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A nivel internacional, se han acordado protocolos que implícitamente promueven la armonización de los sistemas regulatorios. Si bien los Principios para el análisis de riesgos de los alimentos derivados de la

biotecnología moderna del Codex (CAC 2003b) están disponibles para guiar la evaluación de inocuidad de

los alimentos GM, no tienen efecto vinculante sobre la legislación nacional pero sí forman la base para la armonización según el Acuerdo MSF (OMC 1995, Artículo 3.4). Por otro lado, el PCB ha establecido reglas legalmente vinculantes para evaluaciones del riesgo ambiental (CBD 2000). Además, la OECD tiene experiencia en promover la armonización internacional en la regulación de la biotecnología garantizando la eficiencia en la evaluación de la seguridad de la salud humana y del medio ambiente, a través de su grupo de trabajo para armonización en biotecnología y su fuerza de trabajo para inocuidad de alimentos nuevos para humanos y animales (OECD 1995, 1996).

Los países en desarrollo, por lo tanto, tienen grupos de principios acordados (regulatorios y evaluación de riesgos de los alimentos) como guía, y la ventaja de aprender de las experiencias de sus precursores investigando las mejores prácticas y adaptándolas a sus situaciones individuales.

Si bien se alcanzó un acuerdo sobre principios científicos de la evaluación de inocuidad de los alimentos, no se logró el consenso sobre la cantidad de datos necesarios para cumplir con estos principios o sobre el papel de los datos en la toma de decisiones.

La armonización de los componentes del proceso de revisión científica tiene un beneficio potencial donde la falta de recursos amenaza la efectividad, y los países afectados de la región han determinado y acordado sobre los objetivos regulatorios. Las ventajas de la cooperación regional/subregional son facilitar la regulación, promover la distribución de recursos, sincronizar la evaluación de alimentos derivados de la biotecnología moderna, y acelerar el intercambio de información (McLean et al. 2002). El Consejo de Bioética de Nuffield (2003) recomienda la implementación de normas internacionales y la distribución de metodologías y resultados de la evaluación de riesgos, particularmente entre los países en desarrollo con entornos ecológicos similares.

Además, la integración de ciertas actividades podría reducir el requerimiento global de nuevos recursos financieros. Puede lograrse armonización en diversos niveles, es decir, algunos elementos del marco pueden ser implementados a nivel regional. Los países de la Asociación de Países del Sudeste Asiático (ASEAN) se han unido para cooperar en diversos niveles, incluyendo: (i) armonización de la legislación para productos derivados de la biotecnología moderna y derechos a la propiedad intelectual; (ii) I&D en biotecnología; y (iii) protección ambiental. La ASEAN también está observando un enfoque regional para la bioseguridad, si bien no es claro lo que se pretende, es decir, si la evaluación regional y la toma de decisiones a nivel nacional se tendrán en cuenta. Aquellos países de la región que han hecho ciertos progresos han llegado a desarrollar reglamentaciones de etiquetado, si bien reconocen que la implementación podría no ser posible en el futuro cercando debido a la falta de recursos humanos.

Después de la crisis humanitaria de 2002 en África meridional, donde una cantidad de países que experimentaron una sequía severa y escasez de alimentos cuestionaron el uso y la inocuidad de la ayuda con alimentos GM, un Consejo de Ministros de la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC) estableció un Comité Asesor sobre Bioseguridad y Biotecnología (SADC 2003) para desarrollar una posición común sobre biotecnología y armonizar la legislación de bioseguridad en la región. El objetivo es facilitar el movimiento de productos alimentarios que puedan contener material GM en la región en el futuro.

Si bien la armonización puede absorber algunos de los costos en los que podría incurrirse para establecer los marcos regulatorios, la flexibilidad que permiten los acuerdos internacionales da lugar a divergencias de los principios básicos. Además, ninguno de los regímenes da una guía sobre las regulaciones. Por ende, lograr la armonización en este contexto puede ser debatible debido a que los países se esfuerzan por resolver criterios para el enfoque preventivo y aspectos socioeconómicos Sin embargo, se debe prestar especial atención a avalar y crear nuevas asociaciones estratégicas. Los países necesitan encontrar formas efectivas de trabajar en conjunto, y analizar los beneficios y costos de la armonización.

4.5 Conclusiones

Hasta el presente, muchas iniciativas de creación de capacidad tendieron a enfocar una necesidad específica: desarrollar competencia para implementar un tratado internacional. Sin embargo, muchas son independientes y no están vinculadas a ningún tratado internacional.

La vasta base de información requerida para la toma de decisiones para la adopción de biotecnología moderna indica que los países en desarrollo necesitan una comprensión clara de todos los temas. Para desarrollar conciencia, el desarrollo de recursos humanos necesita ir más allá del entrenamiento en bioseguridad e incluir inocuidad alimentaria, el manejo de los derechos de propiedad intelectual, y temas comerciales. Las organizaciones intergubernamentales relevantes (CBD, FAO, UNEP, OMS y OMC) deben considerar la coordinación de sus esfuerzos de creación de capacidad para lograr este enfoque holístico para impartir conocimientos y dar apoyo a la creación de capacidad nacional.

Muchos países en desarrollo no pueden afrontar las aparentemente considerables capacidades requeridas para la adopción de la biotecnología moderna. Se deben tomar medidas para garantizar que los países en desarrollo no se vean impedidos de realizar una regulación efectiva por problemas de desarrollo, y que obtengan beneficios de su participación en instrumentos reguladores internacionales.

Una forma de salvaguardar los intereses de los países en desarrollo sería establecer un listado mundial de expertos, idealmente con un balance regional. Sin embargo, la experiencia en bioseguridad se obtiene mayormente trabajando. En consecuencia, los científicos que pueden haber tenido exposición a discusiones internacionales o incluso entrenamiento, no necesariamente sabrán qué preguntas hacer en una evaluación

de inocuidad porque su entrenamiento puede haber sido teórico y no haberles aportado experiencia de una situación real.

Junto con las actividades antes mencionadas, existe un posible papel normativo de la OMS para coordinar las evaluaciones científicas sobre inocuidad alimentaria de los productos de importancia mundial.

5. ALIMENTOS GM Y SEGURIDAD ALIMENTARIA

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