Variance component analysis and QTL mapping
3.5 Variability in cell surface marker expression
El asociacionismo fue un movimiento teórico nacido a mitad del siglo XVIII de la mano de Hartley, al sistematizar este autor la idea de asociación vigente en el empirismo inglés. El asociacionismo es, de hecho, una teoría psicológica que expli- ca la unidad de la conciencia con el principio de la asociación de ideas. Sin embar- go, el concepto de asociación de ideas3no fue inventado por el empirismo, aun- que John Locke creara el término en la cuarta edición de su libro Ensayo sobre el
entendimiento humano. La utilización de ese concepto –asociación mental– como
descripción de algunos fenómenos mentales se encuentra ya en Platón y, sobre todo, en Aristóteles, que en sus tratados dejó indicios de lo que luego sería traducido en las leyes de la asociación de ideas (semejanza, contraste y contigüidad).
3. Cuando un pensamiento o idea evoca otro, cuando dos o más de ellos tienden a aparecer juntos en nuestra mente, o cuando al mismo suceso externo sigue la misma sensación, deci- mos que están asociados. El proceso por el cual se hallan ligados o vinculados se llama aso- ciación.
Los autores clásicos (Aristóteles, Quintiliano, Agustín de Hipona, Maimónides, o Tomás de Aquino), cuando empezaron a analizar la mente humana, se perca- taron de que las ideas se sucedían unas a otras, que unas evocaban a otras, o que algunas aparecían siempre unidas a otras. No sólo ocurría esto con las ideas, sino que algunos hechos que habían acaecido conjuntamente se recordaban luego juntos. En esa época las ideas asociacionistas estuvieron ligadas prácticamente a la explicación de la memoria.
Con Hartley y otros filósofos ingleses como James Mill, John Stuart Mill, Alexander Bain o Herbart Spencer, el fenómeno asociativo pasa a adquirir un lugar central –se convierte en eje principal– en la explicación de la mente huma- na. El término de “asociación” dio lugar a la expresión compleja de “asociacio- nismo”, palabra que denota un sistema. Por ello, a pesar de que en esta época toda- vía no podemos hablar de “escuelas psicológicas”, el asociacionismo es considerado por algunos autores como el primer movimiento o “escuela” estrictamente psi- cológica. Dos motivos justifican esta argumentación: 1) Fue un sistema susten- tado invariablemente por una serie de teóricos a lo largo de todo el siglo XIX, y 2) Todos los autores coincidieron en aceptar el asociacionismo como teoría bási- ca de la explicación de la vida mental.
Todos los asociacionistas de los siglos XVIII y XIX coincidieron, como hemos señalado, en creer que lo que daba coherencia a las ideas era la aso- ciación y que la tarea de la psicología era estudiar las ideas, las sensacio- nes y sus relaciones.
Aunque fueron muchas las leyes asociativas que surgieron a lo largo de este planteamiento, expuestas por los diferentes autores que sustentaron el asociacio- nismo, sólo hay un principio básico asociativo que todos ellos consideraron váli- do, y éste es: la ley de la contigüidad.4
La escuela asociacionista británica tuvo en John Stuart Mill y Alexander Bain sus más importantes exponentes en el último periodo del siglo XIX. Ambos auto- res fueron figuras destacadas cuando la psicología estaba acabando de preparar el terreno para su surgimiento como disciplina independiente e influenciaron con sus teorías ese proceso constitutivo.
4. La ley de la contigüidad dice que la asociación se realiza por la proximidad, en el tiempo y en el espacio, de los objetos y los eventos.
La mecánica mental y la química mental
James Mill elaboró un sistema explicativo de la actividad de la mente riguroso y sim- ple, donde los fenómenos mentales, fuera cual fuera su índole o su complejidad, podí- an ser explicados mecánicamente en función de las sensaciones y de las ideas median- te la ley de la contigüidad. La mecánica mental entendía que las ideas complejas eran la suma de las ideas simples
John Stuart Mill, hijo de James Mill, introdujo dos novedades importantes en el marco del asociacionismo, que cambiaron notablemente la teoría de su padre. Por un lado, cambió el modelo de la física, imperante en J. Mill, por el de la química, con lo que las ideas perdían su entidad de átomo original e indestructible, para mezclarse, fun- dirse y reconvertirse en otras más complejas; por otro lado, incorporó la ley de la seme- janza, añadiéndola a la de la contigüidad. La química mental entendía que las ideas complejas eran generadas por las ideas simples
Para ver como entiende el asociacionismo inglés la asociación de ideas, a continuación se inserta un texto clásico en el que se puede apreciar cómo se da la continuidad del pensamiento a través de la asociación.
“Un pensamiento sigue a otro pensamiento; una idea a otra idea, incesantemente. Si nuestros sentidos están despiertos, continuamente recibimos sensaciones del ojo, del oído, del tacto, y así sucesivamente; pero no sólo sensaciones. Después de las sensa- ciones se excitan perpetuamente ideas de las sensaciones anteriormente recibidas; des- pués de estas ideas, otras ideas; y durante toda nuestra vida, una serie de esos dos esta- dos de conciencia, llamados sensaciones e ideas, está teniendo efectos constantemente. Veo un caballo: es una sensación. Inmediatamente pienso en su dueño: es una idea. La idea de su dueño me hace pensar en su cargo; es un ministro de estado: he ahí otra idea. La idea de secretario de estado me hace pensar en los asuntos públicos; y me veo llevado a pensar en una serie de ideas políticas; entonces, me llaman a cenar. Es esta una sensación nueva, seguida de la idea de la compañía y de los alimentos que son otras sensaciones; éstas sugieren ideas sin fin; aparecen continuamente otras sensaciones, que sugieren otras ideas; y así continúa el proceso”.
J. Mill (1829). Analysis of the Phenomena of the Human Mind. Londres: Baldwin.
Entre todos las teorías que aparecieron durante la etapa de la psicología filo- sófica el asociacionismo es, probablemente, la que ejerció una influencia más fuerte en la psicología que iba a desarrollarse entre fines del siglo XIX y media- dos del XX. No sólo afectó a la primera psicología científica que nacía en Alemania, cuando ésta intentaba comprender cómo se relacionaban los diferentes elemen- tos que componían la conciencia, sino que veremos este planteamiento asocia-
cionista en el condicionamiento pavloviano, en el conexionismo de Thorndike, en los argumentos conductistas de Watson y en las teorías neo-conductistas, sobre todo, en la del condicionamiento operante de Skinner.