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Las NIA son emitidas, en inglés, por el IFAC (Federación Internacional de Contadores), a través de su órgano denominado International Auditing and Assurance Standards Board (IAASB).

Las Normas de Auditoría son los requisitos que debe cumplir un contador público, en su actividad de auditor independiente, con el propósito de emitir una opinión profesional sobre los estados financieros de una empresa. Estos requisitos son establecidos en las NIA (Norma Internacional de Auditoría) que emite el IFAC, en las que destacan los siguientes conceptos:

“El objetivo de una Auditoría es aumentar el grado de confianza de los usuarios en los estados financieros” (NIA 200, párrafo 3). “Como base para la opinión del auditor, las NIA requieren que el auditor obtenga una seguridad razonable de que los estados financieros en su conjunto están libres de incorrección material [errores importantes] debido a fraude o error” (NIA 200, párrafo 5).

Para lograr lo anterior, el auditor debe obtener evidencia suficiente y competente, que le dé una seguridad aceptable/razonable de que los estados financieros auditados no contienen errores de importancia material.

Para ello debe, además, asumir ciertas normas profesionales que le permitan garantizar que su labor tendrá las cualidades de un trabajo profesional. Para asumir que el trabajo del auditor es profesional, éste deberá cumplir con los requerimientos que establece el Código de ética emitido por IFAC, en el que destaca:

a) Integridad: Que implica honradez en el proceder de nuestras acciones, de acuerdo con nuestras convicciones. O sea, actuar de manera congruente con la forma en que expresamos nuestras opiniones.

b) Objetividad: Que obliga a tener la mente libre de influencias o intereses indebidos que puedan afectar nuestro juicio; lo que exige mantener independencia mental respecto de los funcionarios y propietarios de la empresa sujeta a auditoría. Es decir, que el auditor no debe tener nexos de negocios o intereses personales, familiares o íntimos, con los funcionarios o propietarios del negocio que se audita.

c) Competencia y diligencia profesionales: Esto implica (1) un entrenamiento adecuado, tanto del auditor como del personal técnico a su cargo; (2) la obligación de mantenerse actualizado de los conocimientos propios de su profesión; (3) el ejercicio de una supervisión adecuada a ese personal en el trabajo que desempeña para el auditor; y (4) ser cuidadoso y diligente en su quehacer profesional.

En este punto merece mención especial la Planeación del trabajo. En efecto, si el trabajo a desarrollar se planea, se establece una situación que garantiza razonablemente la atención de los puntos más importantes, así como la aplicación oportuna de los procedimientos mínimos para la obtención de elementos de juicio, suficientes y competentes, para la emisión de una opinión profesional bien apoyada, y esto significa ser cuidadoso y diligente. (Mendívil Escalante, 2016, p. 10-13)

Se concluye que a las Normas de auditoría generalmente aceptadas (NAGA), que anteriormente se utilizaban, ahora le reemplaza las Normas Internacionales de Auditoría (NIA), las mismas que fijan los principios para realizar este trabajo, el mismo que debe tener objetividad, para lo cual los auditores/contadores deben cumplir ciertos principios que son fundamentales para emitir un informe final apegado a la realidad y sin priorización o favoritismo, debe ser imparcial, con ética, sustentado en las normas leyes y reglamentos, para que facilite la toma de decisiones.

2.2.25.1 Revisión de algunas normas de auditoría

(Wainstein & Lattuca, 2003), redacta las normas internacionales de auditoría, de lo cual se rescata las siguientes:

“NIA 315.- Compresión del ente y su ambiente y evaluación de riesgos de errores significativos. El auditor debe obtener una comprensión de la entidad y de su ambiente incluido el control interno que sea suficiente para identificar y evaluar los riesgos de errores significativos en los estados contables debido a fraudes o simplemente errores y que sea suficiente para diseñar y ejecutar los procedimientos de auditoría apropiados” (p. 10).

Por otro lado, el mismo autor hace notar la norma 315 sobre lo que denomina “áreas de riesgo”, que no es más que errores de importancia en las cuentas de una Empresa en este

caso de la Institución, los mismos que en el sector público son mínimos, debido a que se maneja con un control permanente por medio del Ministerio de Finanzas.

NIA 540.- Auditoría de las estimaciones contables: Dado que los estados contables contienen variadas estimaciones de la dirección del ente tales como previsiones para incobrables, vidas útiles de bienes de uso e intangibles, previsiones para juicios, para desvalorizaciones de inventarios, etc.; la norma establece que el auditor debe obtener elementos de juicio válidos y suficientes para sustentar las estimaciones del ente. (p. 14) Esta norma hace referencia a los estados contables de una Entidad o Empresa especialmente en los que tiene que ver con las previsiones en las estimaciones para incobrables y bienes de uso y consumo, para lo cual el auditor debe tener en cuenta realizar análisis de procesos y estimaciones de la Gerencia específica.

NIA 545.- Auditoria de las mediciones a valores corrientes y su exposición: El auditor debe obtener elementos de juicio válido y suficiente para respaldar las mediciones y las exposiciones a valor corriente de los activos, pasivos y de las variaciones del valor corriente de estos últimos, sea que impacten en resultados o en el patrimonio neto de acuerdo con las normas contables vigentes. (p. 14)

Esta norma es complemento de la norma 540, ya se sigue refiriendo a la contabilidad en lo que son los activos y pasivos y de las variaciones que estos sufren, es decir toma en cuenta lo que se realiza en una evaluación de ejecución presupuestaria.