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CHAPTER 1: BACKGROUND AND GLOSSARY OF TERMS AND DEFINITIONS

2.4 Urbanisation and Agglomeration

El primer estudio epidemiológico a nivel estatal que hace referencia a la prevalencia de las maloclusiones es el de Gimeno de Sande y cols. (1971). Se exploraron 649 601 niños de edades comprendidas entre 5 y 15 años de 606 localidades de 50 provincias por unos 300 odontólogos. Si bien se trata de una muestra amplísima, sin duda representativa de la población en ese rango de edad, el estudio tiene el grave problema de haber sido llevado a cabo con una metodología muy poco elaborada. En él no se detalla la forma en que se registraron las maloclusiones, ni qué situaciones fueron consideradas como tales. Los resultados obtenidos para las distintas categorías oclusales que se estudiaron, aunque no se define específicamente ninguna de ellas, por lo que la interpretación o comparación de los resultados resulta casi imposible, fueron las siguientes: prognatismo 0.7%, retrognatismo 0.7%, sobremordida 1.9%, maloclusión 6.8% y diastemas 3.3%

No hallaron diferencia entre sexos para ninguna de las categorías analizadas pero, curiosamente, si encontraron una diferencia en cuanto a la distribución de la maloclusión (considerando todos los rasgos maloclusivos analizados) entre las escuelas

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públicas (9.2%) y las privadas (13%), diferencia que se centró principalmente en el porcentaje de retrognatismos (0.5% en públicas, 1.3% en privadas), sobremordida (1.6 frente a 2.7%) y maloclusión (6.4 frente a 8.1%).

Sitúa en torno al 10,1% los escolares que poseen una maloclusión, pero no hace distinciones por grupos de edad ni hace referencias a las necesidades de tratamiento ortodóncico.

El autor llama la atención en el análisis de los resultados obtenidos sobre el descuido existente en el campo del tratamiento de las maloclusiones, aunque, curiosamente, apunta que éstas son susceptibles de prevención a través de la educación sanitaria. En las conclusiones promueve la necesidad de formación a nivel estatal de odontólogos especialistas en Ortodoncia.

Gracias a la colaboración entra la OMS y el estado español, en 1985 se realizó un estudio epidemiológico con el principal objetivo de obtener información para la organización y planificación de los servicios odontológicos. Este trabajo se publicó en 1986, siendo el segundo estudio nacional sobre la salud bucodental en España aunque el primero que seguía la metodología de la OMS (Cuenca, 1986). Gracias a este trabajo se obtuvieron datos de interés para poder conocer la realidad de la salid bucodental de una muestra representativa de la población española. Se exploraron un total de 3077 individuos de tres grupos de edad: 6-7 años, 12 y 35-44 años. Las conclusiones establecieron unos moderados niveles de enfermedad bucodental y relativamente más bajos en otros países. Si bien, es conveniente destacar que no se hace mención alguna a la prevalencia de las maloclusiones o la necesidad de tratamiento.

Bravo y cols. (1987) realizaron una evaluación epidemiológica de la maloclusión en 1000 pacientes ortodóncicos de diferentes regiones españolas. Para ello utilizaron modelos de estudio de pacientes que estaban en tratamiento de ortodoncia, por lo que la muestra no es representativa de la población general. El propósito fue estudiar las características oclusales de los mismos y la influencia que el sexo y la diferente localización geográfica pudiera tener en la distribución de dichas maloclusiones.

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La muestra global presentaba una edad media de 13.3 años y se encontró un 38% de relación molar normal o maloclusiones de Clase I, 51.8% de distoclusiones o maloclusiones de Clase II, y 10.2% de mesioclusiones o maloclusiones de clase III. No se encontraron diferencias significativas entre ambos sexos. Entre los grupos de las distintas regiones analizadas no se encontraron diferencias significativas en cuanto al resalte, sobremordida, mordida abierta posterior, diastema interincisivo y desviación de la línea media. Para cuantificar el grado de maloclusión de la población analizada se empleó el Índice Oclusal de Summers, el cual alcanzó puntuaciones cercanas a lo esperado en una población ortodóncica es decir, superiores a los de la población general.

El tercer estudio epidemiológico nacional se realizó en 1987 (Sicilia y cols., 1990). El objetivo era realizar la necesidad de tratamiento periodontal y la prevalencia de caries en la población escolar española. De este modo, la población adulta quedó excluida de este trabajo. Además, no hace referencia a la prevalencia de las maloclusiones ni a las necesidades de tratamiento ortodóncico de la muestra.

En 1994 el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España promueve la realización del cuarto Estudio Epidemiológico Nacional, publicado en 1995 (Noguerol y cols., 1995). Esta encuesta fue planificada y llevada a cabo siguiendo las recomendaciones y metodología de la OMS para Encuestas Nacionales sobre salud bucodental y necesidades de tratamiento. Presenta datos que cubren suficientemente los rangos socio-económicos y geográficos de la situación en España, incluyendo 5 grupos etarios desde los 5-6 años hasta los 65-74. Por ello, supone una clara exposición de la realidad de la enfermedad dental en España en este año. Los autores acompañan los resultados de la cuantificación del personal de salud dental necesario en base a las necesidades de tratamiento identificadas y ajustada a los niveles de demanda. En este estudio se toma en consideración, por primera vez a nivel nacional, y siguiendo una metodología estrictamente reglada, la epidemiología de la maloclusión. Según este estudio la necesidad de tratamiento se situaría entre el 20 y el 25% de la población entre 12-15 años. En las recomendaciones finales de este estudio se sugiere analizar los requerimientos de la población en la atención dental

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especializada (como la Ortodoncia), donde existe una demanda real, a través de estudios epidemiológicos específicos, cuyas funciones deberían ser establecidas por comités de expertos a nivel europeo.

La quinta Encuesta de Salud Oral realizada en España fue publicada en el año 2000 (LLodrá y cols., 2002). En él se siguió estrictamente la metodología de la OMS, tuvo la supervisión técnica de la Sociedad Española de Epidemiología y Salud Pública (SESPO) y fue financiado por el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España. Se exploraron los mismos lugares que en la encuesta del año 1994 y las mismas cohortes de edad. La muestra final fue de 540 niños de 5-6 años, 536 de 12 años y 540 de 15 años. En ella se analizó el estado general de salud bucodental de la población española en todos sus aspectos: caries, enfermedad periodontal, necesidad y existencia de tratamientos restauradores y prevalencia de la maloclusión y necesidad de tratamiento ortodóncico.

Para obtener los datos sobre este último aspecto se utilizó el índice DAI en el grupo explorado de 15 años de edad. La media de puntuación resultó ser de 24,86 (IC-95% 23,9-25,8).

Dicho estudio determinó que el 62,6% de la población no necesitaba tratamiento, siendo éste optativo en el 21,6%, deseable en el 10,4% y obligatorio en el 6,6%. Sitúa la necesidad de tratamiento entre el 20 y el 24% de la población en este grupo de edad. No se halló ninguna relación en los grados del DAI con el núcleo de residencia, y la situación geográfica, pero sí según el nivel socioeconómico, teniendo los individuos de nivel social bajo una mayor puntuación DAI.

En 2005 se realiza el sexto estudio nacional sobre la salud bucodental en España (Bravo-Pérez y cols., 2006). En él se siguió estrictamente la metodología de la OMS, tuvo la supervisión técnica de la Sociedad Española de Epidemiologia y Salud Pública (SESPO) y fue financiado por el consejo General de Dentistas de España. Los objetivos fueron los de realizar una encuesta de salud bucodental y poder comparar los resultados con los trabajos previos realizados en los años 1994 y 2000. En el estudio nacional del 2000 se empleó el DAI pero en la presente encuesta se vuelve a la utilización simplificada del índice de maloclusiones de la OMS. A pesar de estas

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diferencias observamos que en el grupo de 15 años el porcentaje de sujetos con maloclusión moderada-severa, que requiere tratamiento ortodóncico es muy similar para ambas encuestas. Por primera vez se analiza la maloclusión en población adulta joven entre 35 y 44 años.

En 2010 se realiza la séptima y última encuesta de Salud Oral en España (Llodrá-Calvo, 2012). Se introduce el análisis de la percepción de Salud Oral: percepción de dolor/molestia y de problemas para comer en los últimos 12 meses. De nuevo se vuelve a la utilización simplificada del índice de maloclusiones de la OMS. Se observa que el 56,2% de la muestra no presenta ningún tipo de maloclusión. En aproximadamente una cuarta parte de los sujetos se presenta una maloclusión catalogada como leve y el 19,2% presenta una maloclusión moderada o severa. A pesar de las diferencias en la medición de la maloclusión observamos que en el grupo de 15 años el porcentaje de sujetos con maloclusión moderada-severa, que requiere tratamiento ortodóncico es similar para las tres encuestas (16,8% en el 2000, 11,9% en 2005 y 19,2 % en 2010).