sin duda unas de los motivos más fuertes para el desarrollo del mismo. No obstante, existe otro elemento que va más allá de la seguridad y es la identidad nacional (Sanadjian, 2008). El uso de energía nuclear traería a Irán la oportunidad de mostrar al mundo la capacidad del personal científico e ingeniero que trabaja en el campo nuclear y le darían la condición de usar la energía nuclear como una utilidad y producto.
Desde este argumento, Irán no solo tendría el personal capacitado para hacerlo, sino que sería la vía para equilibrar la estructura de poder interno (Barzegar, 2009), entre tanto, se evaluaría la función que desempeña el Estado y las oportunidades de desarrollo industrial y económico de Irán a nivel interno y externo.
Siguiendo a Barzegar, explica que:
Esto faculta al papel del Estado en el proceso de desarrollo y progreso. En los últimos dos siglos, los críticos iraníes siempre han culpado al Estado como la causa principal del subdesarrollo y el fracaso en la adquisición de poder y la riqueza nacional. (Traducción del autor)
84
Hoy en día, las controversias no han evolucionado en cuanto a los motivos de las sanciones de Estados Unidos y la amenaza de Israel en el contexto regional, quienes mantienen una posición de prevención. Si bien, estas medidas son perjudiciales en materia económica y tecnológica e Irán depende de su programa nuclear para mejorarlas. Entre tanto, el debate interno que genera este tema tiene a la sociedad cohesionada. Por un lado, están quienes aceptan el programa nuclear de manera positiva y por otro, el rumbo que ha tomado el programa desde los gobiernos.
Esta situación, sin duda alguna, contribuye a como se ha manejado el tema en la esfera social y política interna, por este motivo, existe la relación entre los dirigentes del Estado islámico y la nación iraní (Sanadjian, 2008). No obstante, la dualidad entre los dos se representa como uno solo, de manera que la producción nuclear hecha por el Estado es considerado como el objeto de deseo de los iraníes.
Al afirmar esto, el programa nuclear estaría en la escena de ser la combinación de un objetivo de interés nacional con el deseo de la nación iraní, partiendo de esto, y según una encuesta hecha por el gobierno iraní, reveló que el programa nuclear tiene apoyo internacional y que la sociedad iraní no está dispuesta a rechazar el derecho a ser un Estado nuclear, debido a que es una fuente de orgullo nacional (Iranian American Forum, 2013). En el mismo contexto, Trita Parsi en 2013 afirmó ―que el 96% de la población iraní defienden el programa nuclear y a pesar de las sanciones, debe seguir en marcha‖ (Traducción de autor) (Trita Parsi 2013, citado en Iranian American Forum, 2013).
Como se indicó, la relación entre el Estado islámico y la nación iraní en materia nuclear es altamente cohesionada y esto puede generar un sentido de pertenencia nacional y una reforma al sistema de defensa iraní. Por esta razón, la unión y la cooperación entre las partes genera un grado más amplio de desarrollo de un
85
objetivo nacional, que se refleja en la construcción de la identidad del Estado- nación y responde a ser una base de ego y orgullo nacional. En este contexto, Sanadjian (2008, p. 80) considera que:
Cuando se construye como un interés nacional en un marco político unido, se espera que el desarrollo de la tecnología nuclear pueda dar cabida a las preocupaciones internacionales, como el objeto de deseo cosmopolita el proyecto no fue bien dotado para responder a esas preocupaciones. En ausencia de un marco político, el deseo cosmopolita de la tecnología nuclear es probable que tome un giro chovinista en la expresión de la identidad nacional. (Traducción del autor). En cierto sentido, la razón de Irán para el desarrollo del programa nuclear desde la identidad nacional y para el contexto regional e internacional, muy posiblemente Irán quiera demostrar al mundo su poder con el desarrollo de su programa nuclear. Esto concebido como una política de prestigio en respuesta al atraso de Irán en materia económica y tecnológica y esta política es entendida como la manera de impresionar a otros Estados con el poder que posee un Estado o que quiere poseer, o que quiere que otros Estados crean que posee (Morgenthau, 1986).
En relación con lo anterior, el programa nuclear le daría a Irán la potestad de hacerle frente a la situación regional. Además, el desprestigio internacional que tiene, el gasto económico que ha hecho, las sanciones y demás, hacen a Irán débil y vulnerable ante cualquier situación de guerra, contrario a esto, Irán busca revertir estos patrones y mostrar el poder que tiene como actor en el sistema internacional le permitirá conservar el statu quo (Sisco y Chacón, 2004).
Dentro de este contexto, el programa nuclear, traería para Irán una nueva oportunidad de restablecer la relación con Estados Unidos, no solo en el tema de las negociaciones, sino de comercio, cooperación científica y tecnológica y ser un
86
actor clave para la resolución de las crisis regionales principalmente en Irak y Afganistán (Barzegar, 2009). En otras palabras, el desarrollo del programa nuclear iraní va a marcar un objetivo histórico en la identidad nacional iraní y abriría las puertas para mostrar al mundo el papel de Irán en la situación regional y tomar partido en asuntos correspondientes a Medio Oriente.
En efecto, el programa nuclear como parte de la identidad nacional le permitirá un cambio en las esferas sociales, políticas y económicas internas y externas que conllevarán a mostrar la capacidad científica y tecnológica de Irán en materia nuclear y ejercer el papel regional correspondiente en el sistema internacional. En otras palabras, obedece a un patrón de ego y orgullo que ha estado restringido por más de 30 años.
4.4.3 Proceso económico. El programa nuclear como proceso económico ha