Otro problema evidente era el contexto de aislamiento en el que la joyería artística mexicana vivía: la falta de comunicación con el exterior y la dificultad de ver y participar en lo que se estaba desarrollando en otras partes del mundo entorno a la joyería. La única fuente de información eran las pocas publicaciones, como la revista Metalsmith, o tener la posibilidad de viajar a Europa o Estados Unidos. El escenario cambió con la venida de la web participativa 2.0, herramienta comunicativa fundamental para que la Joyería Contemporánea se exportase fuera de sus centros establecidos. La gran diferencia de la segunda generación de la World Wide Web respecto a la anterior es la posibilidad que ésta otorga a cualquier usuario de generar y propagar información en la red. Los joyeros empezaron a compartir fotos de sus obras, divulgar informaciones de exposiciones, comentar con textos y opiniones en la red. Explicativo de lo dicho es la experiencia de Holinka Escudero que en el 2007 decide abrir el blog The Jewellery Activist con la intención de crear un espacio informativo sobre la Joyería Contemporánea desde México. En pocos años la Joyería Contemporánea se convirtió en un fenómeno mediático, el termino entró en boga, aunque en la mayoría de los casos mal interpretado, creando situaciones de debate también entre los autores de otros tipos de joyería. La paulatina inclusión del término Joyería Contemporánea en el lenguaje de los joyeros mexicanos la encontramos reflejada en el blog del diseñador y orfebre Carlos Cabral que, desde el 2005, empieza a escribir acerca de un nuevo concepto de joya, abriendo un debate donde reconocidas personas del ámbito de la joyería aportaron sus opiniones y comentarios que nos ayudan a entender la interpretación local que se dio al fenómeno.
En el 2010 hubo lugar el simposio “Grey Area - Área Gris, Encuentro de Joyería Contemporánea entre América Latina y Europa”, en la biblioteca Vasconcelos de la ciudad de México, organizado por la fundación Otro Diseño. Este evento se configuró como el punto clave del surgir de la Joyería contemporánea en México, generando un gran entusiasmo sobre todo entre los jóvenes diseñadores que empezaron a adoptar los métodos de procesos creativos, nuevos materiales y recursos expresivos tal y como vieron durante el simposio, aunque todavía no se sabía muy bien de que se trataba. Ahora que se había visto lo que era, hacía falta “aprenderla”. Estas han sido las razones de una creciente demanda de workshop que surgió en seguida al simposio. La misma fundación Otro Diseño organizó El Taller Viajero invitando artistas joyeros de fama internacional como Ruudt Peters, Hanna Hedman, Jorge Manilla, Jiro Kamata etc. a dar workshop en México y Latinoamérica. La mayoría de los joyeros invitados son profesores de diferentes escuelas y universidades europeas, con una metodología de aprendizaje totalmente distinta de la que se imparte en
La construcción de una nueva identidad global: el cambio desde la Joyería Artística a la Joyería Contemporánea en México.
las escuelas de joyería mexicanas, mas enfocadas al aprendizaje ortodoxo del oficio. En general estos talleres intentan crear dinámicas para desatar la creatividad y eliminar los condicionamientos personales del alumno, rompiendo con la concepción tradicional de joyería. El objetivo no es realizar una obra terminada sino valorar el proceso (la elaboración de los conceptos, la elección de los materiales y la modalidad, que también puede acabar en una instalación, performance, acción, etc.) con el fin de desarrollar tanto el pensamiento crítico, como la creatividad. En definitiva el propósito es romper la zona de confort de los participantes, invitándolos a ponerse en juego y encontrar otros caminos para su trabajo y ser capaces de justificar tal elección.
Estas experiencias, así como la opinión de los maestros europeos, influyeron en manera determinante sobre las elecciones estéticas, temáticas y formales de los neoadeptos de la Joyería Contemporánea mexicana. Aunque todavía no llegan a abstraer la joyería en pura idea, como en las obras conceptuales de sus colegas europeos, la postura de hacer algo “conceptual” entró a ser el reto para estos joyeros mexicanos. La obra tiene que tener un por qué, trasmitir un concepto y ser explicada. Se dejó de un lado la plata, fuertemente criticada durante el simposio como algo obsoleto y demasiado relacionado al aspecto comercial de la pieza, y se empezó con la experimentación de materiales heterogéneos que tuviesen un significado en relación a la pieza. De este contexto surgió en el 2012 el colectivo Sin Título, uno de los pocos que consiguieron mantener un constante intercambio y una cierta presencia en el circuito internacional de la Joyería Contemporánea. Para esta nueva generación de joyeros contemporáneos el principal referente es el mexicano Jorge Manilla, cuya obra ha tenido mucho éxito en Europa a lo largo de los últimos años. Jorge Manilla vive y trabaja en Bélgica como profesor de la RHoK Art Academy de Bruselas. Desde Europa su obra sigue estando relacionada con México, como reflexiones personales del artista sobre su país y su cultura de proveniencia, abordadas con un lenguaje extremamente personal. Con la elección de los elementos simbólicos en relación al carácter de los materiales consigue un fuerte aspecto expresionista en su obra, lejos de la intención decorativa que se suele esperar de la joyería.