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The Impact of Food Stamps and Microfinance on Household Expenditure

4.3 Using Propensity Score Matching for Program Evaluation

De la reducida información disponible se puede suponer que, al contrario que las demás iglesias que se construyen sobre una edificación anterior de los frailes131, la construcción es resultado de

sucesivas ampliaciones y modestas modificaciones del primer templo que concluyen, para este estudio, a finales del siglo XIV. Con posterioridad sufre múltiples intervenciones de ampliación, reformas, reedificación consecuencia de los incendios, ataques y accidentes que junto a décadas de abandono a raíz de la desamortización provocan la alteración de gran parte de sus fábricas y finalmente su ruina, de la que únicamente se salvan ábside, crucero y portada de acceso.

Consecuencia de lo expuesto en el apartado anterior, de la elaboración y análisis de: la documentación gráfica que define el estado actual, el reportaje fotográfico, y los datos y referencias documentales encontradas se pueden plantear las posibles características formales, constructivas, estructurales y simbólicas que definen el templo gótico original de La Coruña.

La iglesia primitiva, cuyo proyecto de construcción concluye antes del año 1380, sigue el tipo tradicional gótico mendicante franciscano de los definidos de segunda generación de Galicia con planta de cruz latina que se estructura en: nave principal, transepto con brazos laterales de un tramo y ábside central de planta hemidecagonal, tal y como se recoge en la documentación gráfica del primer templo, de la que se han suprimido todos aquellos elementos construidos o reedificados y redefinidos con posterioridad a la conclusión del proyecto del siglo XIV.

Para la reconstrucción132 de su trazado original se parte de la documentación analizada y de los

elementos que se mantienen constantes en la historia del templo. La portada133, de la que

únicamente se conserva la puerta de acceso, y la interpretación que de la misma hace Pons en el proyecto de traslado -toma como referencia las iglesias de Betanzos y Lugo-, mantiene el esquema compositivo de las demás iglesias. Se articula en dos cuerpos: el inferior, que define el acceso de los

131 Salvo Orense, que es de nueva construcción y Pontevedra, que conserva y redefine las fábricas del primer templo. 132 En este caso -es la hipótesis de este trabajo-, el primer templo es la base sobre la que se plantea, como ampliación, el

proyecto del templo gótico de segunda generación que incorpora el nuevo ábside y los brazos del crucero.

133 La falta de espacio debe ser la causa de la ampliación del convento por delante de la fachada occidental del templo

ocultándola (véase fig. 37 y 66).

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60.- Vista de los restos de la iglesia de San Francisco de La Coruña que aún permanecen en su emplazamiento original.

fieles –pórtico primitivo del siglo XIII-, y el superior, que define el acceso de la luz a través de una ventana ojival, tal como interpreta Pons Sorolla o un rosetón, como se propone en el alzado del proyecto gótico (fig. 44). El transepto, con el crucero -prolongación de la nave- y los brazos laterales, de igual altura que la nave y cubierto con estructura de madera134, en el que no consideramos las capillas de sus extremos135,

posteriores al proyecto inicial. Y por último la cabecera, de la que se puede afirmar que, con independencia de las capillas laterales añadidas, mantiene la misma estructura constructiva, formal y espacial originales, con un sólo ábside central de planta hemidecagonal.

De la nave primitiva y sus fábricas se puede decir que no quedan restos136 y únicamente se pueden

reinterpretar a partir de la información que aporta la excavación arqueológica y la posición de portada, crucero y cabecera, que recogen los planos elaborados por Castillo y Pons. Como en los demás templos, es constructivamente la zona más débil y susceptible de sufrir deterioros y ruina, además de las reformas y ampliaciones que frailes y patrocinadores propician. En este caso se hace todavía más patente, produciendo modificaciones en su forma y estructura que alteran de manera importante el que debe haber sido su aspecto primitivo.

El deterioro causado en la cubierta de madera y muros de la nave por incendios, ataques, accidentes, sucesivas obras de reedificación, remodelación y ampliación, y los periodos de abandono que sufre el conjunto no dejan de la nave más que unas fabricas y una cubierta en ruinas de las que solo pueden recuperar dos arcosolios para el traslado al nuevo emplazamiento (fig 64).

Por ello, para elaborar la hipótesis sobre el estado original del templo se parte de las características formales y constructivas que tienen las naves en la arquitectura de las iglesias franciscanas bajo medievales de Galicia y de la escasa información que aportan las referencias encontradas. El estudio defiende que en el proyecto inicial la nave está compartimentada en cinco tramos iguales marcados por las cerchas de madera que forman la estructura de base de la cubierta; dispone de ventanas ojivales altas en los lienzos laterales –norte y sur- para su iluminación; y no dispone de coro, que se construye con posterioridad en madera.

134 Siguiendo la norma general franciscana que indica que únicamente se puede abovedar el presbiterio.

135 Como en los demás casos, la construcción de capillas en los extremos del crucero elimina parcialmente la unidad espacial

que abre hacia todos los lados visiones diagonales desde la cabecera, que facilitan la escucha y la atención a los sermones. Puede haber existido, en su momento, además de la capilla del brazo norte, una en el brazo sur, posteriormente demolida.

136 Únicamente los que aparecen tras las excavaciones realizadas y que J. L. Vázquez Gómez recoge (véase planta en la fig. 29)

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61.- Vista, a principios de siglo, desde la nave del brazo norte del crucero con el testero en el que se abre una capilla funeraria y se tapia la ventana ojival superior. Fuente: Caamaño Martínez.

El suelo de la nave, como se puede ver en la sección longitudinal (fig. 40), se sitúa en la misma cota que el crucero y por debajo del plano más elevado del ábside137, buscando el efecto linterna y un

mínimo efecto ascensional del espacio interior que las arquitecturas de los frailes pretenden para la zona del crucero y Capilla Mayor. Las alturas interiores de la iglesia, las menores de todos los templos estudiados, no son las más indicadas para provocar esta sensación espacial y enfatizar este simbolismo.

Sus dimensiones generales138 son las menores de las seis iglesias franciscanas estudiadas. Su

longitud 48,45 m. y longitud del transepto 24,50, se corresponden con las dimensiones que los frailes consideran ideales para sus iglesias139, cumpliendo las recomendaciones en cuanto a

dimensiones de longitud, anchura y altura.

137 En el dibujo de Cuevas (fig. 17) se pueden apreciar los peldaños que daban acceso al presbiterio. 138 Extraídas de los planos de estado actual del proyecto de traslado realizado por Pons Sorolla.

139 MANSO PORTO, C. Arte gótico en Galicia I...Op. cit., p. 93. Recoge las referencias sobre dimensiones ideales que plantea

R. Bonelli.

62.- Ilustración de Cuevas (sobre 1879) que representa una yacija existente en el conjunto conventual de San Francisco de La Coruña, hoy desaparecida.

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En este apartado, que sirve para contrastar y confirmar las hipótesis sobre la construcción inicial expuestas, se trata de verificar las correspondencias que existen con las razones y las lógicas de los frailes y las del nuevo estilo. El templo gótico primitivo de San Francisco de A Coruña es un templo que se diferencia de los demás estudiados por su desarrollo y características formales y espaciales. Sigue los patrones de la arquitectura franciscana de primera y segunda generación. Racional como es, combina espíritu religioso con sentido práctico, utilitario, funcional y económico. Utiliza las técnicas y tradiciones constructivas y decorativas140 de la zona, evolucionando del tardo-románico al

gótico pasando por el protogótico, como consecuencia de la contratación de talleres locales.

En su configuración queda clara su función utilitaria inmediata como lugar de reunión para la predicación y se distingue en sus dos periodos constructivos por la pobreza y la humildad del conjunto, tanto por sus características constructivas como por sus dimensiones.

La función funeraria, característica de todos los templos franciscanos, se manifiesta en este caso en los enterramientos en el pavimento de la iglesia141 y en la construcción, casi inmediata, de las

capillas absidales. Continuará después con la incorporación de arcosolios (fig. 64) y capillas de carácter funerario.

La lógica constructiva

Como en los demás templos objeto de estudio, el edificio, en las fases constructivas correspondientes al siglo XIV, adopta las soluciones técnicas del gótico: estructura de madera para la cubierta de la nave y del crucero y bóveda nervada de abanico en el ábside que revela su esqueleto al exterior en los contrafuertes. La iglesia primitiva, por su proceso y evolución constructiva, responde con claridad a la lógica edificatoria que los franciscanos mas próximos a los ideales del fundador de la orden quieren para sus templos, y sigue patrones tardo-románicos ó protogóticos. Responde así el edificio a la racionalidad y economía constructiva que es coherente con el espíritu de sencillez y austeridad de los frailes.

140 Se percibe una clara influencia de la personalidad de los maestros canteros y de las tradiciones constructivas locales. 141 La categoría del enterrado se define a través de la situación del enterramiento en la planta, ábside, crucero o nave.

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63.- Vista de la Capilla Mayor

64.-Arcosolios recuperados situados actualmente en el lateral del Evangelio de la nave.