Las infecciones de las vías respiratorias representan una importante causa de morbimortalidad en Pediatría. De acuerdo a la localización de la infección, se pueden diferenciar dos grandes grupos de infecciones del tracto respiratorio: infecciones de vías respiratorias superiores e infecciones de vías respiratorias inferiores. Por su gran prevalencia, las infecciones agudas de las vías respiratorias bajas (IRAB) generan una gran demanda asistencial, tanto en atención primaria como en los servicios de urgencia hospitalarios, así como un importante número de ingresos en lactantes y niños pequeños y una elevada tasa de infección nosocomial. Las IRAB junto con las gastroenteritis, lideran la principal causa de hospitalización en niños pequeños en países desarrollados y es una causa importante de muerte en países en desarrollo. Las IRAB son la causa de 4,3 millones de muertes anualmente en el mundo en niños menores de 5 años, representando el 30% del total de defunciones anuales de niños de este grupo de edad.
Las infecciones respiratorias bajas son causadas principalmente por virus, dentro de las cuales encontramos la bronquiolitis, bronqueoalveolitis, sibilancias recurrentes y neumonía. El agente etiológico más importante en estas infecciones VRS. Un estudio de la Comunidad Valenciana calculó un coste por hospitalización únicamente debida a infecciones respiratorias por VRS de 3.618.000 euros anuales. Sin embargo, otros virus como son los virus influenza, adenovirus, RV y HCoV están también frecuentemente implicados como causantes de IRAB. La mayoría de estos estudios encuentran una mayor incidencia en niños menores de 5 años. Estos agentes explican entre el 50-60% de los episodios de LRTI, quedando el porcentaje restante sin etiología demostrada. Esto puede ser debido a una insuficiente sensibilidad de las técnicas utilizadas o a presencia de virus no estudiados. El reciente desarrollo en las técnicas de detección molecular ha permitido la identificación de nuevos virus respiratorios. Dos de estos nuevos virus, metapneumovirus humano (HMPV) y bocavirus (HBoV) representarían una parte importante de las infecciones respiratorias no diagnosticadas. La mejora en las técnicas moleculares ha conducido a un mayor reconocimiento de estos virus. Sin embargo, el papel de los nuevos virus aún no ha sido aclarado. Es por esto que son necesarios más estudios epidemiológicos para establecer la importancia y presentación de algunos de los patógenos recientemente identificados.
A pesar de que los virus son responsables de una gran proporción de IRAB en niños, a menudo, se prescriben antibacterianos en enfermedades víricas. Además, las infecciones víricas causan la mayoría de los episodios febriles en infantes menores de 3 meses de edad. Sin embargo, debido a la imposibilidad de identificar con exactitud los niños que tienen infección bacteriana grave, la mayoría de los niños con cuadros febriles son hospitalizados y reciben antibióticos.
El HMPV, descrito en el año 2001, es un virus estrechamente relacionado con VRS. Las infecciones por HMPV ocurren en todas las edades; sin embargo los niños pequeños y adultos mayores son los grupos más frecuentemente afectados. El HBoV1 ha sido identificado recientemente en el año 2005. La detección de influenza, RSV, y probablemente HMPV correlacionan con infección de las vías respiratorias bajas. Sin embargo, en el caso de HBoV se requieren más estudios para determinar si este virus es causante de dichas infecciones. Su frecuencia de detección se situaría por debajo del VRS, tan común como RV, y más frecuente que HMPV, VPI, adenovirus y HCoV. Estos mismos estudios detectan una tasa de coinfección con el resto de virus respiratorios muy elevada.
De esta forma, esta Tesis se ha centrado en el estudio nuevas técnicas de detección de virus respiratorios emergentes con la intención de ampliar el conocimiento de la etiología, manifestaciones clínicas y epidemiología de dichos virus en infección respiratoria en niños. Para el caso de HMPV, se evaluaron nuevos métodos de diagnóstico, comparando una técnica inmunológica de detección de antígeno con una de detección molecular. En el caso de HBoV1, se evaluó la prevalencia y carga vírica del virus para determinar cuándo un aislado está asociado con una enfermedad grave. Además, se estudió la filogenia de los HBoV1 encontrados para compararla con las cepas que circulan en otros países. En ambos casos (HMPV y HBoV1), se evaluó la presencia de estos nuevos virus en muestras de pacientes sanos.
Así mismo, el influenza A H1N1 (2009) también es un virus emergente, que surgió en abril de 2009 en México, extendiéndose rápidamente al resto del mundo. En Junio del mismo año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) decretó esta cepa como un virus pandémico, siendo la primera pandemia en 40 años. Durante el periodo pandémico, se confirmaron alrededor de 700.000 casos en España y más de 300 defunciones. Debido al gran impacto a nivel mundial de este virus y a que un diagnóstico rápido de los virus influenza es importante para la prevención y control de las epidemias de influenza y para la iniciación oportuna del tratamiento antivírico, se
evaluó una técnica de detección de antígeno utilizada de rutina en el laboratorio para detección de virus Influenza A (H1N1) 2009, así como una nueva técnica de detección molecular. Los antivíricos juegan un papel fundamental en la prevención y manejo de los virus influenza. La mayor parte de los virus de la influenza A (H1N1) 2009 son sensibles a oseltamivir y resistentes a adamantano. Sin embargo, una única mutación (H275Y) en el gen de la neuraminidasa (NA) puede producir resistencia a oseltamivir como ya ha sido reportado en algunos países. De esta manera, este apartado de la Tesis se completa con el estudio mediante pirosecuenciación de la presencia de cepas resistentes a oseltamivir.
Para finalizar, se evalúa una nueva técnica molecular para la detección de múltiples virus respiratorios en forma simultánea. La detección rápida y sensible de los virus respiratorios es esencial para el diagnóstico precoz y preciso de las infecciones respiratorias. Sin embargo, los métodos convencionales tienen numerosas limitaciones: el cultivo vírico es lento y requiere mano de obra intensiva, y las técnicas de IF directa e IC, aunque son rápidas, tienen baja sensibilidad para la detección de la mayoría de los virus. Las estrategias de detección múltiple basadas en la PCR son adecuadas para el diagnóstico de las infecciones respiratorias, particularmente cuando se considera el hecho de que virus recientemente descubiertos han demostrado ser difíciles de detectar por los métodos tradicionales. Numerosos estudios han encontrado la presencia de más de un virus en las infecciones del tracto respiratorio, muchos de ellos correspondientes a virus emergentes que no están considerados en las técnicas convencionales utilizadas en el laboratorio. Por esta razón, estas técnicas pueden ser útiles para explicar el posible papel de las coinfecciones en las infecciones víricas.
La elevada heterogeneidad epidemiológica y clínica en infecciones de tan elevada importancia en pediatría permite creer que un mejor conocimiento etiológico de las mismas podría comportar un mejor tratamiento clínico, minimizando así la morbimortalidad asociada y los costes generados por estas infecciones. La rápida y correcta identificación de estos nuevos virus, tienen el potencial de reducir el uso de antibióticos y mejorar el uso selectivo de estos. Además, la rápida identificación de una infección vírica puede ayudar a controlar la transmisión nosocomial y a la mejora en el manejo clínico de los pacientes.