4.1 Patterns in the extent of press coverage
4.1.2 Variation across and within countries
Como se ha indicado más arriba, el prólogo de esta edición, firmado por Agustín González de Amezúa, señala que ésta se preparó al poco tiempo de adquirir la Biblioteca Nacional el ejemplar sobre el que trata también esta tesis. Sin embargo, hay
dos factores importantes a considerar, a priori: el desconocimiento de la versión
valenciana de 1505 por Jorge Costilla, y la manera de editar el texto: el prólogo insiste en la sujeción literal al texto original,
sin atreverme a introducir en él la más mínima enmienda; porque modernizar las palabras, alterar su morfología o corregir siquiera las patentes y groseras erratas con que a menudo se tropezará el lector hubiera sido tanto como despojarlo de su verdadero carácter...28.
Sin embargo, el texto ha sido editado de acuerdo a las normas ortográficas y de acentuación de la R.A.E., con las adaptaciones correspondientes a las grafías de la fonética moderna (asimilación de ss a s, y de ç a z...), si bien es cierto que léxicamente
se ha conservado la gran mayoría de particularidades del texto (erratas para su editor), las formas con valor gramatical (conosció) o caracteres sin valor fonético como la i
27
La conquista del reyno de Nápoles, ed. cit. 28
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larga (j) al final de los numerales. Esta edición no presenta explícitamente los criterios
con los que ha sido elaborada, por lo que desde el punto de vista puramente lingüístico su valor es discutible (aparte de ignorar, como decimos, grafías históricas con probable valor fonético), y se limita a pasar el texto por el tamiz de la ortografía contemporánea a esta edición (con algunas curiosas diferencias con nuestra acentuación actual), pero sí posee un considerable valor historiográfico, tanto como testimonio, como por la interpretación que realiza de la obra. Concretamente, la puntuación moderna responde a una lectura cuidadosa del texto y aclara cuestiones sintácticas muy ambiguas (otras son simplemente insalvables). Por lo demás, se trata de un texto desnudo, sin ningún tipo de anotaciones sobre los principales problemas de la redacción original, en especial los nombres propios, tanto de personas como sobre todo, de lugares, puesto que los nombres aparecen recogidos casi siempre de oído, tratando de buscar similitudes con nombres españoles, y en la variedad dialectal local, que a menudo difiere del italiano oficial actual.
101 2.2. El impreso V: Jorge Costilla, Valencia, 1505.
Fig. 3 Portada de la versión de Jorge Costilla, hecha en Valencia (V). Nótese la prueba de pluma en la parte baja de la página.
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Esta impresión puede ser la primera de la obra (lo que obligaría a datar la versión Z en 1505). Se caracteriza por ser un impreso que podríamos llamar pobre, especialmente por contraste con el cuidado trabajo de Jorge Coci. Esta pobreza se refiere sobre todo al poco esmero en la presentación del texto: son muy abundantes las erratas, en letras o tipos confundidos, o abreviaturas huérfanas de marca, además de lo llamativo que resulta el nivel de seseo del texto, incluida la falta de distinción en la inmensa mayoría de casos entre -s- / -ss-. Aparte de estas cuestiones referidas al trabajo tipográfico, la portada carece de grabados, y además, llamativamente, bastantes letras capitulares no se llegaron a realizar, quedando en su hueco únicamente la letra correspondiente impresa en caja baja que debía servir de guía. Fuera de estos rasgos, el único ejemplar conocido ha sufrido varios daños y alteraciones en su vida: una serie de anotaciones y correcciones manuscritas, una mutilación parcial (hojas segunda y tercera), sustituidas por una copia manuscrita, e incluso pruebas de pluma en los márgenes de la portada y el verso de la cuarta hoja (Aiiii). Todas estas particularidades del ejemplar y características de la impresión serán comentadas en detalle más adelante, en el apartado correspondiente.
Aunque Martín Abad menciona dos ejemplares de esta segunda impresión29, el
que se conservaba en la biblioteca de Palma de Mallorca se encuentra desaparecido. El único testimonio superviviente se custodia en la Biblioteca de Cataluña, en Barcelona, y se encuentra mútilo de dos hojas, que fueron remplazadas por una copia manuscrita, en estilo cursivo híbrido con rasgos de los territorios de la Corona de Aragón, del siglo XVI. La portada presenta únicamente texto en dos tamaños diferentes, ambos mayores que el cuerpo del texto. En tipos grandes que ocupan la mayor parte de la portada: ‘La conq / sta del Rey / no de napo / les.’ En tipos menores, ocupando todo el texto la misma altura que una línea del mayor: ‘Co todas las cosas q gon / çalo fernades ha fecho des / pues que partio de españa’. Si bien su formato es en principio similar al ejemplar de Jorge Coci, hay, como se ha señalado más arriba, varias características que muestran un menor cuidado en la impresión: en primer lugar, hay una llamativa ausencia de letras capitulares (está su hueco y la letra en tipo bajo para indicar la letra que debería colocarse en ese espacio), la foliación es menos completa, indicado sólo el arranque de cada pliego de forma sistemática, y hay un gran número de erratas en el
29 Martín Abad,
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texto, a pesar de que algunas partes concretas sí presentan un mayor esmero. Aparte de esto, el ejemplar conservado muestra, además de su mutilación, numerosas anotaciones a mano, correcciones, especificaciones en la puntuación (pues no hay tipo para la barra entre los usados en esta impresión, y esto fue enmendado en pasajes del libro de forma manuscrita), y dos pruebas de pluma, una de ellas en la propia portada.