Ya habíamos mencionado, en el lugar correspondiente, la divisiór que Sellin hace de la victimización en primaria, secundaria y terciaria
En un trabajo realizado con Wolfgang,162 se plantea una tipologí; de acuerdo a la victimización, es decir, en cuanto a la relación víc tima- victimario.
162 Sellin, Thorsten y Wolfgang, Marvin. The Measurament of Delincuency. John Wile and Sons. Nueva York, USA, 1964.
La tipología quedaría en la siguiente forma:
1. Viclimización primaria, que hace referencia a una víctima indi¬vidual o personalizada. Esta víctima pudo haber sido atacada "cara a cara" o indirectamente, sin contacto visual o físico.163
2. Victimización secundaria, que indica una víctima impersonal, comercial o colectiva, a un grupo en particular
3. Victimización terciaria, que presupone una víctima difusa y ge¬neralizada, en delitos contra el orden público, por ejemplo.
4. Victimización mutua, que plantea los casos en los que ambos participantes pueden ser criminal y víctima a la vez. Se trata, por lo general, de actos consensúales (homosexualidad, incesto, etcétera.)
5. No Victimización, en esta categoría se hace referencia más bien al ofensor que a la víctima; se acerca mucho al "crimen sin víctima".
Crítica
Nuevamente el problema parece ser el de los niveles de inter¬pretación, pues llega a confundirse la conducta con el individuo y con la generalidad.
En esta tipología se está partiendo de conceptos legales (lo cual la limita notablemente), así por ejemplo, se maneja la victi-mización terciaria como delitos previstos en ciertas leyes, haciendo a un lado la víctima y quedando la relación más bien entre el cri¬minal y la ley.
Es clara y lógica la división en víctimas primarias, secundarias y terciarias, y en esta forma nosotros la hemos tomado, considerando al individuo, al grupo y a la colectividad, y hasta aquí no parece haber problema.
La preocupación principia con la clasificación de "víctima mu¬tua", pues no es exclusiva ya que puede coincidir, por lo menos, con las de víctima primaria y secundaria, y aun con la de "no Victimización".
La categoría de "no Victimización" es por demás confusa, ade¬más de abiertamente contradictoria, pues "no Victimización" impli¬caría "no víctima", y es absurdo meter una categoría de "no víctima" en una clasificación de víctimas, pues la lógica elemental nos dice que la tipología de víctimas implica la existencia de "no víctimas". (Es como si en una clasificación de "no víctimas" incluyéramos la categoría de "víctima").
Cfr. Silverman, op. di., p. 61.
VII.7. ANlYAR
Lola Aníyar de Castro propone las siguientes clasificaciones:164 1. a) Víctima singular b) Víctima colectiva
2. a) Víctima de delito b) Víctima de sí misma 3. a) Víctima por tendencia b) Víctima reincidente c) Víctima habitual d) Víctima profesional 4. a) Víctima culposa b) Víctima consciente c) Víctima dolosa Crítica
Las clasificaciones de Aníyar son por demás claras; podemos hacer las siguientes observaciones:
Al primer grupo no hay observación, efectivamente puede haber victima singular y víctima colectiva.
El segundo grupo está estructurado de acuerdo a un criterio jurídico, nosotros agregaríamos las víctimas de conductas antisociales no tipificadas.
El tercer grupo denota, para ser coherente, la ausencia de la víctima que podríamos calificar de "ocasional" o "fortuita", para podei abarcar esta posibilidad, que además es la más abundante.
Es interesante la diferencia entre reincidente, habitual y profesio nal, ya que la primera es aquella que recae en la Victimización, la se ganda es la que, de hecho, vive en una situación victimal, y la tercera es la que vive de ser víctima. Obviamente, la prevención, atención ) tratamiento deben diferir según la clasificación.
En la cuarta clasificación, Aníyar hace diferencia entre la victime dolosa y la consciente, pues en la primera, la intención de convertirse en víctima va más allá de la simple actitud que la lleva a ello, buscí obtener un lucro o dañar a alguien.
Nos parece que en esta cuarta tipología hace falta la víctima ino cente, pues las posibilidades no se agotan en dolo, culpa y conscien cia, y además agregaríamos la víctima preterintencional, que esperan
do no ser víctima, o sufrir un mal menor, cae en un estado victinml no esperado o mayor al calculado.
La víctima no hmgible es la que participa en su victimización, por propia voluntad o por provocación o imprudencia, o por el desa¬rrollo de la acción (alternativa: duelo).
VII.8. GULOTTA
En un primer trabajo, publicado en conjunto con Augusto Ermentini,165 Guglielmo Gulotta presenta la siguiente clasificación:
1. Víctima simuladora a) consciente b) inconsciente 2. Víctima accidental. 3. Víctima participante a) provocadoras b) imprudentes c) voluntarias Simulada Imaginaria Fungible
Posteriormente, en su obra La vittima, propone la siguiente tipología:166
Víctima falsa
Accidental Indiscriminada Víctima real
No frangible participante
Imprudente Alternativa Provocadora Voluntaria
La víctima falsa no es en realidad víctima, o puede haber sufrido en efecto un daño, por accidente o autovictimización, del que acusa a una persona inocente (víctima simulada), la víctima imaginaria no ha sufrido en realidad daño alguno.
Las víctimas fungibles lo son por azar, y pueden sufrir el daño por accidente o por victimización indiscriminada.
165 Ernlentin Augusto y Gulotta, Guglielmo. Psicología, Psicopatología e Delitto. Guiffré. Milán, Italia, 1971, p. 211.
166 Gulotta, op. til., p. 37.
Criítica
La primera clasificación de Gulotta nos parece más coherente que la segunda, y se basa en mucho en las ideas mendelsohnianas.
La segunda es más completa, pero puede prestarse a cierta confusión.
VII.9. NEUMAN
El maestro argentino Elias Neuman elabora un cuadro con gran cantidad de tipos que copiamos a continuación:167
Sin actitud victimal Inocentes Resistentes Provocadores
Con acütud victimal culposa a) Individuales
(legítima defensa) Provocadoras genéricas Cooperadoras o coadyuvantes Solicitantes o rogantes
(mutilación, eutanasia) Por propia determinación Con actitud victimal dolosa
(suicidio) Delincuentes (ciertos timos en la estafa)
b) Familiares
Niños golpeados y explotados económicamente (trabajo, instigación a robar) Mujeres maltratadas Delitos del ámbito conyugal (violación, incesto)
La comunidad como nación c) Colectivas
Alta traición Rebelión Sedición Levantamiento
Toda otra forma de conspiración para derrocar un gobierno legí¬timamente establecido
Niños material o moralmente aban¬donados Enfermos
Minusválidos Locos
Ancianos
Sumergidos sociales
Minorías étnicas, raciales y religiosas Homosexuales
Algunos casos de accidentes de tra¬bajo Terrorismo subversivo Genocidio Etnocidio
Delitos de "cuello blanco" comcii-dos por particulares (fraude ban- cario, financiero) Polución de la atmósfera, la tierra y las aguas
Falsificación de medicamentos Falsificación de alimentos Tráfico internacional de drogas Compra fraudulenta de armas di-guerra
Abuso de poder gubernamental Terrorismo de Estado Abuso de poder económico - social Evasión fraudulenta de capitales por funcionarios
Ocultación de "beneficios" por fun¬cionarios
Monopolios ilegales Especulaciones ilegítimas desde el poder (con motivo del conocimien¬to de desvalorizaciones monetarias, por ejemplo)
Fraudes con planos urbanísticos Persecuciones políticas a disiden¬tes de todo tipo
Censura y uso abusivo de medios de comunicación
Leyes que crean delincuentes (dro-gadictos, usuarios, tenedores) Menores con conductas antiso¬ciales
Detenidos en sede policial (vejacio¬nes, tratamiento cruel, tortura) Inexistencia de asistencia jurídica
Exceso de detenciones preventivas
Prisiones de máxima seguridad, pro¬miscuas, que sólo atienden al de¬pósito
Inoperancia en la reinserción social de liberados (definitivos o condi¬cionales)
Dificultades para el resarcimiento económico de las víctimas Víctimas de la sociedad o del sistema social
Crítica
La comunidad social
El minucioso trabajo de Neuman es de gran utilidad por la can-(idad de posibilidades.
El mismo autor reconoce la dificultad para asir el número, calidad V covariantes de las víctimas, por lo cual la característica esencial de la clasificación es no ser exhaustiva.
El criterio de clasificación (víctimas individuales, familiares y colectivas) es correcto, aunque tenemos nuestras dudas en el último ^Tupo (víctimas de la sociedad o del sistema social) que puede pres¬tarse a dualidad de tipología.
c) Colectivas (cont.) VII.10. STANCIU
La clasificación de Vasile V. Stanciu está basada en los factores victímales, y es la siguiente, con una brevísima explicación:168
1. Víctimas de nacimiento. Se trata de herencia de los tempera¬mentos y de la transmisión de ciertas enfermedades, así como trau¬matismos sufridos en la vida intrauterina o al momento del naci¬miento.
2. Víctimas de los padres. Muy tratada en la literatura, la infancia mártir es siempre actual.
3. Víctimas de la civilización. La civilización, en tanto que el modo de pensar y de actual, esculpe la personalidad, cada ser es hombre de una cierta civilización.
4. Víctimas del Estado. El Estado, ya sea representado por uno o por muchos, es creador de víctimas.
Determinados grupos comunitarios por medio del sistema penal
5. Víctimas de la técnica. La causalidad no es indirecta e inmediata, pero el progreso técnico incide sobre la criminalidad y sobre la victimidad.
Crítica
Desde luego que la primera observación es que la clasificación no es exhaustiva, ni podría serlo, pues los factores victimógenos son múltiples y pueden combinarse.
Stanciu evita el problema afirmando que, de manera general, los factores podrían clasificarse en endógenos y exógenos.
La clasificación está dirigida, en mucho, a la prevención victimal. VII. 11. SCHAFER
La clasificación de Stephen Schafer está fundamentada en la medida de responsabilidad de la víctima, que viene siendo el eje de la relación criminal-víctima y constituye el punto crítico del problema sobre cómo entender y juzgar el crimen.
1) Víctima sin relación con el criminal. 2) Víctimas provocativas.
3) Víctimas precipitadoras.
4) Víctimas biológicamente débiles. 5) Víctimas socialmente débiles. 6) Víctimas "auto-víctimas". 7) Víctimas políticas.
La primera clasificación es obvia, no hay relación previa entre ofensor y ofendido; las víctimas provocativas incitan la agresión en su contra; las precipitadoras inducen o atraen al criminal; las biológi¬camente débiles padecen por sus características físicas o mentales; las socialmente débiles no son bien vistas por la sociedad como parte de ella, y las autovíctimas, como su nombre lo indica, se victimizan a sí mismas; finalmente, las víctimas políticas son aquellas que padecen persecución y sufrimiento a causa de sus ideas políticas.
Crítica
Nuevamente encontramos confusión en los niveles de interpre¬tación, pues se encuentran criterios basados en la actitud o compor¬tamiento de la víctima, mezclados con características individuales de la misma.