• No results found

When Do We Use GD&T?

Walter M Stites Paul Drake

5.1 Introducing Geometric Dimensioning and Tolerancing (GD&T)

5.1.4 When Do We Use GD&T?

SOSTENIBILIDAD URBANA)

 

La renovación es un mecanismo de ajuste que permite realizar un reciclaje espacial, ya sea por medio formal o informal, caracterizado por la transformación del tejido urbano existente (Franco, 2010: 33), enfocándose en zonas que han caído en desuso por diversos factores o que han estado sometidas a procesos de degradación social y espacial, que las ha inhabilitado como áreas residenciales o comerciales de calidad. Cabe resaltar que se hace referencia al tejido urbano y se entiende este desde una visión compleja en la que se incluyen variables no solo de índole espacial. Por otro lado Castells

ve la renovación urbana como la “intervención del aparato del Estado sobre la estructura urbana apuntando a cambiar la ocupación de un espacio ya constituido, sus funciones y/o su contenido social”, en los dos casos se evidencia una intervención física que reconfigura las dinámicas urbanas establecidas.

Experiencias pasadas enmarcadas dentro de la renovación urbana han evidenciado afectaciones complejas en los modos de vida de una población y en los elementos estructurales que la definen. Y desde este punto caben preguntas como ¿qué es lo que se afecta?, ¿hasta que punto llegan dichas afectaciones?, ó ¿qué impactos tienen dichas afectaciones?. Uno de los elementos visiblemente alterado es el Hábitat, este entendido como la condición en la cual se dan configuraciones entre lo físico y lo cultural en la que se da una producción de estructuras lógicas propias, en donde el individuo es capaz de darle sentido a los limites mismos del hábitat, posibilitando así el desarrollo de la memoria, pertenencia y apropiación.

El hábitat como producto social es una forma de expresión de la cultura urbana, y por lo tanto su definición e interpretación responde a las transformaciones en las dinámicas vividas en el territorio. Dicho proceso tiene afectaciones simultaneas en diferentes escalas, el individuo urbano es definido y modelado por los espacios que habita, un ejemplo de esto es la vivienda, si bien se parte de la conformación de parámetros mínimos de habitabilidad, calidad de vida y confort para la concepción de la residencia, no todas las unidades habitacionales cumplen con lo esperado. Condiciones criticas de habitabilidad se dan mayormente, tanto en los asentamientos de la periferia urbana como en los centros urbanos, modificaciones en la vivienda y el espacio publico han estructurado escenarios en los que se reproducen inequidades, violencia e inseguridad. Enfrentando dicha condición antes descrita, la renovación debe incluir en su definición el concepto de revitalización, teniendo en cuenta las condiciones reales de la población, en el caso de los centros urbanos, la habitabilidad estaría estrechamente ligado a condiciones desfavorables de residencia, espacios que desde la habitabilidad necesitan ser reconfigurados, en donde se definan atributos medibles que posibiliten la construcción de índices de calidad de vida, dichos atributos podrían estar compuestos por elementos como la protección, higiene, privacidad, comodidad, localización y seguridad en la tenencia. En investigaciones realizadas en este campo se ha confirmado que la mayoría de estos espacios no cumplen con dichos atributos de habitabilidad, especialmente en lo que tiene que ver con la higiene, la protección y la privacidad (Ceballos. 2005), así como con las criticas condiciones de hacinamiento y la dificultad de contar con ventilación e iluminación. En conclusión procesos como el acá nombrados deberían hacer frente a esta problemática entorno a la habitabilidad de manera integral, sin esconder o desconocer la notable realidad.

Uno de los elementos estructurantes que debería evidenciarse en procesos de renovación en pro de mejorar la calidad de vida de los habitantes es la cultura, presentándose como un elemento articulador entre la ciudad y las dinámicas socio-espaciales que allí se dan, de esta manera la ciudad se da como dispositivo de significación y de sentido, de encarnación y promoción de unos ciertos códigos, valores y pautas culturales que facilitan, o no, unas determinadas formas de convivencia y cohesión social.

El espacio no es sólo el lugar en el que se produce la experiencia humana. También es uno de los grandes mecanismos que dan forma y sentido a esta experiencia, que valorizan y estimulan, o no, el encuentro, el diálogo, el intercambio, la tolerancia, la responsabilidad, el sentido comunitario, la identidad y la memoria colectiva, etc. (subiros, 2009). Y para que este tipo de estrategias se consoliden exitosamente se tiene que pensar críticamente la sostenibilidad urbana, Troitiño asegura que una perspectiva global integradora nos debería ayudar a entender temas centrales para la sostenibilidad urbana como lo son (2011):

- Las nuevas funcionalidades de los centros históricos.

- Las relaciones y las interdependencias entre las diferentes partes de la ciudad.

- El protagonismo de las nuevas funcionalidades.

- El papel de la ciudad en la aglomeración y en el territorio.

- Los efectos medioambientales de la generalización del modelo de ciudad dispersa.

6.2 IMPACTOS DE LA RENOVACIÓN URBANA

 

Los impactos generados por procesos de renovación urbana son variados y difieren entre uno y otro, esto debido a su estrecha relación con las condiciones socio-económicas y físico-espaciales de la población y el sector intervenido, sin embargo los impactos generales asociados a proyectos realizados en áreas residenciales deterioradas, Vacíos Urbanos y áreas consolidadas son el mejoramiento de las características físicas del área, disminución de los índices de inseguridad, recuperación del espacio publico, Gentrificación, segregación y exclusión social.

6.2.1. Procesos de Gentrificación

Uno de los impactos mas comunes y complejos producidos por procesos de renovación urbana son los procesos de Gentrificación, este concepto surge en Inglaterra en 1964 con la socióloga inglesa Ruth Glass la cual lo definió como un proceso generado por la renovación urbana, en donde se produce la sustitución de los habitantes de clase obrera por otros de clase media y media-alta. (Rojas, 2004: 46) Para aproximarse de manera mas acertada a dicho proceso cabe hacer referencia a Castells, el cual asegura que hay que entender las formas de apropiación espacial existentes y el fraccionamiento espacial propio de las clases sociales (1974). Diferentes geografías urbanas permanecen bajo dinámicas de híperguetizacion, abrumadas por condiciones de incertidumbre o estigmatización, dando vía libre a dinámicas de mercado con influencia negativa sobre la población residente.

Fronteras urbanas se consolidan y con esto la segregación socio-espacial se hace cada vez mas critica, pero ante los ojos de muchos promotores inmobiliarios estas zonas agónicas representan una gran oportunidad económica, y como lo expresa el sociólogo Jean Pierre Garnier, enunciados de renovación o de revitalización se abren paso a la consolidación de operaciones de reconquista urbana, como si fuera un proceso colonizador por parte de un grupo muy selecto, en donde el desalojar a las clases populares residentes no es ningún problema, pero en dicho discurso no habría