4.2.1 Plan mínimo, un ejemplo de los 70s.
La revuelta estudiantil sucedida en Mayo de 1968, fue una de las expresiones más importantes de rebeldía en Colombia, a finales del siglo XX. En Latinoamérica se vió un fuerte impacto en los cambios y reformas —a profundidad— en manos de una nueva izquierda armada que inspirada en la revolución cubana, lucharía contra las dictaduras en los países del cono sur. Por otra parte Colombia era espectadora de un pacto que cambiaría la historia del país: el acuerdo firmado entre los dos partidos tradicionales, que conocemos como el Frente Nacional (1958-1974) dividía por mitad las instancias de representación y la presidencia alternada por cuatro periodos.
Para la década del 70, las universidades públicas colombianas vivieron una de las peores crisis de la educación superior en todos los ámbitos: calidad, infraestructura y financiera, provocando el aumento de la creación de universidades privadas. El conjunto de protesta para los años 70 lo constituyó el rechazo a las múltiples reformas universitarias con miras a la modernización de la universidad pública, el primero fue el informe Atcon que buscaba conciliar un desarrollismo de la educación con una universidad pública apolítica, privatizada y autofinanciada, puesto que esta propuesta fue rotundamente rechazada por docentes y estudiantes, se modera la propuesta del llamado Plan Básico que perseguía también una modernización de los programas académicos al servicio de la demanda empresarial, insistiendo al igual que el informe Atcon en la despolitización de los entes públicos, alza de matrículas y apoyo de fundaciones Norteamericana en el fomento a la investigación como la Rockefeller. Todas estas consideraciones y cambios alentaron las revueltas por años hasta el paro de enero de 1971 que empezó la universidad del Valle y luego apoyado por una gran cantidad de universidades privadas y públicas a nivel nacional; para el 26 de febrero del mismo año en la jornada nacional de protesta se decretó el estado de sitio por los desórdenes que se presentaron en las diferentes ciudades que se movilizaron
60
ese día, luego de una tensionante jornada que deja varios estudiantes muertos se ratifica el plan mínimo por delegados de al menos 30 universidades con seis puntos:
1. Abolición de los CSU y conformación de organismos provisionales de gobierno universitario con participación de tres profesores y tres estudiantes;
2. Financiación adecuada de la universidad nacional cumpliendo con el 15% del presupuesto educativo;
3. Conformación inmediata de una comisión evaluadora de la ley Organiza de la Universidad Nacional y de los contratos con fundaciones extranjeras así como la liquidación del CIFES;
4. Retiro de las FES de la Universidad Del Valle
5. Derecho a constituir organizaciones gremiales autónomas universitarias, 6. Reapertura de la facultad de sociología de la universidad javeriana.
A pesar de la presentación de un plan mínimo y la capacidad de movilización de los estudiantes el proceso estuvo marcado por una división y radicalización que afectó las organizaciones gremiales estudiantiles que aún no alcanzaban a tener una fortaleza nacional, esta fractura de las organizaciones se ve marcada por un sector estudiantil denominado revolucionario que se niega a concertar una reforma universitaria ausentándose de la dirección de la representación estudiantil ante el gobierno, pero es esta iniciativa política la que años más tarde le daría a los estudiantes de nuevas generaciones el ejemplo y el bagaje histórico para iniciar su propia lucha (Garcia 2002).
El plan mínimo es una inspiración del llamado movimiento estudiantil del 71, que evitó la intervención de las multinacionales en la financiación de la universidad pública, es un ejemplo que parte de los intentos de organización de los estudiantes y que para nuestra generación, supone un desafío político e ideológico, ya que presenciamos el declive de la izquierda armada que se encuentra golpeada. El miedo y la estigmatización de la protesta social en las universidades es alta, el desafío que enfrentan las organizaciones estudiantiles, es poder atraer las nuevas generaciones con estrategias convincentes; como lo fue el discurso incluyente, pacífico y sobre todo político que proponían para el 2011.
El propósito de organizarse en una mesa amplia para discutir la reforma a la educación superior y el plan mínimo, es una muestra de organización con objetivos precisos, esta clase de decisiones colectivas, tienen un germen en la inspiración de luchas anteriores, como la de 1971, o luchas que en su momento se dan en otra parte del mundo: Chile produce un efecto de bola de nieve que fortalece la audiencia de las marchas en Colombia, las acciones que sucedían en este país, sirvieron de ejemplo para llamar la atención de los estudiantes colombianos que estaban reacios a participar, pues veían en lo sucedido en Chile —los estudiantes de este país luchando la misma causa— un reflejo que los motivó .
4.2.2 La educación en boca del mundo, repercusiones del movimiento estudiantil Chileno en Colombia.
Colombia no era el único país de Latinoamérica que se movilizaba en el año 2011, los estudiantes Chilenos también se empezaban a organizar. El principal motivo fue exigirle al Estado que brindara una educación pública gratuita y de calidad, y que se prohibiera el lucro en la educación privada ya que para ese momento, el 25% del sistema educativo era financiado por el Estado. El 75% restante dependía de los aportes de los estudiantes (BBC:linea)
Para el 16 de junio se realiza la primera marcha que convocó a más de 100 mil personas en todo Chile, según el blog de la FECH esta fue una de las marchas más grandes desde el golpe de Estado de Chile. Contó con la participación de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (CONES), la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), el Movimiento de Estudiantes de Educación Superior Privada (MESUP), la Coordinadora de Padres y Apoderados por el Derecho a la Educación (CORPADE) y el Colegio de Profesores.
Mientras en Chile para el mes de Agosto se cumplían aproximadamente tres meses de paro de universidades y colegios, con marchas multitudinarias, tomas de colegios y actividades performáticas, en Colombia se empieza a fortalecer la MANE con el plan mínimo de los estudiantes y una agenda de movilización nacional. Es aquí donde los repertorios del movimiento Chileno hacen eco en los estudiantes colombianos que ven un ejemplo de movilización y lucha, a diferencia de las antiguas luchas estudiantiles en Colombia el uso
62
de los massmedia, la internet con sus canales de información como Youtube, Facebook, Twiter permitieron conocer y visualizar no solo la situación de Chile sino que dieron ideas a los estudiantes de nuevas formas de convocar y llamar la atención de los medios y de la gente.