Guna: Rajásico.
Elemento principal: Fuego. Vayu: Samana.
Representación estructural: Diez pétalos. Color: Amarillo.
Capa áurica: Cuerpo mental.
Localización: Bajo el diafragma representa el plexo solar. Glándula correspondiente: Páncreas.
Órgano sensorial: Ojos. Sentido asociado: Vista.
Órgano de trabajo: Pies y piernas.
Principales asuntos: Poder mental/voluntad propia. Edad de desarrollo: 14-21 años.
Vehículo de la bija: Ram. Deidad asociada: Ram. Planeta asociado: Sol.
Signo zodiacal asociado: Aries, Leo.
Aceites esenciales relacionados: Pimienta negra, camomila, bayas de enebro, mejorana, cúrcuma,
tomillo.
Cristales asociados: Rubí, ojo de tigre, topacio amarillo, cuarzo citrino, calcita amarilla, pirita y
piedra solar.
L chakra manipura o plexo solar está asociado con el cuerpo mental en nuestra capa áurica. Se
corresponde con el plexo solar, que es donde residen las ansiedades, y controla todo el proceso de la digestión, asimilación y regulación de la temperatura a nivel físico. Más activo entre los 15 y los 21 años, este chakra es responsable del poder mental y el pensamiento lógico. Esta es la fase en la que una persona trata de buscar su identidad en el mundo, y por lo tanto gobierna el establecimiento del ego en los reinos humanos con varios grados de reafirmación y aceptabilidad. La salud del chakra manipura determina la expresión de la individualidad y es aquí donde comienza la disolución de la carga kármica en el sendero espiritual y por tanto el elemento fuego.
La palabra manipura en sánscrito está formada por dos palabras, mani que significa «joya» y pura que significa «ciudad», literalmente «la ciudad de las joyas». En la tradición tibetana, se le conoce como el chakra enjoyado mani padma. Es donde reside el dinero, la abundancia, la autoridad y el poder. Por lo
tanto es también donde reside el ego. Una persona dominada por el tercer chakra luchará por el poder personal y el reconocimiento, incluso en detrimento de la familia y amigos.
pham, dam, dham, nam, tam, tham, dam, dham, nam y pam. En el centro del loto está la región del fuego, simbolizada por un triángulo invertido rojo abrasador que brilla como un sol naciente. En el vértice inferior del triángulo está el ram, vehículo de la bija, que simboliza el dinamismo y la indomable resistencia. Ahí está situado el mantra semilla ram. Aquellos que conocen el Ramayán, el poema épico mitológico de la India, saben que Shir Ram, entorno al que gira todo el poema, viene del linaje del Sol. El elemento asociado con este chakra es el fuego, simbolizado como el Sol. Este tercer chakra es rajásico; y la sílaba semilla es también su nombre Ram, que es un mantra muy poderoso para cantar. Sin embargo, los dioses representados en el centro del chakra son Braddha Rudra (viejo Shiva) y Shakti Lakini. El viejo Rudra representa el poder de la disolución, todo lo que existe vuelve a él. En las antiguas escrituras yóguicas se dice que la luna en bindu segrega néctar que cae sobre manipura y es consumido por el sol, que resulta en el proceso en curso de degeneración que lleva a la vejez, la enfermedad y la muerte. Sin embargo, este proceso se puede invertir en el cuerpo humano adoptando ciertas prácticas yóguicas como el kapalbhati, que pueden enviar de vuelta las fuerzas pránicas desde manipura hasta el cerebro. Las tres cabezas de la diosa Lakini, simbolizan el alcance de su visión que alcanza tres planos: físico, astral y celestial.
El sentido asociado con este chakra es la vista, por lo tanto está asociado con los ojos como órganos sensoriales. Sin embargo, los órganos de acción son los pies y las piernas, subyaciendo la interdependencia de la visión, con las acciones intencionadas de las piernas y los pies. El chakra está asociado con el elemento fuego, que ayuda a completar el proceso metabólico, incluida la digestión y absorción de los alimentos, para proporcionar a nuestro cuerpo la energía vital para su supervivencia. El vayu (energía) asociado con el chakra es saman vayu que es energía equilibrada; digiere y distribuye la esencia de la comida a todo el sistema corporal. Según sawar yoga, este chakra es una importante unión donde se juntan el prana y el apana vayu, manteniendo el equilibro de las fuerzas vitales. Este chakra está considerado como el último en el plano mortal o plano físico de la existencia, una vez que la kundalini cruza este chakra y el puente astral en el centro del corazón su único movimiento es ascendente hacia el chakra corona. Por eso algunas de las tradiciones tántricas y budistas consideran que el proceso real del despertar suceden en manipura, no en muladhara. Dado que la evolución está en el nivel de los chakras muladhara y swadhisthan, el aspirante está apegado a lo mundano, como el loto lo está al barro. Aquí el barro es nuestras necesidades físicas, deseos, problemas mentales y emocionales. En cuanto trasciende a manipura puede ver toda la perspectiva de las cosas y las posibilidades de la conciencia humana.
Al estar asociado con el plexo nervioso, en este chakra también reside la ansiedad, ya que el plexo solar se ve fácilmente afectado por los cambios químicos que ocurren como resultado de las ansiedades. La necesidad de conseguir una supremacía excesiva e ilógica crea un desequilibrio y bloqueos en el funcionamiento del chakra llevando a niveles elevados de colesterol, diabetes, úlceras, hepatitis, artritis reumatoide, enfermedades del corazón y trastornos intestinales. Además, si este chakra está excesivamente comprimido se vuelve responsable del desequilibrio de la digestión, mal dormir y gran irritabilidad. Sin embargo, solo en este plano la persona comienza a buscar la expiación de los propios errores y cambia a un plano superior siguiendo el sendero del dharma, permaneciendo auténtico con la naturaleza anterior.