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CHAPTER 4. EVADING THROUGH DARK: ENTRY OF WHEAT STEM RUST IN

4.4.3. Volume analysis

3.4.2.1 Software

Debido a que en el diseño editorial es esencial la capacidad para reaccionar con rapidez ante los cambios en la maquetación, se requieren vastos conocimientos de los programas de diseño, maquetación y manipulación de imágenes (InDesign, Photoshop, Illustrator, etcétera.) así como conocimientos técnicos para la impresión y sus procesos, la repro- ducción, la separación de color, la fotografía y la ilustración.

Los consejos más útiles al trabajar con cualquier software son: ser sistemático y ordenado al organizar los archivos. Todos los archivos deben almacenarse en carpetas etiquetadas claramente con el nombre del trabajo. De igual modo, es siempre aconsejable hacer una copia de seguridad del trabajo sin confiar del todo en los sistemas móviles de almacena- miento como las memorias USB y no trabajar sobre ellos.

Un archivo puede dañarse o corromperse al almacenarlo o mientras se esté trabajando con él por lo que la copia de seguridad es esencial.

3.4.2.2 Retícula, selección y uso de tipografía

Como se dijo anteriormente, el formato es un recurso que ayuda a la producción y al reconocimiento de la publicación, mientras que la retícula divide el espacio en secciones moduladas y determina en mayor o menor medida donde se debe colocar el texto y las imágenes, de acuerdo con los requerimientos específicos de cada editorial, de igual modo con los requerimientos técnicos de impresión, así como el papel y el presupuesto.

El esquema tipográfico determina un estilo y dispone el de los demás elementos de la página, es decir: los títulos para atraer la atención del lector hacia la historia; los subtítulos, para una información más detallada, pero breve y concisa y finalmente el texto que puede resaltarse mediante el uso de las mayúsculas o las versalitas. Además, se encuentran también los pies de ilustración, créditos y notas, así como señales, números de página, entre otros.

Con todos estos elementos básicos, se puede decir que el formato no es más que los cimientos donde se construye la publicación y en torno a los que existen variaciones temáticas y gráficas; así, puede haber revistas que cambien su configuración interna en cada número, es decir, sin tener un formato fijo pero obteniendo un diseño coherente.

La composición de la página no es solo una cuestión de formato, sino de planificación. Una composición de revistas experimentada requiere la comprensión completa y favorable del texto, la composición entendida de las bases técnicas del tipo y la expresión a través de una coherencia y dinamismo gráfico.

El fin del formato y la retícula es el de facilitar la producción y dar coherencia y cla- ridad a la forma; se dice habitualmente que debe existir una jerarquía particular, donde el titular es más grande que el subtítulo y así consecutivamente, sin embargo dentro de la evolución del diseño de revistas esto no cabe del todo.

Como se mencionó anteriormente, el desarrollo de las revistas coincidió con el na- cimiento del Movimiento Moderno, por lo que se introdujeron ideas como el collage, la modulación y el equilibrio dinámico, muy utilizados en la composición de revistas y a los cuales se unieron otros conceptos con el paso de los años.

Igualmente, la legibilidad juega un papel importante en la edificación de la retícula, por lo que los caracteres por línea permiten hacer más fácil su comprensión, aunque, esto no quiere decir que aquellas líneas que excedan la longitud no se puedan usar, pero siempre se debe estar consciente de por qué y cómo se hace, por lo anterior, la retícula se debe acoplar a la legibilidad tomando en cuenta las columnas y los bloques de texto.

Toda publicación debe suponer una experiencia de lectura agradable para quien la tiene en sus manos, y esto se consigue en gran medida por el buen uso de la tipografía. Los lectores buscan algo diferente a las densas líneas de texto de los libros, es aquí donde entra la decoración, la variación, el espacio y el uso coherente de los elementos de diseño dentro de una página.

Dicho anteriormente, una tipografía muy pequeña, muy densa o muy uniforme puede desalentar a los lectores al igual que largas columnas de texto.

No existen reglas escritas para determinar que tipografía utilizar y en qué tamaño, aunque es lógico que los destacados deberán tener una mayor importancia y el cuerpo

de texto, a su vez, considerar siempre un tamaño de letra legible, por lo que es aconse- jable experimentar con todos los elementos antes mencionados y hacer varias pruebas con diversos interlineados.

No existen de igual manera, fórmulas que establezcan tamaños para determinadas situaciones, todo consiste en usar el sentido común y optar por el que mejor funcione.

De igual modo, es importante recordar que cada familia tipográfica fue diseñada con un propósito en particular y debido a esto, es probable que funcione mejor con un deter- minado tamaño, sin embargo, experimentar con esto, de igual manera, puede provocar diseños innovadores e impactantes.

Ejemplos de retícula y maquetación de páginas de revista

Los lectores, están más acostumbrados a los tipos con remates o serifs para largas co- lumnas de texto, y tipos sin remates o palo seco para textos más cortos. La tipografía se percibe como una forma y a veces es un elemento visual por derecho propio, es uno de los elementos más flexibles del diseño editorial y constituye el estilo de la publicación.