Tradicionalmente, el concepto de disociación ha sido usado como una explica- ción de la hipnosis. La conducta hipnótica o autónoma tiene lugar fuera de la gama de conciencia inmediata del paciente y está por esto disociada de la mente cons- ciente. El mayor de los autores ha desarrollado muchos medios sutiles e indirectos para facilitar disociaciones que parecen utilizar muchos caminos de conducta com- pletamente normales pero alternados, que conducen al mismo fin. “Todos los ca- minos conducen a Roma” es un cliché que expresa la intensa obviedad y, por esto, la utilidad de este approach. Precisamente a causa de que los caminos alternados para la misma respuesta son muy obviamente ciertos y respetuosos de la indivi- dualidad del paciente, las sugestiones que los utilizan son verdaderamente muy aceptables.
El doble-vínculo de doble-disociación fue descubierto por los autores (Erickson, Rossi y Rossi, 1976) cuando analizamos lo siguiente:
Puede despertarse como persona, pero no es necesario que despierte como cuerpo.
(Pausa)
Puede despertarse cuando su cuerpo se despierte pero sin reconocer su cuerpo.
En la primera mitad de esta sugestión, despertar como persona está disociado de despertar como cuerpo. En la segunda mitad, despertar como persona y como cuerpo están disociados del reconocer. Las sugestiones que incorporan tales disociaciones facilitan la conducta hipnótica a la vez que, además, exploran las habilidades de respuesta, únicas, de cada individuo. El doble-vínculo de doble- disociación tiende a confundir la mente consciente del paciente y, por consiguiente, a despotenciar sus aparatos, propensiones y prejuicios, y limitaciones aprendidas habituales. Esto establece un escenario estable para búsquedas y procesos incons- cientes que pueden mediar la conducta creativa. Los siguientes ejemplos sugieren el rango de su aplicación.
* Usted puede soñar que está despierto aunque esté en trance.
(Pausa)
O puede actuar como si estuviera en trance aun cuando esté despierto. *Puede encontrarse con su mano elevándose, sin saber adónde está yen- do.
(Pausa)
O puede tener la sensación de adónde está yendo aunque en realidad no esté dirigiéndola.
*Puede hacer un dibujo abstracto sin saber qué es.
(Pausa)
relacionado a usted, personalmente.
*Puede hablar en trance aunque no siempre reconozca el significado de sus palabras.
(Pausa)
O puede permanecer en silencio, al mismo tiempo que su cabeza se mue- ve muy lentamente como diciendo ‘‘si’’ o se sacude como diciendo «no», totalmente por sí misma, en respuesta a mis preguntas.
Como puede verse a partir de estos ejemplos, el doble-vínculo de doble-disocia- ción es, frecuentemente, un potpourri de toda suerte de formas indirectas de su- gestión: implicaciones, contingencias, negativas, sugestiones de límites abiertos, cubrir aparentemente todas las posibilidades de una clase de respuestas, no saber- no actuar, etc. El denominador común de ellas es la facilitación de disociaciones que tienden a despotenciar los aparatos conscientes habituales de un paciente de modo que puedan ser expresados niveles de respuesta más involuntarios. Los au- tores (Erickson, Rossi y Rossi, 1976), han discutido cómo esta forma de doble- vínculo puede ser relacionada a los conceptos neuropsicológicos formulados por Luria (1973).
Un estudio y una evaluación detallados de la respuesta del paciente a doble- vínculos de doble-disociación cuidadosamente formulados, pueden ser de gran uti- lidad en la planificación de trabajos hipnóticos más desarrollados. Considere lo que sigue, que puede proveer tanto una iniciación en el entrenamiento para el somnam- bulismo, como, al menos, una validación del trance.
* Ahora, en un momento, sus ojos se abrirán, pero no es necesario que se despierte.
(Pausa)
O puede despertarse cuando sus ojos se abran, pero sin recordar lo que sucedió cuando estaban cerrados.
Este doble-vínculo de doble-disociación tiene una definida marca que indica que la sugestión ha sido recibida y está siendo puesta en acto: los ojos que se
abren. Cuando los ojos se abren, el terapeuta nota si (1), hay un simultáneo movi- miento del cuerpo, que indique que el paciente está despertando o si (2) el paciente permanece inmóvil, indicando que el trance continúa. El terapeuta puede evaluar esta condición preguntando y después requiriendo una respuesta ideomotora de modo que el inconsciente del paciente pueda validar firmemente que el trance aún está presente (por ejemplo, si usted todavía está en trance, su dedo puede elevarse como diciendo ‘‘sí’’, su cabeza puede moverse suavemente como diciendo ‘‘sí’’, etc.) Una respuesta ideo-motora afirmativa, que indica que el paciente continúa experimentando el trance aún con sus ojos abiertos, es una fuerte indicación de que ha entrado en los primeros estadios del entrenamiento para el somnambulismo: los pacientes, en este estado, pueden en general actuar como si estuvieran des- piertos, aunque a continuación sigan las sugestiones como si estuvieran en un tran- ce profundo. El terapeuta, entonces, continúa este entrenamiento para el somnam- bulismo ofreciendo más sugestiones para profundizar su envolvimiento y extender el rango de capacidad de respuesta hipnótica de ellos (hablar y escribir automáti- cos, alucinaciones visuales y auditivas, etc.)
Si, por otra parte, tales pacientes se mueven y hablan como si estuvieran per- fectamente despiertos cuando sus ojos están abiertos, ellos aparentemente actúan sobre la segunda alternativa y nosotros evaluaríamos la validez del trance determi- nando la presencia de una amnesia para los eventos del trance. Pero, ¿qué pasa si un paciente se despierta y no hay amnesia?. ¿Significa esto que no se experimentó el trance?. Posiblemente. Más verosímilmente, sin embargo, tales pacientes recor- darán únicamente una o dos cosas de una significación particular para ellos duran- te el trance; una significación tal que atrajeron su atención consciente y así fueron recordados fácilmente después del trance. Tenderá a haber una amnesia para muchos otros eventos del trance; no obstante, otra posibilidad es que la amnesia pueda ser una respuesta particularmente dificultosa para tales pacientes. Ellos pueden haber experimentado un trance genuino, pero por alguna razón no pueden experimentar la respuesta de amnesia. Para evaluar esta posibilidad, el terapeuta reintroduce al trance y luego, después de otro doble vínculo de doble-disociación, usa otra modalidad como indicación del trance. En lo que sigue, por ejemplo, es usado como indicación del trance, en lugar de la amnesia, el movimiento del cuerpo (o una respuesta verbal inhibidora).
Ahora, en un momento, sus ojos se abrirán, pero no es necesario que se despierte.
O puede despertarse cuando sus ojos se abran, pero no sentirá probable- mente que se muevan sus brazos durante algunos minutos (o probable- mente no sentirá que habla durante algunos minutos).
Los pacientes que aceptan la segunda alternativa y se despiertan pueden vali- dar el trance no moviendo sus brazos (o no hablando) durante algunos minutos. Es ver bien las cosas ofrecer los indicadores del trance de esta permisiva manera: (‘‘Probablemente no sentirá que mueve sus brazos’’), antes que un desafío (‘‘No
podrá mover sus brazos’’), a causa de que el desafío, con frecuencia, es tomado
como una afrenta por nuestra conciencia moderna que toma tal desmesura en su aparente independencia y poder.
12. NIVELES MULTIPLES DE SIGNIFICACION Y DE
COMUNICACION: LA EVOLUCION DE LA CONCIENCIA EN