Annex Introduction
3. Variables and indicators
Como hemos hablado en el apartado anterior, tres de los grandes maestros constructores de instrumentos de la familia del viol´ın fueron Andrea Amati, Gaspar´o da Sal´o y Kaspar Duiffoprugcar. Pero no fueron los ´unicos.
Andrea Amati desarroll´o su actividad en Cremona, y construy´o sus vio- las en dimensiones peque˜nas (contraltos) y grandes (tenores), debido a la demanda de la m´usica instrumental del siglo XVI. Con frecuencia, los ins- trumentistas se un´ıan a los cantantes y redoblaban las partes vocales. Las violas ten´ıan que tocar la extensi´on media de contralto y tenor. El hecho m´as importante que le toc´o a Amati vivir fue el encargo de Carlos IX de Fran- cia de construir treinta y ocho instrumentos de la familia del viol´ın para los m´usicos de la corte. Probablemente, este encargo se hizo bajo la influencia de su madre, la regente Catalina de M´edici, que gobernaba en Francia en aquella ´epoca, ya que Carlos IX tendr´ıa quince a˜nos. El encargo especificaba lo siguiente: doce violines de forma peque˜na, doce de forma grande, seis teno- res y ocho bajos. Estos instrumentos ten´ıan el fondo adornado con pinturas de la insignia real, y pintado a los lados el lema “Pietate et Iustitia”. En la siguiente imagen 10 podemos apreciar un fragmento del conocido como King Cello, donde aparece una flor de lis, identificativa de la corte francesa:
10Imagen propiedad del Metropolitan Museum of New York
alojada en el siguiente URL: https://www.metmuseum.org/-
/media/images/blogs/musical-instruments/2015/amati-cello-
Figura 2: Ornamentaci´on de un violoncello construido por Andrea Amati para la corte francesa
La reputaci´on de Andrea Amati como constructor de magn´ıficos instru- mentos de cuerda la perpetuaron sus hijos, Antonio y Girolamo, que tra- bajaron en la tienda de su padre hasta su muerte. Algunos instrumentos atribuidos a los ´ultimos a˜nos de la vida de Andrea presentan problemas de identificaci´on incluso para los m´as fiables expertos, pues es dif´ıcil, si no im- posible, decir con certeza qu´e instrumentos hizo por completo o parcialmente Andrea, y hasta qu´e punto estuvieron implicados los dos hijos en el ´ultimo per´ıodo de la vida de este hombre.
Brescia, una ciudad a 48 kms al norte de Cremona, gozaba tambi´en del prestigio de diversos violeros eminentes que trabajaban all´ı, entre ellos Gas- paro da Sal´o. Aparentemente, hizo experimentos con varios modelos de viola, mientras continuaba haciendo instrumentos en forma de viol´ın, entre los que estaban el modelo peque˜no y el grande. La diferencia de dimensiones es de unos 3 cm para el largo de la tabla arm´onica, unos 2 cm para el ancho superior y 1 cm para el ancho inferior.
paro da Sal´o realizaba sus instrumentos sobre todo para encargos privados, lo cual podr´ıa explicar que sus violas muy raramente tengan las mismas dimen- siones. Un factor igualmente probable, que determina las diferentes dimensio- nes de sus violas podr´ıa haber sido la ambici´on del constructor por mejorar el sonido de los instrumentos, experimentando diversos tama˜nos. Seg´un los historiadores, Gasparo se preocupaba m´as de las propiedades ac´usticas de la madera que de su est´etica. Poqu´ısimas violas peque˜nas han sobrevivido, quiz´as porque se usaron de manera casi constante desde su salida del taller. Por otra parte, las violas grandes se usaban cada vez menos en el XVII y el XVIII, porque la escritura en cinco partes fue sustituida por la armonizaci´on en cuatro partes, con la eventual eliminaci´on de las partes de la viola II y vio- la III (estilo franc´es, presente en autores como Lully). Teniendo posibilidad de elegir, muchos ejecutores prefer´ıan una viola de medida peque˜na.
La fama de las violas de Gasparo y su escasez han producido la existen- cia de un n´umero siempre en aumento de instrumentos falsos. Pocas de las muchas violas que contienen la etiqueta da Sal´o pueden aceptarse como ge- nuinas. Usualmente, los modelos de Brescia se pod´ıan distinguir f´acilmente de las de Cremona, pero no siempre era posible identificar al constructor en concreto. As´ı, si el constructor aut´entico era menos conocido que Da Sal´o, los comerciantes sustitu´ıan por un facs´ımil la etiqueta original. Tambi´en, violas hechas por sus aprendices, como por ejemplo, Maggini, han sido v´ıctimas de la pr´actica de etiquetar todos los instrumentos brescianos como Gasparo da
Sal´o.
En el siglo XVII, Cremona era sin discusi´on la capital mundial de ma- nufactura de instrumentos con forma de viol´ın, contando con familias de constructores de la talla de Amati, Bergonzi, Guadagnini, Guarneri, Ruggie- ro y Stradivari. Otras ciudades italianas ten´ıan sus propias escuelas, que a menudo inclu´ıan miembros de las familias de Cremona que hab´ıan emigrado. Las m´as importantes eran Goffriller en Venecia, Tononi en Bolonia o Ga- gliano en Napoli. Sin embargo, en el mercado hubo una disminuci´on gradual de violas y la´udes, junto con una venta creciente de violines, violoncellos y contrabajos. Las violas eran poco requeridas por dos razones:
1. El progresivo cambio de la armon´ıa de cinco a cuatro partes despu´es de 1600.
2. El surgimiento de la sonata a tres como la forma m´as popular de m´usica de c´amara del siglo XVII, m´usica que generalmente daba relieve a dos violines, con la consecuente exclusi´on de la viola.
En esta ´epoca aparece Andrea Guarnieri, aprendiz en el taller de Nicol´o Amati hasta que empezara su carrera individual como violero. Su larga aso- ciaci´on con Amati influy´o en sus creaciones, muchas de las cuales tienen un modelo similar a los de su maestro. No obstante, hab´ıa dos diferencias que no hay que infravalorar: su concepci´on de la viola y el violoncello de medidas m´as peque˜nas, representantes ambos de progresivas innovaciones.
No podemos concluir este apartado sin hablar del legendario construc- tor Antonio Stradivari. En 1902, los Hill11 escribieron que ellos solamente
pod´ıan garantizar diez violas hechas por Stradivari. Investigaciones posterio- res llegaron a redactar un elenco de hasta dieciocho violas, entre su extensa producci´on de m´as de mil cien instrumentos durante su larga carrera pro- ductiva, a trav´es de noventa y tres a˜nos de vida. Bas´andose en el inventario de Goodkind de todos los instrumentos Stradivari que han sobrevivido, el porcentaje de violas es de un 2,5 %. Esta cifra, sorprendentemente baja, pro- bablemente est´a en correspondencia con la demanda decreciente de violas durante la ´epoca en que vivi´o Stradivari. Dos violas encargadas por la Corte de Espa˜na y construidas en 1696 se conservan a´un hoy en el Palacio Real de Madrid. Deborah Rankin, corresponsal econ´omico-financiera del New York Times, afirma que “las violas Stradivari son totalmente como oro en polvo.
Una viola Strad verdaderamente excelente vale mucho m´as que un viol´ın suyo equivalente”. En la siguiente imagen12podemos apreciar el cuarteto Palatino
construido por Antonio Stradivari para la Corte Espa˜nola:
11Hermanos autores de una obra sobre la vida de Antonio Stradivari
12Imagen extra´ıda de la cuenta de Twitter del Patrimonio Nacional, alojada en la si- guiente URL: https://pbs.twimg.com/media/CljoYxqWEAA7lxI.jpg
Figura 3: Imagen del cuarteto Palatino realizado por Antonio Stradivari por encargo de la Corte Espa˜nola