2 Theoretical framework
2.3 The use of practical knowledge as an adaptive process
Otra acción igualmente trascendente, que sentaría bases firmes para el impulso de las bibliotecas públicas en el país, fue la aprobación de la Ley No. 10847 o de impuesto a las ventas al por menor de las joyas y objetos de lujo de uso
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Basadre, Jorge. Op. Cit., p. 85.
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Pardo, Teresa. Primer cuarto de siglo de la Escuela Nacional de Bibliotecarios. En: Fénix: revista de la Biblioteca Nacional del Perú, Año 1990 – 1991, p. 117.
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personal, con el fin de financiar, hasta por un monto de seiscientos mil soles oro, la culminación de la construcción del edificio de la Biblioteca Nacional del Perú, incluyendo la adquisición de mobiliario y equipos y, con el saldo, constituir un fondo llamado Fondo San Martín, “para subvencionar a las Bibliotecas Populares Municipales de las capitales de departamentos y provincias de la república”32. Culminada la obra, como dice el texto de la propia Ley, la totalidad de la recaudación formaría el Fondo San Martín, que se distribuiría de la siguiente forma: Un 25% para la Biblioteca Nacional del Perú
y el 75 % para las Bibliotecas Municipales de las capitales de departamentos, provincias y distritos.
Aún cuando la recaudación generada por esta Ley, como sostiene el mismo Basadre33 “por lo menos hasta Julio de 1956, se destinó íntegramente a financiar la construcción del nuevo edificio de la Biblioteca y no a su objeto específico de ayudar a las bibliotecas municipales”, este fondo fue decisivo también para apoyar a las Municipalidades del país mediante la donación de libros, muebles y capacitación de personal. En algunos casos, la ayuda significó el financiamiento de proyectos de construcción de bibliotecas y la edición de libros con el fin de promover el hábito de la lectura en la Educación Secundaria. Todas estas acciones formaron parte de la “Política Bibliotecaria” de Jorge Basadre, que estimuló, orientó y materializó obras a favor de las Bibliotecas Públicas Municipales y Bibliotecas Escolares, con un gran impacto en el desarrollo educativo y cultural del país.
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Ley Nº. 10847, del 20 de enero de 1947, llamada también Fondo San Martín
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En un apretado resumen de las actividades emprendidas utilizando recursos del “Fondo San Martín”, en el marco de la Política Bibliotecaria de Jorge Basadre, se pueden mencionar las siguientes:
a) Culminación de la construcción de la Biblioteca Nacional del Perú.
b) Funcionamiento del Servicio de Bibliobús desde el Ministerio de Educación. c) Remodelación de la Biblioteca Pública del distrito de Miraflores, Lima. d) Designación de la Biblioteca Pública del Callao como Biblioteca Pública Piloto e) Construcción de la Biblioteca Pública de Tacna.
f) Tecnificación de las bibliotecas públicas municipales.
g) Capacitación técnica y supervisión al personal de las bibliotecas públicas. h) Apoyo a la formación de las Bibliotecas de las Escuelas Normales i) Edición de la colección Biblioteca del Estudiante peruano.
j) Incorporación de la Asignatura de Bibliotecología en el Plan de estudios de las Escuelas Normales.
Por todo ello, es justo reconocer en Basadre, por un lado, al Bibliotecario reconstructor de la Biblioteca Nacional después del infausto incendio de 1943 y, por otro, al Bibliotecario impulsor de la Biblioteca Pública, cuya base teórica, supo él plasmarla en su recordada “Declaración del Callao”, que viene a ser un cuerpo de objetivos de la Biblioteca Pública, construidos a partir de la siguiente premisa formulada también por él: “ El derecho del pueblo a la cultura, distinto al derecho del pueblo a la educación, tiene a uno de sus exponentes en la Biblioteca pública” 34.
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La obra de Basadre, en suma, no fue intuitiva ni coyuntural, sino planificada sobre una base teórica sólida, con visión de futuro. Basadre es, qué duda cabe, el Bibliotecario del Siglo XX. Grandísimo honor para los bibliotecarios peruanos.
Ahora bien, sobre la base de los resultados vistos, puede afirmarse que el largo período comprendido entre l943 y 1970, fue inmensamente favorable para las bibliotecas peruanas, en especial, para las Bibliotecas Escolares y Bibliotecas Públicas, además de la propia Biblioteca Nacional, porque cada una de las acciones emprendidas, por fin, se articularon en un plan de alcance nacional, aunque seguramente insuficiente con relación al déficit existente, pero coherente con las necesidades presentes y futuras del país, como se ha descrito líneas arriba.
Tal situación ayudó enormemente a mejorar la imagen del Perú en el extranjero en materia de desarrollo de bibliotecas, como bien prueba, por ejemplo, la participación de la delegación peruana en la I Conferencia de la UNESCO sobre el desarrollo de los Servicios de Bibliotecas Públicas en América Latina, realizada en 1951, en Sao Paulo, Brasil, donde el Sr. Luis Málaga, Bibliotecario de la Biblioteca Nacional, fue nombrado Vice Presidente nada
menos de la primera y acaso la más importante comisión de trabajo, “Desarrollo de los Servicios de Bibliotecas Públicas en una escala regional y nacional” y su ponencia, “La Biblioteca Pública: objeto y necesidad”35, considerada una de las más comentadas y publicada posteriormente en la primera sección del informe del mencionado evento internacional.