Más de un 2,4 % de los jóvenes adultos de los 22 países de la OCDE con datos comparables accederá a programas de investigación avanzada a lo largo de su vida. Estas cifras oscilan entre menos de un 1 % en Chile, Luxemburgo, México y Turquía, y un 4 % o más en Austria, Grecia y Suiza (Tabla A2.3). Las tasas de ingreso en educación terciaria también deberían ser consideradas a la luz de la participa- ción en programas de educación postsecundaria no terciaria, una importante alternativa a la educa- ción terciaria en algunos países de la OCDE.
El impacto de los estudiantes internacionales en las tasas de ingreso al nivel de educación terciaria de tipo A
Por definición, se cuenta como nuevos matriculados a todos los estudiantes internacionales que se matriculan por primera vez en el país que facilita los datos, con independencia de que hayan recibido formación en otros países anteriormente. El motivo es que es menos probable que los países estén informados de la formación previa de los estudiantes internacionales. Las tasas de ingreso estiman la proporción de la población que va a matricularse en un programa terciario de tipo A a lo largo de su vida. En el Gráfico A2.5 se presentan las tasas de ingreso con ajuste y sin ajuste, para subrayar el impacto de los estudiantes internacionales en las tasas de ingreso al nivel terciario de tipo A (es decir, la tasa de matriculación excluyendo los estudiantes internacionales).
El impacto de los estudiantes internacionales, entre los países con datos disponibles, es significativo en Australia, Austria, Islandia y Nueva Zelanda. En Australia, con ajustes de 26 puntos porcentuales, el impacto es tan grande que sus tasas de ingreso han bajado de la primera a la quinta posición de la clasi- ficación. Las tasas de ingreso de Austria, Islandia y Nueva Zelanda, con ajustes de 11, 10 y 14 puntos porcentuales respectivamente, también se ven afectadas por los estudiantes internacionales (Tabla A2.3). El mayor impacto de los estudiantes internacionales en indicadores como la tasa de matriculación y la tasa de titulación (véase Indicador A3) se observa, como es lógico, en los países que tienen una mayor proporción de estudiantes internacionales (por ejemplo, Australia y Nueva Zelanda). Aunque estos indicadores suelen centrarse en el país del que se trate, pueden ser malinterpretados en los países en
Gráfico A2.5. Tasas de ingreso en educación terciaria de tipo A: impacto de los estudiantes internacionales (2008)
100 90 80 70 60 50 40 30 20 10 0 %
Polonia Noruega Islandia Estados Unidos
1 A ustralia Nue va Zelanda Países Bajos
Suecia Irlanda Estonia Austr
ia
México
Alemania
Suiza
1. Las tasas de ingreso en educación terciaria de tipo A incluyen las tasas de ingreso en educación terciaria de tipo B. Los países están clasificados en orden descendente de la tasa de ingreso ajustada en educación terciaria de tipo A en 2008. Fuente: OCDE. Tabla A2.3. Para ver notas, consulte Anexo 3 (www.oecd.org/edu/eag2010).
Ajuste (excluyendo estudiantes internacionales) Estudiantes internacionales
1 2 http://dx.doi.org/10.1787/888932310111
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los que hay una alta proporción de estudiantes internacionales (por ejemplo, Australia y Nueva Zelan- da). En consecuencia, para mejorar la comparabilidad de estos indicadores entre distintos países, se ha de excluir en la medida de lo posible el impacto de los estudiantes internacionales. Por desgracia, muchos países todavía tienen dificultades para recopilar datos fiables sobre estudiantes internacionales, de modo que no siempre es posible realizar ajustes en los indicadores para esos estudiantes.
Conexiones entre programas terciarios de tipo A y programas terciarios de tipo B En algunos países, diferentes instituciones proveen programas terciarios de tipo A y B, pero esto está cambiando. Cada vez es más frecuente que las universidades u otras instituciones ofrezcan programas de ambos tipos; por otra parte, los dos niveles se parecen cada vez más en cuanto a las materias im- partidas, la orientación y los resultados educativos.
Los titulados en programas terciarios de tipo B suelen tener la oportunidad de ser admitidos en pro- gramas terciarios de tipo A, ya sea en el segundo o en el tercer año del programa, o incluso en un máster. Según el país o el programa de que se trate, esta vía de acceso suele estar sujeta a determina- das condiciones (examen especial, logros personales o profesionales en el pasado, realización de un programa «puente», etc.). Por su parte, los estudiantes que abandonan la educación terciaria de tipo A sin haberse licenciado pueden en algunos casos orientarse con éxito hacia un programa terciario de tipo B (véase Indicador A4). Los países con tasas altas de ingreso en educación terciaria también pue- den tener vías de acceso entre ambos tipos de programas.
Cuadro A2.1. Edad de los que acceden por primera vez a la educación terciaria
La edad de los que acceden por primera vez a la educación terciaria varía en diferentes países de la OCDE. La edad típica de graduación en la educación secundaria superior puede ser diferente o los graduados en educación secundaria superior pueden haber accedido al mercado laboral antes de matricularse en educación terciaria. Las personas que acceden a programas terciarios de tipo B también pueden acceder a programas terciarios de tipo A posteriormente. Por lo tanto, sumar las tasas de ingreso en los programas terciarios de tipo A y los de tipo B para obtener las tasas de in- greso totales en el nivel educativo terciario podría resultar en una sobreestimación de los datos. En muchos países de la OCDE, los estudiantes suelen acceder a programas terciarios de tipo A nada más completar la educación secundaria superior. Por ejemplo, en Bélgica, España, Ir- landa, Italia, Japón, México, Países Bajos, Polonia y el país asociado Eslovenia, un 80 % de los que acceden por primera vez a programas terciarios de tipo A tiene menos de 23 años de edad (Tabla A2.3).
En otros países de la OCDE y países asociados, la transición al nivel de educación terciaria suele retrasarse, en algunos casos porque se pasa cierto tiempo en el mercado de trabajo. Los que acceden a programas terciarios de tipo A en estos países suelen ser mayores y la gama de edad en el momento del acceso es mucho más amplia. En Dinamarca, Islandia, Luxemburgo, Portugal, Suecia, Suiza y el país asociado Israel, un 20 % de los estudiantes que acceden por primera vez a este nivel tienen por término medio más de 21 años y medio.
La proporción de personas de más edad que acceden por primera vez a programas terciarios de tipo A puede reflejar, entre otros factores, la flexibilidad de estos programas (en Estados
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2Conceptos y criterios metodológicos
Los datos se refieren al año académico 2007-2008 y se basan en la recopilación de estadísticas edu- cativas UOE (UNESCO-UIS/OECD/EUROSTAT) gestionada por la OCDE en 2009 (para más información, véase Anexo 3 en www.oecd.org/edu/eag2010).
Las tasas de titulación de los años 2005-2009 en educación secundaria superior o postsecundaria no terciaria (Tablas A2.1 y A2.2) se calculan como tasas de titulación netas (es decir, la suma de las tasas de titulación por edades). Las tasas de titulación netas representan el porcentaje estimado de la co- horte de edad que completará la educación secundaria superior (basado en los modelos actuales de titulación). Se presentan las tasas brutas de titulación para los años 1995 y 2000-2004 y en los años siguientes (2005-2008) para los países que no pueden proporcionar datos tan precisos. Para poder calcular las tasas de titulación brutas, los países identifican la edad a la que los jóvenes suelen obtener la titulación. Se calculan como cociente entre el número de personas de cualquier edad que finaliza por primera vez un programa de este nivel y la población a la edad teórica de finalización de la edu- cación secundaria superior. Las tasas de titulación tienen en cuenta a los individuos que obtienen el título a la edad teórica (modal) y a los estudiantes de más edad (como, por ejemplo, los que acceden a programas de «segunda oportunidad») o a otros de menos edad. En el Anexo 1 se presenta infor- mación sobre los métodos utilizados para calcular las tasas de titulación (tasas brutas frente a tasas netas) para cada nivel de educación.
El total de titulados por primera vez (columnas 1 a 4 de la Tabla A2.1) se calcula excluyendo a los es- tudiantes que han obtenido una titulación en otro programa de educación secundaria superior en años anteriores. La tasa neta de las demás columnas de las tablas se calcula cuando se dispone de datos. El número de titulados por categoría CINE 3A, 3B y 3C sí puede incluir duplicaciones. Por lo tanto, no se pueden sumar las tasas brutas de titulación de estas categorías, ya que algunos individuos fina- lizan más de un programa de educación secundaria superior (o postsecundaria no terciaria) y se contarían dos veces. Esta consideración es igualmente aplicable a la tasa de titulación por orientación de programa (general o profesional). No obstante, las edades típicas de titulación no son necesaria- mente las mismas en los diferentes tipos de programas (véase Anexo 1). Los programas preprofesio- nales y profesionales incluyen tanto los impartidos enteramente en un centro educativo como los que
Unidos, por ejemplo) y su adecuación a los estudiantes fuera del grupo de edad típica. También puede reflejar una visión del valor de la experiencia laboral para los estudios de educación su- perior, característica de los países nórdicos y extendida en Australia, Hungría, Nueva Zelanda, República Checa y Suiza, donde una considerable proporción de los que acceden por primera vez a este nivel educativo tiene una edad muy superior a la edad típica de acceso. También pue- de reflejar el servicio militar obligatorio que se ha de prestar en algunos países, que pospondría el acceso a la educación terciaria. Por ejemplo, en el país asociado Israel –donde más de la mitad de los estudiantes acceden al nivel terciario de tipo A por vez primera a la edad de 23 años o más– el servicio militar es obligatorio para los hombres de 18 a 21 años y para las mujeres de 18 a 20 años. No obstante, acceder en una fase más tardía a la educación terciaria también tiene ciertas consecuencias en la economía (es decir, pérdida de ingresos procedentes de los impues- tos). Algunos gobiernos están tomando medidas para animar a los estudiantes a que saquen el máximo rendimiento de sus capacidades accediendo con mayor rapidez a la educación terciaria y desplazándose con mayor rapidez por ella, además de proporcionar a las universidades más incentivos para promover que se completen los estudios a tiempo (Tabla A2.3).
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combinan formación teórica y práctica laboral, reconocidos por el sistema educativo. No se han te- nido en cuenta la enseñanza y la formación basadas exclusivamente en el trabajo, que no hayan sido supervisadas por una autoridad educativa formal.
En la Tabla A2.2 (tendencias de las tasas de titulación en la educación secundaria superior) y la Tabla A2.4 (tendencias de las tasas de ingreso), los datos para los años 1995, 2000, 2001, 2002, 2003 y 2004 se basan en un estudio especial llevado a cabo en los países de la OCDE y cuatro de los seis países asociados en enero de 2007.
Las tasas de ingreso distinguen entre diferentes categorías de cualificaciones terciarias: programas terciarios de tipo B (CINE 5B), programas terciarios de tipo A (CINE 5A) y programas de investiga- ción avanzada a nivel de doctorado (CINE 6). Los programas terciarios de tipo A tienen una base teórica y han sido concebidos para proporcionar cualificaciones para la entrada en programas de in- vestigación avanzada y profesiones que requieren una alta cualificación. Los programas terciarios de tipo B requieren el mismo nivel de competencia que los programas terciarios de tipo A, pero están más orientados hacia el acceso directo al mercado laboral. Suelen tener una duración más corta que los programas terciarios de tipo A (normalmente de dos o tres años) y no han sido diseñados gene- ralmente para acceder a titulaciones universitarias. La ubicación institucional de programas puede proporcionar una idea bastante clara de su naturaleza (por ejemplo, institución universitaria o no universitaria de educación superior), pero estas distinciones se han hecho más difusas y, por lo tanto, no se aplican en los indicadores de la OCDE.
La Tabla A2.3 y la Tabla A2.4 muestran la suma de las tasas netas de ingreso para todas las edades. La tasa neta de ingreso para una edad específica se obtiene dividiendo el número de los individuos de esa edad que acceden por primera vez a cada tipo de educación terciaria por la población total del co- rrespondiente grupo de edad. La suma de las tasas netas de ingreso se calcula añadiendo las tasas de cada año de edad. El resultado representa una estimación de la probabilidad de que una persona joven acceda a la educación terciaria a lo largo de su vida, partiendo del supuesto de que persistan las ac- tuales tasas de ingreso por edad específica. La Tabla A2.3 también muestra los percentiles 20, 50 y 80 de la distribución por edades de los que acceden por primera vez a la educación terciaria, es decir, la edad por debajo de la cual acceden un 20, 50 y 80 % de estudiantes. Por último, los datos sobre el impacto de los estudiantes internacionales en las tasas de ingreso en educación terciaria se basan en una encuesta especial llevada a cabo por la OCDE en diciembre de 2009.
Los nuevos ingresados son estudiantes que se matriculan por primera vez en el nivel correspondien- te de educación. Los estudiantes extranjeros que se matriculan por primera vez en un programa de poslicenciatura se consideran ingresados por primera vez.
No todos los países de la OCDE pueden distinguir entre estudiantes que acceden por primera vez a un programa de educación terciaria y los que acceden a otro nivel de educación terciaria, repiten un nivel o ingresan de nuevo tras una ausencia. Por lo tanto, las tasas de primera matriculación en cada nivel de educación terciaria no se pueden añadir a la tasa de ingreso total en educación terciaria, porque podría producirse una duplicación del número de nuevos ingresados.
Otras referencias
El siguiente material adicional relevante para este indicador está disponible en Internet en:
1 2 http://dx.doi.org/10.1787/888932310111
• Tabla A2.5. Tasas de titulación en programas postsecundarios no terciarios (2008)
• Tabla A2.6. Porcentaje de nuevos ingresados en educación terciaria y proporción de mujeres, por campo educativo (2008)
capítulo a Resultadosdelas InstItucIones educatIvase Impactodel apRendIzaje
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