constituyen el armazón. Observaremos en España, desde el siglo X, el empleo de este tipo de «cúpulas sobre nervaduras» cuya patria parece ser Persia.5
Terrasse considera que su origen está en las arquerías que encuadraban primitivamente las trompas. Los ocho arcos que sujetan el tambor de algunas cúpulas, como la de Kairouan, pudieron pasar de ir de esquina a esquina del octógono, a saltarse dos o tres vértices, y acercándose al centro de la cúpula, se transformarían en nervios. Considera que estas bóvedas debieron aparecer en Mesopotamia o Persia. Añade también,
3. A. Choisy. Histoire de l´Architecture. Paris: G. Béranger, 1899.
4. G. Marçais. Manuel d´art musulman. Paris: Editions d'Art et d'Histoire, 1926, 237. 5. G. Marçais. El arte musulmán. Madrid: Cátedra, 1983, 83.
Une autre raison tend à faire croire que les dômes à nervures viennent de l’art abbasside: les coupoles de Cordoue sont toujours couronnées de coupoles à côtes et ornées de coupolettes lobées d’une étonnante variété de formes; or les coupoles et les coupolettes lobées représentent bien, dans l´art omeiyade, du Xe siècle, un apport de l’art abbasside.6 Tras la publicación de Godard «Voutes iraniennes» en 1949, apoya la teoría de la procedencia persa:
L´origine de ces dômes nervées, longtemps aussi mystérieux que célèbres, est maintenant bien connue. Les recherches de A. Godard sur les dômes de la mosquée Djuma d´Ispahan, ses études sur les coupoles nervées employées aujourd´hui encore en Iran, donnent la solution du problème. C´est en Perse qu´est née et que s´est conservée cette forme de voûte si particulière: elle est à ses origines un moyen de voûter de vastes espaces avec des cintres très légers au départ, sans cintres par la suite, en évitant l’emploi d’échafaudages et de cintres lourds et coûteux.7
Baltrusaitis, en Le probléme de l´ogive et l´Arménie, expone las diferencias y similitudes entre las cúpulas armenias y las árabes. Considera que sólo en las cúpulas armenias los nervios son estructurales, mientras que en las de origen árabe son puramente decorativos, comparándolos incluso con los trazados geométricos que aparecen en la ornamentación. Es uno de los pocos autores que consideran que el origen debe estar en occidente: «Les monuments les plus anciens actuellement connus se trouvent presque tous en Occident. Pourtant il est peu probable que leur berceau soit là».8
Descarta la hipótesis de que las armenias deriven de las árabes, y se decanta por considerarlas dos formaciones independientes y con un desarrollo paralelo:
Les ogives arméniennes et les coupoles d´Islam seraient deux formations indépendantes et parallèles inspirées par un modèle unique, l´une interprétée par des géomètres, l´autre par des architectes.9
6. H. Terrasse. L´art hispano-mauresque des origines au XIII siécle. Paris: Les Editions G. Van Oest, 1932, 136-37. 7. H. Terrasse. «Les influences orientales sur l'art musulman d'Espagne». Studia Islamica 27 (1967):123-148, 137. 8. J. Baltrusaitis. Le probléme de l´ogive et l´Arménie. Paris : E. Leroux, 1936, 40.
Minne, en cambio, considera que las influencias entre las cúpulas califales y las estructuras armenias, se habrían producido en el sentido oeste-este, puesto que las cúpulas armenias son posteriores a las cordobesas. Afirma así mismo:
L’origine orientale des coupoles califales restant purement hypothètique, ne reposant que sur tout un jeu de suppositions et d’inconnues qui font que, si elle est possible, sa probabilité reste assez faible.10
Considera que si bien es cierto que se pueden encontrar influencias de diferentes lugares, la solución es local.
Aunque no sean bóvedas de arcos entrecruzados, en Armenia aparecen bóvedas nervadas desde el siglo VII, a las que merece la pena hacer mención. En general son cúpulas aproximadamente semiesféricas, con arcos radiales.
La catedral de Mren se construyó entre los años 629 y 640. La cúpula central tiene ocho arcos que se cruzan en el centro. En la iglesia de San Hovhannes en Mastara, la cúpula central tiene dieciséis nervios, que se cruzan en el centro, y que según Cuneo son falsos, y sólo sirven para «hacer más evidente, desde abajo, la curva perfecta de la cúpula».11
Figura 5.2. (a) Cúpula de la catedral de Mren; (b) Cúpula de S. Hovhannes en Mastara (Cuneo 1988)
También del siglo VII es la iglesia de Ojun, con una cúpula central con 16 nervios. La planta cuadrada pasa al octógono mediante cuatro trompas cónicas.
10. P. Minne. Structure des voûtes califales Hispano-Mauresques. Paris: éd. de l'auteur, 1956. En este texto las fechas de los edificios armenios se consideran muy anteriores a las fechas que se manejan hoy en día.
Figura 5.3. Cúpula de la iglesia de Ojun (Cuneo 1988)
La capilla del Pastor está situada en Ani, y se derrumbó tras un terremoto en 1966. El edificio es del siglo XI o XII. Tiene planta estrellada, y la bóveda tiene tres arcos que se cruzan en el centro.
Lambert ve imposible saber si estas cúpulas se han desarrollado progresivamente en el occidente hispanomusulmán, o si han venido del oriente bizantino, sirio o sasánida. Aunque parece que se decanta por un origen oriental, que sería también común a las cúpulas armenias:
Il semble plus vraisemblable que les voûtes espagnoles et celles d´Arménie ont eu un original commun dans quelque province asiatique de l´empire sassanide ou byzantin . . . les voûtes arméniennes sont les plus anciennes traces d´un courant que en aurait dérivé en Orient, . . . et ce courant es par conséquent plus récent que celui dont les voûtes de Cordoue son en Occident la première manifestation connue.12
En «La croisée d´ogives dans l´architecture islamique» Lambert apunta a las cúpulas de la mezquita mayor de Kairouan (836) y de Túnez (864), por su situación cronológica entre la ampliación de la mezquita por Abd ar-Rahman III y Al-Hakam II, como posibles precedentes de las cordobesas (Figura 5.5 a y b). Destaca la evolución entre la cúpula gallonada de Kairouan, y la de Túnez, donde aparecen arcos de perfil rectangular entre los gallones.13
Figura 5.5. (a) Cúpula delante del mihrab de la mezquita de Kairouan (Marçais 1926); (b) Cúpula delante del mihrab de la mezquita de Túnez (Fikry 1934)
12. E. Lambert. «L´architecture musulmane du X siècle à Cordoue et à Tolede». Gazette des beaux-arts 67:141-161, 152.
13. E. Lambert. «La croisée d´ogives dans l´architecture islamique». Recherche 1 (1939):57-71. También plantea estas relaciones en «Les copuoles des grandes mosques de Tunisie et d´Espagne aux IXe et X siècles». Hesperis 22:127-132. Sobre las relaciones entre las mezquitas de Kairoruan y Córdoba, ver E. Lambert. «Les grandes mosquées de Kairouan et de Cordoue au temps des Omeyades d´Occident». Études d´orientalisme dédiées a la
Resulta sorprendente que se busque el precedente de las bóvedas cordobesas en las gallonadas, que poco tienen que ver con las bóvedas de arcos entrecruzados.
En el norte de África encontramos bóvedas gallonadas más antiguas que las de Kairouan y Túnez, con nervios en los encuentros entre los gallones. Es el caso de la basílica de Dar-al-Qaws, en Kef, Túnez, fechada en el siglo VI (Figura 5.6).14 También aparecen en bóvedas esquifadas, como el baptisterio de Tabarca, también en Túnez, una bóveda de planta octogonal con ocho nervios.15
Figura 5.6. Basílica de Dar-al-Qaws, en Kef, Túnez (Torres Balbás 1946)
Lambert habla también de la construcción del minarete de Abd-er Rahman III, alrededor del año 950. A pesar de las modificaciones realizadas en los siglos XVI y XVII, se conservan algunos tramos con las bóvedas originales. Una de ellas, descrita por Félix Hernández es un tramo de la escalera este. La bóveda está dividida en dos partes mediante un arco apoyado en una cornisa volada. En este arco transversal, ve Félix Hernández «siquiera sea en embrión, el que es órgano específico de las bóvedas nervadas».16 De los dos tramos sólo se conserva el norte. Otra de las
14. L. Torres Balbás. «Bóvedas romanas sobre arcos de resalto». Archivo Español de Arqueología 64, (1946): 173- 208, 192.
15. P. Gauckler. Basiliques chrétiennes de Tunisie: 1892-1904. Paris: Alphonse Picard et fils, 1913.
16. F. Hernández Giménez. El alminar de ´Abd al-Rahman III en la mezquita mayor de Córdoba. Granada: Patronato de la Alhambra, 1975, 57.
bóvedas cubre el ángulo de una meseta. Tiene planta cuadrada y en ella se puede apreciar un nervio resaltado en los propios sillares.
Figura 5.7. Bóveda de la escalera del minarete de la mezquita de Córdoba (Hernández 1975)
Torres Balbás se remonta a la arquitectura romana, y concretamente a las bóvedas que él denomina «bóvedas con arcos de resalto», que considera imprescindible conocer para estudiar la arquitectura, tanto occidental como oriental. Sobre este tipo de bóvedas Torres Balbás afirma:
Pero al gusto romano repugnaba la subdivisión de los abovedamientos; exigía aristas vivas y superficies continuas que decorar, por lo que ese procedimiento constructivo no llegó a infiltrarse en la plástica general de la bóveda en locales de cierta importancia.17
Las bóvedas de cañón con arcos fajones son relativamente frecuentes en la arquitectura romana. En cuanto a las bóvedas de arista, el caso más conocido es el de la Villa de Setti Bassi (Figura 5.8), fechada en los años 140-150, si bien las últimas investigaciones ponen en duda que los arcos quedaran vistos en la bóveda original.
Pero no es el único caso donde se encuentran nervios diagonales vistos. Torres Balbás pone algunos ejemplos más, como la bóveda del foro de Esmirna, construida en sillería (Figura 5.9) en el siglo I d. C. En el caso de las cúpulas, parece que también fue frecuente dejar los arcos meridianos vistos, como en el caso de la tumba de Servilia, en la necrópolis de Carmona (Figura 5.10).
Figura 5.8. Villa de Sette Bassi (Bianchi 2000)
Figura 5.10. Necrópolis de Carmona. Cámara en la tumba de Servilia (Torres Balbás 1946, en «Catálogo Arqueológico y Artístico de la Provincia de Sevilla»)
En «Bóvedas romanas sobre arcos de resalto», Torres Balbás plantea un origen común para todos los tipos de bóvedas nervadas.
De la arquitectura romana, pues, proceden, por caminos más o menos tortuosos, las dos grandes escuelas de bóvedas nervadas de la Edad Media: la francesa y la hispanomusulmana.18
Godard se remonta al Imperio Sasánida para encontrar bóvedas nervadas, aunque existen algunas dudas de si el edificio que pone como ejemplo es sasánida o posterior. Se refiere concretamente al Čahār Tāq en Neisar (Figura 5.11). Hardy lo considera un edificio sasánida, al igual que Godard, que lo fecha más concretamente en la época de Ardasir I, esto es entre los años 226 y 242. Sin embargo otros autores piensan que es bastante más tardía.19 Es una
18. L. Torres Balbás. «Bóvedas romanas sobre arcos de resalto», 207.
19. A. P. Hardy. «Le monument de Neisar». Athar-é Iran (1938): 163-66 y A. Godard. «Voûtes Iraniennes». Athar-e-
Iran, Annales du Service Archéologique de l'Iran 4, (1949): 187-345, pp. 189-190. D. Huff. «Fertigteile im iranischen
construcción de planta cuadrada, con cuatro masivos pilares entre los que se construyen cuatro arcos. Sobre estos cuatro pilares se levanta una cúpula. La luz de la cúpula es de 6,20 metros.
Figura 5.11. Čahār Tāq en Neisar (Hardy 1938)
El edificio está construido en piedra. La parte baja de la cúpula (hasta la parte superior de las trompas) está construida con piedra escuadrada, mientras que la parte superior es una especie de conglomerado de piedras pequeñas y mortero de yeso. Sobre esta base, se utilizó según A. Godard un sistema de construcción mediante arcos prefabricados de yeso, de manera, que no se necesitan cimbras de madera. Se colocaron 8 arcos de yeso prefabricados y reforzados con cañizo. Los huecos entre los arcos se iban rellenando los opuestos, de dos en dos, para neutralizar los empujes. Godard pudo ver el procedimiento de este sistema constructivo en la reconstrucción de la bóveda del Imamzade Yahya y lo describe con gran detalle.20 El mismo Godard muestra una bóveda de arcos entrecruzados realizada con el mismo procedimiento, pero sin fechar. Se encuentra en un pequeño edificio de Mubārakābād (Figura 7.42 más adelante). En este caso los arcos no están construidos en yeso, sino en sārūdj, un mortero de cal, arena y ceniza volcánica.21
Gómez-Moreno propone un posible origen mesopotámico:
hubo de ser allá, en Mesopotamia, región sin piedra ni madera, donde el ingenio suplió tamañas deficiencias creando arcos y abovedamientos fuera de lo normal, de lo clásico: arcos elípticos, que se transforman en apuntados luego, hechos sin cimbras con ladrillos o
20. Sobre la construcción de arcos de yeso prefabricados, ver A. Godard 1949. «Voûtes Iraniennes», 203-209. 21. A. Godard, «Voûtes Iraniennes», 222.
adobes, y bóvedas por escalonamiento de otros arquillos o por cruce de arcos descomponiendo superficies.22
El mismo autor propone como la más antigua de este tipo, la cúpula del pórtico del santuario de San Bartolomé en Başkale, Turquía. Bachmann cree que, aunque la iglesia fue construida en el siglo IX, el gavit es posterior.23 Más recientemente Cuneo ha fechado tanto la iglesia como el gavit entre finales del siglo XIII y principios del XIV.24
En Mesopotamia encontramos bóvedas nervadas al menos desde el siglo VIII, como las de la mezquita de Ukhaidir donde sólo se conservan algunos restos de bóvedas con nervios que pueden pertenecer al siglo VIII (Figura 5.12).
Figura 5.12. Ángulo sureste de la mezquita de Ukhaidir (Bell 1914)
También hay bóvedas con nervios en la iglesia de Màry Tahmazgerd, fechada, según Monneret de Villard entre los siglos IX y X (Figura 5.13).
22. M. Gómez Moreno. El arte árabe español hasta los almohades; Arte mozárabe Vol. III, Ars Hispanie. Madrid: Plus Ultra, 1951.
23. W. Bachmann. Kirchen und Moscheen in Armenien und Kurdistan. Leipzig: J. C. Hinrichsesche Buchhandlung, 1913, 28.
Figura 5.13. Capilla de los Macabeos en Màry Tahmazgerd (Monneret de Villard 1940)
Ewert discute ampliamente el origen de los sistemas de arcos entrecruzados planos de las arquerías de Córdoba, y encuentra motivos decorativos similares en mosaicos romanos (Figura 5.14 a) y decoración en arcilla de la época preislámica y sasánida (Figura 5.14 b).
Figura 5.14. (a) Mosaico romano en Villajoyosa, Alicante; (b) Decoraciones en arcilla (Ewert 1968)
En el caso de las bóvedas, resume las bóvedas que aparecen en las distintas partes del mundo, tratando de encontrar parecidos e influencias, pero sin llegar a una conclusión final.
Considera que solo las bóvedas persas pueden estar directamente conectadas con las españolas, y plantea la posibilidad de un origen común en Asia central para ambas.
Sólo este grupo de bóvedas persas puede relacionarse directamente con las bóvedas nervadas hispano-musulmanas (refiriéndose a las bóvedas de la mezquita de Isfahan) (…). La posibilidad de un origen común en Asia Central, probablemente desaparecido en edificios preislámicos e islámicos, no debe ser excluido.25
Pavón Maldonado habla de un origen en la arquitectura clásica: «las bóvedas de nervios cruzados describiendo estrella de ocho puntas con octógonos...empiezan a gestarse en la decoración geométrica de la Antigüedad».26 Considera asimismo, que igual que utilizaron la estrella de ocho puntas en las plantas de sus edificios, pudieron pensar en trasladarla a las cubiertas.27
Galdieri apoya esta teoría: «…universalmente accettata dagli studiosi una generica origine orientale».28
Bloom plantea la posibilidad de que se intentaran copiar las cúpulas de Damasco, conocidas sólo por descripciones verbales:
The three ribbed domes over the maqsura, which have no local precedent, may be an attempt to realize a verbal description of the three domes of the Damascus domes.29
La descripción conocida de estas cúpulas habla de bóvedas con nervios de madera:
25. «Nur diese Gruppe persischer Wölbkonstruktionen ist mit den spanisch-islamischen Rippenkuppeln stark verwandt (...). Die Möglichkeit eines gemeinsamen Ursprungs im Vorderen Orient, der vielleicht in den zahlreichen zerstörten vorund frühislamischen Bauten dieses Gebietes liegt, ist nicht auszuschließen», en: C. Ewert. Spanisch-
Islamische Systeme sich Kreuzender Bögen. I.- Die Senkrechten Ebenen Systeme sich Kreuzender Bögen als Stützkonstruktionen der vier Rippenkuppeln in der Ehemaligen Hauptmoschee von Córdoba. Berlín: Walter de
Gruyter, 1968, 72.
26. B. Pavón Maldonado. «La decoración geométrica hispanomusulmana y los cimborrios aragoneses de tradición islámica». Actas del I Simposio Internacional de Mudejarismo, en Teruel.(1975).
27. B. Pavón Maldonado. El Arte Hispanomusulmán en su decoración geométrica. Una teoría para un estilo. 2ª ed. Madrid: Instituto Hispano-Árabe de Cultura, 1989, 156.
28. E. Galdieri. «Contributi alla conoscenza delle strutture a nervature incrociate». Rivista degli studi orientale 47 (1981): 61-75, 62.
29. J. M. Bloom. «On the Transmission of Designs in Early Islamic Architecture». Muqarnas 10, Essays in Honour of Oleg Grabar (1993): 21-28, 26.
The central dome was actually double; the exterior one was covered with lead, and the interior one was round like a sphere, strengthened with stout wooden ribs bound with iron.